Reportaje

Avance de La Tierra Media: Sombras de Mordor

Por Álvaro Alonso
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Directo desde las profundidades del Monte del Destino os traemos nuestro avance de La Tierra Media: Sombras de Mordor, el nuevo juego de El Señor de los Anillos que nos invitará, una vez más, a bañarnos en la sangre negra de los orcos de Barad-dûr. Pero en esta ocasión, nuestra misión dista mucho de destruir un Anillo...

Monolith, creadores de títulos como F.E.A.R., No One Lives Foreves y Condemned, nos sorprenden con una superproducción por todo lo alto: La Tierra Media: Sombras de Mordor es el primer sandbox de acción en el que se embarcan, y tratándose de una franquicia tan querida como es El Señor de los Anillos, nuestras expectativas están por las nubes. El estudio ha querido jugar sobre seguro y ha tomado como fuente de inspiración el mejor ejemplo que existe en la actualidad de licencia adaptada a formato videojuego: la saga Batman: Arkham. Pero como vamos a ver a continuación, Talion se atreve a explorar terrenos que jamás pasarían por la mente del Caballero Oscuro.

La venganza es un plato que se sirve mejor muerto

La historia de Sombras de Mordor tiene lugar después de los eventos de El Hobbit y antes de lo sucedido en El Señor de los Anillos. Tras su derrota en Dol Guldur, el señor oscuro Sauron volvió a Mordor para reorganizar sus ejércitos y preparar un plan con el que dominar la Tierra Media, y es en esa fatídica noche cuando da comienzo la historia: Talion, un montaraz del reino de Gondor, estaba apostado junto a su familia en la Puerta Negra cuando un grupo de orcos, liderados por la Mano Negra, asaltó el bastión. Durante el ataque, los siervos de Sauron asesinaron cruelmente a su esposa, a su hijo y al propio Talion. Ese habría sido el final de nuestra historia, pero el destino, al parecer, no está carente de cierta ironía: Talion volvió a la vida gracias a la magia negra de un Espectro, que por motivos desconocidos decide ayudar al protagonista. De nuevo en pie y con poderes oscuros recién adquiridos, nuestro protagonista se embarca en una historia de venganza que le llevará hasta las profundidades de Mordor... Y hasta el mismísimo Sauron.

Cuando Sauron abandonó su refugio en el Bosque Negro, lo hizo bajo su imponente forma real, sin embargo en la trilogía de El Señor de los Anillos lo vemos convertido en un gran ojo rojo, incapaz de moverse de Barad-dûr. El cómo llegó a este estado, así como las motivaciones detrás del Espectro que ayuda a Talion, serán los puntos fuertes de un argumento firmado por Christian Cantamessa, la mente tras la historia de Red Dead Redemption. Y aunque los fans acérrimos de J. R. R. Tolkien tienen levantada una ceja ante lo que parecen inconsistencias respecto a la obra literaria, los chicos de Monolith están convencidos de que disfrutaremos de la historia de Talion tanto como de los libros. Pero Cantamessa no es el único nombre de peso detrás del proyecto: Garry Schyman, encargado de la banda sonora de Bioshock Infinite, compone la partitura de Sombras de Mordor. Por su parte, el polifacético Troy Baker (Booker DeWitt en Bioshock Infinite, Joel en The Last of Us, Delsin Rowe en inFamous: Second Son y próximamente Revólver Ocelot en MGS V: The Phantom Pain) será la voz de Talion en la versión inglesa del título. Nombres grandes para el que promete ser el mayor juego de ESdlA hasta la fecha.

"No se entra así como así en Mordor..."

A pesar de ser una región al Este de la Tierra Media, en Sombras de Mordor la mítica localización sirve de mundo abierto dispuesto a ser explorado, ya sea a pie o a lomos de un Caragor: criaturas de aspecto similar a los huargos que podemos utilizar para desplazarnos a gran velocidad o para atacar a nuestros enemigos. Mordor es un lugar oscuro y volcánico, con ruinas de construcciones gondorianas allí donde se pierde la vista. Patrullas de orcos recorren la zona en busca de intrusos y nos toparemos con esclavos que viven bajo el yugo de los siervos de Sauron. Pero también veremos lugares en los que la flora y la fauna aún no ha sucumbido a la influencia del señor oscuro: uno de estos bastiones es el Mar de Núrnen, lugar al que Talion viaja en el último tráiler en busca del consejo de Lady Marwen, una reina con poderes precognitivos.

La misión en esta área es acabar con cinco jefes de guerra orcos e instalar nuestros propios esbirros, para lo que podemos recurrir a distintas tácticas: podemos utilizar árboles y arbustos para ocultarnos si queremos optar por un enfoque sigiloso, liberar a un Caragor de su jaula para que cause el caos (muy al estilo de Far Cry 3) o lanzar un ataque directo, entre otras cosas. Pero antes de ir a por los jefes de guerra, debemos "extraer" información de los orcos de bajo rango que deambulan por todo Mordor para conocerlos mejor: dónde se esconden, cómo les gusta pasar el tiempo, cuáles son sus habilidades, qué es aquello que más temen... Un jefe de guerra, por ejemplo, puede ser un borracho; por lo que una forma de hacerlo salir de su fortaleza sería destruir sus reservas de licor. Otro puede tener fobia al fuego o a los Caragor, y otro puede llamar a un peligroso guardaespaldas en cuanto se sienta amenazado. Una buena táctica sería eliminar al guardaespaldas en su campamento, para que cuando vayamos a por el jefe, el combate sea mucho más sencillo. También debemos tener cuidado, pues si por el contrario despertamos sus odios, se volverán mucho más poderosos y nos complicarán las cosas.

Como veis, en la variedad está el gusto: las opciones a la hora de afrontar las misiones son extremadamente variadas. Y no solo eso, cada enemigo estará definido enteramente por nosotros, por nuestras acciones y decisiones a lo largo de la historia: un capitán orco de nuestra partida será muy distinto, tanto física como psicológicamente, del capitán orco de un amigo. Y ahí es donde entra en juego el sistema Némesis.

Mantén a tus amigos cerca, y a tus enemigos todavía más

Desde el anuncio de Sombras de Mordor, el sistema Némesis ha sido una de las características más laureadas del título, y no es para menos. Se trata de un sistema que, dependiendo de nuestras decisiones y forma de actuar, genera a los enemigos en consecuencia, dotándoles de un aspecto, personalidad y habilidades únicas para cada partida. Por ejemplo, si durante un combate Talion muere y el orco que asestó el último golpe era de bajo rango, al volver al juego habrá sido ascendido a capitán, y el resto de orcos que participaron en la escaramuza subirán de nivel.

Este enemigo nos reconocerá la próxima vez que lo encontremos (alardeando de cómo fue capaz de derrotarnos) y cambiará sus tácticas en combate. Si el enemigo consigue escapar de nuevo, volverá a subir de nivel, hasta el punto de que si lo hace un número determinado de ocasiones, podría llegar a desafiar al jefe de guerra de la zona y convertirse en el nuevo líder del asentamiento orco. De esta forma, lo que en un principio no era más que la peor calaña de las fuerzas orcas se acaba convirtiendo en nuestra peor némesis, un enemigo al que nos sentiremos realmente unidos a pesar de haber sido generado aleatoriamente. Y la satisfacción al derrotarlo, por fin, no tiene nombre.

Un montaraz entrenado por murciélagos

Como ya hemos dicho, Monolith se ha inspirado en la saga Arkham a la hora de crear Sombras de Mordor, y donde se hace patente la influencia del hombre murciélago es en el sistema de combate: Talion se mueve de orco en orco ágilmente, puede contraatacar cuando aparece una señal sobre la cabeza de sus enemigos y, cuando consigue un medidor combo elevado, puede desatar poderosas habilidades especiales. Estás habilidades son la salsa de los combates, y las hay de todo tipo: desde una oleada de golpes fulminantes que acaban con un único enemigo de forma espectacular, hasta ataques de área especialmente útiles cuando estamos rodeados.

Además, para complicar las cosas (y evitar que los combates se conviertan en una repetición de ataque-contraataque constante) nos enfrentaremos a distintos tipos de enemigos, exigiendo que variemos nuestras tácticas: con los orcos armados con escudo, por ejemplo, debemos saltar por encima de sus cabezas y efectuar una estocada por la espalda, mientras que con algunos enemigos de gran tamaño debemos utilizar contraataques para abrir sus defensas y continuar con un combo de cosecha propia. Para aquellos que temían que el sistema de combate pecase de fácil tenemos buenas noticias: es desafiante, y os sorprenderéis de la cantidad de veces que moriréis en combate. Y por si no lo habíais notado, la sangre negra y los miembros cercenados (cabezas incluidas) están a la orden del día. PEGI +18 asegurado.

La extraña pareja

Pero Talion no es el único héroe de esta aventura: ha de compartir protagonismo con el Espectro, la entidad que le devuelve a la vida al principio de la aventura. Las habilidades que concede este ser misterioso nos permiten teletransportarnos a través de distancias cortas o entrar en el mundo de los espectros (el mismo que contemplaban Frodo y Bilbo al ponerse el Anillo Único), una suerte de modo detective: podemos ver a los enemigos a través de las paredes y los objetos o estructuras de interés. Por su parte, los orcos que hemos "reclutado" estarán marcados con un símbolo similar a la mano blanca de Saruman para diferenciarlos de nuestros enemigos. Podemos entrar y salir del "modo Espectro" a voluntad durante el combate, pudiendo de esta manera utilizar a Azkâr, el arco de Talion, así como movernos más deprisa o sacar a la luz las debilidades de nuestros enemigos.

Pero una de las habilidades más interesantes que otorga el Espectro, es la de dominar la mente de los débiles: si pillamos a un enemigo desprevenido se abre un abanico de opciones, entre las que destacan acabar con el enemigo y obtener así puntos para mejorar nuestras habilidades, interrogarlos para obtener información sobre los jefes de guerra, o mutilarlos y dejarlos marchar para que infundan temor sobre el resto de orcos de la zona. La dominación se puede usar también en mitad de un combate (tras dejar malherido a un enemigo) y viene de perlas cuando estamos superados en número, pero ojo porque es un proceso que nos vuelve muy vulnerables durante unos segundos. La dominación permite, además, convertir en espías a los enemigos de mayor nivel. De esta forma, podemos enviarlos en misiones encubiertas para que asesinen a otros líderes. Por desgracia, esta opción casi siempre acaba con el espía muerto a manos del jefe de guerra. Nunca dejes a un orco el trabajo de un humano/espectro.

Las runas de poder

Talion va armado con tres poderosas armas: la espada Urfael, el arco Azkâr y la daga Acharn, que es en realidad la espada rota de su hijo. A medida que derrotamos enemigos, obtenemos experiencia y subimos de nivel, lo que nos otorga puntos para gastar en uno de los tres árboles de habilidad. Sin embargo, y como ya vimos en uno de los últimos tráiler, para mejorar las armas de Talion hay que conseguir runas. Las runas se obtienen derrotando objetivos del sistema némesis, y dependiendo de la forma en que lo hagamos, conseguiremos distintos tipos. Por ejemplo, si acabamos con un enemigo con una puñalada por la espalda, es probable que obtengamos una runa que otorgue bonificaciones al sigilo. Además, también existe la posibilidad de conseguir runas legendarias que otorgan habilidades alucinantes, como impregnar de fuego las flechas de Azkâr. Para conseguir estas últimas hemos de mandar una amenaza de muerte contra un líder orco, que se preparará para la batalla con todo lo que tiene. El que no arriesga no gana.

Y hasta aquí, todo lo que sabemos sobre La Tierra Media: Sombras de Mordor. El juego de Monolith ha conseguido sorprendernos muy gratamente, cogiendo una idea que funcionaba a la perfección y añadiendo las suyas propias para obtener un resultado ejemplar. De seguir el mismo camino que lleva, los seguidores de El Señor de los Anillos tienen una cita a la que no pueden faltar en PS3, PS4, Xbox 360, Xbox One y PC el día 7 de octubre.

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