Reportaje

Comparativa de Battlefield 4 y Call of Duty Ghosts

Por Rafael Aznar
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De un tiempo a esta parte, el género del shooter se ha convertido en el pan nuestro de cada día en el banquete cotidiano que son los videojuegos. Battlefield 4 y Call of Duty Ghosts, sus dos nuevos exponentes, se medirán en una encarnizada batalla en las próximas semanas, cuando vean la luz tanto en la actual generación como en la nueva. Antes de tomar los fusiles y poner el pie en el campo de batalla, hemos querido revisar toda la hoja de ruta de esta contienda a dos bandas.

Los disparos se han convertido, seguramente, en el mayor imán dentro del mundo de los videojuegos en la última década. Ya existía desde largo tiempo atrás, muy ligado al PC, pero el género del shooter se ha convertido en un fenómeno de masas a lo largo de la última generación, merced a la popularización del juego online. Es difícil encontrar usuarios que no hayan tenido un mínimo contacto con armas de fuego virtuales y que se controlaran en primera persona. Sin duda, el subgénero bélico ha sido el más pujante, gracias, en buena medida, a dos pesos pesados, Call of Duty y Battlefield, que se han hartado a vender millones y millones de copias de sus sucesivas entregas.

En este final de 2013, las dos aclamadas sagas volverán a guerrear, y lo harán por partida doble, ya que ambas verán la luz tanto en las plataformas actuales como en las de nueva generación. Así, Battlefield 4, a cargo del estudio sueco DICE y publicado por Electronic Arts, aparecerá en PS3, Xbox 360, PC, PS4 y Xbox One, desde el 31 de octubre. Call of Duty Ghosts, por su parte, desarrollado por Infinity Ward bajo el paraguas de Activision, se dejará ver en todas esas plataformas y también en Wii U, a partir del 5 de noviembre. Dado que las nuevas consolas de Microsoft y Sony no salen hasta el 22 y el 29 de noviembre, respectivamente, los dos títulos han optado por una decisión salomónica: quien los compre para PS3 o 360, luego podrá adquirirlos para PS4 o One canjeando un código (que se incluirá en la caja del juego y que caducará a finales de marzo) y pagando un plus de 9,99 euros. Tanto un juego como otro permitirán transferir todos los progresos obtenidos en la versión “menor”.

A lo largo de los últimos meses, hemos podido probar pequeños bocados de estos dos sabrosos panes. Ambos ofrecerán un control más ágil que nunca, con mejoras muy similares, como la de saltar coberturas de forma orgánica o la de deslizarse por el suelo. No obstante, pese a tratarse de dos shooters bélicos, serán muy distintos el uno del otro: el de EA apostará por la táctica, el ritmo pausado y las batallas a gran escala, en tanto que el de Activision será más frenético, más ágil y más reducido. Será un combate entre un aspirante muy ambicioso y un rey que pretende mantener su consolidado trono con una fórmula continuista. ¿Quién ganará? ¿O quizás ganen los dos, cada uno en una generación?

Campañas en guerras futuribles

  • Call of Duty Ghosts

Tras dar por concluida la subsaga Modern Warfare, con Makarov fuera del negocio, Infinity Ward decidió apostar por un nuevo hilo argumental dentro de la franquicia. Eso sí, la idea no será excesivamente nueva, pues la campaña se desarrollará en un futuro cercano, en el que los Estados Unidos habrán sido atacados por una fuerza superior. ¿No os recuerda esto a Modern Warfare 3 o Black Ops II? Lo que sí variará es que EE.UU. habrá perdido su papel de superpotencia hegemónica, de modo que el equilibrio de poderes y las fronteras entre países habrán sido redibujados.

El protagonismo del juego correrá a cargo de los Ghosts, un pequeño grupo de defensa encargado de repeler la invasión, diez años después de un suceso devastador. Así, el juego empezará en el espacio, en un satélite de defensa que habrá que proteger del intento de sabotaje de un grupo rebelde de Sudamérica conocido como la Federación. No será el único lugar extraño que visitemos, pues también habrá zonas submarinas. Los niveles, en zonas como San Diego o Caracas, estarán repletos de grandes momentos, como dejarse caer por una fachada haciendo rápel.

En contraste con lo que suele ser habitual en la saga, muchas de las operaciones requerirán precisión y sigilo para llevarlas a cabo con éxito, aunque siempre quedará el recurso del tiroteo alocado. En este sentido, cobrará una gran importancia Riley, un pastor alemán al que podremos controlar, con ayuda de una cámara, para usarlo como avanzadilla.

  • Battlefield 4

A diferencia de la de la tercera entrega numerada, la campaña estará protagonizada por un único personaje, llamado Recker. Este soldado formará parte del escuadrón Tombstone, del ejército de Estados Unidos, enviado a Azerbaiyán para extraer una información. Sin embargo, la situación pronto se descontrolará y se iniciará un conflicto con Rusia y China, hasta el punto de que el grupo acabará siendo acusado del asesinato del futuro líder chino, mientras se mueve por diversos enclaves asiáticos.

La campaña contará con un alto componente de emocionalidad y crudeza. Sin ir más lejos, al poco de comenzar la aventura, el protagonista se verá obligado a amputarle la pierna a uno de sus compañeros, tras una caída desde lo alto de un edificio. Uno de los niveles se desarrollará en un portaaviones en alta mar, que acabará resquebrajándose en dos.

Como en todo shooter, la campaña será bastante lineal, pero DICE ha añadido cierto tono de “sandbox”, para que haya variedad a la hora de superar ciertas zonas. Por ejemplo, se podrán usar vehículos de forma opcional y se podrán aprovechar diversos elementos destructibles para abordar a los enemigos desde distintas posiciones.

  • Primera escaramuza

Aunque no se le suele conceder la misma importancia que al multijugador, el modo Historia es una parte esencial de cualquier juego que se precie. Este año, ambas sagas apostarán por conflictos ficticios en un futuro cercano. Ambos estarán protagonizados por soldados estadounidenses, pero el punto de vista será muy opuesto: en un juego, veremos una perspectiva defensiva y en territorio propio en buena medida, mientras que, en el otro, veremos una perspectiva ofensiva y en el extranjero. Los roles de invadido e invasor contrastarán, pero ambas historias serán bastante épicas, aunque no apostarán por la grandilocuencia, sino por las pequeñas operaciones.

Belleza construida con destrucción

  • Call of Duty Ghosts

Al anunciar la nueva entrega de su gran saga, Infinity Ward afirmó que el motor gráfico sería totalmente nuevo, pero, finalmente, ha acabado por revelarse como una evolución del de los últimos años, bastante considerable, eso sí, gracias a la llamada tecnología D-Sub. En general, el apartado visual lucirá bastante bien, aunque, hasta el momento, nos ha defraudado bastante la destrucción de los entornos, muy residual. Supuestamente, en el multijugador, habrá ciertas rachas de bajas que permitirán destruir determinados elementos, como el techo de una gasolinera, pero los efectos parecen metidos con calzador. Tanto es así que, por ejemplo, si le disparamos a alguna valla de madera aleatoria, ésta no se inmutará ni lo más mínimo, sinónimo de que no es algo pensado desde el primer momento.

Donde el juego dará lo mejor de sí será en la tasa de imágenes por segundo. Absolutamente todas las versiones, ya sean de nueva o de vieja generación, correrán a 60 fps, lo que garantizará la fluidez. Como contrapartida, no parece que vaya a observarse un gran salto técnico en PlayStation 4 y Xbox One.

El apartado sonoro estará muy mejorado. La reverberación de los efectos de audio contribuirá a meternos en el mundo del juego, pero, sin duda, lo mejor será la introducción de numerosos mensajes de voz para los personajes del multijugador. Así, no se limitarán a gritar que se ha lanzado una granada, sino que avisarán si han visto enemigos apostados en un determinado lugar, lo que dará una nueva dimensión a las batallas. Como siempre, los diálogos de la campaña estarán doblados al castellano, con voces como la de Elena Anaya.

  • Battlefield 4

DICE ha construido un nuevo motor gráfico para su shooter, bajo el nombre de Frostbite 3. Esta tecnología, que será muy reescalable para adaptarse tanto a la actual generación como a la nueva, permitirá numerosos efectos de luz y partículas, así como la presencia de innumerables elementos en pantalla.

Sin duda, lo más destacado del apartado gráfico será la destrucción y el dinamismo de los entornos. Gracias a una tecnología conocida como Levolution, se podrán provocar grandes cambios en los escenarios, como derribar un rascacielos, hacer que un portaaviones encalle o reventar una presa. También se podrán llevar a cabo pequeños cambios, como levantar bolardos para que no entren blindados en una determinada zona o cortar la electricidad para sacarle partido a un aparato de visión nocturna. El propio entorno también jugará su papel. Por ejemplo, podrá desatarse una tormenta que genere enormes olas entre las que ocultarse mientras se conduce una moto de agua. Asimismo, se podrán romper diversas verjas de madera y muros de cemento.

A priori, habrá una gran diferencia entre la versión de PS4-One-PC y la de PS3-360. La razón es que, en las primeras, el juego irá a 60 fps, pero, en las segundas, sólo irá a 30 fps, lo que le restará mucha fluidez y se sumará al menor nivel de detalle. En cuanto al sonido, está confirmado que el juego estará totalmente doblado al castellano, con voces como la de Imanol Arias.

  • Primera escaramuza

En términos gráficos, la transición entre generaciones va a ser determinante para establecer cuál de los dos juegos es mejor. Por lo que se ha visto hasta ahora, es muy probable que el título de Infinity Ward sea muy similar en las dos generaciones, lo cual es bueno y es malo. Es decir, irá a 60 fps en todas las plataformas, con la fluidez que eso conlleva, pero no parece se vaya a explotar excesivamente el potencial de las nuevas consolas en forma de mayor grado de detalle. En cambio, tras haber probado la beta del juego de DICE, parece cantado que su núcleo está pensado para la nueva generación. La tasa de imágenes y el rendimiento del motor Frostbite 3 marcarán una diferencia considerable entre las dos versiones. En base a esto, aun estando igualados en cuanto a jugabilidad y desarrollo, no sería de extrañar que Call of Duty Ghosts ganara el duelo en PS3-360 (y Wii U) y Battlefield 4, en PS4-One-PC.

El multijugador, el epicentro del conflicto

  • Call of Duty Ghosts

El online del shooter de Activision apostará por batallas reducidas, en las que el número máximo de usuarios por partida será de doce. En ese sentido, las refriegas estarán pensadas para grupos de amigos reducidos, de modo que los piques personales serán muy frecuentes. Dado el tamaño de los mapas, entre pequeño y mediano, no habrá vehículos, pero sí diferentes “gadgets”, como bots de combate.

Las partidas contarán con un desarrollo frenético, de modo que, primero, habrá que disparar y, ya luego, si acaso, preguntar. Una de las grandes novedades será la introducción de elementos interactivos que se podrán activar mediante rachas de bajas, como provocar que se derrumbe el techo de una estación de servicio. Asimismo, durante las partidas, se activarán diversos desafíos aleatorios, que afectarán a la persona que tenga en su poder un maletín que aparecerá en el mapa. Lo mejor es que habrá servidores dedicados en todas las plataformas, para que el juego vaya siempre como la seda.

De momento, está confirmada la presencia de dos de los bandos del multijugador, que serán el de los Ghosts y el de la Federación. En una de las demos que hemos podido probar, había seis clases de soldados: granadero, reconocimiento, asalto, antidisturbios, francotirador, explorador y apoyo, cada una con un tipo de armamento y unos accesorios determinados. Habrá treinta armas nuevas, incluida una familia, la del Marksman Rifle, que estará a caballo entre el fusil de asalto y el francotirador.

Sin duda, la mayor novedad atañerá al sistema de personalización, que permitirá hasta 20.000 combinaciones de cabezas, tipos de cuerpo, cascos o fondos de imagen. Por primera vez, se podrán crear personajes femeninos. Otra novedad interesante será la renovación total del sistema de ventajas, de modo que dispondremos de ocho puntos para gastar en las combinaciones que queramos. Cada ventaja tendrá un valor de entre uno y cinco puntos, lo que permitirá, por ejemplo, equiparse ocho mejoras de un punto al mismo tiempo, dos de cuatro puntos, una de cinco y otra de tres…

Entre los modos de juego competitivos, repetirán viejos conocidos, como Duelo a muerte por equipos y Baja confirmada. En total, habrá siete modos nuevos, entre los que se contarán Search and Rescue, Blitz y Cranked. En el primero, los soldados dejarán caer una chapa al morir, de modo que, si la coge uno de su equipo, podrán volver; si no, cesarán su actividad hasta la siguiente ronda. Así, ganará el equipo del último soldado que quede en pie. El segundo será una reinvención del típico modo de capturar la bandera, de modo que habrá que sumar puntos a base de entrar en un punto enemigo, al tiempo que se impide que los rivales entren en el nuestro, como si fueran bases de béisbol. Cada vez que se penetre el punto de defensa, éste se reseteará y no volverá a ser accesible hasta pasados unos segundos. Finalmente, en Cranked, al derribar enemigos, el personaje ganará velocidad progresivamente, pero, si no logra prolongar su racha de bajas, estallará en mil pedazos.

Call of Duty Ghosts también contará con el modo Asalto, una especie de cooperativo donde deberemos formar un escuadrón para hacer frente a otros enemigos humanos o a la CPU. Habrá cuatro modalidades diferentes.

De inicio, el multijugador incluirá catorce mapas, de tamaños entre pequeños y medianos. De momento, se han confirmado cinco de esos escenarios. Whiteout estará ambientado en una pequeña aldea de pescadores, en pleno invierno, con la consiguiente congelación del entorno. Strikezone nos hará luchar en los aledaños de un estadio de béisbol convertido en una escombrera. Octane nos trasladará a un barrio residencial de Las Vegas, con multitud de casas de un solo piso. Stonehaven, por su parte, estará ambientado en un castillo fortificado. En cambio, Chasm será un mapa ubicado en una zona arrasada, junto a una estación de metro. Al margen de esos catorce mapas, habrá un decimoquinto que sólo estará disponible para los que reserven el juego. Se llamará Free Fall y nos enclaustrará en un rascacielos que está a punto de derrumbarse.

Ghosts también contará con una aplicación propia, Call of Duty App, que, más que en usos jugables, se centrará en los usos sociales. Así, podremos revisar nuestras estadísticas y nuestro perfil desde cualquier lugar. También se podrá compartir el prestigio, incluso aunque juguemos en plataformas diferentes. Cada dos semanas, se renovarán las guerras de clanes.

  • Battlefield 4

El multijugador del título de DICE apostará por las batallas multitudinarias. En el caso de PlayStation 4, Xbox One y PC, el número máximo de jugadores será de 64, mientras que, en PS3 y 360, será de 24. Esa diferencia puede ser muy significativa, pues el tamaño de los mapas será exactamente el mismo, lo que puede hacer que, en la actual generación, a veces, se conviertan en páramos desiertos. Es uno de los motivos evidentes por los que el juego será significativamente mejor en las nuevas plataformas.

Las batallas serán gigantescas, pero el tono será muy estratégico y pausado, ya que la toma de posiciones y la coordinación serán vitales. A ello, se unirá la presencia de veinticinco vehículos, tanto terrestres como aéreos y marítimos, lo que dará una variedad imponderable a las partidas. Asimismo, como ya se ha comentado anteriormente, la destrucción de los entornos será determinante de cara al devenir de las refriegas. De vez en cuando, saltarán desafíos aleatorios, como ver quién logra neutralizar más tanques.

Habrá tres grandes bandos en Battlefield 4: Estados Unidos, Rusia y China. Cada bando contará con su propio armamento, que se podrá personalizar ampliamente con pinturas, camuflajes y accesorios. Habrá cerca de 70 armas, todas ellas con un comportamiento muy real, que obligará a tener en consideración factores como el retroceso. Lo más importante es que habrá cuatro clases de soldados, dentro de las cuales habrá cuatro ramas de mejora y diversas especializaciones. La clase de asalto será útil para correr y disparar, pues contará con kits médicos, desfibriladores o granadas cegadoras. El ingeniero contará con una gran variedad de armas y misiles guiados para destruir vehículos. Por su parte, el soldado de reconocimiento tendrá una gran movilidad y será experto en carabinas, francotiradores o balizas de radio. Finalmente, el soldado de apoyo contará con C4, minas Claymore o lanzagranadas.

El título contará con siete modos de juego, cada uno adaptado a un determinado número de usuarios. Conquista y Dominación serán los típicos modos de capturar la bandera, con la diferencia de que, en uno, habrá vehículos y, en el otro, no. En Obliteración, habrá que recoger una bomba que aparecerá en el mapa y llevarla hasta la base rival para detonarla. En Desactivación, sólo dispondremos de una vida para derrotar a todos los rivales o destruir un activo militar que estará en su posesión. Asalto nos obligará a destruir una serie de estaciones, de modo que el equipo defensor contará con reapariciones limitadas. Finalmente, en Duelo a muerte por equipos y Duelo a muerte por pelotones, se enfrentarán dos y cuatro bandos, respectivamente, a balazo limpio. Asimismo, algunas de esas modalidades serán compatibles con el modo Comandante, que permitirá que un usuario se encargue de gestionar los ataques aéreos, los lanzamientos de misiles o los escaneos del entorno.

En el momento del lanzamiento, habrá disponibles diez mapas, todos ellos de un tamaño descomunal y repletos de elementos destructibles. Siege of Shanghai nos llevará hasta el distrito financiero de la ciudad china, donde podremos derribar un rascacielos o navegar por el río. Paracel Storm será una isla paradisiaca donde se podrá desatar una tormenta en cualquier momento, lo que propiciará un fuerte oleaje. El productor Daniel Matros, en una entrevista, también nos confirmó que habrá un mapa nevado en la frontera montañosa entre Rusia y China. En la línea de los sangrantes DLC que tan de moda se han puesto, sin que el juego se haya puesto siquiera a la venta, ya hay en previsión hasta cinco paquetes de contenidos descargables. El segundo de ellos, Second Assault, llegará primero a Xbox One y remodelará cuatro mapas de Battlefield 3 usando el motor gráfico Frostbite 3.

Battlefield 4 también hará uso de las segundas pantallas. Por un lado, estará la aplicación Battlescreen, que servirá como complemento al mando mientras estamos en plena partida. Así, podremos ver el mapa en grande y gestionar el inventario, de tal modo que se reflejará en la televisión de inmediato. Por otro lado, estará Battlelog, una red social que permitirá consultar todo tipo de estadísticas y marcadores geográficos.

  • Primera escaramuza

Las diferencias entre el multijugador del título de Infinity Ward y el del título de DICE serán bastante numerosas, ya que el enfoque será completamente opuesto. Call of Duty Ghosts apostará por el frenesí y las refriegas reducidas, lo cual será apto para todo tipo de usuarios, ya sean novatos o veteranos. En cambio, Battlefield 4 tendrá un tono marcadamente estratégico, que obligará a pensarse cada movimiento, con un sistema de apuntado que obligará a echar muchas horas. A eso, se añadirá el espectacular uso de vehículos por tierra, mar y aire. Por tanto, los dos enfoques serán casi contrapuestos, pero igualmente válidos.

El deber en el campo de batalla

Hablar de igualdad a priori en los grandes duelos de los videojuegos suele ser un tópico, pero, este año, parece seguro que la pelea entre Call of Duty y Battlefield se va a resolver al mejor de muchos asaltos. El planteamiento de ambos juegos es muy diferente, a lo cual se añade la peculiaridad de que ambos juegos saldrán tanto en la actual generación como en la próxima. El juego de Activision promete ser muy parecido en todas las plataformas, con el mismo número de usuarios por partida, 60 fps constantes y el frenético ritmo que ha hecho famosa a la saga. En cambio, el juego de Electronic Arts apunta altísimo en la nueva generación, pero no así en la actual: 64 jugadores contra 24 (con la consiguiente repercusión en la ocupación de los mapas, que serán los mismos), 60 fps contra 30 fps o un nivel de detalle muy dispar del motor gráfico Frostbite 3. Los efectos de destrucción serán infinitamente superiores en el shooter de DICE, que también tendrá vehículos, mientras que el de Infinity Ward tendrá más mapas, aunque de un tamaño inferior.

¿Será mejor el continuismo polivalente o la ambición parcial? A partir de la próxima semana, la batalla estará servida, de momento sin un favorito claro. Hagan sus apuestas.

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