Reportaje

Avance de Sunset Overdrive para Xbox One

Por Pablo Cosano
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Insomniac Games, creadores de sagas como Spyro, Ratchet and Clank o Resistance nos invitaron a sus estudios de Los Ángeles para probar Sunset Overdrive, su nueva creación exclusiva para Xbox One. Nos presentaron un juego de acción dentro de un mundo apocalíptico en el que tendremos que salir con vida de Sunset City. En nuestro camino se interpondrán hordas de mutantes infectados que solo quieren una cosa: más bebida energética, la verdadera responsable de la catástrofe.

El trasfondo de las historias de zombies puede entenderse de muchas maneras diferentes. El nuevo título de Insomniac Games le ha dado una vuelta de tuerca más y ha conseguido reinventarlo totalmente gracias a Sunset Overdrive. De momento, únicamente habíamos visto el tráiler con el que se presentaron en el pasado E3, pero ahora podemos confirmar que Insomniac ha conseguido ir un paso más allá. Sunset Overdrive nos presentará un futuro cercano: corre el año 2027 y estamos en la ciudad de Sunset City viviendo dentro de una sociedad donde absolutamente todo lo que ocurre en la vida cotidiana de los humanos está controlado por una multinacional llamada Fizzco, la culpable de todo.

Los transportes, comunicaciones, infraestructuras y, sobretodo, la bebida de todo el mundo está bajo el control de esta empresa que ansía más y más poder cada día que pasa. Tiene dominada a casi toda la población mundial gracias a su producto estrella: Over Charge Delirium XT, una bebida energética con el poder de los 'xtremofilos', que engancha a todo el que lo prueba hasta límites insospechados. El problema comienza cuando la gente se 'sobrecarga' de este ingrediente y empieza a mutar en criaturas que solo quieren beber más de su brebaje favorito. Y aquí nos sitúan a nosotros, en un mundo donde los errores humanos son los responsables de las catastróficas consecuencias que viviremos en primera persona dentro de Sunset City.

Una historia crítica con la sociedad

Sunset Overdrive tiene un planteamiento arriesgado que no suele verse en el mundo de los videojuegos. Critica duramente la sociedad en la que vivimos controlada por las grandes empresas, pero lo hace a su manera y con grandes dosis de humor. Presentan el control de las multinacionales sobre todos los aspectos sociales y el adoctrinamiento como los motivos que han creado la situación apocalíptica que viviremos en Sunset Overdrive. En un mundo donde casi no quedan humanos y solo sobreviven unos pocos que decidieron alejarse de las deliciosas latas de Over Charge Delirium XT (entre los que nos encontramos). Todos los demás se han convertido en mutantes con una única obsesión en la vida: conseguir más de esa bebida...

Bajo la originalidad y el gran sentido del humor de Sunset Overdrive, en los escasos 30 minutos que pudimos probarlo, nos encontramos un juego de acción frenético en un mundo abierto, donde quedarnos quietos nunca será una buena idea. Nuestra misión principal consistirá en salir de la ciudad y Sunset Overdrive nos irá proponiendo distintos objetivos que tendremos que cumplir para conseguirlo. Lo poco que jugamos nos pedía ir a un punto de Sunset City para destruir una especie de estación de radio donde, después de muchos mutantes muertos, acabábamos enfrentándonos a Fizzy. Un jefe final que, curiosamente, es la mascota de Fizzco convertida en un malévolo robot gigante sin ganas de querer hacer amigos.

Libertad total para moverte por Sunset City

Las calles de la ciudad donde se desarrolla Sunset Overdrive estarán basadas en Tokio y totalmente conectadas entre sí, pero nos las encontraremos completamente vacías... ¡de humanos! Los sedientos mutantes camparán a sus anchas y estarán alerta de que nadie les moleste en su banal existencia. Lo que no saben, de momento, es que nosotros también estamos ahí; preparados para acabar con cualquiera que se cruce en nuestro camino. Aunque siempre podremos evitarlos si preferimos no meternos en líos. La libertad para movernos por Sunset City es uno de los puntos fuertes del juego y todos los elementos que encontraremos nos invitarán a seguir la marcha: los coches y toldos nos impulsarán, podremos 'grindar' barandillas y cables (o engancharnos a ellos como si fuese una tirolina gracias a una especie de palanca que llevaremos), tomar impulso de las salidas de aire que encontraremos en los tejados de los edificios, correr por las paredes a lo Prince of Persia...

En este aspecto, y teniendo en cuenta que esto es un avance y queda mucho por ver del juego, quizá a Sunset Overdrive le falte un momento de pausa en el que tomarnos un respiro para disfrutar de todos los detalle que nos encontraremos a nuestro alrededor, destrozar las máquinas expendedoras con tranquilidad (los escenarios serán parcialmente destruibles) o disfrutar de las misiones secundarias que encontraremos a nuestro paso.

En nuestra corta experiencia hicimos varias de ellas: tuvimos que destrozar teles en un tiempo determinado (lo que nos recordó a Street Fighter II y su fase de bonus de romper un coche) y nos encontramos con uno de los pocos supervivientes que nos pidió ayuda para encontrar unos cómics repartidos por la ciudad. Por supuesto, todas las misiones tendrán su recompensa en dinero, con el que podremos mejorar armas y comprar nuevos objetos para vestir con estilo a nuestro 'alter ego', pero de eso hablaremos más tarde.

Todo en Sunset Overdrive tendrá su toque personal y estará creado con una estética muy colorida y característica que podríamos comparar con una mezcla explosiva entre Borderlands, Saints Row, Dead Rising, Jet Set Radio, Blade, Soy Leyenda y los cómics... casi nada. Sunset Overdrive no pretende ser un juego clásico y es como los pisos: “mejor ver”. Y probar. Aun así, el diseño es bastante acorde con la realidad y no nos presenta elementos increíbles ni de ciencia ficción. Según las propias palabras de los diseñadores y para que os podáis hacer mejor una idea, “es un juego del que podría salir fácilmente un cosplay”.

Nuestro arsenal no lo es todo

Las armas serán otro de los elementos únicos en Sunset Overdrive. El equipo de desarrollo ha puesto especial dedicación a crear un arsenal especial, con una gran personalidad que comprobamos desde que empuñamos la pistola TNTeddy (con un osito de peluche en el cañón) hasta la lanzadora de fuegos artificiales, pasando por la AK47, el bate para los ataques cuerpo a cuerpo o la escopeta de vinilos creada a partir de un taladro y piezas de bici. El estudio quería que las armas también notaran la situación que vive la humanidad, por lo que las crearon a partir de elementos que cualquiera pudiera encontrar en sus casas, dándoles un poder de destrucción enorme.

La que más nos gustó de todas ellas fue el arpón cargado con latas de Over Charge Delirium XT. Al dispararla creábamos un charco de bebida energética en el suelo al que todos los mutantes se acercaban como locos. Con todos juntos en un mismo sitio un par de disparos con la TNTeddy hacía que en la pantalla solo quedara una nube negra con la forma de la cara del entrañable osito. Aunque no lo parezca a simple vista, también podremos pensar un poco en nuestra estrategia si queremos superar de una forma más rápida y sencilla cada situación.

Esto es solo una muestra de lo que encontraremos en el juego de Insomniac Games, ya que cada arma tendrá su propio efecto especial. Preguntamos a uno de los diseñadores por el número de armas que podremos utilizar en Sunset Overdrive, pero lo único que pudo decirnos es que “habrá más que en los Ratchet and Clank”, lo que tampoco está nada mal. A la hora de afrontar los combates podremos decidirnos por la opción que más nos apetezca en cada momento para crear sobre la marcha combos devastadores que destrocen a los mutantes. Con la intensidad de Sunset Overdrive se agradece que el apuntado sea semiautomático, que la acción se ralentice cuando cambiamos de arma y que se fijen en nuestro punto de mira los enemigos que tengamos más cerca. Esto nos facilita un poco las cosas para que también podamos estar pendientes de dónde pisamos, algo que a veces será más importante que disparar.

Pero además de las armas hay que destacar las enormes posibilidades de personalización que podremos aplicar a nuestro personaje. El peinado, el sexo y todas las prendas que podamos imaginar que abarrotarán el "armario" que tendremos para elegir cómo queremos recorrer Sunset City. Para comprar pantalones, chaquetas o camisetas necesitaremos el dinero de las recompensas por completar misiones o lo que consigamos sacar saqueando y destrozando la ciudad.

Cada una de las prendas tendrá sus propias físicas y ondearán al viento de forma distinta. Pero ahí no queda la cosa y, si decidimos ir con el pecho descubierto, también podremos decorar nuestro torso desnudo con una innumerable cantidad de tatuajes. El único 'pero' que encontramos en este aspecto es que no habrá un editor y todo lo que podremos comprar estará ya creado.

Un planteamiento peligroso

Los juegos de Insomniac Games siempre han destacado por sus ideas originales y Sunset Overdrive no iba a ser menos. Empezando por la historia, pasando por las armas y terminando con la forma de llevar a cabo las misiones; todo el juego tiene un toque especial que le concederá una personalidad muy distinta a los demás juegos de acción que estamos acostumbrados a ver últimamente. Pero, como todo, tiene puntos que creemos que pueden mejorarse. Antes ya hemos comentado que solo pudimos jugar un par de misiones, aunque fue tiempo suficiente para sospechar que Sunset Overdrive corre peligro de volverse un poco repetitivo si las mecánicas de juego y los objetivos no añaden la variedad necesaria para impedirlo.

Al comenzar a jugar, la enorme libertad de movimiento que tenemos es un poco abrumadora. En ocasiones no sabes muy bien hacia dónde te diriges, solo vuelas por los aires y rebotas por todas partes. Al poco de jugar y hacernos a los controles y, sobretodo a los movimientos de la cámara, todo iba mucho más fluido. Aun así nos fuimos de los estudios de Insomniac sin saber exáctamente cómo catalogarlo; si como un problema o como una ventaja...

Matar mutantes acaba resultando una tarea sencilla siempre que no creemos una 'pelota incontrolable' con decenas de ellos que te ataquen desde todos los flancos, pero matar a un muñeco volador gigante que te dispara constantemente rayos y misiles teledirigidos mientras saltamos de una plataforma a otra y le lanzamos toda nuestra artillería pesada no es tan sencillo como parece. Quizá la dificultad y el verdadero reto de Sunset Overdrive que consiga engancharnos como si nos hubiésemos tomado uno de sus refrescos energéticos esté en esos momentos, pero todavía es una incógnita.

Lo que sí es cierto, gráficamente hablando, es que Sunset Overdrive luce a las mil maravillas (en 30 fps y 1080p). Saltar por los tejados con una tropa enorme de mutantes pisándonos los talones mientras llueve dinamita con el sello del osito Teddy, fuegos artificiales o vinilos en ningún momento hicieron que el juego se ralentizara lo más mínimo; y eso que probamos una versión que no era la definitiva. El único problema de tantos elementos en pantalla es que a veces, con tanta explosión, humo y mutantes en pedazos volando por los aires no sabemos muy bien qué está pasando exactamente ni dónde nos encontramos.

Con todo esto que os hemos contado llegamos a una conclusión clara: si en la versión final del modo campaña de Sunset Overdrive existe una variedad de misiones y armas que no hagan repetitivo el machacar mutantes y si encontramos recompensas interesantes para rejugarlo una vez lo acabemos, puede convertirse en una razón de peso para comprarse una Xbox One. Si a eso le añadimos que tendrá modo online (aunque no nos quisieron dar ningún detalle de cómo será), solo nos queda esperar al próximo otoño para salir de dudas y comprobar si la supervivencia se puede convertir en algo especialmente divertido.

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