Reportaje

Avance: Ya hemos jugado a Assassin's Creed Rogue

Por Daniel Quesada
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A la vez que la nueva generación de consolas nos hará viajar hasta la Revolución Francesa, el Assassin´s Creed Rogue de PS3 y 360 nos invitará a volver a navegar por las turbulentas aguas de Norteamérica. Eso sí, desde una perspectiva diferente, la de los chicos malos. ¡Toca volverse templario!

Son tiempos de cambio para la saga Assassin´s Creed. Los ojos de los fans están puestos en Assassin´s Creed Unity, el título que culminará el salto generacional de la franquicia. Pero, el mismo día (13 de noviembre), llegará un juego pensado y creado para PS3 y 360, que buscará su momento de gloria frente a su hermano mayor. Se llama Assassin´s Creed Rogue y quiere extender el legado de las aventuras "a la marinera" que nos brindaron las dos últimas entregas principales.

Esta vez, los hechos tendrán lugar entre lo sucedido en Assassin´s Creed III y Assassin´s Creed IV. Pero no controlaremos a Edward ni a Connor, ni siquiera a Haytham. Esta vez, el protagonista será Shay Patrick Cormac, un miembro de la secta de los asesinos que, atormentado por los incidentes que protagoniza (se descubren a lo largo del juego, así que mejor no os los contamos por aquí), traiciona a la orden y, poco a poco, es tentado por la influencia de los templarios.

¡Se acerca la revolución!

Ya hemos tenido ocasión de probar (en su versión 360) las secuencias 3 y 5 del juego, cuando Shay comienza a colaborar con los templarios en diversas actividades para frenar la influencia de los asesinos. Jugamos en la década de 1750, así que aún faltan 20 años para que estalle la Revolución Americana que conocimos en Assassin´s Creed III, pero personajes clave como Benjamin Franklin o George Washington ya están llevando a cabo acciones relevantes, así que de nuevo cruzaremos nuestro camino con grandes personajes históricos. Por lo que hemos jugado por ahora, parece que el general George Monro, una de las piezas clave de la Guerra Franco-India, será uno de nuestros principales aliados. Nuestro otro "compinche" será el explorador James Cook. Sí, con él nos tocará navegar contra viento y marea. Esta última expresión es un poco redundante, pero bueno...

También habrá varios personajes ficticios, pero que ya conocemos gracias a esta saga. El propio Haytham será instigador de muchas de nuestras acciones, pero también nos encontraremos con Adéwale (el mejor amigo de Edward, ¿recordáis?) o Achiles, el mentor de Connor. Como véis, este juego será el "eslabón perdido" entre la tercera y cuarta entrega. Además de atar algunos cabos sueltos, nos mostrará con detalle las semillas del conflicto que vivimos con Ratonhnhaké:ton.

La resaca del mar

¿Cómo jugaremos a Assassin´s Creed Rogue? El planteamiento es muy, muy similar al de Assassin´s Creed IV. Las misiones de navegación tendrán tanta o más importancia que las de movernos a pie (en Assassin´s Creed Unity ya no navegaremos, por cierto) y contaremos con un nuevo barco, el Morrigan, con el que podremos lanzar una mayor variedad de cañonazos (destaca el nuevo cañón-ateralladora Puckle), usar el aceite hirviendo y, sobre todo, abalanzarnos con el nuevo espolón de embestida para atacar frontalmente a otras naves.

Esta vez navegaremos por las gélidas aguas del Atlántico Norte, así que nos tocará romper placas de hielo, entrecerrar la mirada en las tormentas de nieve y buscar tesoros en antiguas embarcaciones, ahora destrozadas y colonizadas por los pingüinos. Todo esto conllevará nuevas mecánicas. Por ejemplo, Shay no podrá nadar durante mucho tiempo en esta zona o el gélido mar comenzará a restarle salud. Pero también tendremos momentos para disfrutar, como cuando escalamos antiguas estructuras mientras la aurora boreal nos cubre desde el cielo.

No faltarán el resto de mecánicas que conocimos en AC IV, como los abordajes, los saqueos, los mapas del tesoro, los ataques a los fortines (algo más rápidos en esta ocasión), las batallas contra superbarcos o la exploración de islas y calas abandonadas. Y, cómo no, podremos invertir el dinero ganado en añadir mejoras de todo tipo a nuestra nave. ¿Qué tal un mascarón con el aspecto de Aveline?

Nueva Nueva York

Los terrenos de juego de los osos polares no serán los únicos lugares que visitaremos. También tendremos que superar muchas misiones en una Nueva York más joven de la que conocimos en AC III (los chicos de Ubisoft aseguran que han reconstruído la ciudad desde cero para esta entrega) y el River Valley. Esta última zona, parecida a la Frontera que vimos con Connor, nos invitará a explorar la naturaleza y dar rienda suelta a nuestra vena cazadora (tanto en ella, como en el norte, habrá animales como castores u osos que podremos eliminar para obtener recursos). No hemos tenido ocasión de recorrer esta parte, así que viajemos por ahora hasta la recién nacida Nueva York.

En ella, nuestras misones a pie cumplirán los cánones de la saga: entrar en zonas restringidas para robar objetos, perseguir a nuestros objetivos... Ahora bien, muchas de las mecánicas incluirán bastantes novedades. Como ahora somos seguidores de los templarios, algunos asesinos (llamados acechadores de banda) intentarán darnos caza desde sus escondites. Cuando anden cerca, oiremos unos crecientes susurros. En ese momento, podremos activar la vista de águila (ahora se hace pulsando el stick) y una brújula de peligro nos marcará la dirección y la proximidad del enemigo. Como véis, han fusionado la mecánica propia del multijugador competitivo de entregas anteriores con la propia campaña principal. Podemos lanzar los buscapiés para provocar que salgan corriendo o bien atacarlos por sorpresa desde arriba...

La conquista de territorios también ha variado ligeramente. Ahora, nos toca tomar fuertes de los asesinos en plena ciudad. Para ello, primero hemos de encontrar al jefe del área, matarlo y cortar la bandera que presida el lugar. Una vez hecho esto, podremos comenzar nuestra reforma urbanística. Ya sabéis: a base de invertir dinero y materiales (madera, hierro, etc) procederemos a construir o mejorar los edificios de ese distrito, cuyos beneficios se irán acumulando en nuestra "cuenta corriente".

Pero hay muchas otras tareas secundarias: repiten la búsqueda de salomas para el barco, el uso de los soplones de las tabernas para activar retos secundarios y la recolección de fragmentos del Animus, y se incorporan la búsqueda de pinturas rupestres, mensajes fragmentados, cartas de guerra (despejamos una zona de asesinos y recolectamos una carta que narra parte de la historia de la región) y la prosperidad (items muy prácticos que aumentan el dinero y recursos que obtendremos en otras misiones).

También dispondremos de nuestra base de operaciones, en Fort Arsenal. Desde allí, podremos gestionar nuestras colecciones y armas o cambiarnos de atuendo. Tendremos muchos, desde el de ballenero hasta una armadura templaria del siglo XI (¡asustaría al mismo Altaïr!) o un espectacular traje vikingo. Desde aquí también podremos acceder a la Flota naval.

Como en los títulos previos, es una especie de minijuego en el que podemos mandar nuestros barcos a que cumplan misiones en diferentes partes del mundo. Poco a poco adquiremos mejores naves, con las que aumentará nuestra probabilidad de éxito en estas misiones y, a la postre, la cantidad de recursos que obtengamos. Como era de esperar, no intervenimos directamente en estas misiones, sino que vemos su progreso desde un menú, aunque su desarrollo es bastante rápido y no se hace pesado.

Por último, tendremos de nuevo los desafíos de Abstergo: retos especiales (matar a un número concreto de enemigos, recolectar una cantidad concreta de items, etc) que, una vez superados, nos permiten activar trucos durante la partida.

Pero claro, si hay desafíos de Abstergo... ¿Significa eso que las misiones durante el presente vuelven a tener lugar en Abstergo Entertainment? Eso parece, sí. Aunque aún no nos han permitido probar esas misiones, en el menú hay una opción desactivada para volver al presente, en la que se muestra una fotografía de los típicos cubículos de Abstergo Entertainment que vimos en AC IV. Muchas de las descripciones de la base de datos del Animus tienen acotaciones firmadas por "V". ¿De quién se tratará? ¿Estarán Shaun y Rebecca implicados? Por ahora, parece que volverá a repetirse la fórmula de que juguemos con un personaje anónimo (o mejor dicho, siendo "nosotros mismos") en vista subjetiva.

Yo no soy malo... Es que me han dibujado así

El aspecto que quizá ha dado más que hablar de Assassin´s Creed Rogue es el personaje protagonista, Shay. Comencemos comentando sus habilidades y luego entraremos en su carácter. En principio, el templario puede ejecutar los mismos movimientos que tenía Edward, pero él tiene algún truquillo más en la muñeca. Para empezar, puede saltar rápidamente entre dos paredes enfrentadas, lo que sirve para mostrar algunas secuencias de persecución bastante espectaculares. Por otro lado, también tiene ataques nuevos, canalizados en su rifle de aire. Con él, puede lanzar los típicos dardos, pero también (cuando ganamos la habilidad necesaria) disponemos de un acople de lanzagranadas que dispara metralla o bombas enloquecedoras y narcóticas, que tienen un radio de acción más grande que el de los disparos normales.

No es preocupéis, no es que de repente podamos ir disparando a lo loco con nuestro lanzagrandas, pues de hecho la munición será bastante limitada. Además, los enemigos no serán nada debiluchos: habrá muchos tiradores en los tejados y otros soldados nos lanzarán bombas explosivas, que tardan un par de segundos en detonar pero que nos pueden hacer mucha pupa. Las bombas de gas también nos pondrán las cosas difíciles, pero Shay tendrá una máscara que podremos usar para estos momentos.

Pasemos a su carácter. ¿Es Shay Cormac el malo de la película? Bueno, en cierto modo, sí, puesto que nos va a tocar acabar con muchos miembros de la secta de los Asesinos, además de tropas francesas. Pero los conflictos morales de Shay serán, precisamente, uno de los puntos fuertes de la historia. Él apoyaba originalmente a los asesinos y sigue teniendo buena relación con algunos de sus simpatizantes como Benjamin Franklin, pero el transcurso de los acontecimientos le ha hecho dudar sobre si esa secta no estará perdiendo el norte por su búsqueda irracional de los fragmentos del Edén. ¿Quizá dentro de la orden de los Templarios hay gente buena, con ganas de poner un poco de sentido común en todo este caos?

Las constantes dudas del protagonista servirán para ofrecer algunos momentos bastante dramáticos, en los que antiguos aliados pueden convertirse en la presa a eliminar. En ese sentido, aunque la historia de fondo no es demasiado atractiva (reconozcámoslo, la Guerra de los Siete Años palidece frente a la Revolución Francesa), sí me atrevo a decir que Shay es un personaje mucho más interesante y complejo que el Arno de Assassin´s Creed Unity, al menos por ahora. Ya haremos un veredicto más preciso con los juegos finales sobre la mesa...

¿El canto de cisne en la "old gen"?

Como hemos comentado, Assassin´s Creed Rogue llegará a la vez que Unity, justo dentro de un mes. Muy probablemente, será eclipsado por el otro juego, que es más vistoso y novedoso. Sin embargo, yo os digo, amigos de la saga: no menospreciéis este título. Sí, gráficamente no ha evolucionado desde la entrega anterior (que ya era muy llamativa en ese sentido) y los cambios jugables son bastante escasos, pero nuestras primeras horas de juego con él nos han parecido sólidas, llenas de momentos épicos y espectaculares, tremendamente variadas y, sobre todo, muy bien contadas. Quizá, como ha sucedido a Shay, deberíamos dejar que los templarios hablen un rato, para ver qué nos tienen que decir. Al menos, antes de despedirnos para siempre de nuestro pasado...

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