Reportaje

Daredevil, de Frank Miller y Klaus Janson - Review de un cómic imprescindible

Por Jesús Delgado
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A finales de los años 70, Frank Miller salvó a Daredevil del olvido, cuando estaba al borde de la cancelación. El guionista y dibujante convirtió al Hombre sin Miedo en uno de los personajes más prestigiosos, colaborando con Klaus Janson. ¿Queréis saber por qué?

Panini nos pone los dientes largos con el tercer título de su nueva Colección Frank Miller, dedicada al controvertido pero genial dibujante y guionista. Tras Elektra Lives Again y Daredevil Born Again, nos llega el turno de reseñar Daredevil, de Frank Miller y Klaus Janson. O, como se dice también, el Evangelio según Frank Miller. 

La comparación bíblica del objeto que nos ocupa nos viene al pelo, porque la edición española comprende un "tocho" de 880 páginas, en tapa dura y con encuardernación holandensa. Vamos, un grimorio como dios manda, en el que se recoge la etapa inicial de Frank Miller en Daredevil, desde su primer número (Daredevil #158, 1979, y en el que Miller únicamente hizo las labores de dibujante, con guión de Roger McKenzie) hasta el último Daredevil 191 (el conocido como "Ruleta" y que se considera uno de los mejores cómics del Hombre sin Miedo y de Marvel y que ya pudistéis leer en el especial 75 aniversario de Marvel).

Aquí hemos de hacer una paradita antes de seguir. ¿Es un cómic apto para lectores noveles e inexpertos? Por un lado diremos que sí y por otro que no. ¿Los motivos? Como siempre, en el siguiente epígrafe.

Un cómic de su tiempo

El problema que existe muchas veces al tratar obras así de clásicas, sobre todo cuando no se han leído, es que se tiende a mitificarlas. "Como mi amigo, el friki, dice que es lo más, seguro que mola" o "Oh, Daredevil de "Mark Miller", fijo que este cómic es bueno". Esta mitomanía tiende a convertir obras en objeto de culto a tontas y a ciegas, sin el más sentido del radar ni tampoco con un criterio claro que exponga por qué debe o no leerse algo. En este aspecto, ya os decimos que sí, que deberíais leeros la etapa de Daredevil de Frank Miller y Klaus Janson. Pero antes de que lo hagáis, tened presente que es una etapa de cómic comprendida entre 1979 y 1983. En otras palabras, que no esperéis una etapa moderna de Daredevil como las de Mark Waid o Kevin Smith. 

Esto es, si esperáis una narrativa y un tratamiento calcadas a las de la serie de televisión de Netflix, la misma lectura, estética, planteamiento y atmósfera, daos media vuelta. Si, por otro lado, esperáis que esto sea como el Punisher de Garth Ennis (ahí, todo duro, violento, maduro, oscuro y realista) también estáis equivocados. Y si también buscáis un "Regreso del Caballero Oscuro pero de Marvel", ya os podéis dar con un canto en los dientes. Esto, amigos es una recopilación de cómics perteneciente a una de las etapas más tempranas de Frank Miller, lo que implica que está sujeto al control editorial, que juega con unas convenciones de su momento y que el dibujo no es el que reconocemos como "milleriano" ya en Elektra Lives Again, 300 o el citado Dark Knight Returns

A su vez, esta afirmación implica también una explicación. Por un lado, en cuanto a sus convenciones, ya os avisamos de que sí: hay violencia gráfica explícita, pero sin llegar a ser excesivamente escabrosa. Daredevil bajo Miller se convirtió en uno de los títulos más duros de la editorial en su momento, cambiando también el paradigma de una serie juvenil de poco éxito, a la droga dulce de lectores adultos que placenteramente leían un "cómic de chavales". Para estas historias, además se recurría a villanos de opereta como los Tres Impíos o Rondador de la Muerte, o se introducían personajes de otras series como Viuda Negra ("novia" de DD durante mucho tiempo), Hulk o Doctor Octopus, al tiempo que se consagraba a Kingpin, un villano original de Spider-man, como nueva némesis del Hombre sin Miedo. 

Sin embargo, aquí Frank Miller se la jugó e innovó. Tras inventarse a Elektra, la novia largamente olvidada y perdida de Matt, que se había convertido en asesina, el dibujante y guionista hizo un triple salto mortal, revelando además lo que iba a ser una tragedia griega que viviría el propio Hombre sin Miedo, debido a Bullseye. Este último no había sido hasta el momento más que un villano de tercera regional que aparecería por vez primera en 1976 y Daredevil #130, y que parecía abocado al olvido. Sin embargo, Miller le otorgó un gran peso en su historia y lo convirtió en uno de los grandes malos del cómic de superhéroes.

Dicho de otro modo, de lo que era un cómic ramplón, de segunda y de periodicidad bimestral, Frank Miller y Klaus Janson, su entintador y colorista, lograron hacer uno de los cómics más reconocidos y venerados de los últimos treinta años, que aún se invoca como una de las obras cumbres de su periodo. Y eso solo en tres años. 

Miller y Janson, tándem invencible

Por otro lado, hemos dicho que el dibujo de Miller no es reconocible del todo. Esto es cierto, a medias. En los primeros números apenas se perciben esos pequeños detalles tan característicos de Miller: Trazos rectos, grandes labios, mandíbulas duras y firmes, ojos expresivos... Aunque si se percibe el perfecto control de la anatomía humana que el dibujante maneja tan bien. A medida que se avanzan las páginas, sí percibimos esta evolución que derivaría en su característico y personal estilo, tan reconocible a ojos de casi cualquier lector. No obstante, hemos de entender que no todos los cómics son dibujados por Miller: su entintador y colorista Klaus Janson le suple en ocasiones. De ahí que salvo que nos fijemos en el detalle, quizá no caigamos en el reemplazo a primera vista. 

Y aquí hemos de hacer una paradita. Cuando nos referimos a esta etapa, lo hacemos llamándola el "Daredevil de Frank Miller y Klaus Janson". Los motivos están más que justificados. Habitualmente solo se toma como referencia el nombre del guionista o del dibujante, dejando al resto del equipo fuera de la titularidad. Esta injusta, pero comprensible práctica, no debe aplicarse a la obra que nos ocupa. Sin Janson como entintador y colorista, el Daredevil de Miller no sería lo mismo. Resulta complicado explicarlo con palabras, puesto que siempre parece que decimos lo mismo de este tipo de trabajo, pero ciertamente Klaus Janson no solo refina el trazo de Miller, haciéndolo extremadamente sexy y atractivo para los lectores de su época (y de la nuestra), sino que su uso del color confiere al cómic de Daredevil también un tono y una atmósfera propia, que no veríamos en otros héroes urbanos como Héroes de Alquiler (Luke Cage y Puño de Hierro) o Spider-man. 

Sin embargo, como os decimos más arriba, tened en cuenta que el dúo trabaja de acuerdo a los cánones de su época. Esto implica que la estética se adapte mucho a las demandas de su momento y no a la narrativa actual. Visualmente es un objeto de arte que ya vaticina el estilo más moderno de Miller y de sus composiciones posteriores, pero en este mismo momento, el autor aún se ciñe a las normas clásicas del cómic de finales de los 70 y principios de los 80. Esto, a su vez deriva en la pega de que un ojo poco entrenado tendrá alguna que otra dificultad para asimilar un tipo de narración de hace treinta años, mucho más compleja que la actual, que tiende a los cuadros grandes y espectaculares. 

Entonces, ¿me lo leo o no?

La respuesta es un rotundo: ¿A qué esperas, a Navidad? Posiblemente así sea. El Daredevil de Frank Miller y Klaus Janson es una obra imprescindible y de merecida lectura, a pesar de ser un cómic clásico, como nos hemos aburrido de decir ya, que posiblemente le cueste digerir a lectores más jóvenes. Pero su precio, por otro lado, también invita a que uno pondere cobrar una paga extra para adquirilo. Y es que el tomo en cuestión cuesta 60 euros

Esto tiene su explicación. La edición española reúne los tres tomos recopìlatorios de la edición americana, así como los viejos tomos agotados de "Daredevil de Frank Miller" de Panini. Estamos, como os decimos, ante un volumen que reúne más de treinta cómics de grapa en una única edición. Y eso sin contar con bocetos, entrevistas y portadas. Así que, honestamente: sí, os lo deberíais de comprar. Su precio está completamente justificado y hace honor a todas y cada una de sus páginas. 

Si os hemos convencido, Daredevil de Frank Miller y Klaus Janson puede encontrarse con relativa facilidad en tiendas de cómics, librerías especializadas y tiendas on-line.

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