Reportaje

Club Chistendo: Las mayores trolleadas que nos jugaron (I)

Por Gustavo Acero
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Que nos cobren por un videojuego tiene un pase, pero que sus creadores se rían de nosotros desde su propia obra ya es pegarse un pasote. Repasamos los momentos más trolls que nos han dado los videojuegos: provocaciones, burlas y humillaciones cuyas víctimas no fueron cuatro almas cándidas seleccionadas al azar por ChatRoulette, sino nosotros mismos para gozo y disfrute de los desarrolladores más sádicos. Por fin sentiremos lo que es reírnos de nosotros mismos, aunque seamos los últimos en pillar la broma.

"Me río en tu cara, nano" ya era un concepto familiar para nosotros, jugadores, mucho antes de que extendiera en tierras del caloret y, por ende, en los mejores polígonos industriales y chiringuitos de jugones a lo largo y ancho de la geografía nacional. No contentos con cobrarnos hasta diez mil de las antiguas pesetas (como si hubiese nuevas), algunos diseñadores se convirtieron en auténticos reyes del vacile mediante burlas, mofas y befas tan retorcidas que dejarían desarmado al mismísimo dependiente de GameTroll. Denunciemos de aqueste modo una de las prácticas más deplorables y reprobables a las que el indefenso jugador se ha visto sometido en la soledad de su habitación: tomaduras de pelo intencionadas para deleite de sus crueles programadores. Pero antes, refrescaos la vista con el primer vídeo filtrado de Project NX antes de que lo retiren.

Metal Gear Solid 2: ¡Solid esFake!

Oh, Kojima, rey de los Trolls, sólo tú podías ser capaz de tirar al carismático Solid Snake por la borda para sutituirlo por el primo de Jesús Calleja ante el mindfuck de millones de jugadores que esperaban controlar al legendario soldado de la bandana. Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty empezaba como cualquier secuela lógica: el héroe consolidado de la saga se infiltraba en un petrolero infestado de guardias hasta que, a la media hora de juego y tras una batalla contra el primer jefe, el barco se hundía junto al protagonista, para cederle el testigo a un tal Raiden, un completo desconocido con el pelo teñido por el estilista de Ylenia (¡hasta nunquiiii, Solid Snake!) que nada tenía que ver con la carismática personalidad del "serpientes" y que encima estaba manipulado por los Patriots. Es como si Aonuma nos hubiese cambiado a Link por Tingle tras conseguir el escudo Deku.

Pero el pitorreo no terminó ni empezó ahí: para mantener la "sorpresa" intacta, en los vídeos previos al lanzamiento del juego, Kojima se encargó de insertar a Solid Snake en las escenas que en realidad estarían protagonizadas por Raiden como metáfora para ejemplificar lo fácil que resulta manipular al personal. En resumen, el bueno de Hideo se meó en nuestra cara una vez más. Y no, esto no es una metáfora:

Portal: Cuando te dejan GLaDOS velas

Nunca es tarde para preguntar si habéis visto Matilda. En caso afirmativo, recordaréis cierta escena como si se hubiese emitido ayer en cualquier cadena autonómica, y no es otra que la del pastel de Bruce, el alumno glotón que se veía sometido a la paradójica tortura de zamparse una tarta de chocolate más grande que su vida ante todos sus compañeros por orden de la tirana señorita Trunchbull. Esa escena se me quedó grabada. Le di sin querer al botón Record del VHS, pero hay algo peor que una sobredosis de pastel: y es no catarlo, tal como ocurría cuando GlaDOS, el sistema operativo más troll jamás creado desde Windows Vista, le promete a Chell un delicioso pastel como recompensa por completar las cámaras de prueba, para terminar revelándose como una burda falacia. De ahí la ya célebre frase "The cake is a lie" que tantos obesos mórbidos han temido.

El irresistible postre, presente en diversos diálogos del juego y pintadas de Rattman, se ha convertido en un meme tan extendido que los responsables de Valve reconocieron acabar hasta las narices de él, tanto como para eliminarlo de Portal 2. Sin embargo, cuando realmente se descubría el pastel era al final de nuestra primera aventura en los laboratorios de la Aperture Science, momento en el cual lo llegábamos a ver una sala rodeada de cubos, y casi que nos hicieron un favor a juzgar por su receta secreta, que incluía ingredientes tan sanos como heces y desechos orgánicos pisciformes. Pues oye, ya son más sanos que los pasteles del Lidl.

Super Street Fighter IV: Te vas a burlar de tu progenitor

Aquí podríamos englobar todos los movimientos de provocación de los juegos de lucha, incluida la interminable lista de vaciles de Super Smash Bros, pero si tenemos que quedarnos con un ejemplo representativo, ese va a ser Dan de Super Street Fighter IV. Mientras los demás personajes de la saga Alpha podían ejecutar sus correspondientes movimientos de burla una sola vez, el "teniente Dan" podía cargar su medidor de energía para encadenar una mofa detrás de otra en "homenaje" al sistema de provocaciones de Art of Fighting, toda una caricatura de la luchadora Yuri Sakazaki. O sea, una burla dentro de otra burla, como el argumento de Inception (no me matéis, Nolaneros). Lo más gracioso es que durante su Burla Mítica (amén de la Legendaria), Dan queda totalmente vulnerable a los ataques del rival, que puede detener la secuencia de un guantazo y convertirse en el troll troleado. De aquí surgió la expresión "Donde las Dan, las toman".

Mario Party: Bowser, el típico aguafiestas

En todo sarao que se precie debe haber un tontainer que lo estropee todo. Si habéis jugado a una sola de las trece entregas (incluyendo portátiles) de la mayor rave nintendera después de la última Digital Event, sabréis muy bien lo que significa la casilla de Bowser. Da igual que vayas ganando la partida o perdiéndola estrepitosamente: Bowser le dará la vuelta al resultado para trollear a todos los jugadores por igual, casi siempre a base de robar monedas o estrellas aleatoriamente o despojarnos de todas nuestras pertenencias. Digamos que Bowser fue el precursor del primer embargo en nuestro país, hasta que eliminaron la casilla de Bowser de la Declaración de la Renta y la incluyeron en los impuestos ordinarios. Pero la mayor trolleada venía cuando, en el primer Mario Party, su ruleta caía en la casilla de las "10.000 monedas de regalo" para todos. ¿Y qué hacía el muy dragón? Salir por peteneras, darse el piro, huir como alma que lleva el diablo. Así no, Bowser... Así no.

Eternal Darkness: "Chica loca, mulata chica loca"

Sí, citar a Kiko Rivera también es una provocación. Probablemente, el mayor caso de trolleo de nuestra historia reciente en lo que a variedad de humillaciones se refiere, con la excusa de que además estaba justificado por la trama y planteamiento del juego. El famoso medidor de cordura que se sacó de la manga Silicon Knights nos jugó tan malas pasadas como borrar el archivo de nuestra partida cuando menos lo esperábamos, despojarnos de todos los ítems en nuestro inventario, notificarnos errores repentinos en la lectura del mando de GameCube, bajar el volumen de la tele como una madre o apagarnos el televisor como un padre. Nunca habíamos visto tal repertorio de vaciles tan brillantes en un videojuego, cuya suma supera los veinte minutos de metraje, aunque ninguna burla es comparable a la ya recurrente renovación de la marca por parte de Nintendo o el Kickstarter fallido de su secuela, que nunca llegan a traducirse en nada, como los textos de Project Zero V. Eso sí que es reírse del jugador.

Batman Arkham Asylum: Un susto de manicomio

En el último caso, dentro de lo que cabe, sabíamos a lo que nos enfrentábamos a partir del segundo o tercer susto, pero el caso de Batman Arkhan Asylum fue especialmente acongojante, precisamente porque sólo ocurría una vez en un momento muy concreto del juego, más aún cuando los errores de hardware en PS3 y Xbox 360 eran mucho más probables que la enajenación del protagonista. El sustazo que nos llevamos fue mayúsculo cuando, de repente, la pantalla se quedaba pillada por un aparente glitch perfectamente recreado que cubría la imagen de pavorosas interferencias y sonidos hasta que la pantalla se funde a negro. Asusta hasta verlo ahora, y eso que ya sabemos que es falsario, pero nos han pasado cosas parecidas tantas veces en la era next-gen, que el trauma es como para ingresar en el propio manicomio de Arkham. Alguien debería cesar al Joker de inmediato y abrir un debate sobre los límites del humor negro.

De todas formas, para trolleadas guapas, la que le ha hecho Grecia a Merkel hace unas horas. Como diría Giuseppe Pedretroll: "¿Quién ha ganao? ¿Ha ganao Tsipras? Enhorabuena a todos los tsiprianos, claro que sí" La gran duda que me queda es saber qué pasará el lunes que viene: ¿volverá La Nave del Chistendo o prevalecerá el Chistendito de Jugones? Siete días nos separan de desvelarlo, a menos que la nueva Ley Mordaza nos cierre la web por el chiste sobre los embargos y la casilla de Bowser, aunque algunos ya llevamos años acostumbrados a las consecuencias de esa ley: tengo cuenta en Miiverse.

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