Reportaje

Avance de Lords of the Fallen

Por Álvaro Alonso
-

Después de probar en profundidad Lords of the Fallen, el Action RPG que promete convertirse en el nuevo exponente de dificultad en PS4, Xbox One y PC, una cosa ha quedado clara: la muerte aguarda tras cada esquina. Acompañadnos en este avance para descubrir cómo un único hombre puede hacer frente a los dioses caídos.

En la actualidad, las desarrolladoras de videojuegos parecen empeñadas en hacer de sus productos un paseo, una experiencia que no requiere esfuerzo alguno en la que una mano invisible nos ayuda a levantarnos cada vez que caemos. Pero... ¡Alabado sea el sol! Unos pocos se atreven a poner piedras en el camino... Piedras afiladas que disparan dardos venenosos. El primer ejemplo que acude a la mente es Demon's Souls/Dark Souls, pero poco a poco, más estudios se atreven a ofrecer verdaderos desafíos. Este es el caso de Deck 13, compañía alemana en que se está fraguando Lords of the Fallen, un título que apunta maneras para convertirse en el primer gran desafío de la generación.

Como si esto no fuera suficiente para llamar nuestra atención, detrás de su desarrollo se encuentra Tomasz Gop, productor ejecutivo de la segunda entrega de The Witcher... Casi nada. Unidle a eso que su aspecto artístico está fuertemente inspirado por clásicos de la fantasía como Warhammer o que se trata de un desarrollo centrado únicamente en PS4, Xbox One y PC (toda una rareza en los tiempos que corren) y comprenderéis por qué estábamos tan entusiasmados con la idea de adentrarnos en el mundo de Lords of the Fallen. ¿Habrá estado a la altura? Vamos a descubrirlo.

Harkyn, pecador de la pradera

La historia de LotF nos pone en la piel de Harkyn, un criminal al que se le concede una oportunidad para redimir todos sus pecados (los cuales lleva tatuados en la cara, por si se le olvidan) con la condición de que cumpla una única tarea: salvar el mundo de las huestes de un dios que se creía muerto hace eónes. Junto a su mentor, Kaslo, nuestro héroe se embarca en un viaje que le llevará a los lugares más recónditos de este oscuro mundo y hasta lo más profundo de la dimensión que habitan los demonios.

Con esta premisa en mente da comienzo la demo, y lo primero que debemos hacer es tomar una decisión: ¿guerrero, pícaro o clérigo? El guerrero, como viene siendo costumbre, es el "tanque" capaz de aguantar gran cantidad de golpes y blandir armas pesadas pero lentas. El pícaro, por el contrario, aprovecha su agilidad para ejecutar combos veloces y esquivar cuando la cosa se pone fea. Por su parte, el clérigo dispone de habilidades sanadoras que pueden salvarnos el pellejo cuando estemos cortos de pociones. Sin embargo, y a pesar de esta elección, el tipo de personaje en que Harkym se convierta durante la aventura depende de las armaduras que equipemos, los puntos que gastemos en los atributos y las habilidades que escojamos al subir de nivel. Esto quiere decir que nuestro personaje no está atado por su clase: podemos tener un guerrero que utilice poderosos hechizos, o un pícaro que ataque con un martillo pesado. Cualquier combinación es posible.

Y hablando de hechizos, que el aspecto "bárbaro" de Harkyn no os engañe: puede hacer uso de poderosos ataques mágicos gracias a un guantelete que conseguirá al principio de la aventura. Las habilidades de este artefacto van desde disparos a distancia hasta granadas venenosas, por lo que resulta especialmente útil durante las batallas contra jefes. A medida que progresamos, podemos aprender nuevos encantamientos o mejorar nuestros favoritos para que adquieran propiedades desvatadoras.

1000 maneras de morir

Lords of the Fallen es difícil, muy difícil. En los más de 60 minutos que hemos pasado jugando, hemos visto la pantalla de Game Over más veces de las que nos gustaría reconocer. Todos los que disfrutaron con Demon's/Dark Souls se sentirán aquí como en casa, y no solo por el extremado nivel de dificultad: los controles y el esquema de juego son similares, con una barra para la salud, otra para la magia y una tercera para la energía que consumimos al correr, rodar, etc. Además, el juego nos invita a rizar el rizo y complicar aún más la aventura... A cambio de jugosas recompensas: si derrotamos a un jefe sin recibir ni un solo impacto obtendremos su arma característica, y si equipamos un amuleto que hace que nuestra salud descienda a la mitad, obtendremos más experiencia.

La dificultad está siempre presente, pero eso no quiere decir que Lords of the Fallen vaya a acabar con nuestra paciencia (y nuestros mandos). El sistema de juego gira en torno a cuánto estamos dispuestos a arriesgar, por ejemplo: imaginaos que estamos luchando contra un jefe y morimos. Al reaparecer habremos perdido toda la experiencia que habíamos ganado hasta ese punto, sin embargo, y de forma similar a lo que sucede en la saga de From Software, nuestros puntos estarán esperando en el lugar en que caímos en forma de espectro. Pero ahora viene lo bueno: si en lugar de recoger dicho espectro permanecemos a su lado, Harkyn irá regenerando salud poco a poco, facilitando sobremanera el combate. Al derrotar al rival podemos recoger nuestros valiosos puntos de experiencia, pero la cantidad obtenida dependerá del tiempo que hayán estado esperando en el suelo. Es un sistema muy, muy interesante que ayuda a los impacientes y recompensa a los valientes.

Un mundo mágico... y oscuro

Como hemos comentado al principio, los diseños, personajes y localizaciones de Lords of the Fallen beben en abundancia de Warhammer, el mítico juego de mesa. Esto se hace patente desde el momento en que damos el primer paso: todas las armaduras, espadas y enemigos transmiten una sensación familiar, como si ya los hubieramos visto antes, pero al mismo tiempo consiguen mantener un estilo propio y actual: un auténtico logro por parte de Deck 13. Sin embargo, y a pesar de estos excepcionales diseños, el apartado gráfico no termina de estar a la altura, más tratándose de un juego cuyo desarrollo ha estado centrado en la generación actual. También hemos sufrido algún que otro bajón de frames, pero tiene un mes por delante para pulir estos pequeños defectos.

También es cierto que se nos ha hecho extraño no disponer de mundo abierto: el desarrollo es lineal, con zonas amplias en las que es posible explorar en busca de secretos y misiones secundarias, pero no esperéis un mundo al estilo Skyrim. Grandes exponentes del RPG como el propio Skyrim, Dragon Age o el próximo The Witcher han impuesto esta costumbre, y eso hace que, en cierto modo, Lords of the Fallen deje la sensación de estar limitado por su entorno.

Aun así, todos aquellos que quieran disfrutar de un Action RPG con grandes valores de producción y que estén dispuestos a afrontar un desafío como pocos juegos se atreven a ofrecer hoy en día, tienen una cita con Lords of the Fallen este 31 de octubre en PS4, Xbox One y PC. Y si os habéis quedado con ganas de más, aquí tenéis siete claves para sobrevivir en Lords of the Fallen (¡os harán falta!).

Lecturas recomendadas