Reportaje

Avance de temporada en MotoGP 10/11

Por Óscar Díaz
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Monumental Games y Capcom pueden estar orgullosos del MotoGP que nos trajeron en 2010. El juego ofrecía carreras a 60 imágenes por segundo, aunque no del todo constantes, y hasta 20 jugadores online en las carreras. Un par de hitos para una serie que apenas tiene repercusión en mercados tan importantes como Estados Unidos.

Precisamente, lanzarse a por la licencia oficial de MotoGP fue un movimiento un tanto arriesgado, después de la experiencia que nos habían dado Namco y Climax (cuyo legado vive en Monumental Games) durante años. Una apuesta que aficionados y crítica valoraron muy favorablemente, pero aquí está este nuevo intento de contentar a todos. MotoGP 10/11 está casi a punto, con sus modos de juego, Campeonato, Contra-reloj, Desafío, Carrera y Online.

Temporadas a dos tiempos

Como se prometió en la pasada edición y cumplió, con bastante retraso eso sí, el título de este año invita a pensar en dos temporadas por el precio de una. Realmente, lo que tendremos el día del lanzamiento es la experiencia pasada, con todos los datos oficiales y las categorías correspondientes. La información de este año llegará en forma de actualización descargable, una vez que comience la prueba en la realidad. Esperemos que, esta vez, lo haga poco después de saber cómo llegan los Stoner, Rossi, Lorenzo, Elías y compañía a los circuitos.

Las novedades de este MotoGP 10/11 vendrán, no sólo en la actualización de los datos de carrera, sino en la parte técnica. Algo obvio, pero que se antojaba muy necesario después del resultado del pasado año. A nivel visual, se le ha dado un buen lavado de cara a, prácticamente, todo. Quizá no aumente el número de polígonos o la calidad de las texturas, no de una forma demasiado notable, pero sí se han cambiado efectos gráficos que nos alejaban del espíritu de simulación. Ahora todo es más nítido, más realista y los detalles se han aumentado para recrear unos circuitos en los que hacía falta mucho trabajo. No todos los escenarios parecen recibir el mismo tratamiento, pero algunos como Silverstone sí que tendrán un aspecto destacable.

Un paso más hacia el realismo

Los momentos previos a la carrera, los boxes y algunos elementos que rodean al espectáculo del motociclismo también se han llevado bastante atención. Aunque sin el aspecto realista de otros juegos, los personajes, azafatas, mecánicos y el público están realizados en 3D y se llevan algo de protagonismo. Pero, bueno, lo importante es la carrera en sí y aquí también tenemos efectos de cámara que nos dan una buena sensación de velocidad.

El control, por su lado, rompe con la excesiva espectacularidad que ofrecía MotoGP 10/11. Bien es cierto que aún podemos activar todo tipo de ayudas e, incluso, que el juego nos guíe un poco por la pista y frene por nosotros, pero en los modos más difíciles tenemos una buena dosis de realismo. Las frenadas, las superficies o cómo afinemos en las frenadas nos darán ese punto que echábamos en falta la pasada edición. En los distintos puntos de vista, la cámara subjetiva vuelve a estar presente. Aunque aún con trabajo por delante, parece que será bastante manejable y, aunque no nos conozcamos el circuito, podremos terminar alguna carrera desde esta perspectiva. Esto es algo de lo que muy pocos juegos de motos pueden presumir. Las otras vistas nos dan una visión más o menos cercana del circuito y parecen cumplir bien con su objetivo, que a base de vueltas nos lo conozcamos al milímetro.

Para neófitos y expertos

Las asistencias nos dejan opción a activar el control de tracción, con unos ABS que son toda una bendición cuando empezamos y, también, hasta que nos convertimos en verdaderos expertos. El freno delantero y trasero, que nos hará salir o entrar en las curvas con el ataque necesario son más sensibles que en el anterior juego de la serie. Pero estas opciones son diferentes del frenado automático, con el que veremos cómo se reduce la velocidad y las marchas, cuando esté activado. Lo mismo sucederá con la inclinación, que nos evitará muchos accidentes y salidas de pista o la transferencia de peso. Todo esto, sin contar con que podemos usar transmisión automática o manual. Un buen menú que hará del juego una experiencia a medida de todo tipo de aficionados, desde los neófitos a quienes no tuvieron bastante con la edición 09/10.

También en la inteligencia artificial se ha puesto empeño, como no. Las trazadas predefinidas y la ausencia de emoción por parte de los otros pilotos se han mezclado con algo de caos para esta temporada. Justo el suficiente para que no desesperemos y, de paso, pongamos toda nuestra atención cuando nos cerramos en las curvas si luchamos por la cabeza. Los tiempos que consiguen los pilotos controlados por la máquina se corresponden bastante con los que luego demuestran en la carrera real. Algo que nos ayudará a saber cómo lo hacemos y que choca con lo que veíamos en la edición del año pasado, donde las diferencias eran escandalosas.

Mientras que la temporada anterior nos teníamos que armar de paciencia para desbloquear las motos, en esta ocasión veremos que el juego nos deja un buen repertorio desde el primer momento. Junto a los pilotos y escuderías que ya conocemos, el modo carrera que destacaba en MotoGP 09/10 vuelve con más opciones de personalización. Lo que rodea a los pilotos y lo bien que nos desenvolvamos con mecánicos y asistentes hará que escalemos puestos con más facilidad. Pero, como en otros aspectos del juego, aquí también hay opciones para todos. Podemos ser meticulosos al máximo o dejar que el juego elija por nosotros.

Cooperativo a pantalla partida

Pero, entre las novedades más sorprendentes de MotoGP 10/11 hay una con carácter propio, el modo cooperativo. En principio, sólo para dos jugadores en una misma consola, lo que ofrecerá será todo el campeonato para disfrutarlo dentro de la misma escudería. Las órdenes de equipo, esta vez sin radio por medio, pueden hacer que los títulos caigan uno tras otro. Igual que las enemistades entre los pilotos, que al compartir la misma habitación pueden tener un toque verdaderamente realista. Esperemos que este tipo de añadidos no sean sólo un intento por captar a más jugadores y que pronto los veamos como algo realmente útil y divertido. Un toque más que nos acerque a vivir el motociclismo como si de verdad estuviéramos escuchando el rugido de los motores y oliendo a goma quemada, mezclada con gasolina.

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