Reportaje

Club Chistendo: Los Jefes de la Risa 2

Por Gustavo Acero
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¿Cuál es el jefe final más absurdo que os habéis echado a la faz? Si os espantó el ñordo cantante de Conker o el pulpo a la gallega de Zelda: Skyward Sword, preparaos para digerir la parte censurada de aquella lista, porque hoy revelamos la segunda tanda de los Jefes de la Risa, y algunos van a traer cola... literalmente. Con todos vosotros, ¡la Tra(n)ca final de jefes!

El jefe final. El final boss. El Can Cerbero del Hades. El "puerta" del pub. Da igual cómo los llamemos: todos representan la última parada de una odisea que nos separa del beso a la princesa, la reliquia que nos sacará de pobres o la panacea que restablecerá la paz y el orden de nuestro pueblo. ¿Varoufakis? No. Los jefes finales del videojuego, ese incómodo a la par que ansiado peaje que todo ser humano persigue para alcanzar su meta vital: la jubilación. Sus épicas batallas son el colofón a todo lo aprendido durante la aventura, una batería de mecánicas, patrones y efectos visuales diseñados para llevar al límite las capacidades técnicas del juego y nuestra habilidad como jugadores, ya se titule Bloodborne, The Witcher o Lego Harry Potter. Toda gran aventura tiene su jefe final, pero no todos son dignos de ovación, y es entonces cuando los monstruos de nuestros miedos dejan paso a... Los Jefes de la Risa: Segunda parte.

Importante: Dada la naturaleza del artículo, os enumero los títulos de los juegos comentados para evitar spoilers indeseados: Batman Arkham Asylum, Metal Gear Solid IV, Star Fox (SNES), Shin Megami Tensei II, Gynoug, Zombies Ate my Neighbours, Wolfenstein 3DHouse of the Dead: Overkill. Y recordad que esta es una sección de humor y no debe ser tomada como un ataque personal contra ningún admirador acérrimo de cualquiera de los títulos citados.

El Joker de Batman Arkham Asylum: Otro payaso ciclado

Año: 2009

Compañía: Rocksteady Studios

Plataformas: PS3, Xbox 360

Reconozco que no soy el más indicado para juzgar el consumo de esteroides con el cuerpazo que luzco en el gimnasio de Rubí Omega / Zafiro Alfa, pero lo del Joker en Arkham Asylum es para echárselos de comer aparte; los esteroides, no los Pokémon (bueno, quizá unos cuantos Machamp). Si por algo se caracteriza el archienemigo del hombre murciégalo o muerciélago -ambas están aceptadas- es por su retorcida habilidad para atemorizar al pueblo de Gotham sin más músculo que su perturbado cerebro de maníaco homicida. Estamos ante un psicópata, un pirómano social, un maldito chaladuras que disfruta infligiendo dolor al prójimo y provocando el caos por puro placer. Y quizá sea esa despreocupación absoluta por su escasa corpulencia lo que le haya convertido en el villano más icónico del universo Batman, sólo superado por el Señor Frío de Schwarzenegger. Es coña.

El tío del fondo cree que está en la final de tenis del Gotham Garros. 

Por ello, lo que vimos en la batalla final del grandioso Batman: Arkham Asylum nos dejó más boquiabiertos que el propio Joker bostezando: ¿qué clase de abominación es esa especie de Hulk cruzado con una hiena mutante de El Rey León con garras de Eduardo Manostijeras y cresta de futbolista hortera (no doy nombres por si alguno es fan de Neymar o Cristiano)? Los diseñadores de Rocksteady Studios se pasaron varios meses inflando al pobre Guasón a base de anabolizantes... cinco años antes de que Ben Affleck hiciera lo mismo para encarnar a Fatman, porque no hay otra forma de explicar el aspecto de este bigardo lechoso, más propio de Resident Evil o Attack on Titan (Joker) que del Manicomio Arkham. Y encima se pasa la mayor parte del enfrentamiento de brazos cruzados mientras nos envía a sus hordas de esbirros para hacerle el trabajo sucio, como buen jefe que es. Estoy despedido. 

Liquid Ocelot en MGS 4: Dos abuelos no se pelean si uno no puede

Año: 2008

Estudio: Kojima Productions. Que no vea esto Konami, que le tacha el nombre con TippEx y en su lugar escribe "José Luis"

Plataforma: PlayStation 3

Continuamos en el apasionante mundo del dopaje, esta vez aplicado al sector geriátrico. Ahora que Kojima está de vacaciones en el INEM y no nos está leyendo, por fin podemos decir sin tapujos que, a partir de cierta edad, uno no puede seguir metiéndose en peleas como en sus años mozos, pues corre el riesgo de hacerse daño. Metal Gear Solid 4 es un señor juegazo, pero el combate final entre el cascado Solid Snake y el jefazo Liquid Ocelot se torna en un incansable intercambio de "puños" y "patás" entre dos ancianos -uno de ellos con el torso al aire- que se van pasando una misma jeringuilla para inyectarse Red Bull o alguna sustancia curativa similar con el fin de continuar la pelea sin que se los lleve el SAMUR. A estos les pasan un control antidopaje y sacan sobresaliente en diazepam, clembuterol, demerol, morfina, Biodramina, Frenadol, Tab, Tang, Kas, columbita-tantalita, burundanga y hasta viagra, por si hace falta sacar la porra.

Tío, espera, que se me ha caído la postiza. En serio, tiene que estar por aquí.

La coreografía alcanza momentos poéticos no menos surrealistas cuando uno de los dos púgiles grita "Liquiiiiiiiid!", a lo que éste responde: "Snaaaaake!", para asegurarse de que aún recuerdan sus nombres y que los sonotones se han vuelto a quedar sin pilas. Y entre los puñetazos, rodillazos y abrazos fraternales de parroquianos de bar, una trompeta empieza a reproducir las notas del tema principal de Harry Gregson-Williams para aportar un aire melancólico a la cruenta paliza, lo que recuerda a la inolvidable escena cinematográfica de los dos Pikachus dándose tortazos en plan: "Mirad a lo que hemos llegado como sociedad. ¡Alguien debe parar esto!". ¿Tenéis 20 minutos libres? Pues saltaos el vídeo.

La inaudita batalla incluye tirones de pelo dignos de Jersey Shore, cabezazos a lo cabra montesa y varias rondas extra de jeringazos (¡que rule!) en el cuello perfectamente sincronizados entre los dos caballeros para suplir la pastilla de las tres. Sólo falta que se lancen las dentaduras como golpe de gracia. De hecho, hemos tenido acceso a un documento inédito sustraído del montaje del director en el que podemos contemplar la versión alternativa de la pelea entre Liquid Ocelot y Solid Snake. Viene a ser lo mismo que acabamos de ver y, además, dura 19 minutos menos. Sí, proporcionalmente sería un teaser.

Star Fox. El jefe final de todo ludópata: ¡una tragaperras!

Año: 1993

Estudio: Nintendo

Consola: SNES

A principios de los noventa, los diseñadores japoneses de Nintendo debieron de ponerse tibios a champiñones, y no sólo los del Reino homónimo, porque entre el feto abortado de MOTHER/Earthbound y lo que viene ahora, algunos de sus jefes finales parecían salidos de la mente de David Lynch tras fumarse (algo en) el césped de la facultad. Out of this Dimension es un nivel oculto al que se accede de una manera tan "normalita" como disparar a un asteroide del que emana un huevo, de cuyo interior surge, a su vez, un pajarraco contra el que debemos estamparnos para teletransportarnos a esta fase psicodélica de imágenes distorsionadas y música circense. Es como si el célebre "barrel roll" que nos recomendaba Peppy se hubiese traducido como "barril de ron" en un Lost in Translation de libro y nos lo hubiésemos pimplado de un trago.

Pero lo mejor estaba por llegar... en forma de máquina tragaperras voladora a la que debíamos disparar para accionar su palanca y obtener una fila de 7-7-7, el único modo de derrotar a esta entidad, por llamarla de alguna forma. En otras palabras, "Do a seven row!" Ah, y al igual que en las máquinas reales (o eso nos hacen creer), la detención de las tres ruedas es aleatoria, así que podemos pasarnos el juego en un pispás o acabar la partida ingresando en un centro de tratamiento de la ludopatía. Lo raro es que Nintendo no censurase la palabra BAR de su correspondiente icono, con lo dados que eran a tapar Lo que la censura escondía en aquella época. Y cuidado con las monedas, que las carga el vil Andross. De propina, podíamos disparar a los títulos de crédito a lo Smash Bros desde el Arwing y su wiiiiing, wiiiiing, wiiiiing...

Zombies Ate my Neighbours: Cariño, he agrandado al niño*

Año: 1993                                                                                                     *Peliculón

Estudio: LucasArts
Plataformas: Sega Mega Drive, Super Nintendo, Consola Virtual

¿Os gustan los bebés? Concreto un poco más: ¿os gustan los bebés ajenos? Esos seres capaces de destrozar la película más esperada, la cena de restaurante más romántica o el viaje en avión, tren o autobús más importante de nuestra vida con sus estridentes gritos destroza-tímpanos ante la total pasividad de sus padres, que parecen disfrutar con el sufrimiento ajeno, como el Joker. Por ello, el siguiente jefazo debería ocupar el primer puesto del reportaje, de no ser porque tenemos candidatos aún más locos. En este caso, hablamos de Zombies Ate my Neighbours, una parodia de las películas clásicas de terror desde los años 50 a los 80 desarrollada LucasArts para Mega Drive y la SNES japonesa que fue censurada en Europa, empezando por el título. Nuestra misión consistía en rescatar a los vecinos de una invasión zombi, o al revés, según se mire. Pero Konami olvidó censurar lo más terrorífico: un bebé gigante demoníaco que nos lanzaba biberonazos de leche al final del octavo nivel mientras intentaba aplastarnos, y gracias a los dioses que llevaba pañales. Gracias, LucasArts, por dejar plantada la Semilla de Chucky. Never forget.

Wolfenstein 3D: Un Hitler a toda "Mecha"

Año: 1992

Estudio: id Software

Plataformas: No, era un shooter. ¡Ba-dum-tss!

La fascinación provocada por esta infausta figura histórica en el mundo del arte audiovisual -y en la Nave del Chistendo: Mensajes subliminazis- parece inherente a la memoria colectiva, y los videojuegos no han permanecido ajenos a su influencia. Pero siendo realistas, ¿acaso puede existir un jefe final más maligno y efectivo que Adolf Hitler? Pues sí, un Mecha-Hitler blindado y provisto de cuatro ametralladoras automáticas que se dirige hacia nosotros profiriendo "gritos nazis". La última batalla de Wolfenstein 3D se saldaba de una forma no menos impactante: cuando el führer se despojaba de su armadura y le cosíamos a balazos cuerpo a puerco, se desintegraba en un charco de sangre y huesos sobre el que reposaba su cabeza mientras exclamaba "Auf Wiedersehen!", que debe de significar "Al final la armadura ha resultado ser más inútil que Himmler". Por cierto, ¿sabéis cuál era la canción española favorita de Hitler? "Nazi en el Mediterráneo". Prosigamos y que esto último no salga de aquí.

Shin Megami Tensei II y Gynoug: ¡Estos jefes son la p*ll*!

Año: 1994 / 1991

Estudio: Atlus / Masaya

Plataformas: PlayStation, GBA, Super Famicom, Consola Virtual / Mega Drive

Llegamos a la (e)recta final de la lista, el auténtico jefe final de todo hombre; remedio y a la vez causa de todos sus males: el pene, cipote, falo, rabo, verga, calippo, chorra, nabo, cola, culebra, joystick, salami, palo deku, longaniza, mandanga, manubrio, minga, mástil, nardo, picha, pija, pirulo, wiimote, plátano, puerro, salchicha, tranca, trípode, trabuco, trompa, zambomba, estaca, abogado, palanca, pepino… por citar un par de sinónimos. No hay más que ver este vídeo de la batalla final de Gynoug, un beat’em up aéreo a lo R-Type para Sega Megadrive cuyos sprites fueron diseñados por el mismo artista de la serie Cho Aniki, conocida por sus guiños homoeróticos, y aquí tenemos el mejor exponente. Observad el vídeo con mesura y juzgad por vosotros mismos.

Estoy de acuerdo: las comparaciones son odiosas. Eh, que me refiero al siguiente ejemplo que encontramos en Shin Megami Tensei II, el laureado RPG de Atlus que el año que viene se verá las caras con Fire Emblem en Wii U. Las connotaciones fálicas de este final boss son aún más palpables, ya que directamente se llama Mara; el vulgarismo que utilizan en pajón, digo Japón, para referirse al miembro viril, aunque su significado oficial es "muerte". Para los estoicos griegos, ambos eran sinónimos, y para algún hater de Internet también. Eso sí, en este caso, el colega es verde, se enrolla un huevo (vamos, que tiene boca y habla mucho) y se desplaza en un majestuoso carro dorado. Sí, este es el Chistendo más sórdido y desquiciado que me ha tocado afrontar, pero no es NADA comparado a lo que se avecina tras el vídeo. Importante: Se busca al dueño de Mara. Interesados, pónganse en contacto con Urgencias, unidad de castrados.

The House of the Dead: Overkill. La MADRE de todos los jefes

Año: 2009 (Wii) 2011 (PS3), Windows, Android, iOS (2013)

Estudio: Headstrong Games 

Plataformas: En serio, es lo menos relevante de este último párrafo

Si creíais que los dos últimos casos eran conceptualmente insuperables, ojalá no estuvieseis tan equivocados. Estimados y respetados lectores de Hobby Consolas (ya la sección en sí da hasta igual): os presento la situación más ABSOLUTAMENTE "WTF" de todas a los que me he enfrentado como jugador, periodista, persona, ciudadano, hijo y víctima de la LOGSE: la batalla final de House of the Dead: Overkill, que encima fue exclusivo de Wii durante dos años. Sí, la consola más supuestamente "infantil" de su generación "dio a luz" (ahora sabréis por qué) al juego más rocambolesco, perturbado y enfermizamente hilarante que he visto en el canal AV de un televisor, el único que no hay que resintonizar. Pero antes de compartirlo con vosotros, me gustaría decir algo: "Tu madre se ha comido a mi perro".

Que nadie se ofenda, os hablo de la película que lleva esa frase por título, una de las primeras producciones gore de Peter Jackson antes de meterse en Mordor. ¿La habéis visto? Pues se ve que el director de Overkill también, porque el final de este shooter sobre raíles inspirado en las películas gore de serie Z es un homenaje en toda regla a aquella obra, pero llevándolo incluso un peldaño más allá. De hecho, ni siquiera me atrevo a insertar el vídeo del verdadero final del juego, por lo que suelto aquí en el enlace a Youtube y no me responsabilizo de que no volváis a dormir hasta que salga The Last Guardian. Sólo os digo que el vedadero jefe final no es Clement Darling, sino su anciana madre, con la que decide volver a sus "orígenes" de una forma tan indescriptible que ya no es que esto sea +18; es que es +Salud mental. Avisados estáis.

Comprenderéis que, por primera vez, no tenga fuerzas para despedirme hasta el próximo lunes. Os iba a preguntar qué otros jefes finales os han descolocado aún más que los citados, pero no sé si seré capaz de volver a encender el ordenador después de esto. De hecho, no sé si seguiré escribiendo sobre videojuegos. Quizá deba volver al instituto, o al colegio... o a la placenta. Porque madre no hay más que una. Hasta siempre, jefes.

Si os la perdisteis, aquí tenéis la primera parte de Los Jefes de la Risa. Eso sí, se ha quedado en un "Babality" al lado de lo de hoy.

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