Reportaje

Avance de Total War II Rome

Por Jorge S. Fernández
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La saga Total War arrancó hace ya 13 años. Se ha convertido en referente de la estrategia en PC, combinando batallas en tiempo real, mediante motores 3D que han sido cada vez más espectaculares con cada entrega, con una gran carga táctica por turnos y de desarrollo de los diferentes imperios y civilizaciones.

Hace unos días, pudimos asistir en la vieja Roma, exactamente en los legendarios estudios Cinecittá, a la presentación de una de las entregas más esperadas de los últimos tiempos.

Así que una vez con esta versión previa entre manos, que aparecerá finalmente a primeros de septiembre, hemos podido comprobar si de verdad este nuevo Total War Rome II puede dar un salto de nivel a la exitosa saga de Creative Assembly. Y es que los desarrolladores no han querido que esta vez, este nuevo lanzamiento se convierta en una simple sucesión de nuevas campañas, sino que realmente han querido hacer cambios notables en su motor gráfico, la extensión de las campañas, desarrollo de las batallas y alguna cosa más que os paso a detallar en las siguientes líneas.Básicamente, Total War Rome II es claramente un salto cualitativo y en este prólogo que hemos podido probar, ha quedado patente.

Las guerras Samnitas

El prólogo facilitado a modo de campaña por Creative Assembly nos ubica en la península itálica, en plena lucha de poder contra las fuerzas Samnitas. En un momento en que la república romana es una fuerza emergente, que amenaza con derrotar a las demás facciones italianas, en pos de una península unida bajo el yugo romano.

Para ello controlamos a Fulvius Silanus, un gran comandante decidido a dar todo por la victoria de Roma sobre el resto de facciones italianas. Todo comienza con la defensa de Capua del asedio y bombardeo que está sufriendo por parte de los italianos. Estos, equipados con potentes catapultas, parecen dispuestos a abrir brecha en las murallas de la ciudad, para someterla y así dar un gran golpe a las aspiraciones expansionistas de la república.

En esta ocasión, el mapa de campaña comprende la península itálica, y sirve de aperitivo para las campañas finales que podremos ver en la versión final que según sus desarrolladores, serán las más grandes vistas hasta la fecha en la saga, abarcando desde las actuales Escocia, pasando por España y llegando nada menos que hasta la actual Arabia Saudí.

Soldados más realistas que nunca

Sin duda alguna uno de los aspectos más atractivos e interesantes de esta nueva entrega es su cuidado aspecto gráfico. El desarrollo de las batallas ha dado un notable salto de calidad respecto de sus antecesores. Y es que es alucinante ver cómo los chicos de Creative Assembly han conseguido dar vida a cada uno de los miles de soldados que pueblan el campo de batalla en plena contienda.

Si en anteriores entregas de la saga los soldados habían ido evolucionando en su nivel de detalle, en esta nueva entrega alcanzan unas cotas de realismo absolutamente increíbles, y se convierten en el aspecto más atractivo de Total War Rome IIHaciendo un zoom completo a nuestros regimientos, podemos comprobar como salvo pequeñas excepciones, ninguno de los movimientos y comportamientos de nuestros soldados se parece entre sí, dándole un nivel de realismo nunca visto hasta ahora.


Y no sólo eso, el nivel de detalle de sus atuendos, en forma de armaduras brillantes, facciones de la cara, complexión física, el volumen perfecto con el que están moldeados y sus comportamientos tan realistas nos han dejado con la boca abierta. Y si además tenemos en cuenta de que es una versión todavía “sin pulir”, no me quiero imaginar el detalle que podremos ver en la edición final.


Siguiendo con el campo de batalla y el desarrollo de éstas, en Total War Rome II hay un aspecto que destaca sobre los demás, y es la nueva posibilidad de realizar ataques terrestres y navales de manera simultánea. Podremos dirigir a nuestras tropas terrestres mientras hacemos lo propio con nuestras unidades navales en alta mar.

Y no sólo eso, sino que podemos usarlas de manera conjunta, ya sea lucha en tierra con unidades terrestres y simultáneamente con barcos enemigos en alta mar, o bien apoyando a nuestro ataque terrestre con unidades provenientes de nuestros barcos, reforzando así a nuestra fuerzas en tierra.

Sin duda esto nos permite matar dos pájaros de un tiro, pudiendo hacernos con el control de una ciudad y desarmar a su flota de barcos a la vez, sin tener que realizarlo como tareas independientes dentro del juego. Ni que decir tiene que el detalle gráfico de las tripulaciones y sus barcos están a la altura de las unidades terrestres.

También vamos a poder fortificar a nuestras fuerzas en el tiempo de turnos, obligando de esta manera a nuestros enemigos a invertir muchas más energías para doblegarnos.

Más allá del campo de batalla

En Total War Rome II no todo se reduce a las batallas en sobre el terreno, ya sea en alta mar o asediando ciudadelas. Fuera del campo de batalla los chicos de Creative Assembly han trabajado duro para dotar a esta nueva entrega de más opciones a la hora de controlar el crecimiento de nuestro imperio y de cómo esto influye en la felicidad de nuestros ciudadanos.

Las ciudades tienen un gran protagonismo en Total War Rome II. Y es que sus creadores se han preocupado de dotarlas de un realismo del que no disfrutaban hasta ahora. Al igual que los soldados en el campo de batalla no tienen parecido entre sí, en el caso de las ciudades ocurre algo bastante similar.

Y es que una ciudad romana, no tienen nada que ver con una egipcia o britana. Por esta razón, las ciudades ahora tienen el aspecto que realmente lucieron en aquellas épocas, con una arquitectura y peculiaridades propias de la cultura y al territorio que pertenecen. En la administración de nuestro emergente imperio podremos realizar mejoras en nuestras ciudades, ampliando su tamaño y añadiendo todo tipo de mejoras en su defensa, pudiendo mejorar barracones y otras instalaciones.


Podremos modificar las tasas y tributos que deben pagar los ciudadanos, revisar el orden público, manteniendo a raya a los alborotadores. Además podremos meter mano a otros aspectos importantes como los niveles de corrupción, la esclavitud o los ingresos y gastos de nuestra urbe.

Además, el senado nos encomendará distintas misiones que nos ayudarán a alcanzar con éxito final en la campaña, que consistirán por ejemplo en destruir una determinada facción, conquistar una ciudad enemiga. Como en otras entregas podremos reclutar nuevas unidades y desarrollarlas en base al “árbol” tecnológico disponible.

Desarrollo muy avanzado

En cuanto a la IA, que en esta versión todavía goza de algunos fallos, como es normal, se comporta de una manera muy dinámica, he podido jugar varias veces la misma campaña y ninguna se ha desarrollado igual que la otra. Donde en una los arqueros enemigos seguían mis movimientos desde una atalaya, para lanzar sus flechas contra nuestros regimientos desde las alturas, en otra usaron su superioridad desde esta para controlar nuestros movimientos e interceptarnos en un lugar que no esperábamos.

Gráficamente se ha portado muy bien, sin fallos aparentes en su motor gráfico, que se ha movido con mucha fluidez, tanto en un equipo potente como el día de la presentación, como en uno más modesto, desde el que escribe un servidor, con diferentes niveles de detalle por supuesto.

Como podréis comprobar en la entrevista a Dom Starr, éste asegura que a pesar del salto cualitativo gráficamente, los requisitos de máquina para este Total War II Rome son los mismos de la última entrega, esto lo comprobaremos definitivamente en su lanzamiento, aún es pronto para poder dar un veredicto en este aspecto.

Esta versión de avance aún tiene algunos fallos que son normales a estas alturas, como objetivos que aun habiéndolos cumplido en el campo de batalla, no se contabilizan y nos sumen en un bucle del que sólo tenemos como alternativa volver a jugar la batalla, pero repito, son fallos que a estas alturas son muy normales.

La verdad que Total War Rome II nos ha causado una impresión formidable, el apartado gráfico definitivamente ha dado un salto nunca visto hasta ahora, con un nivel de detalle en el comportamiento y aspecto de nuestras tropas son más propios de una producción cinematográfica.

La inclusión de un vasto mapa que abarca toda europa, norte de áfrica y oriente medio nos da una idea de la magnitud de campañas que vamos a poder controlar en esta nueva entrega. Batallas terrestres y navales simultáneas y una IA que supone un reto constante para nuestras dotes de mando, son sin duda la guinda a un pastel que Creative Assembly nos ha demostrado que está horneando muy lentamente, pero con la seguridad de ofrecernos un Total War Rome II  nuevo, que no se limita a aportarnos nuevas campañas, nos aporta una nueva y gran experiencia de estrategia en tiempo real y táctica.

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