Reportaje

Company of Heroes 2 en un avance

Por Óscar Díaz
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Sí, Company of Heroes 2 está camino de nuestros PC, con una segunda parte para un juego que aún significa mucho para miles de aficionados a la estrategia de todo el mundo...

Han pasado muchas cosas desde que Company of Heroes salió al mercado en 2006. Pero 254.000 jugadores únicos seguían aún activos, en marzo de 2012. Hasta en Steam, el título mantiene su posición como uno de los que suelen ocupar buenas posiciones de ventas. Por lo tanto, Relic y THQ parecen tener motivos suficientes para devolver esta experiencia al PC, con un juego nuevo que nos lleve de nuevo a la Segunda Guerra Mundial.

Para situarnos, Company of Heroes 2 va a ampliar los apenas seis meses de operaciones que nos presentaba su primera parte. Con una base que parte del pacto de no agresión entre Rusia y la Alemania nazi, veremos que las tropas empiezan a moverse hacia el Este. El frente alemán se compone de más de 70.000 cañones, 3.000 aviones, cerca de 6.000 tanques y tropas de países como Polonia o, incluso, España. Parece que la batalla está ganada para Hitler. Pero la llamada Operación Barbarrossa, que empieza en Junio 22 de 1941, no se presenta como una empresa sencilla. 30 millones de soviéticos se convierten en soldados, una industria a gran escala empieza a funcionar tras la toma de las primeras ciudades y la captura de los dirigentes bolcheviques.

Un rifle para cada cuatro hombres y pocas balas pasa a ser la ración básica para las tropas “soviets”. Pero en julio de 1942, un discurso de Stalin y la orden 227 desató el espíritu patriótico entre la población. Rusia empezó a obtener victorias y a prepararse para el invierno. El T34 también hizo su aparición, con más potencia de fuego que los tanques alemanes y bien adaptado a los terrenos tan extensos que separaban las poblaciones importantes. Aunque, en principio, esto sólo parecía anecdótico ante la superioridad nazi.

Llegó noviembre, a menos de 40 grados bajo cero, y significó el primer golpe duro para las tropas invasoras. Igual que a Napoleón, el invierno frenó el avance alemán. Perder una ciudad significaba dejar de tener suministros para las tropas y, en líneas generales, aquí es donde empieza Company of Heroes 2. Un juego de estrategia en tiempo real, centrado en un conflicto épico, pero con un toque de realismo que intenta ser un referente en el género. La crudeza de la guerra adaptada a un sistema que ya conocemos, sobre todo en PC, pero que crece para contentar a los aficionados que pedían, desde hace años, una continuación para la experiencia que Relic nos trajo hace seis años.

En Company of Heroes desde 2003

Han pasado nueve años desde que se empezó a desarrollar el primer Company of Heroes. Un periodo en el que sus responsables han ganado en conocimientos y el hardware ha evolucionado en paralelo. San Petersburgo, Rusia y Berlín han servido para conseguir la base real de los nuevos escenarios. A nivel de detalles, se ha grabado sonido de las armas reales, llevan años tomando fotografías y reproduciendo los vehículos originales, de los cuales se conservan muchos en buen estado. Para la producción de audio se han tomado muchas molestias para tener algo muy realista, a la altura de un juego actual.

Para el equipo de Company of Heroes 2, cada batalla cuenta una historia y este es otro aspecto que quieren dejar claro en el juego. No se trata de amasar recursos o ir de un punto del mapa a otro. La intención es que cada misión tenga momentos memorables, pequeños y como conjunto.

Del motor de juego nos han contado que parte de recursos propios. Relic Entertainment ha tomado la base que les han proporcionado sus años de experiencia y ha usado una versión nueva de su tecnología, Essence 3.0. Una que ha servido para mover títulos en universos variados durante los últimos años. El sistema de iluminación, física, animaciones, partículas, sonido, inteligencia artificial o daños se han creado con Company of Heroes 2 en mente. Un ejemplo que nos mostraron era el comportamiento de los blindados sobre hielo, tanto para la forma en que reaccionaban las cadenas como los efectos de los disparos o el retroceso. Los detalles parecen llegar hasta niveles que no son frecuentes en títulos de estrategia en tiempo real y se aprecian a simple vista.

Guerra entre ideologías

Company of Heroes 2 presenta un enfrentamiento ideológico muy intenso. Esto se va a notar tanto en la forma de meternos en el conflicto como en la de configurarse cada frente. Mientras que los soviéticos se basan en usar la fuerza del grupo, con pocos recursos materiales, Alemania dispone de tecnología más avanzada y una potencia militar de primera.

Los estilos de juego con cada bando son diferentes, por el simple hecho de contar con tácticas distintas y herramientas características. Así, mientras que el ataque frontal puede ser la mejor opción para unos, en el otro lado será la guerra de guerrillas, el entorno o las emboscadas lo que varíe los resultados. Cada misión tiene algo personal que ya imprimía carácter al primer Company of Heroes, donde amasar tropas y atacar no encajaba. En esta segunda parte se ha tomado ese mismo concepto y se ha llevado más allá.

Los entornos han mejorado, la nieve, por ejemplo, reacciona ante los pasos de las tropas a pie o los carros de combate. El sistema de juego se mantiene, con una cámara libre y grupos de soldados que podemos configurar a nuestro gusto, a golpe de ratón. Cada terreno hace que nuestras tropas avancen más o menos rápido. El camino va a ser difícil, tanto por el lugar donde se sitúa el juego como por los morteros y ataques aéreos, que llegan casi por sorpresa.

Lanzallamas, armas ligeras y pesadas, explosivos que podemos colocar... el trabajo de investigación parece haber servido para que Company of Heroes 2 sea variado en este aspecto también. Las coberturas tampoco faltan, con un sistema que permite tomar posiciones individuales o en grupo. Las vallas y muros se pueden saltar, pero también caen ante el fuego de artillería. Las construcciones, niebla, humo, árboles y otros elementos del escenario tampoco tardan en caer ante el fuego de ambos bandos.

La verdad, aunque parezca que estamos en una pequeña escaramuza, lo que han conseguido con las misiones es una sensación de estar en medio de algo grande. La forma en que se mueve la cámara cuando conseguimos alcanzar un objetivo, es uno de los recursos que van a ayudar en este sentido. Además, entre medias, tampoco faltan los vídeos que muestran un punto de vista más detallado de cada situación. Lo que no se ve a distancia, la crudeza de la guerra, queda bien claro con estas escenas prediseñadas.

Otro aspecto que ha cambiado desde Company of Heroes es la detección de las tropas y su zona de visión. Los edificios, accidentes del terreno y muchos elementos son ahora totalmente válidos para ocultar las tropas a los ojos del enemigo. Esto da lugar a que podamos elegir entre usar comandos solitarios, sobre los que tenemos un control preciso, o hacer uso de efectivos más numerosos que hagan ruido.

Como era de esperar, los vehículos se pueden destruir, capturar, abandonar, perder a manos del enemigo, etc. Así, una misión puede superarse de formas variadas, según los recursos que queramos usar. Esto viene a ser una forma de alargar la experiencia en el modo para un jugador. Se ha invertido mucho tiempo en conseguir que la inercia, sensación de peso y otras características sean acordes con el tipo de vehículo y la forma en que reaccionan ante, por ejemplo, ante los bombardeos. Algo que es impredecible, pero cuyos resultados suelen acabar siempre igual, con un tanque en llamas y una sombra a la que acompaña el ruido de un motor que acecha desde el aire.

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