Reportaje

Universo DC Renacimiento - Review del reboot de DC Universe Rebirth

Por Jesús Delgado
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DC Rebirth ha llegado a nuestras manos. ¿Queréis que os contemos qué nos ha parecido el regreso a la bondad y a la luz en el Universo DC con este reboot?

ACTUALIZADO: 18:31 11/11/2016. - ECC Ediciones finalmente ha lanzado en nuestro país Universo DC Renacimiento, el one-shot con el que el Universo de DC Comics vuelve a rebootearse (reiniciándose), dando carpetazo al experimento aparentemente fallido que fue El Nuevo Universo DC (The New 52).,

Con motivo de este lanzamiento en España, os volvemos a ofrecer la reseña original de este cómic de Universo DC Renacimiento, en caso de que os venga bien una opinión acerca de si debéis o no engancharos a este nuevo reboot de DC. ¿Es el momento propicio, merece la pena, mola o no mola? Todas estas respuestas las encontraréis en los siguiente párrafos, en los cuales os señalamos algunas de las claves de este arriesgado, enternecedor y molón cómic, que es un canto a la forma tradicional de entender el concepto de los superhéroes.

Ah, y por si no ha quedado claro ya. Sí, es un momento idóneo para engancharos a las nuevas colecciones. No obstante, si queréis estar más al día. Os recomendamos no solo estar al día de las novedades de ECC a través de su página web, sino también contactar con vuestra librería especializada más cercana y consultar con el/la librero/a. Se tratan de profesionales que sabrán orientaros acerca de las fechas de lanzamiento para que no os perdáis ni una de las series que os interesan. 

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No hace mucho os dije en un blog lo que pensaba de DC Rebirth, el reinicio de DC Comics tras la fracasada aventura de The New 52 (El Nuevo Universo DC para los hispanohablantes). A lo largo de varios párrafos compartí con vosotros "la pelusa de mi ombligo", opinando acerca de eso de convertir a Watchmen en "la culpable" del pasado reinicio tras Flashpoint, y el intento de Geoff Johns por volver a la esencia luminosa y esperanzadora de los superhéroes, a lo que tienen que ser en realidad.

 

Ahora bien, aunque había podido empaparme de lo que pasaba, echar un ojo a descripciones e incluso (¿para qué negarlo?) leer la edición digital, hasta este fin de semana no había tenido la ocasión de sostener en mis manos, traído directamente de EEUU, el one-shot de DC Universe Rebirth con el que se reinicia una vez el Universo DC en diversas series: Superman, Batman, Wonder Woman, Flash...

Lo cierto es que su (re)lectura ha sido una experiencia muy gratificante. Estamos ante un tebeo barato (2,99 dólares, una ganga) que contine un total de, atención, 80 páginas. Lo que viene siendo un especial a precio de cómic regular. Esto implica un montón de contenido condensado únicamente en un solo número. El cual, por cierto, tiene la dificil tarea de atraer a los lectores de vuelta a DC Comics. ¿Lo conseguirá?

Regreso a la esencia de los superhéroes

Lo primero de todo: Si estáis leyendo la serie de Liga de la Justicia o de Superman en su tirada española... NO SIGÁIS ADELANTE. Esta review viene con ciertos SPOILERS que os vais a querer ahorrar encarecidamente. Y es que DC Universe Rebirth ocurre después del número 50 de Liga de la Justicia y del número 52 de Superman. Hacednos caso, no vaya a ser que os llevéis luego un berrinche. Ahora, que si os dan igual los SPOILERS, entonces seguidnos después de este vídeo. 

 

Una cosa que tenemos que tener claro es que estamos ante un cómic que sirve de epílogo de todo el viejo The New 52 y de prólogo a la nueva etapa en DC Comics. Dicho de otro modo, es un cómic bisagra. Cierra todo lo sucedido hasta ahora desde Flashpoint y abre el camino para una nueva era de DC, volviendo a sus presupuestos más básicos, alejados de este viaje a la oscuridad, al mal rollo y al tono excesivamente serio y siniestro de sus historias. Una orientación que, tras varios años de malas críticas, ha demostrado que no funciona, muy a pesar de que la tendencia marketiniana más vaga y desdeñosa insista en tratar de dramatizar en exceso a los señores en capa y mallas que protagonizan estas historias para que se ajuste a lo que cierto sector de la población considera como "aceptablemente adulto".

Y es que las nuevas colecciones de DC Comics tras Rebirth parecen decididas a volver a la esencia más ingenua, que no por ello pueril, de los cómics. El regreso de Wally West, el Kid Flash y Flash durante los 90 hasta los 2000, parece así apuntar a esta tendencia. La idea de rescatar al viejo sidekick convertido en héroe (al que había sustituído una versión moderna y afroamericana en los cómics) indica que Geoff Johns, la principal cabeza de DC Comics para salir del marrón en el que andaban, va a regresar a los orígenes, a las raíces y a los supuestos clásicos, con las versiones más elementales de los personajes. Eso sí, a su vez lo hará rescatando lo mejor de The New 52. Porque, no nos engañemos, aunque escasas, había cosas muy buenas en el Nuevo Universo DC que merecen sobrevivir a este reinicio. 

 

De este modo, West sirve de nexo entre la regeneración "oscura" de The New 52 y la manera más clásica de entender los superhéroes. Mediante un regreso a sus orígenes, se nos recuerda que el génesis de muchos héroes y de sus ayudantes juveniles es cuanto menos blanco e inocente. No necesita recurrir a giros siniestros para encandilar al público o tan siquiera ser coherentes a ojos de un público excesivamente excéptico en los últimos años. 

Paralelamente, Johns se sirve del viaje de Wally para cerrar la puerta al Nuevo Universo DC, también resarciéndose de ciertos retcons (cambios en la continuidad y los orígenes de los personajes) para hacer balance y autocrítica de todo cuanto había producido hasta ahora. Geoff Johns critica las deciciones de cambiar relaciones sentimentales, los cambios de raza indiscrimiandos o incluso la crueldad de la industria de hacer desaparecer personajes de la continuidad "porque no se adaptaban a los planes editoriales". Este discurso meta, a su vez, viene siendo una crítica a Alan Moore y todo cuanto Watchmen representa: la tendencia al cinismo. 

Solitario y cruel monstruo

Seamos sinceros, Watchmen representa todo lo odioso de los superhéroes en los últimos 30 años. Lejos de aceptar la crítica desde dentro con la que Alan Moore dejó este sector de la industria casi con un portazo, las editoriales de superhéroes han perpetuado su discurso autodestructivo y emponzoñado, cargado de odio y veneno hacia lo que significaban los superhéroes, recubriéndolo de un aspecto cyberpunk o reciclado de los cómics de Frank Miller según convenía. Esta misma crítica, a su vez, la representan los últimos momentos de Pandora. Esta se enfrenta al Doctor Manhattan, quien parece ser el principal villano del nuevo DC con Rebirth, revelando que él es el siniestro arquitecto detrás de Flashpoint. Antes de morir desintegrada, de la misma manera que Rorschach en Watchmen, Pandora se encara con Manhattan en un callejón y le espeta: 

"Esto no esconderá lo que has hecho. Ha sido mi carga a llevar, mi maldición a sufrir aún así. La ingenua pequeña Pandora desató el mal sobre el mundo... Escepticismo, duda, corrupción... todas esas cosas en las que tu corazón cree. Pero al final había esperanza, y los héroes del universo la representaban. Su esperanza, su devoción, su amor por otros acabarán con lo que has hecho. Puede que se haya acabado para mi, pero demostrarán que te equivocas. Demostrarán que no eres más que un solitario y cruel monst..". 

 

Claramente, esta destrucción viene a ser una declaración de intenciones de Geoff Johns, señalando un problema interno de la industria, que denuncia a su vez con la muerte de Pandora, quien no es otra cosa que la personalización del Nuevo Universo DC. Su asesinato es también una manera de entonar un mea culpa y de quemar barcos y puentes, indicando que no se va a volver al Nuevo Universo DC, sino que se va a tratar de de orientar las historias de otra manera distinta. 

Ahora bien, si el truco le saldrá bien o los editores se echarán atrás es algo que aún está por verse. Recordemos que, más que nos pese, las editoriales suelen ser de las que se arrugan con facilidad ante la presión de los lectores. Todo sea que a Johns le dejen vía libre para desarrollar la trama. Por el momento, el guionista ha demostrado ser muy solvente con sus historias, siendo en buena medida el responsable del interés de los lectores. Esperemos que se mantenga este tendencia.

Ah, por cierto, ¡casi se me olvida! Que el dibujo de DC Universe Rebirth vaya firmado por Gary Frank y por Ivan Reis es ya un valor de por sí. El ilustrador de Batman Tierra Uno es uno de los grandes aciertos para ese cómic. A matacaballo entre el realismo de la citada novela gráfica y el estilo clásico de los cómics, Frank logra crear un auténtico puente entre dos maneras de alumbrar las historias de superhéroes. Su dominio de las expresiones faciales y de la anatomía dota de mucha calidad a este número único, revalorizando la historia. Además, gracias a las viñetas, organizadas de acuerdo a esa tendencia narrativa basada en la cinematografía, la lectura se hace muy digerible.

 

En resumen, DC Universe Rebirth es singularmente uno de los mejores cómics de DC en años. No solo en cuanto a discurso, sino también en cuanto a forma. Todo sea que en el futuro la editorial mantenga el interés y los nombres que van a ir asociados a sus colecciones principales. En principio, la cosa no pinta mal. Johns se mantiene al frente de ciertas series, Dan Abnett (Guardianes de la Galaxia) se pone frente a Titanes y Aquaman, Greg Rucka (Elektra - Lobezno: La Redendotora) se hará cargo de Wonder Woman y Dan Jurgens (La muerte de Superman) se encargará de Action Comics protagonizado por Lex Luthor. Lo dicho, la cosa promete. 

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