Reportaje

Avance de Rainbow Six: Siege

Por Álvaro Alonso
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La beta cerrada de Rainbow Six: Siege para PS4, Xbox One y PC nos ha permitido disfrutar de un pequeño adelanto del próximo shooter multijugador de Ubisoft. Acompañadnos para descubrir cómo se han desarrollado nuestras primeras partidas en el título que promete tirar abajo todos los muros estás Navidades.  

La beta cerrada de Rainbow Six: Siege tocó ayer a su fin tras extender su duración en varias ocasiones, permitiendo que jugadores de todo el mundo probasen un pequeño aperitivo del plato fuerte que llegará el día 1 de diciembre, momento en que se pondrá a la venta el nuevo shooter multijugador de Ubisoft basado en las aclamadas novelas de Tom Clancy.

La saga Rainbow Six se remonta al año 1998 y se caracteriza por ofrecer un enfoque realista en el que priman el sigilo y las tácticas en equipo por encima de la acción sin contemplaciones de la que suelen hacer gala sagas como Call of Duty y Battlefield. En Rainbow Six una sola bala puede acabar con cualquier personaje, ya sea un rehén, un miembro de nuestro equipo, un terrorista o nosotros mismos, así que la tensión es constante y se nos invita a calcular al milimetro cada paso de la operación.

Tras 17 años dando guerra con numerosas entregas, la saga Rainbow Six se preparó para dar el salto a la next-gen con Rainbow Six: Patriots. Por desgracia, dicho título fue cancelado... Para renacer como Rainbow Six: Siege, juego que evoluciona sobre los aspectos más emblemáticos de la saga sin perder su espíritu. Os contamos nuestras primeras impresiones tras pasar varios días "pegando tiros" en la versión de PlayStation 4.

Derribando obstáculos

Olvidad todo lo que sabéis sobre shooters, porque aquí os servirá de poco. Rainbow Six Siege cuenta con dos aspectos fundamentales que lo diferencian del resto de juegos: el trabajo en equipo y la destrucción del escenario. Actuar como un lobo solitario solo sirve para acabar convertidos en espectadores al poco de empezar la partida; la comunicación es clave para organizarnos con el resto de miembros de nuestro grupo y salir airosos de cada batalla.

Antes de comenzar los enfrentamientos, cada equipo tiene la oportunidad de planear y preparar el asalto. Los atacantes, por ejemplo, pueden enviar un dron de reconocimiento para descubrir la posición de los miembros del equipo contrario y de las bombas a desactivar, mientras que los defensores pueden reforzar las paredes y puertas para contener el asalto enemigo.

La destrucción de los escenarios es el otro punto clave y también uno de los factores más interesantes de Rainbow Six Siege. Prácticamente todas las paredes y techos del edificio en que se desarrolla la acción pueden ser destruidos, de forma que es posible acabar con un enemigo por sorpresa desde la habitación contigua o incluso desde otro piso. Podemos derribar paredes y barricadas colocadas por el equipo enemigo utilizando los distintos métodos a nuestra disposición, pero hay que tener en cuenta el tiempo que requiere cada uno y el tipo de apertura que crearán, por ejemplo: los disparos de armas de fuego abrirán pequeños agujeros en las estructuras, pero el daño al impactar en los enemigos se verá reducido drásticamente.

Usar explosivos es la forma más rápida y la que mayor apertura crea, pero también la más ruidosa y puede dejarnos totalmente expuestos si el enemigo se encuentra al otro lado preparado para abrir fuego. Si queremos ahorrar munición o no disponemos de explosivos también es posible utilizar ataques cuerpo a cuerpo, pero derribar por completo una barricada requiere de al menos tres golpes.

Hace escasos días se anunció que Rainbow Six Siege no contaría con modo historia para un solo jugador. Es una verdadera lástima, más teniendo en cuenta los buenos ratos que las campañas de Rainbow Six nos dieron en el pasado, pero por suerte contamos con el modo Terrorist Hunt anunciado durante el E3 2015 para llenar el hueco. Este modo, que hizo acto de presencia en anteriores juegos de la saga, nos invita a hacer frente a varias oleadas de enemigos acompañados por otros jugadores o por aliados controlados con IA. Pero si queréis afrontar el reto del modo realista (una bala, una muerte), más os vale contar con un grupo de jugadores que se compenetre a la perfección. Se trata de un desafío extremo que hará las delicias de los fans acérrimos de la saga.

Trabajo en equipo

Rainbow Six Siege nos da la posibilidad de ponernos en la piel de varios tipos de Operators, lo que vienen a ser las distintas clases. Cada uno cuenta con habilidades e ítems que los hacen únicos, así que parte de la diversión reside en probarlos a todos y descubrir cuál se adapta mejor o nuestro estilo de juego o a las situaciones a las que se enfrenta cada bando.

Twitch, por ejemplo, va equipada con un dron capaz de lanzar descargas eléctricas. Montagne va armado con un poderoso escudo, perfecto para defender al equipo de los ataques enemigos. Thermite es el experto en demoliciones y posee una carga que puede reducir a cenizas casi cualquier estructura. Castle, pr su parte, puede reforzar paredes y techos con barricadas mejoradas, así que es perfecto cuando estemos en el equipo de defensores. Para contrarrestarle está Sledge, que puede derribar estructuras en un abrir y cerrar de ojos con su gigantesco martillo.

Como veis, cada Operator posee distintos pros y contras para que las partidas gozen de equilibrio... Aunque la beta nos ha dejado con la sensación de que existe cierta descompensación con algunas clases (Montagne y su escudo sobresalen con diferencia respecto al resto).

Rainbow Six Siege Montagne

También existe el papel del Recruit o Recluta, al que podemos equipar con las armas y herramientas que deseemos exceptuando las únicas de cada clase, convirtiéndolo en un personaje polivalente apto en todas las situaciones... pero sin llegar a resaltar en ningún campo. Funciona a la perfección para que los recién llegados se hagan una idea de lo que ofrece cada Operator antes de lanzarse a por ellos, o en esas situaciones en las que al equipo no le vendrían mal unas granadas aturdidoras de más.

Cada bala cuenta

Las sensaciones que nos ha dejado la beta de Rainbow Six Siege han sido muy buenas. Su enfoque táctico y el énfasis en la destrucción del escenario lo convierten en un soplo de aire fresco dentro del género, y la laureada verticalidad que buscan alcanzar prácticamente todos los FPS actuales está implementada de una forma magnífica; acciones como descolgarse en rapel y acabar con un enemigo desprevendido a través de una ventana son la clase de mecánicas que funcionan como evolución lógica dentro de la fórmula Rainbow, y además resultan excepcionalmente divertidas (¡y espectaculares!). Aunque no hemos podido evitar echar de menos los toques de infiltración y la tensión constante de las primeras entregas, aspectos intrínsecos al desaparecido modo para un solo jugador.

Y lo curioso es que, aun habiendo perdido parte de esa tensión que caracterizaba a la saga, los enfrentamientos entre varios jugadores resultan extremedamente intensos, sobre todo cuando se los compara con los de otros FPS. Alzarnos victoriosos después de llevar a cabo una táctica que habíamos planeado previamente con nuestro equipo es una sensación altamente satisfactoria, de esas que nos hacen levantarnos del sofá de un salto con los brazos en alto.

Sin embargo, también hemos detectado varios problemas que esperamos sean solucionados de aquí al lanzamiento. Y uno de ellos es, por desgracia, las dificultades a la hora de acceder a las partidas. No sólo es un proceso harto complicado -hasta el punto de que es recomendable reiniciar el juego si pasados cinco minutos no hemos conseguido entrar- también es especialmente frustrante el hecho de conseguirlo... Y que al poco tiempo seamos expulsados sin razón aparente.

El otro punto negativo es la cantidad de contenido, y es que aun tratándose de una beta, nos ha parecido muy escaso. Hemos echado en falta más mapas, modos de juego y, sobre todo, un mayor nivel de personalización (ahora mismo es prácticamente nulo). Si bien es de esperar que de cara al lanzamiento el juego mejore en estos aspectos, es inevitable tener la sensación de que Rainbow Six Siege necesita mucha más variedad para convertirse el shooter más vendido de Ubisoft.

Pero aun con estos puntos negativos, hacía tiempo que no nos lo pasábamos tan bien con un shooter multijugador, y esto es gracias al vínculo que se crea entre los componentes de cada equipo. Es innegable que el nuevo shooter de Ubisoft tiene potencial para convertirse en uno de los títulos más jugados de estas Navidades (atentos a Twitch y a YouTube) y si pulen los aspectos comentados, podría significar la vuelta por la puerta grande de la saga Rainbow Six.

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