Reportaje

Avance de Rise of Incarnates

Por Jorge S. Fernández
-

El género de los juegos de lucha es casi tan antiguo como la propia industria, con su cénit en las décadas de los 80 y 90, este tipo de juegos fue el eje fundamental del entretenimiento de los salones recreativos, con su máximo exponente Super Street Fighter, seguido muy de cerca por la saga de SNK The King of Fighters.

Ahora, Bandai Namco, ha querido recuperar el género para la todo poderosa causa Free2play, sensación hoy en todos los géneros del mundo del videojuego. Lejos de limitarse a realizar un simple clon de los antes mencionados iconos de la lucha arcade más primigenia, se han propuesto ofrecernos un título exclusivo para PC que recupera la esencia de aquellos con un claro componente multijugador.

Rise of incarnates acaba de comenzar su fase Alpha, y hemos podido hacernos una idea de lo que los chicos de Namco Bandai prometen ofrecernos de cara a su lanzamiento definitivo durante este año. 

Los encarnados

A día de hoy, porque en un futuro inmediato se esperan más, son cuatro los protagonistas de este nuevo título. Cada uno con sus golpes especiales y sus alter ego en forma de invocación, que sacarán a relucir su auténtica personalidad de súper héroes.

Estos son el Dr. Gasper Watteau y su invocación de Grim Reaper, Terrence Blake con Ares, Mireia Valentin con Lilith, y Jedrek Tyler con Mephistopheles. Cada uno de ellos tiene un tipo de virtudes que los hacen más apropiados para determinados tipos de ataque, como cuerpo a cuerpo o distancias medias y largas.

Por ejemplo, en el caso del Dr Gasper, una especie de doctor Emmet Brown, invocando a Grim Reaper, luchará acompañado de decenas de criaturas zombie, que no repararán en darnos una buena dosis de galletas, y no precisamente maría.

Más adelante veremos cómo cada uno de estos personajes podrá evolucionar de manera independiente con determinados atributos, que irán mejorando con las subidas de nivel que nos aportarán la experiencia en los distintos combates.

Cooperación al poder

La razón de ser de Rise of incarnates es el juego cooperativo, ya que nos plantea combates multijugador de 2 contra 2. De esta manera la compenetración con nuestro compañero debe ser excelente si queremos tener posibilidades de vencer al equipo contrario de encarnados.

Este es un juego accesible para la gran mayoría de los jugadores, ya que sus controles son bastante sencillos (se hace imprescindible jugar con Gamepad), lo que en un principio podría llevar a engaño. Básicamente porque como en los juegos de lucha clásicos, pegar, podemos pegar, pero hacer los movimientos especiales y combos, eso ya es cosa de otros más expertos.

Contaremos con dos botones de ataque, uno cuerpo a cuerpo a cuerpo y otro a distancia, un botón para invocar a nuestro alter ego, otro para saltar y un gatillo para realizar los golpes especiales. Todos estos golpes especiales, se ven limitados por una barra de “maná”, que cuando se vacíe nos impedirá realizar más movimientos especiales hasta que vuelva a rellenarse.

Jugando las primeras partidas

Como os comentaba, la curva de aprendizaje de este juego es muy corta, si nos referimos a los movimientos esenciales, que nos permitirán defendernos en las primeras partidas, sobre todo ahora que los demás jugadores también se encuentran en niveles de experiencia muy bajos.

Los modos de juego disponibles son partidas de clasificación en equipo o individuales, partida simple, que es el único modo de juego disponible en esta fase Alpha, la personalizada, en la que podremos crear nuestra propia sala de juego o bien unirnos a otra, el tutorial, que también está disponible en esta alpha y nos permite luchar con cualquiera de los cuatro personajes.

Por último está el modo misión, del que a día de hoy no tenemos ningún detalle relevante. Antes de elegir la partida simple, debemos seleccionar uno de los cuatro personajes que os hemos detallado antes. Una vez realizada la elección, esperaremos a encontrar a los demás jugadores disponibles, hasta alcanzar los cuatro que protagonizarán los combates.

En esta Alpha, el escenario que hemos podido “destrozar”, ha sido el de un Nueva York post apocalíptico. Y es que la gran mayoría de elementos que conforman estos mapas son totalmente destruibles, por lo que entre puñetazos por aquí, y hechizos por allá, veremos cómo saltan en pedazos, coches, camiones, escaleras y todo tipo de mobiliario urbano.

Tras encontrar a otros jugadores, algo que en esta fase Alpha nos lleva una media de dos o tres minutos por partida, nos lanzamos a la arena a repartir estopa junto con nuestro compañero. Aunque los controles son bastante sencillos, de primeras nos hemos sentido bastante perdidos en el escenario.

Abusando en un primer momento de nuestro poder para dar unos saltos espectaculares, rápidamente vemos cómo nuestros oponentes se acercan hacia nosotros, para ello, a media distancia, podemos optar por nuestra arma de fuego, que causará daño sin tener que acercarnos demasiado a nuestros enemigos.

A partir de aquí, como en cualquier buen juego de lucha, se trata de enganchar a nuestro oponente, y con nuestro ataque especial, poder encadenar todos los golpes que podamos de manera consecutiva, a modo de combo. Y mucho mejor si estamos atentos a la posición de nuestro compañero y le hacemos un sándwich de leches en un abrir y cerrar de ojos.

Hasta aquí todo parece bastante sencillo, pero claro, el equipo contrario también lo forman dos jugadores, y como nosotros, también tienen una barra de maná, que si se vacía, no nos permitirá realizar movimientos especiales, como los saltos de decenas de metros, o invocar a sus alter ego demoledores.

La fórmula está clara, por un lado, debemos coordinar movimientos con nuestro compañero para nunca estar en inferioridad, segundo, realizar las invocaciones en el momento preciso, y tercero, gestionar de manera óptima nuestra barra de maná. Si ponemos todos estos elementos en una coctelera y agitamos, tenemos mucha táctica que desarrollar, mientras la lucha pura y dura pasa a un segundo plano en muchas fases del combate.

Sin duda uno de los elementos que más confunden en Rise of Incarnates es la perspectiva de juego, que al seguir los movimientos endiabladamente rápidos de nuestros protagonistas, nos causan cierto mareo, más todavía cuando se cambia de cámara repentinamente y vemos cómo el punto de vista en que estábamos luchando se sustituye por otro totalmente diferente, como si de una peli de acción se tratara.

Evolución de personajes

Cada personaje, como os hemos comentado anteriormente, tiene diferentes habilidades, pero a pesar de ello, lo que si tienen en común, son el mismo tipo de ataque. Todos tienen ataque cuerpo a cuerpo, a distancia, movimientos especiales y el de sus invocaciones especiales.

Cada vez que terminemos un combate, en base a la puntuación y experiencia obtenidas, veremos como la barra de nivel de nuestro personaje y su invocación se rellenan, hasta alcanzar el nivel siguiente. Estas subidas de nivel nos permiten mejorar las cualidades de cada uno de ellos en un porcentaje positivo.

Dentro de una cuadrícula de 16 celdas, iremos desbloqueando cada uno de ellos para asignarles distintos potenciadores a cada uno de nuestros poderes y movimientos especiales. Cada vez que subimos de nivel, podemos mejorar una de las cualidades, por ejemplo en un 1,7% positivo, lo que tras muchos combates, se irá convirtiendo en un porcentaje más que transcendente.

A día de hoy la tienda no está activa, pero como es de esperar, en ella encontraremos todas las mejoras existentes por un módico precio. La experiencia también nos irá obsequiando con nuevos elementos de nuestra indumentaria, como máscaras, atuendos y todo tipo de accesorios que doten de personalidad a nuestros personajes.

Apartado técnico

Para ser una Alpha, hay que decir que Rise of Incarnates se ha portado de manera notable. Hemos jugado con todos sus parámetros en modo ultra, y nuestra Nvidia GTX 770 con 2GB de DDR5 se ha portado de manera intachable, manteniendo sin ningún tipo de caídas los 60 fps, habiendo más o menos elementos en pantalla.

Si bien gráficamente no utiliza ninguna tecnología de nueva generación, el conjunto es muy bueno y nos entra por los ojos. Es verdad que los escenarios no son grandes, pero es de agradecer un juego con tal suavidad gráfica, en un momento del desarrollo tan temprano, que sin duda beneficia la sensación de combates trepidantes.

Eso sí, si tenemos mala suerte con nuestra conexión, sufriremos bastantes parones, que pueden ser definitivos si nos encontramos en un momento delicado del combate. Seguramente esto se deba a lo irregular de la conexión probada y también a un aspecto técnico que aún debe pulirse bastante. De todas maneras, por regla general no se produce este lag.

El sonido cumple su función, golpes y efectos espectaculares y una banda sonora un tanto repetitiva. Para rematar el apartado técnico, decir que Rise of incarnates ya está totalmente traducido al castellano, lo que sin duda es algo de agradecer.

Primeras impresiones

Namco Bandai han apostado por un género bastante manido desde los comienzos de esta industria, pero al que han dotado de personalidad propia, al convertir un juego de lucha de corte clásico en un título multijugador, con los combates a cuatro como su razón de ser.

Imaginar si mezclamos un Super smash bros con King of Fighters, lo movemos bien y le añadimos un motor 3D solvente, con unos personajes dignos de Tekken o Dead or alive. Sin duda, con la tienda en marcha y con más personajes disponibles, dará mucho juego a los millones de aficionados a este género en todo el mundo.

De momento es pronto para hacer valoraciones, pero salvo algunos fallos técnicos, normales a estas alturas de Alpha, Rise of Incarnates promete hacer pasar muy buenos ratos a los incondicionales de los juegos de lucha más clásicos, esperemos que no lo estropeen de aquí a su lanzamiento.

Para terminar, os dejamos un pequeño gameplay, con el que os podréis hacer una idea de cómo se desarrollan sus combates.

Lecturas recomendadas