Reportaje

Avance de Super Mario 3D World

Por Rubén Guzmán
-

En nuestra primera partida nos llevamos unas cuantas sorpresas, descubrimos un plataformas de variedad asombrosa y nos vestimos de gato.

Mario, el mayor icono de la industria del videojuego, puede con casi todo. Ha creado y revolucionado géneros, batido récords de ventas y unido a distintas generaciones de jugones entorno a un misma consola. Y ahora Nintendo le ha encomendado otra misión: conseguir que Wii U multiplique sus ventas estas Navidades y poner definitivamente a la consola en el mapa. Nosotros ya hemos jugado los primeros niveles de Super Mario 3D World y en este avance te contamos nuestras impresiones.

Antes de entrar en materia, un poco de contextualización. Super Mario 3D World es obra del equipo de EAD Tokyo. Estos chiquillos saben mucho de Mario, es más, son los creadores de los dos juegos del fontanero más celebrados en los últimos años: Super Mario Galaxy 2 y Super Mario 3D Land. Esta nueva aventura de Wii U es heredera directa de este último juego, pero además añade la experiencia multijugador que ya es casi imprescindible en los Mario 2D. Hasta 4 amigos la disfrutaremos a la vez controlando a Mario, Peach, Luigi y Toad, cada uno con sus habilidades. Pero la partida que nosotros hemos disfrutado ha sido en solitario. Si quieres conocer las características generales del juego, te recomendamos este vídeo avance o, directamente, el último tráiler del juego (que quizá revela demasiado, míralo bajo tu propia responsabilidad).

Mundo 1-1: primer contacto

El primer nivel es un escenario plataformero agradable para que nos hagamos con el control de nuestro personaje. Como es habitual, para que Mario corra hay que mantener pulsado el botón X o el Y. En un primer momento acelera ligeramente, y un par de segundo después comienza a correr más deprisa. Además, el fontanero mantiene los principales movimientos de los juegos 3D: el salto bomba, el salto de longitud, la voltereta lateral o el salto escalada que le permite rebotar contra las paredes. Además, recoge de 3D Land la capacidad de rodar por el suelo. Y, o soy muy malo y no lo he sabido enlazar, o no se ha incluido el triple salto con acrobacia, pero es que en Super Mario 3D Land ya no estaba. Aún así son movimientos suficientes para correr por los niveles con total desparpajo.

El disfraz de gato hace su aparición inmediatamente, cuando golpeamos un bloque con interrogación y cogemos la Campana que sale de él. Quizá te parezca adorable ver a un tipo con bigote disfrazado de gato o quizá no, pero te aseguramos que esta transformación enriquece el desarrollo. No porque corras a cuatro patas, ni siquiera porque eliminas a zarpazos a los enemigos. Lo mejor es la capacidad de trepar por cualquier pared. Solo son unos segundos, después Mario empieza a descender lentamente con sus garras ralentizando la caida, pero esos instantes bastan para atajar por montones de zonas de cada nivel, haciendo que los recorramos con más libertad que nunca. Además, usarlo será la única manera de acceder a algunos de los secretos del juego, ya que con él podemos activar ciertos interruptores que hacen aparecer torres por las que trepar con nuestras habilidades gatunas.

En nuestro camino hasta el banderín del primer nivel vemos que hay muchas bifurcaciones, caminos alternativos y tuberías por las que entrar. ¿Muchos secretos? Parece que el juego estará lleno, y que las tres Estrellas Verdes que podemos recoger en cada mundo serán solo algunos de ellos.

El país de las Hadas

Pero, vaya, no hemos empezado por el principio. En nuestra ansia por contarte qué se siente jugando nos hemos saltado el argumento. Todo comienza cuando Peach, Mario, Luigi y Toad, de paseo cerca del castillo, encuentran una misteriosa y averiada tubería transparente. Mario y Luigi, en lo que podemos considerar un hito histórico nunca visto desde Mario Bros., ejercen de fontaneros y la arreglan. Por ella escapa una simpática hada verde que les cuenta a nuestros amigos que sus hermanas han sido secuestradas por… Bowser. Inmediatamente después, el villano sale de la tubería y la atrapa a ella también. Adivina qué cuatro héroes saltan al rescate. Una pista: no son Los 4 Fantásticos.

Tras un alucinantes viaje por la tubería transparente, Mario y Cía. acaban en el escenario del juego: el País de las Hadas. La verdad es que el sitio se parece bastante al Reino Champiñón, pero el mapa tiene una diferencia fundamental: te mueves por él libremente, no sobre raíles. Estará lleno de secretos, fijo, pero de momento te podemos confirmar que habrá Casas Toad en las que conseguir monedas o power-ups, fases que al ser superadas abren bifurcaciones, y minifases que se desarrollan en escenarios cúbicos al más puro estilo de Super Mario 3D Land. La primera de este último tipo aparece en el mapa como un enemigo, un Hermano Martillo concretamente. Cuando le tocamos, saltamos a la minifase, en la que el objetivo es acabar con dos Hermanos y la recompensa una Estrella Verde. Como ocurre con las Monedas Estrella en los últimos Mario, habrá que pagar unas cuantas para acceder a algunos niveles y seguir avanzando.

Imaginación ilimitada

Lo más importante de Super Mario 3D World, lo que más hay que destacar del primer contacto serio con el juego, es que cada una de las fases que hemos probado ofrece elementos propios y distintivos. Si el primer nivel del juego es horizontal, pronto pasamos a otros más verticales, por ejemplo una montaña de bloques, donde el traje de gato es utilísimo para avanzar deprisa y las posibilidades de caer al abismo aumentan. Superamos un nivel en el que es necesario iluminar las casillas del suelo, andando sobre ellas, para poder avanzar. Jugando en solitario es fácil, pero con cuatro jugadores saltando a la vez y activando y desactivando casillas esto puede ser la risa.

El primer castillo incluye un nuevo y explosivo elemento: balones bomba que pateamos para acabar con los enemigos o derribar muros. También son la herramienta para acabar con el primer jefe… Bowser en un coche.

El segundo mundo del juego tiene ambientación desértica, y la cosa se empieza a complicar con estrechos caminos sobre abismos y arenas movedizas. Nos ha encantado un nivel en el que nuestros personajes proyectan sombras contra la pared. Los secretos también la proyectan, una manera brillante de mostrarnos dónde están. Además, hay un momento en el que pasamos a controlar directamente la sombras de nuestros personajes, sin verlos a ellos, y el desarrollo se vuelve 2D casi sin que nos demos cuenta, con una naturalidad asombrosa. En este nivel también podemos coger una maceta con una planta piraña y usarla para zamparnos enemigos. ¡Mola!

Solo para Wii U

El Wii U Gamepad va a cobrar más protagonismo de lo que parecía en un primer momento. Muestra la misma imagen que la tele, y el jugador que lo tenga lo usará para muchas cosas, más allá de mover la cámara con el giroscopio (la verdad es que sigue siendo más cómodo hacerlo con el stick). La primera es descubrir bloques y monedas invisibles en el escenario. No hay que ir tocando al tuntún, pequeños destellos en la tele nos indicarán la posición de secretos, así que habrá que ser observadores. También vale para paralizar enemigos y plataformas. La verdad es que, jugando en solitario, no tienes muy presentes estas funciones "congelantes", pero seguro que en compañía el resto de jugadores te van a pedir que las uses a menudo. Por último, hay plataformas con hélice que se elevan soplando al micro del mando. Además, el juego tendrá otras funciones especiales, como bajarnos fantasmas de otros jugadores para ver sus recorridos por los niveles (e intentar superarlos) o la recolección de sellos, un nuevo tipo de ítem que desbloquea pegatinas para personalizar mensajes de Miiverse. El multijugador solo será local, eso sí.

Hay tantísimo que contar de Super Mario 3D World… aquí nos hemos centrado en una primera partida, y la verdad es que la variedad de situaciones y posibilidades jugables es inmensa. Como seguramente sabrás, vuelven power-ups clásicos como la Flor de Fuego o la Super Hoja que nos convierte en Mario Tanuki (incluida su versión dorada), la nueva Duplicereza que crea clones de los personajes, pelotas de tenis con las que golpear a los enemigos, un trineo-bota, el Mega Champiñón por primera vez en un Mario 3D, un montón de cajas que ponerse encima (con hélice, generadoras de monedas, con un cañón, con una linterna anti-fantasmas…). La sensación es que el juego va a ser inmenso, toda una experiencia para jugar en solitario (con montones de secretos por descubrir) y una maravilla multijugador, más pensada que nunca para que nos piquemos entre nosotros.

Por acabar con una conclusión, decir que el juego apunta altísimo, y que ya nadie piensa que este vaya a ser un Mario menor, cosa que muchos señalaron tras la presentación en el E3 (he aquí la reflexión sobre el futuro de Mario hecha por una brillante mente periodística). No impacta tanto en un primer contacto como lo hizo Super Mario Galaxy, pero cuidado, porque el añadido del multijugador puede hacer de este un juego igual de extraordinario. Ah, y es bonito. Mucho. El Mario con mejores gráficos que has visto en tu vida.

El día 29 de noviembre llega a las tiendas, y hay razones para estar ilusionados y esperar un auténtico juegazo. Anda, es el mismo día que sale PlayStation 4. Está claro que el fontanero no le tiene miedo a nada.

Lecturas recomendadas