Reportaje

El cómic como publicidad

Por Jesús Delgado
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Estamos acostumbrados a leer historias del bien contra el mal, pulp, épicas, de romance e incluso de humor sin pretensiones. ¿Pero os habéis dado cuenta de que algunos los tebeos van más allá y tienen un fin promocional o incluso didáctico?

Posiblemente los más puestos en historia del cómic recordéis que no siempre los superhéroes han sido tan sólo un producto comercial con el único fin de vender más, sino que, en ocasiones, han respondido a un fin político, institucional e incluso cultural.

Así, para abrir boca, podríamos hablaros de los orígenes del Capitán América, un personaje muy maltratado e incomprendido por el antiamericanismo hispano, que frecuentemente es tachado de forma automática de fascista por vestir los colores de la bandera estadounidense. Lo que posiblemente no sepan estos detractores es que precisamente "El Capi" es todo lo contrario. Su nacimiento ocurre entre 1940 y 1941, cuando la sociedad norteamericana está dividida entre entrar o no en la Segunda Guerra Mundial.

En este aspecto, aunque desde luego hay un fin comercial, la creación de El Capitán por parte de Timely Comics (la primitiva Marvel) ocurre alentada desde sectores progresistas e intervencionistas, que ven en él una representación de sus ideales: La lucha contra el fascismo que se opone a las democracias liberales, que EEUU y Reino Unido representan. Posteriormente, pasaría a convertirse en el simbolo de una América olvidada, un represente de ese paraíso perdido al que la mayor parte de los estadounidenses se aferran cuando invocan el nombre de su nación. Eso es lo que se ha convertido en  tiempos más recientes. Si no, recordad su "caída" tras Civil War, una crítica al sistema desde Marvel, señalando al héroe perdido como la encarnación del sueño americano asesinado por políticos, empresarios codiciosos y burócratas.

Pero ojo, porque Marvel, en este aspecto, da una de cal y otra de arena. Así, años antes, al calor de los terribles sucesos del 11-S, la editorial lanzó un cómic muy especial títulado Heroes: The World´s greatest super hero creators honor the world´s greatest heroes. Este tomo rendía homenaje al cuerpo de bomberos de Nueva York. En él, se recordaban los sacrificios de los trabajadores que murieron durante el atentado, intentando sofocar las llamas o rescatando a los afectados. Aunque no se trata de un cómic per se, la inclusión de grandes como Alex Ross lo hacen merecedor de su inclusión en este reportaje.

Y ya que estamos con la Marvel, recordaréis que cuando Barack Obama salió reelegido ya os hablamos de su participación en un número muy especial de Amazing Spider-man, ¿verdad? Bueno, para los que os lo perdisteis, os lo volvemos a recordar, ya que no se trató realmente de una manipulación de la Casa Blanca, como el autor de esta noticia ha leido desconcertado en un blog mientras se documentaba para este artículo.

Lo cierto es que se trató de un 'guiño simpático' de Marvel en apoyo al recien elegido mandatario. Recordemos que la Casa de las Ideas es la editorial declaradamente 'progre' de los EEUU, y con este número pretendía celebrar la llegada de un político con esos ideales a la Casa Blanca tras tres décadas. Pues, en opinión de ciertos analistas, Clinton, a pesar de ser demócrata, no se consideraba un político plenamente progresista sino moderado.

Pero no todo es señalar a Marvel como publicitadora del poder y las instituciones. En España también tenemos lo nuestro. ¿O qué os creíais? Os vemos en el siguiente epígrafe.

¿Spanish comic is different?

Para decepción de aquellos que esperéis sangre mencionando al Guerrero del Antifaz o al Capitán Trueno como boceros del régimen franquista, el autor siente decepcionaros. Aunque estos títulos se encuentran en medio de la polémica, como Roberto Alcazar y Pedrín, tampoco parece que haya acuerdo a este respecto entre los expertos. Por eso mismo, tan sólo los mencionaremos de pasada para decir que existen y que su uso propagandístico en la década de los 40 y 60 es ambiguo.

Lo que sí vamos a mencionar de lleno es algo más actual: ¡A por ellos! El cómic de la Selección Española. ¿O pensabáis que lo habíais imaginado y que todo era un sueño? Pues no, este delirio futbolero existió realmente y fue cosa de Pepe Caldelas (Crespuculón) y Pedro Delgado, quienes editaron bajo el sello de Panini. Una historia de doce tíos pegándole patadas a un balón contra una selección imposible de alienígenas del espacio exterior, que sirve de excusa para inflamar los ánimos futboleros. Pero vamos, no esperéis nada rebuscado en plan Vicente del Bosque montando un robot o que Iker y Sara se alejen hacia la puesta de sol lanzando telarañas de edificio en edificio.

Ahora bien, no todo va a ser futbol en España (afortunadamente). También existen obras de carácter didáctico. Como, por ejemplo, una que pretende acercar a los más pequeños a las Fuerzas Armadas: Los Pacificadores, de Rubén "Mudito". Para aquellos que no estén familiarizados con el autor, se trata de un joven caricaturista que publica tiras cómicas en El Mundo de Cantabria. De escuela descaradamente brugueriana (Mortadelo, Zipi y Zape, Anacleto...), Mudito narra en su álbum las aventuras de dos niños acompañando a su abuelo, un general en misiones de paz de la ONU. Los dos tiernos infantes se verán envueltos en medio de una carrera contra el tiempo para detener al dios Ares y a sus esbirros antes de que siembren el caos por todo el globo. Los Pacificadores es una publicación institucional realizada por el Instituto Español de Estudios Estratégicos y puede descargarse desde el blog del autor o desde el espacio docente de la página del Instituto.

Y hablando de humor de la editorial Bruguera. No queríamos acabar el repaso a los cómics que han servido de publicidad sin comentar Nosotros los catalanes, de Jan y Francisco Pérez Navarro, una obra lanzada en 1978 con fines culturales. A modo de un "Érase una vez... " este simpático cómic hace una recreación histórica del medievo catalán y su relación con la corona aragonesa. Actualmente su publicación está a cargo de Glénat.

Y poco más. Por hoy está bien. Pero como el mundo del cómic es tan basto, seguro que nos dejamos algo en el tintero. Por eso mismo, si alguno de nuestros lectores cree que conoce un tebeo que pudiera figurar en este escueto artículo, le animamos a que lo comparta con nosotros.Que nunca está de más aprender algo nuevo. Aunque sea sobre propaganda.

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