Reportaje

Comparativa de FIFA 14 y Pro Evolution Soccer 2014

Por Rafael Aznar
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FIFA 14 y PES 2014 ya han salido del túnel de vestuarios para disputar su habitual derbi otoñal. La presente generación está ya en el tiempo de descuento, pero el género del fútbol no se ha olvidado de ella. Tras jugar a fondo a los dos simuladores de EA y Konami, comparamos las fortalezas y las debilidades de cada uno para ver quién ha sido merecedor del Balón de Oro.

A lo largo de la historia de los videojuegos, no ha habido ningún duelo más recurrente que el que acontece anualmente en el género de la simulación balompédica. Desde la era de los 16 bits, Electronic Arts y Konami miden sus fuerzas en singular combate, en el intento de demostrar quién es mejor en el arte de plasmar virtualmente lo que se mueve alrededor del balón en un estadio de fútbol. A lo largo de dos décadas, ha habido numerosos vaivenes de calidad y piques, no sólo entre las propias compañías, sino también entre los usuarios, entregados a una idolatría bipolar y maniquea, al más puro estilo de la rivalidad infantiloide que hay entre Barcelona y Real Madrid.

Estamos en la temporada 2013-2014, con el ciclo de PlayStation 3 y Xbox 360 a punto de agotarse, y la vida sigue igual. Por eso, os traemos esta comparativa entre FIFA 14 y PES 2014, en la que enfrentamos y ponemos de manifiesto las principales características de cada juego, para determinar cuál de ellos se ha llevado el gato al agua en esta ocasión. Pierluigi Collina da el silbatazo inicial y comienza este particular partido.

Sistema de juego: la calidad sin control no sirve de nada

A día de hoy, la jugabilidad de ambas sagas está totalmente decantada hacia la simulación. Atrás quedaron aquellos tiempos en que se tachaba de arcade a la una y de simulador a la otra. Los correcalles o las goleadas escandalosas no van con ninguno de los dos títulos. Ahora bien, hay diferencias considerables entre el control de uno y otro.

  • Pases

Si algo han demostrado el Barcelona o la Selección española, es que, por encima de las individualidades, la mejor forma de jugar al fútbol es a base de tocar y tocar la pelota, como forma de abrir vías hacia la portería rival. En ese sentido, ambos juegos cuentan con un excelente sistema de pases. En el juego de EA Sports, las entregas de balón funcionan a la perfección, tanto si son rasas como si son por alto o al hueco. Para añadirle interés y que no sea un mero tocar por tocar, si un pase resulta ser una pedrada, es posible que el futbolista no pueda controlarlo bien y se le vaya largo. En el caso del título de Konami, el sistema también responde muy bien, aunque la mecánica de los pases al hueco es un poco engorrosa, ya que no basta con apretar el botón correspondiente, sino que también hay que fijarse en una especie de círculo que determina adónde irá al balón y del que no siempre se puede estar atento, sobre todo si hay algún rival achuchando.

  • Regates

El sistema de filigranas resulta mucho más completo en FIFA 14. A diferencia de años anteriores, ya no hay que mantener pulsado el gatillo izquierdo y trazar movimientos con el joystick derecho, sino que basta con usar el joystick. Se puede hacer prácticamente de todo: sombreros de espuela, rabonas, elásticas… Además, se ha introducido la posibilidad de hacer quiebros en cualquier dirección mientras se conduce el balón en carrera, cuando antes cada golpe de joystick sólo permitía girar 22’5º. En el caso de PES 2014, el repertorio es bastante básico. Con el gatillo derecho, se puede pisar la bola muy fácilmente, hacia los lados o hacia atrás, con movimientos propios del fútbol sala. Con el joystick derecho, se pueden hacer bicicletas, amagos y sombreros de espuela, pero poca cosa más.

  • Forcejeos

La lucha física por la posesión es una parte esencial del fútbol. EA Sports introdujo un nuevo motor de impactos en la entrega de 2012 y, este año, lo ha mejorado con el llamado “control del ritmo”, una funcionalidad que, con sólo pulsar el gatillo izquierdo, permite utilizar los brazos para proteger la posesión. No obstante, no resulta demasiado útil a la hora de ponerlo en práctica. El PES Team ha adoptado un sistema muy similar, que se gestiona con el joystick derecho, pero lo cierto es que no está bien implementado y no se tiene la sensación de estar controlándolo.

  • Conducción y disputa del balón

Es bastante realista en ambos juegos. Incluso con Messi o Cristiano Ronaldo, resulta difícil hacer grandes cabalgadas por la banda: ya no sucede lo típico de que, aun yendo ellos con el balón en los pies, corran mucho más rápido que casi cualquier defensor. En el caso de FIFA, destaca el hecho de que el balón no va “imantado” en absoluto, lo que hace que haya muchas posibilidades de robo. En el caso de PES, hay que poner de relieve lo bien hechas que están las luchas por los balones aéreos, gracias al realismo de los saltos.

  • Robos

 Respecto a las entradas, el juego de Konami cuenta con un nuevo sistema, hecho a imagen y semejanza del de su rival, de modo que las entradas “simples” son mucho más manuales que antes. En el caso del juego de Electronic Arts, los mecanismos siguen funcionando muy bien, con el añadido de que las segadas se han mejorado. Antes, había que pensarse mucho si hacerlas, ya que, en caso de fallar, el jugador se quedaba tirado en el suelo unos segundos preciosos; ahora, se pone en pie enseguida y puede sacar la “cortadora de césped” varias veces seguidas.

  • Tiros a puerta

El juego de EA cuenta con una nueva física del balón, que se traduce en una gran variedad de efectos y trayectorias, con unos jugadores que marcan muy bien los tiempos para golpear. Los saques de falta son muy completos, con hasta tres jugadores alrededor del balón, si bien el sistema de efectos resulta un poco difícil de dominar, ya que se hace a ciegas, moviendo el joystick derecho justo en el momento de golpear. En el juego de Konami, la física del balón también está bastante conseguida, pero existe el grave problema de que, a la hora de chutar a puerta, los jugadores tardan una eternidad en armar la pierna y, en ocasiones, no se colocan hacia su perfil más adecuado, haciendo caso omiso a lo que intentemos trazar con el joystick. En cambio, los lanzamientos de falta, aunque son menos completos que los de su rival, resultan mucho más accesibles e intuitivos, gracias a una línea imaginaria de puntos que permite determinar con facilidad tanto la dirección como el efecto, para lograr la parábola más conveniente. Por su parte, los porteros cuentan con una IA más avanzada en FIFA 14, pues los de PES 2014, de vez en cuando, se dejan embargar por el espíritu de Julio Iglesias, que, además de ser cantante, fue guardameta en las categorías inferiores del Real Madrid. Hay que destacar que el juego de Konami ha añadido este año la opción de controlar únicamente al portero, algo que EA Sports hizo ya hace varias temporadas.

  • Inteligencia artificial

En el juego de EA, tanto los compañeros como los rivales se comportan con bastante criterio. Destaca, en especial, cómo se mueven al límite del fuera de juego o cómo se colocan de espaldas a los defensores, para recibir el balón y descargarlo hacia las bandas. En total, hay cinco niveles de dificultad (principiante, aficionado, profesional, clase mundial y leyenda). De los dos primeros, es mejor olvidarse, ya que los rivales, prácticamente, se dejan regatear, aunque vayamos trotando. Los otros tres sí que responden muy bien. En el juego de Konami, hay seis niveles de dificultad (alevín, cadete, juvenil, profesional, estrella y leyenda) y resulta difícil llegar a la portería contraria, aunque, de vez en cuando, sobre todo cuando hay rechaces imprevistos, los jugadores pueden llegar a quedarse parados durante un segundo, lo cual puede dejarnos vendidos.

  • Estrategia

En este apartado, el título japonés se lleva la palma. Antes de los partidos, se pueden definir numerosas opciones tácticas, que luego se pueden activar durante el partido, sin necesidad de pausar la partida. Con un solo toque de cruceta, podemos cambiar entre tres formaciones (por ejemplo, de un 4-3-3 a un 5-3-2 si, de repente, nos entra el síndrome de Javier Clemente y queremos plantar el autobús). Los desmarques vuelven a ser automáticos, desdeñando aquel sistema engorroso que obligaba a manejarlos con el joystick derecho mientras, con el izquierdo, se manejaba al jugador que llevaba el balón (era un sistema apto para camaleones, pero no para la vista humana). Asimismo, al moverse en la línea de tres cuartos, se pueden activar ciertas jugadas definidas de antemano, para que hasta tres compañeros tiren numerosos desmarques de ruptura. En el caso del juego canadiense, también se pueden ejecutar diversas opciones estratégicas, como tirar el fuera de juego o cambiar la mentalidad ofensiva-defensiva. Sin embargo, aunque el sistema es mucho más rápido que en el pasado, se hace necesario pausar la partida para hacer modificaciones de la disposición táctica.

El realismo de los encuentros: al estilo televisivo

A la hora de ver un partido de fútbol, hay muchos factores que contribuyen a darle mayor verosimilitud y realismo, sobre todo en términos técnicos. Gracias a la mejora progresiva de la tecnología, este año, más que nunca, es posible sentirse como en un estadio de fútbol.

  • Ritmo de los partidos

Tanto FIFA 14 como PES 2014 han dado un importante paso para que, durante los partidos, no haya “cortes” irreales de la acción. La mejoría se observa, especialmente, en los saques de banda. Antiguamente, cada balón que salía por la banda provocaba un pequeño lapsus, pero, ya desde el año pasado, se ha mitigado el problema. El juego en el que mejor está implementado es el de EA Sports, ya que, por lo general, aunque el balón se aleje una decena de metros del lugar de saque, el lateral o el interior de marras corren hasta allí para intentar sacar con rapidez. Eso sí, no hay recogepelotas en ninguno de los dos títulos. Otro aspecto importante es el de los árbitros y la forma de dar la ley de la ventaja, que también está más trabajado en el juego de EA, donde nunca se olvidan de sacar tarjetas si ha habido una falta y se ha permitido que siguiera la acción.

  • Ambiente de los estadios

La atmósfera de las gradas es uno de los aspectos más importantes si se quiere plasmar con fidelidad un partido de fútbol. En este sentido, ambos juegos están muy igualados: ambos recrean muy bien la arquitectura de los estadios y la muchedumbre está muy viva, con banderas, pancartas y todo tipo de cánticos según los equipos que haya sobre el césped. También la megafonía contribuye a recrear el sonido ambiente de los estadios, aunque se echa en falta que haya más peso de los himnos nacionales (en ambos juegos, sólo se escucha uno durante la introducción de los partidos de selecciones, cuando deberían sonar dos).

  • Clima y horarios

No es lo mismo jugar un partido por la mañana que hacerlo a media tarde o por la noche, igual que no es lo mismo hacerlo con lluvia o con nieve. EA Sports lo sabe muy bien y, por eso, permite elegir el horario de los partidos en intervalos de media hora, desde las 12.00 hasta las 22.00, lo cual repercute en el tipo de iluminación que hay sobre el estadio y en las sombras arquitectónicas que se proyectan sobre el césped. Del mismo modo, si se juega con lluvia o nieve, el movimiento del balón varía. Sin embargo, el PES Team, que estrenaba el Fox Engine, ha desdeñado incluir gran parte de esas cosas. Pese a que se puede elegir entre jugar en invierno y verano, no hay efectos climáticos y los horarios son tan genéricos como “día” y “noche”, sin rangos lumínicos progresivos.

  • Parecido de los jugadores

En los últimos años, Pro Evolution Soccer había arrasado en este apartado, gracias a una gran cantidad de jugadores que eran clavados a los reales. Sin embargo, este año, se ha dado la vuelta a la tortilla totalmente. FIFA ha mejorado notablemente y ya no sólo los cracks son parecidos, sino también decenas de jugadores de clase media-alta, como los del Atlético o los del Valencia. Lo único que les falla es que son bastante inexpresivos. En el caso del juego de Konami, el estreno del Fox Engine no sólo no ha supuesto una mejoría, sino que muchos jugadores que antes sí eran parecidos, como Marcelo en el Real Madrid, ahora no se parecen ni en el blanco del ojo. La cosa se agrava aún más si hablamos de jugadores de clase media. Donde sí ha supuesto una mejora el nuevo motor gráfico es en la expresividad de las caras, pero, de momento, en este sentido, la transición al Fox Engine ha sido un mal negocio.

La magia de las licencias

Hablar de fútbol significa hablar de grandes nombres, como Barcelona, Real Madrid, Messi, Cristiano Ronaldo, Santiago Bernabéu o Giuseppe Meazza. Por eso, una de las mayores inquietudes al hacer un juego basado en el deporte rey es el número de equipos, jugadores o estadios que se podrán incluir. Desde tiempos inmemoriales, FIFA ha ganado esta batalla, y esta temporada no ha sido menos.

  • Competiciones y equipos

 El juego de EA Sports cuenta con un número de licencias gigantesco. Se incluyen una treintena de campeonatos, entre ellos todos los importantes del planeta: España, Inglaterra, Francia, Holanda, Alemania (ésta, en rigurosa exclusiva), la segunda división de algunos de ellos... Las dos novedades más destacadas son las ligas de Argentina y Chile. Hay más de 500 equipos y 16.000 jugadores, lo cual es una auténtica barbaridad. Por su parte, Pro Evolution Soccer tiene una decena de ligas, entre las que destacan las de España, Italia, Francia, Holanda, Argentina, Chile y Brasil. También están las ligas de Inglaterra y Portugal, pero la mayoría de los equipos tienen nombres, escudos y equipaciones falsos (los jugadores sí son los reales). Para compensarlo, el título cuenta con las licencias de los cuatro torneos internacionales más importantes: la Liga de Campeones, la UEFA Europa League, la Copa Libertadores y la AFC (la Champions de Asia). Eso sí, faltan algunos de los equipos de la Liga de Campeones y de la UEFA, a pesar de que el juego tenga la licencia de esos dos torneos. En cuanto a las selecciones nacionales, muchas de las de PES no están licenciadas, mientras que FIFA sí las tiene todas oficiales. Aunque no está confirmado, es muy probable que, en mayo o junio, se lance un DLC con el Mundial de Brasil, tal y como se hizo con FIFA 12 y la Eurocopa de Polonia y Ucrania.

  • Editor

FIFA 14 cuenta con el llamado Centro de Creación, que permite crear equipos, jugadores y torneos a través de una página web, para luego descargarlos en la consola. Por su parte, PES 2014 cuenta con un profundo editor, motivado por la necesidad de dar margen a los usuarios para que puedan resolver, por su cuenta, la falta de licencias. Así, se puede modificar el nombre de los equipos, sus equipaciones e incluso sus escudos, ya sea dibujándolos o importando imágenes. Asimismo, se incluyen cuatro ligas “inventadas”, para poder editar sus equipos y hacerlos pasar por los que se desee.

  • Estadios

Éste es otro punto donde la diferencia es abismal. El juego de EA cuenta con 62 estadios, entre ellos los más importantes de España, como el Santiago Bernabéu, el Camp Nou, el Vicente Calderón o Mestalla. De ellos, 32 son reales y 30, ficticios. Por el contrario, el título de Konami sólo cuenta con diecisiete campos, de los cuales doce son reales y cinco, inventados. La cifra es significativamente pírrica si se tiene en cuenta que, el año pasado, estaban los veinte de la Liga BBVA.

  • Comentarios

En FIFA, Manolo Lama y Paco González vuelven a hacer un gran trabajo, con unas narraciones pertinentes que van acompañadas de anécdotas y de guiños a sí mismos, como llamar “el bicho” a Cristiano Ronaldo. A pie de campo, vuelve a estar Antoñito Ruiz, que hace algunas aportaciones sobre lesiones y sustituciones, aunque con un nivel bastante mediocre. En Pro Evolution Soccer, Carlos Martínez y Julio Maldonado quedan en evidencia, pues sus aportaciones nada tienen que ver con las que hacen en las transmisiones televisivas de Canal Plus. La culpa la tiene la mala implementación de sus voces, que se traduce en una nula sensación de diálogo, frases inconexas o continuos patadones a la gramática española, debido a una curiosa tendencia a enlazar frases como si fueran autómatas.

  • Banda sonora

El juego de EA Sports continúa su vapuleo de licencias con la música, gracias a 37 temas que casan de maravilla con los menús del juego, la mayoría de corte indie, con grupos como Bloc Party, Vampire Weekend o Nine Inch Nails. Frente a eso, el juego de Konami cuenta con sólo diez temas, de grupos como Ojos de Brujo o Sergei Vainikoff.

En la variedad está el gusto

La cantidad de modos de juego es otra variable importante en el género de los juegos de fútbol, ya sean offline u online. Como en muchos otros apartados, la comparación vuelve a ser odiosa. Al margen de los diferentes torneos nacionales, destacan varias modalidades.

  • Modo Carrera

 Convertirnos en el mánager de un equipo es mucho más satisfactorio en FIFA. Al margen de disputar partidos, el sistema rezuma vida, gracias a un sistema de fichajes muy completo (hay que negociar con clubes y jugadores y también a nosotros nos pueden llegar ofertas por nuestros futbolistas), retroalimentación con los jugadores de la plantilla, una red de ojeadores muy trabajada (podemos seguir a jóvenes de todo el mundo, pero, si aún no estamos seguros de su potencial y tardamos mucho en contratarlos, puede que otro club se nos adelante), publicación de noticias y rumores al estilo de los periódicos deportivos… En cambio, la Liga Master de PES es tremendamente parca en opciones. El sistema de fichajes es muy básico (se puede subir también a gente del filial) y apenas sucede nada alrededor del equipo.

  • Saltar al campo

El modo Carrera del juego de EA puede disputarse también como jugador de un equipo, controlando a un futbolista real o creando a uno propio para llevarlo a la gloria, adoptando el rol que queramos. Todo funciona perfectamente, aunque, ahí, somos unos mandados: podemos pedir ser traspasados o cedidos, pero poca cosa más. En el título de Konami, la mecánica es muy similar: controlar a un único jugador y llevarlo a lo más alto, con la novedad de poder jugar como portero, que, anteriormente, no era posible. Sin embargo, los compañeros nos ignoran si les pedimos el balón y el entrenador puede llegar a ponernos en posiciones aleatorias.

  • Modos online

FIFA cuenta con un triplete espectacular, que puede dar para cientos de horas de juego. En primer lugar, está el modo Temporadas, basado en un sistema de ascensos y descensos a lo largo de diez divisiones, con la novedad de que, este año, también se puede jugar en cooperativo para dos, con dos consolas diferentes. En segundo lugar, está el modo Clubes Pro, que permite crear un equipo con amigos y disputar partidos de hasta veintidós jugadores, también con un sistema de ascensos y descensos. En tercer lugar, está el Ultimate Team, donde, a base de ganar partidos y obtener dinero, podemos adquirir sobres de cromos para mejorar nuestro equipo. Frente a eso, PES 2014, que obliga a descargarse un paquete de datos la primera vez que el juego se conecta a Internet, concentra su mayor encanto en la Liga Master online, que es una adaptación de la versión offline. Próximamente, gracias a una actualización, también se podrán disputar partidos de hasta veintidós jugadores, pero, en general, es un multijugador muy parco en opciones.

  • Campo de entrenamiento

El título de EA Sports incluye 52 juegos de habilidad, que son una serie de minijuegos en los que picarse por batir récords: meter el balón en papeleras, regatear conos, derribar murallas de cajas… Además de para interiorizar los controles, sirven para amenizar los tiempos de carga. En cambio, en PES, sólo hay un tutorial dividido en veinticuatro pruebas que resultan tan fáciles como efímeras, sin que haya rankings de puntuación. También se pueden disputar partidillos de entrenamiento, con la posibilidad de elegir cuántos jugadores hay en cada equipo.

Conclusión: El rey sigue sentado en el trono

La presente generación ha sido un auténtico monólogo de FIFA frente a Pro Evolution Soccer. Por eso, no sorprende que, con las entregas de la temporada 2013-2014, se haya vuelto a repetir la misma historia. El nuevo juego de EA Sports es la evolución lógica del anterior: pule la fórmula al máximo y le añade nuevas opciones para apurar el hardware actual, antes de centrarse en la nueva generación, a la que dará el salto en apenas dos meses. Por su parte, el título de Konami representa una pequeña transición, al haber estrenado un motor gráfico que, a priori, debe dar lo mejor de sí en PS4 y Xbox One, pero que, de momento y por aparente falta de tiempo, se queda a medio camino, tal y como demuestran los numerosos recortes que ha sufrido el juego en varios apartados (parecido de los jugadores, profundidad de los modos de juego o clima). Por tanto, FIFA 14 se yergue como el mejor juego de fútbol del año.

Análisis de FIFA 14

Análisis de PES 2014

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