Reportaje

Avance de Tearaway para PS Vita

Por Rafael Aznar
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Tearaway, la exclusividad más potente del futuro cercano de PS Vita, ya está a la vuelta de la esquina. El 22 de noviembre, el mundo papirofléxico de Valledoblado empapelará la pantalla de la portátil de Sony, que parece dispuesta a levantarse de la tumba que muchos se han apresurado a cavarle.

“¡Al loro, que PS Vita no está tan mal, hombre!”. Es lo que habría dicho Joan Laporta de haber visto el panorama actual de la máquina de Sony, más halagüeño que hace tan sólo unos meses. Tras los lanzamientos de Killzone Mercenary y Dragon’s Crown, y con Final Fantasy X / X-2 HD asomando ya en el horizonte, el 22 de noviembre llegará a las tiendas Tearaway, una exclusividad que promete caer, como buena hoja de otoño, entre lo mejor del catálogo.

El juego ha sido desarrollado por Media Molecule, el estudio responsable de la saga Little Big Planet, lo cual es una garantía. El argumento nos trasladará hasta Valledoblado, un mundo de papel que se halla en peligro, por culpa del ataque de unos enemigos conocidos como pedacitos (de papel, se sobreentiende). Fuera de ese hábitat, vivirán los “Tus”, es decir, “nosotros”, que seremos parte interesada de la aventura, ya que el protagonista (Iota o Atoi, según decidamos que sea chico o chica) será un mensajero que tendrá una carta, precisamente, destinada a nuestra atención. Así, habrá que ayudarle a llegar hasta el sol (donde estará ubicado nuestro rostro, captado por la cámara frontal de la consola) para que entregue el sobre de marras, que, hilarantemente, será su propia cabeza.

Suena original, ¿verdad? La propia introducción del juego será una declaración de intenciones en ese sentido, pues, de forma velada, los dos narradores hablarán de la necesidad de hacer cosas nuevas en una industria que idolatra en demasía a los juegos clónicos. De momento, hemos probado las dos primeras horas de la aventura y nos hemos quedado de papel con ella.

Hoja en blanco y a pensar una idea desde cero

A diferencia de la gran mayoría de juegazos que ya tiene PS Vita, el que nos ocupa sí estará pensado a conciencia para ella. Por suerte, no será el típico artificio de hacer adaptaciones desde PlayStation 3. De hecho, el título está ideado para explotar todas las capacidades de la consola, en la línea de lo que hizo el genial Gravity Rush hace ya algún tiempo.

Tearaway será una aventura con muchos toques plataformeros. A través de un colorido mundo tridimensional, deberemos manejar a Iota, un ser tan liviano de cuerpo como férreo de voluntad. El universo del juego estará hecho de papel, de modo que los controles táctiles serán condición sine qua non para solventar la inmensa mayoría de situaciones que se nos irán planteando.

El panel táctil trasero será el gran protagonista. A menudo, al avanzar por los escenarios, nos toparemos con una serie de superficies con los cuatro símbolos típicos de la marca PlayStation (cruz, cuadrado, círculo y triángulo), que nos instarán a tocar la “espalda” de la consola para que nuestros dedos se introduzcan, virtualmente, en el juego. De ese modo, podremos zurrar a los enemigos, mover las manecillas de un reloj o, sobre todo, golpear una serie de telas de tambor que harán las veces de cama elástica, proyectando a Iota hacia otras plataformas.

La pantalla táctil también tendrá un importante peso, pues permitirá retirar diversas cortinas, ralentizar algunos sucesos (como el movimiento de las plantas del entorno) y modificar diversas plataformas con forma desplegable. De ese modo, podremos alterar la estructura arquitectónica de algunas zonas. Asimismo, servirá para dibujar y recortar una serie de objetos. Por ejemplo, habrá personajes que nos pedirán trazarles una corona o un bigote, para lo cual habrá que echar mano de lápiz, goma de borrar y tijeras, con total libertad. Después de hacerlo, esos seres se ataviarán con nuestras creaciones, que pasarán a formar parte del mundo.

La cámara dispondrá también de sus momentos de gloria. De vez en cuando, nos toparemos con personajes inertes, convertidos en recortes blancos. Para devolverles la vitalidad, habrá que sacarles una foto. Podremos incluso vestirlos con patrones de colores de objetos que haya a nuestro alrededor y que fotografiemos. En ese sentido, algunos de esos modelos pasarán a formar parte de una base de datos que podremos consultar en la web del juego, para obtener recortables, imprimirlos en papel y formar figuras con ellos, lo que puede ser muy atractivo para los más jóvenes.

Sin olvidarse de los controles clásicos

Al margen de las características citadas, el juego también echará mano del control corriente, es decir, con el joystick. Al principio, Iota será un personaje bastante básico, al que sólo podremos desplazar de un lado para otro, sin más. Sin embargo, poco a poco, adquirirá habilidades, como saltar o convertirse en una esfera rodante para pasar por recovecos estrechos o derribar cajas apiladas. En general, habrá situaciones muy variadas, como montar a lomos de un cerdo, hacer bajar y subir plataformas compensando su peso con bellotas o tirar fruta a ciertos puntos para hacer aparecer plataformas de la nada.

Los mejores momentos se darán cuando toque compaginar el control clásico con el táctil. Por ejemplo, mientras movemos un rodillo con el panel trasero, Iota estará encima y deberemos compensar la rotación del rodillo corriendo en la dirección contraria. Del mismo modo, en ocasiones, las pieles de tambor que comentábamos antes servirán para proyectar por los aires un bloque que esté obstruyendo y, mientras, aprovechar para pasar por debajo de él.

Esa dualidad jugable funcionará de maravilla. Ahora bien, parece que el juego será tremendamente fácil. Por lo general, moriremos pocas veces y si, por desgracia, lo hacemos, no se nos penalizará, pues reapareceremos instantáneamente en el mismo sitio, como si nada hubiera pasado. De hecho, no habrá ni tiempos de carga entre la muerte y la reaparición. Al menos en las dos primeras horas de la aventura, no hemos pasado ni un solo apuro. Esperemos que, más adelante, se ajuste un poco la dificultad para que sea algo más que un paseo de placer.

El espejo de Little Big Planet

En términos jugables, Tearaway es muy distinto de LBG, pero se nota que Media Molecule está tras el proyecto, merced al tono colorido y desenfadado. El mundo será de papel, pero los escenarios serán muy variados: un huerto, un bosque, un granero, una colina nevada… Sus habitantes tampoco decepcionarán, pues nos encontraremos con ratones alérgicos al queso, ardillas con ínfulas de rey o calabazas parlantes deseosas de convertirse en cabezas de espantapájaros para ahuyentar a los cuervos y, de paso, echarnos una mano.

El sistema de cámaras es un asunto que suele traer algún que otro quebradero de cabeza en este tipo de juegos. En ese sentido, habrá un doble sistema, de modo que, dependiendo de la zona, la perspectiva será libre o fija. En el primer caso, no habrá problema, pues podremos rotar la cámara a nuestro antojo con el joystick derecho; sin embargo, en el segundo, la perspectiva nos jugará alguna que otra mala pasada, como que Iota se quede enganchado en un recoveco del escenario, dejemos de verlo en pantalla y tengamos que sacarlo de ahí “a ciegas”.

Los coleccionables tendrán una gran importancia. Por los escenarios, nos toparemos con diversas cajas de regalo ocultas, así como con confeti, que hará las veces de dinero para que podamos acudir a la tienda. Lo que allí podremos comprar serán adornos para personalizar al protagonista, otra cosa que recordará a Little Big Planet. Así, podremos modificar su apariencia ampliamente, a base de añadirle a su sobre-cabeza todo tipo de complementos.

En cuanto al apartado sonoro, los personajes sólo balbucearán, en la línea de muchas aventuras de este estilo. Como contrapunto, habrá dos narradores, en perfecto castellano, que irán encauzando la historia. Hay que destacar, particularmente, la banda sonora, que será encantadora.

Hay una carta para ti

Tras haber catado sus dos primeras horas, Tearaway parece tener todos los ingredientes necesarios para colarse entre lo más granado del catálogo de PS Vita. Su mayor riesgo puede ser su fecha de salida, establecida para el 22 de noviembre, en plena avalancha de títulos prenavideños y en pleno desembarco de Xbox One y PS4, que, pese a no ser competidoras directas, lo van a eclipsar casi todo. Aun así, los usuarios de la portátil van a tener en esta exclusividad papelera una excelente opción. A Media Molecule se le da de lujo crear mundos que entran por los ojos a gente de todas las edades, y esta nueva propuesta no será menos.

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