Reportaje

Avance de Xenoblade Chronicles X

Por Roberto J. R. Anderson
-

Xenoblade Chronicles X, el nuevo juego de rol de Monolith Soft para Wii U, llegará a nuestro continente el próximo 4 de diciembre precedido de una gran expectación. Estará muy centrado en la exploración, y su mundo abierto será aún mucho más colosal que el de su predecesor de Wii.

Ya hemos jugado las primeras horas a Xenoblade Chronicles X, el juego de rol más prometedor para Wii U. Tras el gran sabor de boca que dejó el primer Xenoblade Chronicles para la antigua Wii (cuya adaptación portátil para New 3DS salió hace unos meses), sus desarrolladores Monolith Soft buscan repetir el éxito y llevar más allá algunos de sus conceptos jugables.

Este nuevo juego nos presenta una historia y unos personajes completamente nuevos. A mediados del presente siglo, una desconcertante batalla estelar entre dos avanzadas especies alienígenas provoca la destrucción de la Tierra. Pero un gran número de humanos logra escapar a bordo de la Ballena Blanca, una espaciosa nave cuyo objetivo es buscar un nuevo planeta al que puedan llamar hogar. Tras dos años en el espacio, se ven forzados a aterrizar como pueden en el planeta Mira cuando una de las razas extraterrestres que acabó con la Tierra les encuentra y les ataca.

En dicho planeta despliegan un gran recinto habitable que convierten en su nueva ciudad, bautizada como Nueva Los Ángeles. Gran parte de los humanos que viajaban en la Ballena Blanca lo hacían en estado de letargo dentro de cápsulas conocidas como Arca de la vida, que debido al desafortunado aterrizaje forzoso quedaron desperdigadas por numerosos puntos del planeta. Elma, una de las integrantes más destacadas de la organización BLADE, encuentra la cápsula de nuestro protagonista y lo despierta dos meses después de que los humanos se hayan asentado en Mira.

Por lo tanto, cuando nuestro personaje llega por primera vez a Nueva Los Ángeles los habitantes ya han comenzado a acostumbrarse a su nuevo hogar, aunque aún queda mucho camino por recorrer para conocer los numerosos misterios que aguarda este inmenso planeta.

Nuestro protagonista

A diferencia del primer Xenoblade, el protagonista de la aventura no tiene un trasfondo y personalidad tan definidos, y es un personaje "mudo". Al principio de la aventura editamos su aspecto: nosotros elegimos si es hombre o mujer, además de muchos otros detalles físicos. En ocasiones se nos presentan dos opciones y tenemos que escoger qué dirá ante otros personajes, aunque no oímos cómo pronuncia las palabras (en el furor de la batalla sí le escuchamos articular diversos gritos de guerra, y de hecho también podemos elegir su tipo de voz a la hora de editar el personaje).

La ciudad de Nueva Los Ángeles, a pesar de estar fundada en un territorio desconocido y potencialmente hostil, está diseñada a imagen y semejanza de las grandes ciudades de la añorada Tierra, e incluye casas, parques, restaurantes, tiendas y muchas otras cosas. Hay un gran número de personajes con los que hablar, y cuanto más interactuemos con ellos más desarrollaremos el afinigrama de la ciudad, un concepto que nos muestra con detalle las relaciones entre los habitantes y que ya estaba presente en el primer Xenoblade.

Entrando en BLADE

Para lograr la supervivencia humana en Mira es importante que cada habitante de Nueva Los Ángeles ponga su granito de arena, y con tal idea en mente muchos de ellos se alistan en BLADE, una organización policial/militar que lleva las riendas en el proceso de estabilidad y progreso de la comunidad. Nuestro personaje pronto hace migas con varios de sus miembros, que lo invitan a unirse a BLADE porque vislumbran en él un gran potencial.

BLADE incluye ocho brigadas distintas, y podemos unirnos a cualquiera de ellas desde el principio. Tenemos libertad para hacer lo que queramos en el gran mundo del juego estemos en la brigada que estemos, pero esta decisión influye en ciertos aspectos. El más importante es que recibimos bonificaciones y desarrollamos a nuestro personaje en función de los logros asociados a nuestra brigada: por ejemplo, si sois un Pathfinder el juego valorará especialmente que instaléis sondas exploratorias y descubráis nuevas localizaciones en el planeta, mientras que si os decidís por uniros a la brigada de los Interceptors conseguiréis más puntos al derrotar enemigos y completar misiones.

Las mencionadas sondas exploratorias son fundamentales para conocer mejor el terreno de Mira. Hay diversos puntos a lo largo del mapa donde podréis instalarlas: en la pantalla del GamePad veréis el mapa dividido en casillas hexagonales, y al plantar una sonda obtendréis información de esa casilla y de las adyacentes.

De momento aún no hemos salido del continente inicial del juego, Primordia. En total, Xenoblade Chronicles X incluye cinco inmensos continentes: los otros cuatro se llaman Noctilum, Oblivia, Sylvalum y Cauldros. Cada continente tiene un tamaño comparable al mundo entero del primer Xenoblade, y unas características muy diferentes y variadas.

Un gran mundo

El rocoso continente de Primordia, que es el único que hemos explorado por ahora, nos ha impresionado no sólo por su colosal tamaño y su variedad geológica (valles, acantilados, playas, etc.), sino también por la impresionante riqueza de su fauna. Encontraréis multitud de especies nativas de Mira, algunas más violentas que otras, y será mejor que tengáis cuidado porque algunas de ellas resultan bastante peligrosas, especialmente al comienzo del juego cuando nuestro nivel es tan bajo. El sistema de combate es muy continuista respecto al primer Xenoblade: en tiempo real y con el uso de una gran variedad de comandos, conocidos como "artes", cada uno con diversos efectos. Por ejemplo, algunas artes son especialmente efectivas si las usamos para atacar al enemigo desde un lateral o por la espalda.

La sensación de aventura está muy lograda, y cada vez que damos un paseo por este enorme continente descubrimos nuevos lugares y criaturas de todo tipo, incluyendo gigantescos animales con forma de dinosaurio que intimidan con sólo verlos.

La distancia de dibujado también es una pasada, y desde vuestra posición podréis ver elementos del paisaje muy lejanos que tardaréis mucho tiempo en alcanzar. Eso sí, ciertos elementos como personajes, vehículos y enemigos a veces aparecen un poco de repente en pantalla, pero podemos perdonarlo si consideramos las dimensiones de los escenarios. Un detalle en el que nos hemos fijado que sí queda un poco mal es que en Nueva Los Ángeles podemos atravesar los coches en marcha sin sufrir ningún tipo de colisión, dando lugar a situaciones como la de la siguiente imagen.

Otra cosa que nos ha parecido un poco problemática es el tamaño de los textos de los menús, que se nos hace un poco pequeño incluso jugando en una pantalla grande (esperamos que una próxima actualización del juego corrija esto para que resulte más cómodo). Por otra parte, es una lástima que el juego incluya sólo el doblaje en inglés y no nos permita también escoger las voces originales japonesas como el primer Xenoblade, lo cual lamentarán los más puristas, aunque el doblaje en inglés es de calidad.

Grandes dimensiones y muchas posibilidades

Sólo estamos empezando a descubrir lo mucho que Xenoblade Chronicles X tiene para ofrecernos, y estamos deseando adentrarnos mucho más en su mundo, conocer sus cinco continentes y pilotar esos fascinantes robots/mechas llamados Skells. Parece que esta entrega apuesta aún mucho más por la exploración que su predecesor, y nos esperan muchísimas horas en las que viajar a todo tipo de localizaciones y conocer un sinfín de peligrosas bestias de lo más variadas. Está claro que va a ser uno de los mejores juegos de rol del año, y sin duda uno de los títulos más destacados de todo el catálogo de Wii U. Xenoblade Chronicles X saldrá a la venta el 4 de diciembre, y publicaremos nuestro análisis el día 30 de noviembre.

Lecturas recomendadas