Reportaje

Avance de Kirby: Planet Robobot

Por Laura Gómez
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Kirby: Planet Robobot resulta raro al principio, pero en cuanto te das cuenta de que todos los poderes de nuestra bola de chicle favorita se han visto potenciados por su nuevo robot gigante, empiezas a ver con mejores ojos su presencia en el juego.

Es complicado imaginar una cosita más adorable y cuqui en el mundo de Nintendo que Kirby, y eso que por lo general la compañía se esfuerza en que el Top 5 de Cosas Monas y Adorables del mundo del videojuego lo ocupen criaturas creadas por ellos. Pero eso, Kirby es rosa, sonríe mucho (aunque luego le saquen serio en las portadas de sus juegos en Occidente) y se hincha com un globo para impulsarse sobre el aire. Que digiera criaturas para ganar su fuerza ya no es tan mono, ¿pero que ahora conduzca también un robot? Kirby: Planet Robobot rompe un poco con la imagen del personajillo, la verdad.

Sencillo y encantador

Creo que ese rechazo inicial por el Robobot, que es como se llama la armadura mecáncia en cuestión, es algo que todos sentimos cuando Nintendo reveló el juego en el Nintendo Direct de marzo, pero ahora que lo he probado, me trago mis palabras: sigue siendo un juego de Kirby, y eso es fabuloso. Muchos lo seguirán tachando de fácil y simple, y la verdad es que no es el juego más complicado del mundo en los varios mundos que he probado por el momento; pero no siempre apetece ponerse con un Dark Souls para pasar el rato. A veces, apetece comerse unos cuantos enemigos, utilizar poderes ingeniosos y pasearse por un mundo lleno de cosas adorables.

Los elementos básicos de cualquier Kirby están aquí. En total, Kirby: Planet Robobot cuenta con un total de 25 poderes, algunos de ellos clásicos y otros nuevos. Todos conocemos ya la bola de fuego o la espada, que sigue luciendo un gorro verde en honor a cierto personaje de Nintendo; pero hay novedades como el médico, que golpe bien fuerte con una carpeta de historiales y que tiene un ataque cargado bastante chulo. Las diferentes formas de jugar con cada poder siguen sacando algo de jugo a la siempre simple mezcla de puzles y de plataformeo de esta saga. Incluso si los enemigos son solo un estorbo ocasional, todo funciona como es debido, hasta el 3D de la consola – aunque servidora es más amiga de los 60fps que del efecto de profunidad. 

Armado hasta los dientes

La mayoría de niveles de los primeros mundos os los podéis imaginar. No es que haya mucha historia, pero rápidamente se explica que hay una invasión de seres robóticos ha tomado control del planeta, ha derrotado al Rey Dedede y a Meta Knight y que solo Kirby puede luchar contra ellos. Lo normal, pero la influencia de los robots se deja notar en la estética y en ciertos enemigos, sobre todo los minijefes y los jefes finales. Los mundos son muy lineales, pero las pantallas duran más de lo que normalmente han durado en juegos de Kirby en el pasado, así que el equilibrio está ahí. Lo interesante, sin embargo, empieza a descubrirse cuando te topas con un enemigo montado en un Robobot y tomas control de él.

Aunque la jugabilidad con Kirby como tal siga siendo parecida a otros juegos, cuando estás dentro de Robobot las cosas cambian. Eres tremendamente fuerte y puedes usar 10 de los 25 poderes del juego para cambiar la manera en que tu recién adquirida armadura la lía por los escenarios. Y vaya que si la lía, que tiene tanta potencia de fuego que puede romper partes del escenario para acabar con enemigos que normalmente no están a tu alcance, para abrir nuevas rutas de avance o para encontrar tesoros. Hay un montón de objetos coleccionables de Kirby: Planet Robobot, aunque no quiero centrarme en ellos y mejor dejamos estos detallitos para el análisis.

Contará con nuevos amiibo 

El añadido del Robobot se agradece mucho por los cambios que permite en el plataformeo y en el combate. No es como si transformara el juego en alto totalmente distinto, pero los pequeños cambios se agradecen cuando encajan tan bien. Los puzles son más grandotes y vistosos, los enemigos son todavía más insignificantes y tú te sientes como una máquina de matar, casi literalmente, que encima tiene poderes ingeniosos y que le permiten lanzar cuchillas gigantes, elevarse en el aire con hélices, lanzar fuego por los puños o utilizar una espada gigantesca. 

Los modos añadidos también son muy interesantes. Puedo avanzaros que hay un modo con Meta Knight como protagonista, pero de momento no me dejan decir nada más. Sobre el modo Heroes Legendarios, donde tendremos que elegir un rol entre cinco para jugar con tres amigos más, o tres bots en caso de que no se dé la ocasión, para batallar contra jefes. Es un modo muy rolero, para mí sorpresa, donde se sube de nivel, se mejoran estadísticas y poco a poco se pone la cosa más y más complicada. Y ojo, que también está el modo de Desafíos 3D, que nos recuerda un poco a Captain Toad y hay que superar niveles chiquititos con pocos movimientos y acabando con todos los enemigos rápidos.

Creo que, aunque Triple Deluxe era un juego muy graciosete y con buenos modos extras, Kirby: Planet Robobot viene cargado de más cosas por hacer, ya sea en la historia principal o en los modos extra y desbloqueables que trae al margen. Aún no hemos hablado de los amiibos exclusivos que desbloquean poderes únicos, pero es que todavía no los tengo en mi poder y no quisiera meter la pata. Así que tengo ganas de seguir jugando y de informaros de cómo avanza la nueva aventura mecanizada de la bola de chicle de Nintendo. Pinta bien, lo dicho.

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