Reportaje

Call of Duty - Análisis retro

Por Martín Amechazurra Falagán
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Call of Duty supuso un antes y un después dentro del género de los shooters en primera persona, inspirando secuelas como la trilogía Modern Warfare. El título desarrollado por Infinity Ward, y publicado por Activision, fue tanto un éxito de crítica como de ventas para PC, y posteriormente para PS3 y Xbox 360 en forma de remaster.

Call of Duty, el juego que dio lugar al titánico superventas que conocemos actualmente, vio la luz del día el 29 de octubre de 2003 para PC, llegando a PS3 y Xbox 360 en 2009. Con numerosas mejoras dentro de su género, que sentaron las bases para la mayoría de shooters que siguieron al título de Infinity Ward, el juego publicado por Activision se convirtió en todo un referente para las generaciones posteriores, inspirando una serie de secuelas capaces de batir los récords de ventas año tras año.

Es imposible hablar sobre Call of Duty sin mencionar a otra gran saga que le precede, como Medal of Honor. Sea por estar ubicados en la Segunda Guerra Mundial o por las similitudes en su jugabilidad, así como el título del juego durante su fase de desarrollo ("MOH Killer"), los primeros juegos de la saga despertaban muchas comparaciones con la saga de EA. No en vano, Infinity Ward estaba formado por los responsables del notable 'Medal of Honor: Allied Assault'. Su experiencia con los shooters en primera persona de carácter bélico, así como a la hora de recrear los escenarios de la IIGM, ayudaron a crear una experiencia novedosa que le daba un soplo de aire fresco al género.

Los cambios comenzaban por la campaña del juego. En lugar de encarnar al mismo soldado norteamericano a lo largo del juego, como era común en la saga Medal of Honor, los jugadores se involucraban en la WWII como tres soldados distinotos, de diferente nacionalidad cada uno: El soldado estadounidense Joe Martin, el sargento británico Jack Evans y el soldado soviético Alexei Ivanovich Voronin. Con tres protagonistas diferentes, y diversos frentes de la guerra en los que combatir, el shooter lograba ofrecer una experiencia variada y entretenida a lo largo de su recorrido, que abarcaba desde el Día D hasta la Batalla de Berlín.

La campñana del título de Activision destacaba en especial por su gran ambientacíon. Los escenarios de combate de gran tamaño, las ciudades destrozadas por las batallas, los diversos soldados que combatían junto a ti... El juego contaba con gran cantidad de elementos que lograban recrear esa sensación por la que destacan películas como 'Salvar al soldado Ryan'. Además, cada misión venía acompañada de una explicación previa de la situación, así como fotografías originales de la IIGM y mapas de la zona, para mayor rigor a la hora de representar las batallas.

Uno de los detalles más destacables de Call of Duty era la importancia de los soldados aliados en combate. Muchos juegos de la época, incluidos los de la saga Medal of Honor, solían mandar al jugador a luchar en solitario contra las tropas enemigas, sin muchos apoyos. Infinity Ward, con la intención de darle mayor realismo a su campaña, le otorgó un papel primordial a los soldados de la IA que te acompañaban. Estos no sólo luchaban a tu lado, sino que utilizaban las coberturas, flanqueaban a los enemigos o usaban el fuego de supresión para avanzar, logrando representar las batallas de una manera más fiel a la realidad.

El juego aportaba también diversas mejoras a la jugabilidad. Call of Duty fue uno de los primeros shooters en permitir a los jugadores apuntar con la mirilla del arma en lugar de disparar desde la cadera, aún cuando no llevaras una mira óptica, así como cambiar el tipo de disparo del arma. Las diversas explosiones que se daban en el campo de batalla podían aturdir a los personajes, acompañado de una visión borrosa y dificultades al escuchar lo que ocurría, para mayor realismo. Además, los jugadores podían guardar y cargar la partida en cualquier momento de ésta, en lugar de valerse de checkpoints para salvar su progreso. Por otra parte, el shooter mantenía elemnetos comunes de otros juegos de su género, como el uso de botiquines para recuperar la vida en lugar de tener vida regenerativa.

Aparte de su campaña, el primer Call of Duty incluía ya un modo multijugador competitivo. Con cinco modos de juego diferentes (con algunos conocidos como el clásico "duelo por equipos", o "buscar y destruir"), los jugadores tenían multitud de opciones sobre a lo que jugar en los 16 mapas que acompañaban al juego. Este primer multijugador de la saga ya tenía un ritmo elevado como el de los juegos más modernos, y permitía la selección de armas antes de comenzar la partida o del "respawn", e incluía elementos novedosos como la cámara de muerte, para ver repetida la manera en la que has muerto (e identificar a los posibles tramposos).

El legado de Call of Duty nos deja multitud de títulos de gran éxito, con numerosos galardones y récords de ventas a nivel mundial. Desde los juegos ambientados en la IIGM, incluido Call of Duty: World at War, hasta el salto a la época moderna con Call of Duty: Modern Warfare (el cual va a regresar en forma de remaster), la saga ha ocupado un lugar privilegiado en el mundo de los videojuegos. El próximo lanzamiento de la saga, Call of Duty: Infinite Warfare, llegará a nuestras consolas el 4 de noviembre de este mismo año, del cual tenemos nuevos detalles sobre su trama y ambientación. Si queda alguien que todavía no haya visto su tráiler, aquí tenéis el tráiler de Call of Duty: Infinite Warfare.

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