Reportaje

Club Chistendo: Ocho Apellidos Españoles

Por Gustavo Acero
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Taurinos, flamencos, narcisistas, vanidosos, horteras y un poquito delincuentes, así somos los españoles... según los creadores japoneses de videojuegos desde que empezaron a incluir el prototipo de macho ibérico en sus planteles de luchadores. Desde los años ochenta, ha pasado tiempo suficiente para analizar con distancia los ejemplos de estereotipos más sangrantes de toda la plaza después del toro. Bienvenidos al estreno de Ocho Apellidos Patrios... (en los videojuegos).

Como diría cierto aSAWssin en serie, quiero jugar a un juego... pero aquí no hay que cortarse las orejas ni el rabo, sino someterse a una prueba mucho más sencilla e indolora: atribuir a las siguientes nacionalidades el primer adjetivo que se os venga a la cabeza, así, a lo loco, sin pensar. ¿Preparados? Allá van: 1) Franceses. 2) Rusos. 3) Italianos. 4) Estadounidenses. 5) Españoles. ¿Ya está? Fastuoso. Pues si todos los adjetivos en los que habéis pensado han sido negativos excepto el último, no os va a gustar el Club Chistendo de hoy. En caso contrario, o bien no sois españoles, o tenéis el sentido del humor suficiente para encajar con humor los estereotipazos que los desarrolladores extranjeros, casi siempre nipones, nos han venido calzando desde hace tres décadas. ¿Estará tu apellido entre ellos?

 

 

Fenómenos cinematográficos tan recientes como Ocho Apellidos Vascos o Torrente 5, que ha tardado sólo dos días en convertirse en el mejor estreno del año, demuestran que a los españoles nos pirra reírnos de nosotros mismos, ¿pero nos hacen tanta gracia los tópicos de brocha gorda cuando son otros quienes nos caricaturizan? Eso es lo que vamos a comprobar en este artículo no apto para patriotas susceptibles... ni antitaurinos. ¡Es hora de exportar la Marca España!

Caballero Rojo: Aquí hay tomate

Nombre completo: Miguel Caballero Rojo
Empadronado en: Murcia
Primera corrida (con perdón): Tekken 6, PS3, PSP, Xbox 360 2009; 2007 en recreativa
Clichés: Taurino, hortera, conflictivo, violento, presuntuoso

 

Tekken 6 Miguel

Conocido en España como Miguel El Matador, el señor don Caballero (valga la tridundancia apelativa) irrumpió en la sexta entrega de Tekken con estas pintacas de Cayetano Rivera recién "levantao" pertrechado con un colgante de mercadillo ibicenco, unos pantalones de torero mariachi y unas botas de "bailaor" country, si es que existe tal aberración. A pesar de su estereotipado (y estereotipazo, ¡ay, omá, qué rico!) porte de señorito andaluz, Miguel es en realidad más murciano que el Chucky de Cieza, según la zona geográfica donde se casa su hermana, a la que sobreprotege obsesivamente. Su carácter agresivo y su tormentosa relación con sus padres le llevaron a irse de casa a los quince años para estudiar en la Universidad de la Calle (o en Ciudad Universitaria, que viene a ser lo mismo), donde aprendió a zurrar como un cosaco entre bandas callejeras. Eso sí, lo bueno de apellidarse Caballero es que cuando le detienen los municipales siempre le llaman por su nombre: "Caballero, nos va a tener que acompañar a comisaría, ¿entendido?". Sin embargo, es el único caso antroponímico en el que esta condición se cumple.

 

En cuanto a su segundo apellido, si alguien pensó que lo de Rojo iba por sus inclinaciones políticas o su afición por la sangría, los directores de casting de Tekken 6 disiparon cualquier duda con el diseño de un escenario basado en la Tomatina de Buñol (no confundir el municipio valenciano con el cineasta Buñuel). La fiesta es mundialmente conocida por el intercambio anual de tomatazos entre sus vecinos, pero quienes de verdad se los merecieron fueron los documentalistas de Bandai Namco, por la tronchante frase que incluyeron en la enorme pancarta del fondo: "¡Celebremos los Tomates!", como si fueran una efeméride o un acontecimiento histórico en sí mismos. Ojo a los buñolenses pasando automáticamente de la pelea, y oído a la siempre recurrente música de guitarras flamencas que amenizan el ambiente, por si las banderas de España no fuesen lo suficientemente representativas de nuestra folcrórica cultura. Disfrutad de la única fruta que parece una hortaliza y no lo es, tema que daría para toda una tertulia de Hobby Consolas. No descartamos hacerla.


 

Exigimos que en futuros Tekken se empleen sinécdoques similares como "¡Celebremos las rosquillas!" en las Fiestas de San Isidro, "¡Festejemos los petardos!" durante las Fallas de Valencia o ¡Felices bombillas! en la Feria de Abril. A pesar de este entrañable desliz, hay un rasgo típicamente español en el que sí acertaron: Miguel es camarero en el bar de un colega, la única profesión que vamos a poder desempeñar en un par de años, o semanas. Ya lo dice el refrán: "Poderoso Caballero es don dinero (negro)", porque me apuesto un zumo de tomate a que este tío no declara al fisco sino al fiasco.

 

Alejo Sauras interpreta a Miguel Caballero Rojo, un fantoche de los que ya no quedan

Lo más curioso de todo este culebrón es que "El Míguel" nunca se dedicó realmente al "noble arte" del toreo, lo que significa que no es más que un cosplayer taurino, y no sé qué es más grave. En cualquier caso, eso no impidió que el director y productor de la saga, Katsuhiro Harada, se viese obligado a pedir disculpas públicas por la vestimenta del personaje, razón por la cual fue uno de los únicos luchadores que cambiaron de ropa en Tekken Tag Tournament 2, sustituyendo su traje de (pocas) luces por una camisa cani (o sea, una "caniseta") de La Roja con un escudo de España más pirata que la Polystation 3 y Monkey D. Luffy juntos. Un caso tan flagrante como el uniforme de Magneto que Capcom le birló a nuestro ex rey Juan Carlos I (ver aquí) como DLC de Ultimate Marvel Vs Capcom 3, que finalmente se tuvo que retirar. Y el DLC también. 

 

Flamenco: Del ruedo al ring y viceversa

Nombre completo: Pues eso, Don Flamenco, para qué complicarse la vida
Empadronado en: Madrid 
Primer combate: Punch-Out!, NES, 1987; Wii, 2009
Clichés: Matador de toros, flamenquito, flipado, seductor, afeminado

 

 

Don Flamenco

El "segundo de la tarde" presume de muchas virtudes, pero la única que merece un mínimo reconocimiento es su condición pionera a la hora de caricaturizar al español medio, o lo que Japón cree que somos. Punch-Out!! rompió moldes y alguna que otra nariz en las recreativas de 1984, tres años antes de subir al ring de NES a Little Mac y su variopinto elenco de contrincantes, entre ellos, ese espécimen que veis a la izquierda. Aunque en la imagen aparezca gustándose más que Pedro Sánchez en un laberinto de espejos, en los ochenta no era tan gallito como en el estupendo remake que Next Level desarrolló para Wii en 2009, donde estrenó tupé con recalcitrantes aires de latin lover y se reveló como un experto matador de toros (este sí, no como el de la Tomatina), que se sacaba unas pesetas extra compitiendo en combates de boxeo.

 

Madrileño de pura cepa, Don Flamenco porta una rosa entre los dientes al más puro estilo Don Juan (esta vez no me refiero al alter ego de Magneto) y un pecho lobo erguido cual pavo real que denota su carácter vanidoso, chuleta y narcisista Ibáñez Serrador. Si su personalidad provocadora de los ochenta ya invitaba a dejarle K.O. de un golpe bajo, las frases que Nintendo nos metió dobladas (en ambos sentidos) en el remake de Wii daban ganas de tirar la toalla definitivamente. Al menos, el boxeador es uno de los rivales más duros del juego, lo que confirma el estereotipo de bestias pardas que impera en Oriente sobre los españoles, lo cual le sube a uno la autoestima hasta que descubre que también nos consideran calvos. Sí, amigos, el pelazo del púgil resulta ser un peluquín que podemos arrebatarle de un puñetazo en uno de los 'Desafíos de aspirante al título'.

 

Como vais a presenciar en el siguiente vídeo, Don Flamenco no sólo utiliza sus "Tango uppercuts" para lanzar a los toros por los aires como romanos ante Obélix, sino que profiere frases tan inexplicables como "¡Carmen, mi amor!" (???) mientras intenta lanzarnos un viaje, acompañadas de los clásicos "¡Toro!" o la originalísima interjección "¡Olé!" que da nombre a su gancho estelar, con la que los nipones deben de creer que nos comunicamos constantemente. Por cierto, la versión pixelada del Don Flamenco original era mucho más parecida al boxeador español medio, concretamente Poli Díaz.


Para rematar la faena, tampoco podía faltar el guitarreo y las castañuelas durante el combate, pero todavía más tópica era la introducción musical de "La marcha de los toreros" perteneciente a la ópera Carmen, de Bizet. Ah, vale, de ahí lo del "Ay, mi Carmen". ¿Cogido por los pelos? Quizá no tanto, porque el tío se depilaba con láser. Carne de reality.

 

 

Dejando en el burladero cualquier debate pro/anti-taurino ajeno al interés de esta santa casa, es innegable que los japoneses siempre han sentido fascinación por la tauromaquia, a juzgar por la cantidad de toreros que han colado en sus juegos de lucha cada vez que querían dedicarnos un homenaje. No obstante, en el caso de Punch-Out, no fuimos los únicos caricaturizados hasta el extremo que acabáis de sufrir, ya que cada boxeador abanderaba un estereotipo nacional en sí mismo, desde el ruso Vodka Drunkenski, cuyo nombre tuvo que ser modificado por el menos alcohólico Soda Popinski (como os contamos en Lo que la censura esconde), hasta el francés Glass Joe, que presenta a los galos como tipillos cobardes y pusilánimes. De hecho, es el primer boxeador al que nos enfrentamos en todos los Punch-Out, de lo poquito que nos dura el hombre blandengue, que diría El Fary. Llegan a saber los gabachos que lo diseñó Miyamoto y le retiran la condecoración de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras.

 

Salazar: Un "iluminado" de la España más oscura

Nombre completo: Ramón Salazar
Empadronado en: Pueblo español desconocido

Primera y única secta: Resident Evil 4, GameCube y PS2, 2005

Clichés: Noble castellanofanático religioso, niño con cara de viejo (esa sí ha dolido).

 

Ramón Salazar RE4

Ay, Señor... Cuántas atrocidades ha perpetrado la Historia en tu nombre, y qué pocas alcanzan la "altura" de Ramón Salazar y los aldeanos del último Resident Evil decente, quizá porque no haya nada más aterrador que los habitantes de una aldea rural de la España profunda... infectados por el síndrome del acento extranjero. En efecto, existen pocas cosas tan desconcertantes como perderse en un vetusto pueblo castellano plagado (literalmente, porque se llamaban Plagas) de españoles salvajes espetando exabruptos con incomprensible acento mejicano / mexicano (ambas están aceptadas). De todas formas, si le pasó a un ex presidente de nuestro Gobierno, ¿por qué no iba a ocurrirle a los aldeanos infectados de Resident Evil 4? Es lo que pasa cuando falla el protocolo de seguridad contra amenazas biológicas, pero por suerte, eso nunca sucedería en España... ¿Qué? ¿¡Qué pasa!?

Ramón Salazar
 es un noble castellano de baja estatura pero alto estatus, dueño de un castillo perdido en un recóndita zona rural de España cuya ubicación exacta sigue siendo un enigma, por la cuenta que le trae a Capcom, si no quiere que vayamos a sus oficinas de Japón con las mismas antorchas que nos adjudicaron en el juego. Allí, el noble lidera una especie de granja de parásitos conocida como "Las Plagas" con las que posee a nuevas víctimas para su secta, Los Iluminados (cualquier parecido con los Illuminati es pura coincidencia). Salazar es de los pocos ejemplos de estereotipos religiosos asociados a nuestro país: un terrateniente ultrarreligioso al servicio de Lord Saddler como figura del amo inquisidor, al mando de la clase más baja de Las Plagas a las que encima llamaron "Ganados". Por mucho menos le cayó la del pulpo al hijo de la Duquesa de Alba. Por cierto, ¿no os recuerda Ramón Salazar a Joffrey Baratheon de Juego de Tronos? Desde luego, los dos dan el mismo ascazo. Pasad el cursor sobre la imagen para ver la comparativa facial.

 

 

A pesar de su corta edad y su estatura de niño, lo de jugar con parásitos le llevó a adoptar el aspecto de un anciano, o sea, como los concursantes de Pequeños Gigantes. Su ambición desmedida y su afición por la película Bienvenido, Mister "Graham" le impulsa a secuestrar a la hija del presidente de los Estados Unidos, Ashley Graham, la acompañante más inútil y pelmaza desde Navi en The Legend of Zelda, Tails en Sonic The Hedgehog 2, Natalya Simonova en Goldeneye 007 o Bebé Mario en Yoshi's Island. Sin embargo, lo más inquitante no es que un noble castellano como don Ramón hable casi mejor inglés que el propio Leon S. Kennedy, o que su atuendo esté sacado del armario de Napoleón (y lo del armario no va con retranca, y lo de tranca tampoco), sino que Capcom no encontrase otro nombre español que el de Ramón Salazar, guionista de 3 Metros Sobre el Cielo. Eso sí que es imperdonable.

 

Pero vamos a lo que estáis buscando: las ya inolvidables frases de los aldeanos que pasarán a la historia de los Grandes Mierdoblajes: "puedes correr, pero no puedes escondir" (WTF?), "¡so serdo!", "¡detrás de ti, imbésil!" o la gloriosa "ya es hora de ASPLASTAR", locutadas por un grupo de Gremlins afincados en Tijuana. En serio, señores de Capcom: ¿de verdad no había ningún actor de doblaje español de visita en todo Japón, Norteamérica o Europa para interpretar a un puñado de personajes pretendidamente españoles? Deberíais aprender de Microsoft con Sunset Overdrive. En fin, aquí tenéis el remix definitivo con todas las delirantes frases del juego. Sólo le falta el "ya tú sabeh" de Pitbull.

 

 

Blood: El yerno que toda suegra querría tener, pero lejos

Nombre completo: Laurence Blood
Empadronado en: Pamplona
Primera corrida: Fatal Fury Special, Neo Geo, SNES, Game Gear, 1993
Topicazos: Torero de familia noble y adinerada, mafiosomachista; una joyita

 

 

lawrence blood

Mirad qué cara de cabronardo tiene el nene. Y no, no es Leónidas disfrazado de torero, aunque lo parezca. A principios de los noventa, el estudio SNK perpetró el personaje cañí más estereotipado, radical y antipático de todos, quizá inspirado en el "maestro" Rafael de Paula. Paradójicamente, no obstante, es el único de nuestro cartel taurino que no tiene nombre español: Laurence Blood (que vendría a traducirse como Lorenzo Sangre) es uno de los luchadores más temibles de Fatal Fury Special, versión actualizada de Fatal Fury 2, donde se presenta como el mejor torero del mundo (después de Jesulín), procedente de una familia aristócrata de matadores que lleva siglos luchando por preservar el supuesto honor de su apellido de generación en generación.

 

Además de ponerse mallas para marcar culamen con la excusa del toreo, también sabe montar a caballo, tocar la guitarra flamenca por Camarón, demostrar sus dotes en el arte de la esgrima y pagar sus deudas escrupulosamente (como los de las tarjetas negras de Bankia), pero también es un mafias de mucho cuidado que trabaja para una organización criminal (como los de las tarjetas negras de Bankia, otra vezy un misógino de tomo y lomo. Vamos, que lo único que debe de pinchar es a los pobres astados, quizá para evitar contemplar otros cuernos más grandes en el espejo mientras se atusa las barbacas. No hace falta preguntarle qué opina sobre el machismo en los videojuegos; seguro que tiene cuenta Premium en 4chan desde hace cinco años.

 

Sus armas son su muleta y su estoque, con las que ejecuta todo tipo de (animales y) virguerías para mermar la salud del adversario, combinadas con un amplio repertorio de técnicas de esgrima (ahí tenemos el cliché espadachín heredado de El Zorro), la lucha vasca y el boxeo francés, aunque no el que practica Glass Joe en Punch-Out, por la cuenta que le trae. Para más inri, como vais a ver en el siguiente vídeo, su arena de combate no es otra que una plaza de toros repleta de morlacos que corretean sin cesar, en lo que parece un extraño y forzado homenaje a los Sanfermines de Pamplona. Pero un momento, ¿eso que se ve al fondo no es la Sagrada Familia de Barcelona? Pues sí que han avanzado las obras, no sabía que la basílica de Gaudí ya se veía desde Navarra. Empezad el vídeo a la mitad y flipad:


 

Como los de SNK se enteren de que Cataluña abolió las corridas de toros hace cuatro años, cambian el célebre Templo Expiatorio por la Catedral de Santiago, la Alhambra de Granada o el Monasterio de El Escorial, y andando. Ya puestos a meter gazapos geográficos, podrían contratar a los guionistas de Isabel, que además les pueden añadir pifias históricas por el mismo precio, que además pagamos todos los españoles. 

 

Cervantes de León: Un pirata con pluma (en el sombrero)

Nombre completo: Cervantes de León
Empadronado en: Valencia
Primer abordaje: Soul Edge, Arcade/Playstation, 1996/1997; Soul Calibur, Dreamcast, 1999
Clichés: Pirata aristócrata, poderoso, ambicioso, obsesionado con la inmortalidad

 

Ha llegado la hora de toparnos con uno de los poquísimos personajes carentes de rasgos taurinos de nuestra lista (¡milagro!), ya que Cervantes es, aparte de nuestro más internacional dramaturgo, un pirata aristócrata valenciano del siglo XVI que debutó hace dos décadas en Soul Edge hace dos décadas, el juego que inició la saga Soul Calibur, donde posteriormente ha ido apareciendo como uno de los luchadores más fuertes y poderosos. Más vale que Namco nos asociase con la piratería naval y no con la tecnológica, donde también tendrían mucho que rascar. El caso es que el imponente corsario está poseído por la energía maligna de la espada Soul Edge, aunque esa jarra de ron que se está pimplando en la imagen tampoco ayuda a difuminar el cliché de borrachuzos que también nos hemos ganado a pulso en el resto del mundo. Lo raro es que Namco aún no haya incluido un escenario ambientado en la playa de Magaluf, con tropecientos barcos piratas arribando a la costa repletos de turistas ingleses en pelotas tirándose al agua desde lo alto del palo mayor. Seguro que Cervantes le encontraba mejor uso a sus dos espadones.

 

Como íbamos diciendo, en un crossover de apellidos históricos sin precedentes, Cervantes de León (olé ahí, creativos japoneses: Miguel Vs Fray Luis) es un capitán de 48 años que, tras dejarse corromper por la espada Soul Edge, se convierte en un ser despiadado que siembra el terror allá por donde pasa, llegando incluso a cargarse a toda su tripulación, episodio que encima no recuerda porque va más pedo que Alfredo. Años después, ya en Soul Calibur, Cervantes regresa al mundo de los muertos con un solo objetivo: hacerse con la espada para seguir emborrachándose de poder mientras le va consumiendo por dentro. No aprende. Ni nosotros, que les seguimos votando.

 

Desde entonces, el tío no envejece ni viendo el programa de María Teresa Campos y dedica su tiempo a buscar la Soul Edge hasta en Amazon, pero se conoce que al pasar por Facebook descubre que es el padre de la mismísima Ivy Valentine, la luchadora más despampanante de toda la saga que, por tanto, resulta ser mitad inglesa, mitad española (de ahí que su nombre real sea Isabella). Cuando dejéis de mirarle las boyas, recordaréis que la principal habilidad de Cervantes es el manejo de dos espadas enormes mediante un estilo de esgrima basado en el arte marcial filipino, que era colonia española por aquel siglo, pero no hay motivo para lamentarse: más se perdió en Cuba. Es un detalle que en este caso SÍ se documentasen para contrastar un dato histórico de esta índole, y como agradecimiento a Namco, nuestro equipo de documentación ha buscado las imágenes más recientes de Cervantes, procedentes de Soul Calibur Lost Swords. Contemplemos el último vestigio del "Imperio en el que nunca se ponía el sol". Madre mía, pa' lo que hemos quedao. Al menos, siempre nos quedará Gibraltar. Ah, no...

 

 

Matador: El típico demonio torero

Nombre completo: Matador, pero puedes llamarme Mata
Empadronado en: Dato no disponible
Primera corrida: Shin Megami Tensei III: Nocturne
Clichés: torero y pirata, 2x1 en Carrefour

 

En Atlus son unos genios. Hasta ahora habíamos visto toreros y piratas inmortales, pero ¿por qué no fusionar ambos "oficios" en un solo personaje? Pues así salió Matador, también conocido como Parca Sombría, uno de los luchadores más recordados del RPG Shin Megami Tensei III: Nocturne aunque su nombre no fuera tan original como su naturaleza. Se trata de un demonio esqueleto primo lejano de Spinal de Killer Instict, marcado una vez más por un alto grado de jactancia y soberbia (jo, ¿de verdad somos tan flipados?), que hace gala de su estilazo y elegancia a la hora de actuar en combate con el único fin de enfervorecer al público, aunque la teoría se le va por la boca cuando vemos su arena de batalla: un páramo cochambroso lleno de demonios desperdigados en el que no se ha pasado la aspiradora desde el día de la inauguración. De todos modos, para ser una calavera con patas, le queda bastante bien el traje, aunque nunca podrá competir con las nalgas de Lorenzo Sangre: "¡Con él es como si no llevara nada!"

 

Al margen de este pequeño detalle, el verdadero despiporre está en los nombres de sus dos ataques más brutales: Golpe Andalucía y Red Capote. No os riáis, que sus creadores se pasaron un año viviendo en Sevilla para aprenderse las cuatro palabras. En esta ocasión he optado por no incluir vídeo porque es demasiado cutre hasta para el Club Chistendo, pero sí he encontrado la imagen de su perfil en el juego, cuya descripción esconde la siguiente perla: "Dicen que los matadores que mueren en acto de servicio permanecen en este mundo". Fijo que eso lo han sacado de Manolete. Por cierto, ¿cuándo estrenan la película? Están tardando un poco más de lo previsto. xD

 


 

 

En el número 1: El Toro de (la) Vega

Nombre completo: Vega Fabio de Cerna
Empadronado en: Barcelona
Primer zarpazo: Street Fighter II, Arcade, SNES, Game Boy, Sega Mega Drive, 1991

Estereotipos: ¡Los tiene todos!

 

Vega hdstance

Lo estabais esperando con clarines y timbales desde el principio, y por fin está aquí, con gif animado y todo. El español más emblemático de la historia gamer (Matador, mátame por haber escrito esa palabra infame) es sin duda el luchador más ágil, hipnótico y enigmático de Street Fighter II, donde combinaba movimientos de tauromaquiasardana catalana y un arte marcial de origen vasco llamado zipota; por favor, sin bromas con el nombre. Famoso por su garra inspirada en Lobezno de X-Men, lo más llamativo de Vega Fabio de Cerna es que, al contrario de sus compañeros de profesión, se le atribuye una supuesta homosexualidad derivada de sus afeminados ademanes y vociferios, aunque el motivo real de esos rasgos reside en un trauma infatil ligado a su madre, que murió asesinada por su padrastro, de ahí que imite su voz cual Norman Bates mientras lucha para vengar su muerte.

 

De hecho, en Street Fighter Alpha 3 se insinúa que pueda estar pillado por Cammy (se confirma que tampoco es tonto), mientras que en el manga y las innombrables películas manifiesta abiertamente su afición por las chicas. Su aspecto siempre me ha recordado a una mezcla entre Freddy Krueger (¿Pesadilla en Elm Streer Fighter?, por la garra, y Jason Voorhees, por la máscara, que utiliza para proteger su belleza de cualquier posible rasguño. O sea, que ni homo ni hetero: metrosexual y punto. Vega, que en Japón se llama Balrog (y Balrog se llama Mike Bison, mientras que Bison se llama Vega, tócate las narices), creció en una familia noble española cuya acomodada posición social le llevó a los ruedos, donde aprendió a torear y empaparse de la sangre de animales ajenos para acabar convirtiéndose en uno. 

 

Sin embargo, lo que más nos encandiló a todos fue su impagable escenario: una típica taberna española con ese "tablao" flamenco de fondo sobre el que bailaban dos sevillanas al ritmo de un épico pasodoble que nunca se despegará de nuestra memoria, sobre todo si le dais al "play" en este vídeo que resume todos los estereotipos españoles jamás insertados en un videojuego. Gracias, Capcom, por dedicar a nuestra humilde piel de toro la mejor ambientación de toda la saga Street Fighter. Por cierto, se admiten apuestas: ¿quién ganará la pelea?

 

 

Ahí va, pues ha perdido España, como en los mundiales de fútbol y baloncesto a partir de ahora. De todas formas, aquí falta algo: esto se llama Ocho Apellidos Patrios y aquí hemos visto siete... así que dejamos al "octavo pasajero" de Renfe a vuestra elección. ¿Qué español de videojuego debería formar parte de esta lista? ¿Zato de Guilty Gear, quizá? ¿Miguel the Killing Machine? ¿Luis Sera, de Resident Evil 4? ¿Qué tal Cracker Jack de Street Fighter EX? Sin duda, mi candidata es la potentísima Isabella Keyes de Dead Rising, una Sara Carbonero americanizada que sacaría a Laurence Blood de sus Casillas.

 

Tras comprobar cómo nos ven desde fuera desde hace décadas, quizá debamos preguntarnos si va siendo hora de cambiar algo por dentro. Eso sí, 1) los franceses son unos gallinas, 2) los rusos unos borrachos, 3) los italianos unos mafiosos, 4) los americanos unos gordos engreídos y... 5) ¡Yooo soooy españoool, españooool, españoool!

 

Hasta la semana que viene, hijos de la Madre Patria.


 

  

En anteriores entregas del

  

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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