Reportaje

Club Chistendo: Series fuera de juego (II)

Por Gustavo Acero
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El Inspector Gadget, Oliver y Benji o Caballeros del Zodiaco son algunas de las series de animación que marcaron nuestra infancia, pero hubo otras que la masacraron. Si las adaptaciones americanas de Mortal Kombat, Street Fighter o Super Mario Bros os hicieron sentir vergüencita ajena, esta semana vais a ser cómplices de los mayores asesinatos en serie de animación que se han perpetrado en nombre del octavo arte. Con todos vosotros, la segunda tanta de dibujos 'animalos' que convertirá a los seriéfilos en seriófobos.

Nostalgia, del griego nostos (regreso) y algos (dolor); ese sentimiento de pesadumbre que nos invade cuando recordamos un momento o vivencia del pasado, especialmente cuando lo que duele al recordarlo son los ojos. Si creíais que ninguna serie podía durar menos que Alatriste o el demake español de Cheers, apagad la caja tonta y ya de paso la televisión, porque sólo aquí encontraréis la parrilla que ninguna cadena se atrevería a emitir... por lo poco que tardaría en chamuscarse. Si os partisteis el carcaj con la primera parte de Series fuera de juego (aquí la tenéis), preparaos para destapar el contenedor infantil más variopinto desde el Cyberclub, el Megatrix o el Xabarín Club, si nos leéis desde Galicia (por cierto, ¿siguen echándolo?). Dejad los tráilers de la Super Bowl esa y la actuación de Katy Parry atada a un mando de Wii, que el verdadero espectáculo se esconde tras la pantalla de esta vieja tele de tubo. Del papel pintado mejor no digáis nada.

Mega Man: Memorias de un robot adolescente

Año de estreno: 1994 Cancelación: 1995

Número de capítulos: 27 Temporadas: 2

Emitida en: Su casa a la hora de comer

Por si alguien se lo ha preguntado, Mega Man no fue una miniserie sobre Kim Dot-com, sino una serie sobre el personaje de Cap-com (empezamos finos), aunque a juzgar por el número de capítulos emitidos, lo de miniserie le hace bastante justicia. En total, veintisiete episodios que narraban las aventuras del androide nacido en NES hace casi tres décadas y su "perrobot" Rush, un nombre muy apropiado para definir lo que tardó en cancelarse el asunto. Coproducida entre Japón y Estados Unidos, esta serie de ciencia ficción duró tres meses en antena, y aunque se llegó a planificar una tercera temporada, Capcom desmanteló el laboratorio por problemas de presupuesto, "presupuestamente" ocasionados por presiones de su socia Bandai, al no cumplir las ventas previstas de su línea de juguetes basados en series animadas. La otra teoría más factible es que se les acabó el Plastidecor azul y no les compensó comprar una caja nueva sólo por un color.

El caso es que la calidad de la serie estaba muy por encima de la media, como bien reflejaron los críticos de televisión americanos, a pesar de las licencias libres que se tomó el equipo de guionistas, que presentaban un perfil de Mega Man y su "descabezada" hermana Roll bastante más maduro que sus equivalentes pixelados, mientras tiraban de clichés cómicos ya conocidos como la personalidad de Rush, claramente inspirada en la del patoso Scooby Doo. Por lo demás, la sere rebosaba la acción y el ritmo de los animes japoneses que se lanzarían posteriormente basados en el mismo personaje. Ah, y advertimos que la melodía de la cabecera es más propia de un bot que de un robot: ¿cuántas veces creéis que se puede repetir "Superfighting robot, Megaman!" en un minuto? Comprobémoslo:

Angry Birds Toons: Y la gripe aviar resultó ser cierta

Año de estreno: 2013 Cancelación: En el aire 

Número de capítulos: 52 Temporadas: 2

Emitida en: Neox, Nickelodeon (EEUU), Cartoon Network (Reino Unido e India)

Rovio sigue contando los billetes cosechados por la primera versión de Angry Birds mientras sigue estirando el concepto "merchandising" cual goma de su tirachinas táctil: juguetes, peluches, ropa, refrescos, edredones, un parque de atracciones, aviones tuneados y establecimientos monográficos son algunos pilares del imperio construido por el estudio finlandés en torno a su todopoderosa marca. De hecho, se dice que hasta hay un juego para móviles, pero eso sí que ya me parece exagerado. Por supuesto, el suculento mundo de la televisión no podía permanecer al margen de esta epidemia capitalista, y en marzo de 2013, el estudio cerró un acuerdo con la productora Kombo para producir 52 capítulos centrados en explicar la rivalidad entre puercos y aves tras el rodaje de las películas Babe y Babe 2, donde no tuvieron ningún problema. Así, Red, Terence, Chuck o Bomb se enfrentan a los Cerdos Obreros, y no estoy hablando de ningún partido político. Sin embargo, los tres minutos que dura cada capítulo hace que el juego sea más largo que la serie.

Los episodios están entretenidos y presentan ese toque de comedia muda tan característico de La Pantera Rosa, Tom y Jerry, Wallace y Gromit o La Oveja Shaun; situaciones sencillas basadas en persecuciones y huidas entre los dos bandos implicados, siempre en la misma dirección. Sin embargo, la sobreexplotación de la marca en estos tres años y medio hace que cada capítulo recuerde más a un anuncio para seguir alimentando a los pájaros y cerdos de Rovio, y si algún miembro del estudio se ha sentido ofendido por esta frase, que hubiesen elegido a otros animales. Aquí tenéis la cabecera de la serie que en España emitió Neox entre anuncio y anuncio, o entre capítulo y capítulo, según se mire. Propongo que cambien el nombre corporativo Atresmedia por Amedias, que es como nos dejan cada dos por Antena 3.

Rayman The Animated Series: El Circo de los Horrores

Año de estreno: 1999 Cancelación: 2000

Número de capítulos: 4 Temporadas: 1

Emitida en: Un canal de Francia, según un testigo del avistamiento

Mucho antes de acariciar el éxito con los Raving Rabbids tanto en consolas como en televisión, Ubisoft intentó convertir a Rayman en una estrella catódica a finales de los noventa, pero no tuvo tan buen ojo como Leticia Sabater cuando aceptó presentar Con Mucha Marcha. Otra que se va a ofender. Por si el ejemplo de Donkey Kong Country no hubiese sido suficiente para tomar nota de los errores, la compañía gala volvió a apostar por la animación 3D, y la verdad es que tenía bastante mejor pinta que la del "simio bananas"; se conoce que tenían una versión más avanzada de Powerpoint. Aun así, esta coproducción franco-británico-canadiense (ni un hotel de Benidorm) destacó por la paupérrima calidad de sus guiones y la asfixiante falta de presupuesto, que por cierto provenía de las arcas públicas de Quebec reconvertidas en arcadas. Todo ello le valió el premio a la serie infantil más fugaz que se recuerde desde Ellas y el Sexo Débil de Ana Obregón: cuatro capítulos en antena que nunca llegaron al mercado norteamericano, aunque se habían en/cargado trece.

Como vais a ver en esta entrañable cabecera, la ambientación elegida fue un circo galáctico donde Rayman era contratado como sustituto de un acróbata, hasta que decidía liderar una "evasión en la granja" para ayudar a escapar a una panda de extravagantes criaturas que trabajan bajo las órdenes de Rigatoni, aunque tras cuatro únicas funciones tampoco tenían mucho de lo que quejarse. Por alguna razón, la intro me recuerda sobremanera a la película Ratónpolis, lo cual no habla muy bien de ninguna de las dos. Ni siquiera se molestaron en ponerle extremidades a Rayman... Ya hay que ser cutre. ¿Qué? ¿Por qué me miráis así?

Pac-Man: Una bola con sombrero que no era Paquirrín

Año de estreno: 1982 Cancelación: 1984

Número de capítulos: 43 Temporadas: 2

Emitida en: ABC, la cadena, no el periódico. Cartoon Network.

Cuidado, que esto ya son palabras mayores, pues la serie de dibujos de Pac-Man estuvo producida nada más y nada menos que por la mismísima Hanna-Barbera. Gran peluquería. A principios de los ochenta, la emblemática productora de Los Picapiedra o el Oso Yogi se encargó de llevar el revolucionario arcade de Namco a las pantallas convexas a través de 43 episodios de media hora de duración (cada uno, no como Angry Birds Toons, que sumaría ese minutaje en el total global). La serie trataba las peripecias de Pac-Man, su señora Pimienta y su hija Pac-Bebé, que viven junto a su gato Cascarrabias y el perro Chomp-Chomp. Y no, Chomp Cadenas no apareció hasta 1988, así que haremos como si nadie se hubiese inspirado en nadie. Todo tenía lugar en el mundo de Pac-Land, un paraíso para amantes de las esferas cuya paz se veía interrumpida por los clásicos fantasmas del juego y un villano llamado Mezmeron sospechosamente parecido a Darth Vader.

La cabecera se ve peor que un vídeo en Hobby Consolas, pero os podéis hacer una idea de lo que os perdisteis por haber nacido tan tarde, aunque a cambio sabéis usar Tinder. Habéis salido ganando. Eso sí, que vuestra lozanía no os lleve a confundir la serie de 1982 con Pac-Man y las Aventuras Fantasmales de 2013 ni con PACMA, el partido animalista. Dadle al play y mirad cómo se entretenían nuestros ancestros.

King Koopa's Kool Kartoons: El primer Festival del CosFAIL

Año de estreno: 1989 Cancelación: 1990

Número de temporadas: 1 y porque he redondeado al alza

Emitida en: Cadena local del Sur de California

¿Queréis fliparlo muy, muy, pero que muy fuerte? ¿Y viajar al futuro un momentillo? Pues os adelanto que este vídeo formará parte de las 25 Campanadas de 2015 dentro de once meses, y puede que en todos los años venideros. Si os preguntáis por qué Ganondorfs no se ha hecho aún una película de The Legend of Zelda, aquí tenéis la enésima prueba de que a Nintendo no se le da bien humanizar a sus estrellas con actores reales. No sólo no aprendieron la lección de The Super Mario Bros Super Show, sino que tuvieron la osadía de producir un spin-off o "suicidáneo" protagonizado por el Rey Koopa, o lo que pretendía ser lo mismo, un tío disfrazado de lagarto malote con la máscara más cutre que podáis imaginar. La productora que nos trajo Capitán Planeta y los Planetarios o la serie animada de la bruja Sabrina fue la ideóloga de esta especie de Show de Krusty en directo con un público de niños enfervorecidos que coreaban "¡Koooopa, Koooopa!" para que éste ni siquiera diese paso a dibujos de Mario ni nada que se le pareciera, sino a series totalmente ajenas a cualquier videojuego.

Y esperad, que aún hay menos: los guionistas se sacaron de la manga una mascota llamada Ratso (¿Mejide?) que resultaba ser un pobre perro disfrazado de rata (¿dónde está PACMA ahora?), aparentemente basada en Mouser, uno de los jefes de Super Mario Bros 2. Si esto llega a pillarnos en la era de Cange.org, el juego Toro vendría preinstalado en todas las Xbox Juan-José Padilla. Gracias a nuestro friki VIP y amigo Víctor Sánchez por facilitarnos este buscadísimo documento, y no os perdáis la parte final del vídeo, donde Koopa y Ratso regalan premios como el guante Power Glove a los niños del público. Mamma mia, lo que tuvo que hacer Nintendo para deshacerse de ellos... y de los guantes.

Bonus track: El Rescate del Talismán

Año de emisión: 1991 Cancelación: 1993

Número de temporadas: 3-4 Episodios: 78

Adaptación española emitida en: TVE-2

A veces, el Club Chistendo se da un champú anticaspa y también se guarda un as en la manga para lo bueno que nos ha dado el sector, que también lo hay. El Rescate del Talismán, que tenía poco de dibujos y mucho de videojuego, es lo maldito mejor que se ha emitido en la Televisión Española desde La Noche de los Castillos y Los Mundos de Yupi, cuando nuestros impuestos se invertían en programas de calidad y no en el yate de Mariló Montero. Basado en el programa británico Knightmare (condenado y envidiable ingenio inglés), esta joya de nuestra infancia fue un concurso juvenil que se emitió de 1991 a 1993 en TVE-2 con el insólito patrocinio de SEGA, que hoy se ve obligada a abandonar el mercado de las consolas para centrarse en juegos para móviles como una Rovio más. Ojalá tengan la misma suerte.

En este mítico programa, cada concursante debía superar una serie de fases plataformeras y puzzles guiado por sus tres compañeros, ya que un casco le impedía la visión. Lo pistonudo de la idea es que el castillo por el que se movían era un escenario interactivo integrado digitalmente en un croma, por el que se cruzaban con actores de carne y hueso que interpretaban a diversos personajes medievales como el temido Señor de la Maldad, poseedor del talismán mágico que debían recuperar en la fase final mediante una constraseña otorgada por el rey. Este va directo a los Jefes de la RisaSi lograban llegar a la meta con al menos dos concursantes "vivos" (caer al foso suponía perder la vida de un concursante), todos se llevaban el mejor premio que se ha dado en un programa de televisión: ¡consolas de SEGA! A partir de la segunda temporada se sustituyeron por ordenadores; se ve que José Luis Moreno ya andaba por el Ente. No hay palabras para describir las sensaciones que me ha producido revisionar este vídeo veintidós años después de su emisión. Bueno sí, una; y es la misms con la que hemos iniciado este viaje: NOSTALGIA.

Me da igual parecer un abuelo con esto que voy a decir, y mirad que no me gusta despedir una sección de risa con un cabreo del quince, pero ya no se hacen series ni programas como los de antes. Si la nostalgia es el dolor por la ausencia de lo perdido, lo que más me duele es no encontrar en el presente nada de lo que me dio el pasado. Ni Los Lunnis, ni Bob Esponja, ni El Asombroso Mundo de Gumball ni todos esos dibujos espantosos y surrealistas que nunca entenderé; ninguno de ellos atesora una brizna de la magia y el encanto que impregnaban los programas de los ochenta y los noventa, y eso que ni siquiera llegué a ver La Bola de Crista. Ojalá los niños de hoy recuerden en el futuro las series de ahora con el mismo cariño y ternura que sentimos los "biejos" por estos pedazos de historia audiovisual, pero algo en mi interior me dice que el talismán del castillo se perdió para siempre en el foso del olvido, y no volveremos a rescatarlo ni con la ayuda del Rey Koopa.

Es broma. Hora de Aventuras mola.

¡Hasta la semana que viene, seriófobos de la next-gen!

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