Reportaje

El cine de Mamoru Hosoda

Por Thais Valdivia
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El director japonés es conocido por sus trabajos La Chica que Saltaba a Través del Tiempo y Wolf Children entre otras cintas de animación. 

Dentro del amplio mundo de las películas de anime, el primer nombre que se nos viene a la mente es el de Hayao Miyazaki, co-fundador del afamado Studio Ghibli. Pero, si abrimos un poco más los ojos, podemos encontrar verdaderas maravillas cinematográficas realizadas por directores japoneses que también merecen su propio reconocimiento. En este caso estamos hablando de Mamoru Hosoda.

Nacido el 19 de septiembre en Nakaniikawa (prefectura de Toyama), Hosoda empezó su carrera dentro de la animación colaborando con el estudio Toei Animation y participando en el famoso anime Dragon Ball Z. Tampoco podemos dejar escapar su colaboración en el opening de Samurai Champloo. En este caso, no aparece el nombre original de Hosoda, sino que sale uno de sus dos seudónimos (Katsuyo Hashimoto y Sodama Moruho).

Tras un tiempo trabajando como animador de series como Digimon y Magical Doremi, y haber sido el jefe de animación de producciones cinematográficas tales como Galaxy Express 999 ~Eternal Fantasy~ y Pretty Soldier Sailor Moon SuperS The Movie, Mamoru Hosoda dio el salto a la silla de director.

En el año 2003, junto al diseñador Takashi Murakami, creó el corto de animación Superflat monogram. Este se realizó específicamente para la firma de moda Louis Vuitton. Durante los más de cinco minutos que dura el corto ya se vislumbraba hacia dónde iba a ir la animación de los siguientes trabajos de Hosoda.

A lo largo de todos estos años, ha ido narrando sus historias desde un punto de vista más cercano a la realidad que a la fantasía, aunque esto no quiere decir que en sus creaciones no haya toques de este estilo. Tampoco faltan esas enseñanzas que te hacen pensar. Otro de los puntos clave en sus películas es la exaltación de la familia.

Antes de dirigir sus propias producciones, Hosoda se puso al mando de dos películas de animación basadas en dos famosas series. Estas son: 

Digimon: la película

Un misterioso digimon formado por varios virus informáticos ha infectado los ordenadores de todo el mundo desatando el caos. Al ver lo poderosa que es esta criatura, Tai e Izzy intentan ponerse en contacto con el resto de sus los niños elegidos, pero sólo reciben respuesta de Matt y T.K. ¿Serán los cuatro capaces de detener a este digimon?

Con una animación fluida y rápida, la película apela al sentimiento nostálgico de todos aquellos que nos hemos criado con el anime Digimon. Quizá el único punto negativo que se le podría poner al film es que sólo cuatro de los ocho niños elegidos son los que se enfrentan al enemigo final. El resto apenas sale unos segundos y no tienen protagonismo alguno.

One Piece: Barón Omatsuri y la isla secreta

La sexta película de la banda de piratas más alocada comienza cuando Luffy y compañía reciben una invitación para ir a un resort en la isla Omatsuri. El grupo acepta encantado, ya que así pueden tomarse unas pequeñas vacaciones y descansar. Pero sus intenciones de vaguear se van al traste cuando son retados por el barón de la isla, quien oculta un gran secreto. A lo largo de la cinta veremos las pruebas a las que la banda de Sombrero de Paja deberá enfrentarse.

Tras su estreno en 2005, los fans no recibieron bien la cinta debido a la diferencia de animación entre la serie regular y la película.

En el año 2006, tras dejar a un lado su trabajo en varias adaptaciones animadas, Hosoda tomó las riendas de la situación y se puso al frente de sus propios proyectos. Unos proyectos que han ido adquiriendo notoriedad en todo el mundo gracias tanto a su labor en la dirección como al trabajo de su amigo y guionista Satoko Okudera. 

La chica que saltaba a través del tiempo

¿Quién no ha querido alguna vez retroceder en el tiempo para evitar una situación embarazosa o revivir un mismo momento una y otra vez? Esto es, de una manera muy resumida, de lo que trata esta película que se estrenó en Japón en el año 2006 bajo la dirección de Hosoda y la producción del estudio de animación Madhouse.

Makoto Konno es una joven estudiante muy alegre que pasa sus días yendo a clase y pasando el rato con sus dos mejores amigos: Chiaki Mamiya y Kousuke Tsuda. Un día, la chica parece haberse levantado con el pie izquierdo, pues le ocurren mil y una desgracias que consiguen que se harte de todo y de todos. El colmo llega cuando, en una cuesta, los frenos de su bicicleta no funcionan y la chica se precipita hacia una muerte segura... o eso pensaba. En el instante crucial, el tiempo se detiene y la chica retrocede hasta el punto en el que su despertador había sonado esa misma mañana.

A partir de ese instante, Makoto comenzará a usar su "don" para evitar todo tipo de situaciones, ayudar a sus amigos, librarse de alguna que otra caída aparatosa y revivir momentos inolvidables para ella. Lo que no sabe es que el uso de ese poder conllevará un alto precio.

Toki wo kakeru shōjo (La chica que saltaba a través del tiempo) ha recibido el premio a la Mejor Película de Animación del Festival de Sitges en 2006, además de haber conseguido el galardón a la Mejor Película de la Tokyo Anime Fair del año 2007. También ganó el premio a la Mejor Película que le otorgó Academia de Cine Japonesa en 2007.

Con un desarrollo y un final sorprendente, La chica que saltaba a través del tiempo es una obra imprescindible del cine de animación japonés. Si bien la calidad de animación no es impresionante, la historia que narra la cinta te atrapa desde el principio. Y es que en más de un sentido todos hemos pensado en hacer lo mismo que la alocada Makoto si tuviéramos el poder de retroceder en el tiempo. 

Summer Wars

El mundo de las redes sociales y su impacto es el punto de partida de esta apasionante película que llegó a los cines japoneses en 2009 también bajo la producción del estudio de animación Madhouse.

El protagonista, Kenji Koise, es un chico muy tímido cuya afición a las matemáticas le ha llevado a participar en las Olimpiadas Matemáticas. No consigue clasificarse, por lo que, apesadumbrado, continúa con su trabajo como técnico del mundo virtual de OZ.

Un día, la chica de la que está locamente enamorado, Natsuki, le invita a pasar el verano con ella y su familia en su pueblo natal: Nagano. Es ese instante cuando un poderoso virus ataca el mundo de OZ y Kenji debe salvar a todos los avatares de los usuarios que se encuentran allí atrapados.

Una de las cosas que llaman la atención de Summer Wars es que no está tan alejada de la realidad que actualmente vivimos. A día de hoy, la inmensa mayoría posee un smartphone con el que estar permanentemente conectado a internet y a las diferentes redes sociales. Y eso es lo que vemos en la película: una sociedad "enganchada" a esa red social que es OZ.

Tampoco se dejan de lado otros temas como el de la importancia de la unidad familiar y el trabajo en equipo. Todo ello junto forma una obra que bien merece un visionado en la mejor calidad de imagen posible.

Por otro lado, resulta curioso que Summer Wars cuente con unas escenas casi calcadas a las ya vistas en la película de Digimon. Y es que la historia de ambas películas son muy parecidas y se desarrollan de una manera muy similar. En especial destaca el momento en que [SPOILER] tanto en la película de Digimon como en Summer Wars, debido al poder del enemigo, un artefacto pretende caer justo en el lugar donde se encuentran los protagonistas. En las dos películas es narrado de una manera idéntica, incluyendo el detalle del contador.[/SPOILER]

Wolf Children

Los hombres lobo nunca fueron tan humanos como en esta película que se estrenó el pasado año en el país del sol naciente y que ha recibido el premio a la Mejor Película de Animación del Festival de Sitges 2012. También ha ganado el galardón a la Mejor Película de Animación del Año 2013 por parte de la Academia de Cine Japonesa, el de Mejor Animación del Año 2013 de la TAF, el de Mejor Película de Animación de Sitges 2012 y otros dos más en el Festival de Cine de Oslo.

La trama narra la vida de Hana, una estudiante universitaria que se enamora perdidamente de un hombre lobo. Tras un romance de ensueño, la pareja se casa y, tiempo después, la mujer da a luz a dos niños que son mitad humano y mitad lobo. Yuki es la hermana mayor, mientras que Ame es el pequeño de esta feliz y peculiar familia.

A pesar de que llevan una vida muy tranquila y apacible, la desgracia llega con el fallecimiento del cabeza de familia. Debido a ello, Hana toma la decisión de mudarse a un pequeño pueblo con sus dos pequeños para buscar la mayor paz posible.

Hosoda volvió a sentarse en la silla de director hace un año para traernos una cinta que rebosa emoción por los cuatro costados. Al igual que en Summer Wars, también se ensalza la imagen de la familia y sus valores mediante una narración sosegada y muy personal. Tampoco nos podemos olvidar de la estupenda banda sonora que casa a la perfección con una película que se puede calificar de preciosa.


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