Reportaje

Club Chistendo: Los Jefes de la Risa

Por Gustavo Acero
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Todos tenemos uno, y no en el grupo de amigos del WhatsApp precisamente. Los jefes nos agobian, nos enmarronan y a veces hasta nos pagan, pero es que encima nos hacen la vida imposible en nuestros videojuegos más queridos, desde Ganondorf hasta Sefirot, pasando por Big Boss, Drácula o Bowser. Pues bien, aquí y ahora termina la dictadura del miedo y, para hacerlo posible, hemos reunido a los jefes finales más ridículos de todos los tiempos con el único objetivo de reírnos en su cara... LIKE A BOSS.

"Jamás discutas con un jefe, pues corres el riesgo de tener razón". Tiene gracia que esta cita provenga del emperador Marco Aurelio, una de los poquísimas personas en el mundo que pudo presumir de no tener ningún superior al que rendir cuentas, junto a Felipe VI, Satoru Iwata o Bárcenas. Sin embargo, el 99,99% restante de los mortales no corremos esa suerte, así que sólo nos queda mofarnos de todos aquellos jefazos que nos hicieron llorar de risa, pena y frustración al mismo tiempo. Son los jefes finales más ridículos de los videojuegos, antagonistas y archienemigos que nos traumatizaron por su irrisorio diseño, sinsentido conceptual o absurdo patrón de movimientos. ¡Acudamos todos al despacho del jefe! Es decir, a despacharlos.

Alerta SPOILERS: Dada la temática del reportaje, por primera vez voy a adelantar los títulos seleccionados por si no queréis desvelar la identidad de sus jefes finales. Prefiero spoilearos el artículo antes que los juegos, así que tomad nota: Half-Life: Opposing Force, Uncharted: El Tesoro de Drake, The Legend of Zelda: Skyward Sword, Doom II, Earthworm Jim, Earthbound y Conker's Bad Fur Day. El que avisa no es Ubisoft.


Nihilanth de Half-Life: El jefe perFETO

Esta pregunta de examen va dirigida a todos aquellos que tuvisteis que estudiar a Nietzsche para Selectividad, o incluso después por masoquismo (es broma, un abrazo a todas las facultades de Filosofía y Letras): ¿qué os sugiere la raíz latina "nihil"? Si habéis respondido "nada" porque no tenéis ni idea, habéis acertado por pura potra. Quizá este sea el motivo por el que Gearbox llamó Nihilanth al jefazo de Half-Life: Opposing Force, expansión del clásico shooter de Valve donde Gordon Freeman cedió el protagonismo al cabo Shepard, y es que lo que vais a ver en este vídeo no es un jefe final ni es "ná". La bajona que nos provocaba nuestra incursión en el mundo fronterizo de Xen (de ahí nació el término xenofobia) culmina con una batalla final con un esperpétnico feto flotante hidrocefálico que lanza rayos y se tira eructos mientras se mueve menos que un padre en el baile de una boda. Cuando le preguntaron a Valve por qué aprobó este diseño, se dice que respondieron tal que así: "Nosotras parimos, nosotras decidimos".

Daidagos, el pulpo a la gallega de Skyward Sword: NUNCA MÁIS

Cada semana me meto en más líos tocando a los Intocables, y no de Eliot NES, porque este es de Wii. (Risas enlatadas). El valeroso Zelda para algunos, Luigi mutado en elfo para otros y Link para nosotros, ha hincado su Espada Maestra en algunos de los jefes más memorables de este mundillo, final de Roland Garros con Ganondorf incluida, pero ninguno de ellos está en Skyward Sword. Con las contadas excepciones del gólem Iruoma y el omnisexual Grahim, la última aventura hyliana de sobremesa incluye jefes tan anodinos y faltos de carisma como ese bisabuelo de Akuma de Street Fighter con voz de Smaug apodado el Heraldo de la Muerte o ese engrendro de la naturaleza llamado El Durmiente, que debe ser el estado en el que encontraron a Aonuma cuando se encargó de supervisar el diseño final de ambos enemigos. Con todos vosotros, la Bestia Durmiente y el Heraldo de Arag(an)ón.

Lo que pretendía ser la representación de "la esencia pura del mal" se asemeja más bien a una piñata de fauces andante forrada de escamas cuyo punto débil son... las uñas, como Chabelita Pantoja. Ahora bien, si hay un ser vivo que nos desencajó la mandíbula fue Daidagos, sexto jefe del juego, presunto Monstruo Marino Ancestral y guardián del Galeón de las Arenas, que se presenta ante Link como un pulpo ciclópeo sacado de los bocetos descartados de Pixar para "Monstruos S.A.". Si me permitís la confesión, no lo maté para avanzar en el juego; lo sacrifiqué para que dejara de sufrir. Ojo (nunca mejor dicho) a esas rastas de Jack Sparrow a modo de tentáculos, esos dientes de Mike Wazowski (que no Wachowski) y esa barriga cervecera provocada por el ron de los barriles que se pimplaba. En su versión americana se llama Tentalus, no sé si por "tentáculo" o por "tentativa" de homicidio artístico.


Navarro en Uncharted, Logro Desbloqueado: Quick Time to End

Amanecer Dorado del Primer Día. Y esto no va por las elecciones griegas ni por "Samaras Mask 3D", sino por El Dorado, el sarcófago de oro que enfrenta a Nathan Drake Pandilla Cheetos y el villano converso Atoq Navarro en Uncharted: El Tesoro de Drake. Sí, este de la cara de asco que parece sacado de Ocho Apellidos Patrios. La calidad de la saga aventurera de Naughty Dog está fuera de toda duda, pero la batalla final de su primera entrega se antoja imperdonable, no tanto por el peinado de su jefe, que no siempre tiene por qué ser un monstruo tricéfalo que echa fuego por la boca, sino por la prosaica forma de derrotarlo: un Quick Time Event reducido a pulsar una sucesión de triángulos, cuadrados y círculos que más bien parecía un test psicotécnico del colegio que una épica batalla entre dos cazadores de tesoros. O sea, un WTF más que un QTE.

Val(v)e que este sobreexplotado recurso, cada vez más presente en juegos modernos como Heavy Rain, Mass Effect o Fahrneheit (remasterización a la vista), tenga sentido para matar el rato durante una secuencia de vídeo, pero no al enemigo final de una aventura en la que se nos ha permitido escalar más montañas que Spider-Man en Planeta Calleja, reventar "Descendientes" de Hernán Cortés en enfrentamientos cuerpo a zombi y resolver más puzles que Layton en el váter. Y encima, el final nos dejó más patidifusos que el de Babadook, cuando Navarro se levanta sobre una cuerda estratégicamente colocada alrededor de su pie para caer arrastrado al fondo del mar cual Bob Esponja junto a su dorado "tessssoro", mientras Drake arroja un helicóptero al agua con dos empujoncillos. ¿Lo de "Adiós, asshole" irá por nosotros?

 

John Romero en Doom II: El cerebro de la bestia

Por segunda semana consecutiva tras su proposición indecente en la campaña del desastroso Daikatana, la cabeza pensante de Doom volvió a revelarse como un auténtico descabezado. En principio, el jefe final de Doom II era un cráneo de cabra gigante que hablaba un idioma demoníaco e indescrifrable, como Los Chunguitos, sólo que éste sí tenía un sentido. Como en una psicofonía captada por Santiago Vázquez de after-hour, lo que escuchábamos era la voz distorsionada e invertida de su diseñador, cuya frase original rezaba: "Para pasarte el juego, debes matarme a mí, John Romero". Por si la identidad del cabrón (sexta acepción de la RAE: "macho de la cabra") no fuese lo suficientemente elocuente, si aplicábamos el truco "NoClip" para atravesar la pared, accedíamos a una sala secreta donde se erigía la cabeza empalada del propio John Romero, mucho antes de que George R. R. Martin pusiera este hobby de moda. Para derrotar al "Father Brain" de la aventura, debíamos lanzarle tres cohetes entre ceja y ceja, algo que debieron disfrutar especialmente sus empalados, ejem, empleados. Aquí tenéis la prueba de que todo lo dicho es rigurosamente cierto, aunque el susodicho dé bastante más repeluco en la foto de arriba que descuartizado sobre un palo.

Bob de Earthworm Jim: "Pezqueñines no, gracias"

Parece que no hay suerte con los jefes acuáticos. Uno de los "final bosses" más desternillantes es sin duda el de Earthworm Jim, que aparecía en los tres juegos del popular gusarapo noventero. A juzgar por su nombre, Bob the Killer Goldfish bien podría ser el apelativo de un mafioso capaz de amedrentar a Cristina Kirchner, y si a eso le sumamos el letrero "Fight!" al estilo Mortal Kombat que precedía a la batalla final de Earthworm Jim 2, nos podíamos preparar para lo peor. Sin embargo, todas nuestras expectativas se ahogaron en un bol de cristal cuando descubrimos que el gran jefe final de la saga era nada más y nada menos que... un pez naranja que nadaba tranquilamente en su pecera mientras sus secuaces felinos le hacían el trabajo sucio. Al menos Daidagos daba la cara, o el tentá-culo, según se mire.

Para derrotarlo en el primer Earthworm Jim, bastaba tirar la pecera de un manotazo para que Bob diese sus últimos coletazos, pero la "batalla final" de la secuela era aún más delirante: tan sólo debíamos cogerlo con la mano y comérnoslo más crudo que una pizza de sushi o una del Domino's en general. Se podría decir que esta saga consiguió lo imposible: convertir en decepción el hecho de llevarnos un pezón a la boca, y mira que ya es difícil cualquiera de las dos cosas. Sí, hoy estamos espezialmente sexualizados, como cualquier heroína de videojuego según algunos.

Giygas de Earthbound: el jefe final de Gallardón

Si el feto de Half-Life os ha parecido bizarro (que no significa grotesco sino valiente), el rocambolesco jefe de Earthbound para SNES no sólo ha suscitado intensos debates y leyendas urbanas en los foros más oscuros y sórdidos de Internet (o sea, los de videojuegos), también le costó la cabeza política a nuestro ex ministro de Justicia hace unos meses. El antagonista de Esperanza Aguirre, digo de Ness y compañía era, básicamente, un aborto. Y un aborto alienígena, para más datos, lo que lo convierte en el enemigo más escabroso de cuantos han pasado por una consola. La imagen de la derecha corresponde a la llamada Devil's Machine o Máquina del Mal, sospechosamente similar a la forma de una vagina femenina (no vaya a ser masculina) o, más concretamente, a un cuello uterino. A su vez, esta estructura alberga una entidad llamada Giygas capaz de inocular el mal en las mentes de todo ser viviente, cuya representación gráfica es aún más desquiciante. Fijaos bien en la siguiente imagen y centraos exclusivamente en las figuras negras que se forman en el interior de las espirales rojas...


En "eFETO", la batalla final de Earthbound tenía lugar en el útero materno de Giygas, donde nos enfrentábamos a su forma más primigenia para evitar su nacimiento. Tantas referencias explícitas al mundo maternal, reforzadas por el hecho de que el juego en Japón se titula MOTHER, no podían ser mero fruto de la casualidad, y así lo confesó su propio creador, Shigesato Itoi, cuya inspiración para este diseño resultó ser una experiencia traumática que tuvo de pequeño, cuando entró "por error" en una sala X (como nos pasa a todos) y presenció una escena sexual que confundió con una violación, cuando en realidad se trataba de un asesinato por estrangulamiento. Muy normalito todo. Y luego dirán que Nintendo es para niños.

Conker's Bad Fur Day: Vaya mierda de jefe 

Disculpad el vocabulario, pero es que este jefe de Conker's Bad Fur Day para Nintendo 64 (Live & Reloaded para Xbox) era un pedazo de truño, literalmente. Como os contamos en nuestro especial de Momentos Tronchantes, el juego más bestia de Rare incluía situaciones tan transgresoras que fue prohibido en varios países civilizados (y también en España), pero nada era comparable a la batalla contra The Great Mighty Poo, es decir, la Poderosa Gran Mierda, a la que había que derrotar con un arma tan mortífera como un rollo de papel higiénico. Y no fue el primer síntoma de la afición de Rare por la higiene personal, ya que su propio logotipo original (el bueno, vaya) simbolizaba un rollo de papel. Pero volviendo al jefe, lo mejor era su inenarrable canción de presentación... No olvidéis tirar de la cadena al acabar. Esto sí que es un mojón de musical y no el de Mecago. *Autocorrector: Mecano.

Creo que por hoy hemos tenido suficiente festival del rubor con este desfile de criaturas imposibles, pero seguro que os guardáis algún as(co) en la manga. ¿Cuáles son los jefes más absurdos a los que os habéis enfrentado en vuestra vida virtual? Antes de que lo hagan mis jefes tras los comentarios vertidos en este texto, me despido a mí mismo con el chiste político del día: ¿Qué ítem de Super Mario 3D World se ha tomado el nuevo presidente de Grecia? La Duplisyriza. Si se os ocurren más juegos de palabras horripilantes con nombres griegos o incluso algún jefe final más desequilibrado que el que cierra el Chistendo de hoy, que sepáis que estáis enfermos, así que os concedemos siete días de baja hasta el próximo lunes. ¡Hasta entonces, jefes!

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