Reportaje

Dishonored 2 - Avance para PS4, Xbox One y PC del juego de Arkane

Por Borja Abadie
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Dishonored 2 está a poco más de un mes para salir al mercado y Arkane Studios y Bethesda nos invitaron a sus oficinas en Londres para jugar de primera mano a la nueva entrega de la saga. Os avisamos desde ya mismo, Dishonored 2 se puede convertir en uno de los mejores juegos del 2016 para PS4, Xbox One y PC.

Dishonored 2, lo nuevo de Arkane Studios y Bethesda huele a juegazo desde muy lejos. La primera entrega de la saga ya fue uno de los grandes juegos de 2012 gracias a su mezcla de sigilo, exploración, acción, una trama y un universo de juego muy originales y a su libertad de acción. Y eso por decir algunas de las virtudes que atesoraba Dishonored, porque hay muchas más: dirección artística soberbia, diseño de niveles espectacular, toma de decisiones que desembocaba en distintos finales, etc... 

El "hype", por lo tanto, está por las nubes para muchos. Bueno, pues después de dedicarle unas 3 horas de juego a una de las misiones de la historia que pudimos probar en el evento en Londres, puedo decir que las altas expectativas están más que justificadas. La misión que pudimos jugar es la Mansión Mecánica, la misma que podéis ver en el gameplay que encabeza este avance. Es la cuarta misión del juego, situada a unas 3 horas de empezar el juego, como nos comentan los propios desarrolladores durante la presentación. 

La emperatriz ya no es infantil

El argumento de Dishonored 2 nos sitúa 15 años después de los acontecimientos de la primera entrega. El personaje protagonista del juego original, Corvo Attano, logró instaurar a Emily Kaldwin, la niña emperatriz de Dunwall (el universo ficticio del juego) en el poder. Su gobierno ha traído prosperidad a el Imperio de las Islas pero, justo al comenzar nuestra aventura en Dishonored 2, Emily es destronada y convertida en fugitiva de la noche a la mañana.

Recuperar el trono será el objetivo principal del juego pero, esta vez, en lugar de ponernos en la piel de Corvo, el guardaespaldas de la emperatriz, también podremos controlar a la propia Emily. El prólogo estará protagonizado por Emily pero desde ese momento podremos escoger si completar la aventura con Corvo o con Emily.  

Emily ha crecido desde que la vimos en Dishonored y, gracias a las labores de entrenamiento del propio Corvo, se ha convertido en una joven realmente letal. Cada uno de los dos protagonistas contará con distintas habilidades y equipo, lo que añade aún más valor al factor rejugable de Dishonored 2. Nosotros, obviamente, completamos la misión con los dos héroes, para comprobar hasta qué punto se diferenciará la experiencia de juego con cada protagonista.

En la demo que pudimos jugar Emily contaba con tres superpoderes: Gran alcance, que le permitirá teletransportarse rápidamente a otras zonas del escenarios, del mismo modo que la habilidad Guiño de Corvo), Dominó nos dará la posibilidad de enlazar a varios enemigos (tienen que ser humanos) que correrán el mismo destino, de modo que si dejamos inconsciente a uno el resto también lo estará y Paso sombrío, que convertirá a Emily en una especie de ente sigiloso que nos ha recordado mucho al protagonista de The Darkness y con el que vamos eliminando enemigos pasando inadvertidos.

Además, también sabemos que Emily contará con otros poderes en la versión completa del juego, como Doble fantasmal, que creará un doble de Emily para distraer a los enemigos, Nube de moscas de la sangre, que atacará a nuestro rivales con estos mortíferos insectos y Transposición, que nos posibilitará intercambiarnos con nuestro doble fantasmal para despistar a nuestros rivales.

Por si fuera poco, también dispondremos de un arsenal más que decente, con balas explosivas para nuestra pistola, dardos tranquilizantes para nuestra ballesta, granadas, espirales cortantes, minas aturdidoras o el corazón, el artilugio que nos permitirá localizar los objetos ocultos del mapa, como runas y talismanes de hueso, que repiten de la primera entrega.

Corvo, por su parte, contará con sus clásicas habilidades, como Ralentí, que ralentiza el tiempo durante unos instantes, Guiño, para teletransportarse, Posesión, para ponernos en la piel de distintos animales, Ataque voraz, que invoca a un grupo de ratas para que devoren a los enemigos, visión tenebrosa, que nos permitirá ver a los enemigos tras las paredes, Ráfaga, que desata un torbellino que aturde a los enemigos, etc... Además, también tendrá nuevas habilidades, como el Asalto con guiño (que lanza a los enemigos según terminamos de hacer el guiño), por ejemplo. 

Las diferencias entre ambos personajes, en lo jugable, son bastante evidentes aunque no tan grandes como nos hubiera gustado. Eso sí, si tenemos en cuenta que la demos era la cuarta misión del juego y que sólo teníamos 3 habilidades disponible para cada héroe, se entiende que las diferencias no fuesen bestiales. Lo serán mucho más al avanzar en la aventura e ir desbloqueando nuevas habilidades sobrenaturales. No tenemos duda, porque en la demo ya se notaban esas diferencias que podrían ser mucho mayores más adelante. No obstante, quizás por la novedad o por lo chulos que están sus poderes, nos quedamos con Emily. 

Verdadera libertad de acción

Muchos juegos se apresuraron a prometer que ofrecen libertad de juego total para los usuarios. La mayoría de las veces, sin embargo, descubrimos que la libertad se "limita" a dejarnos escoger el orden en el que completamos las misiones o a explorar un enorme mundo abierto a nuestro antojo. Una de las grandes virtudes del juego original, y también de este Dishonored 2, es que la libertad es jugable, ya que Arkane pone a disposición de los jugadores una serie de habilidades para los dos héroes protagonistas que nos permiten escoger el modo en el que queremos avanzar en la aventura. 

Así, combinando todas las habilidades de las que os hemos hablado antes, las misiones se pueden afrontar de maneras muy distintas. Además, el sistema de progresión será mucho más completo que en la primera entrega, con un árbol de habilidades que nos permitirá modificar el comportamiento de nuestros poderes para ajustarlos a nuestra forma de juego. Así, por ejemplo, podremos modificar la habilidad de Gran alcance de Emily para hacer que en lugar de teletransportarnos hacia un lugar el poder tire de los enemigos lejanos hacia nosotros donde, porqué no, podrían aguardarles unas mortíferas trampas. De esta forma, en muchas ocasiones los poderes tendrán una versión letal y otra no letal. 

Esto es un gran acierto, porque uno de los problemas de Dishonored era que si jugábamos sin matar a nadie desaprovechábamos muchas de las habilidades sobrenaturales de Corvo, lo que hacía que la jugabilidad se volviese algo más repetitiva. Eso no sucederá en Dishonored 2.   

En la misión Mansión mecánica, la única que pudimos jugar, descubrimos varias formas de cumplir con los objetivos asignados. Nuestra tarea principal era acabar con Jindosh, un ingeniero algo chiflado, aunque también podíamos rescatar a Nokolov (el mismo personaje de la primera entrega) como objetivo secundario. Salvara a Nokolov era relativamente sencillo, aunque antes había que solventar un pequeño puzle activando distintas palancas y placas de presión para modificar las habitaciones de la mansión, algo que podemos hacer en casi todas las habitaciones del mapeado de la misión. 

Para acabar con Jindosh podíamos optar por la versión sangrienta e ir destruyendo y asesinando a todos los soldados mecánicos y enemigos que nos salían al paso o alcanzar al objetivo sin ser vistos dejando a todos nuestros rivales inconscientes (los soldados mecánicos no cuentan porque son robots). Además, para llegar hasta el laboratorio de Jindosh, en la zona más inaccesible de la mansión, también descubrimos varios caminos posibles, desde el que nos indica por defecto la misión hasta un atajo que nos lleva casi desde la primera habitación hasta la zona del laboratorio o incluso dejándonos caer desde lo alto de uno de los edificios para alcanzar la zona de mantenimiento teletransportándonos.

Como es marca de la casa, además, volverá la posibilidad de completar la aventura sin matar a ningún personaje del juego, para lo que tendremos que explotar las habilidades de nuestros héroes de un modo más sigiloso, dejando inconscientes a nuestros rivales e ideando fórmulas no letales para acabar con los objetivos principales que debemos asesinar/incapacitar en cada misión. 

Así, podíamos asesinar a Jindosh sin más o resolver otro puzle en su laboratorio para poder utilizar una silla eléctrica con la que sonsacarle la información que necesitábamos y dejarlo incapacitado. El puzle tenía su miga, ya que debíamos activar distintos módulos del laboratorio para restar la potencia eléctrica necesaria para activar la silla de tortura en cuestión. En el escenario, eso sí, encontrábamos una valiosa pista con la que solucionar el embrollo.  

También regresará a Dishonored 2 el sistema de caos, que medirá el impacto de nuestras acciones en cada misión, lo que modificará, con el paso de las mismas, el mundo de juego y, como resultado último, el final de la aventura que desbloquearemos. En esta ocasión, sin embargo, se añadirán varios tipos de estado para los enemigos forma aleatoria en cada partida. Así, habrá personajes "amigables", culpables y asesinos. De este modo, acabar con los enemigos de instinto asesino nos sumará menos puntuación a la medida de caos que si vamos aniquilando personajes "inocentes". 

La dificultad, además, es más alta que en la primera entrega. Era una de las quejas de los usuarios y Arkane Studios ha sabido hacer los cambios necesarios. Así, ya no resulta tan fácil esconderse de los enemigos. Por ejemplo, al asomarnos desde una esquina para ver una habitación repleta de enemigos ahora llamaremos su atención si nos quedamos demasiado tiempo observando.  

Se avecina uno de los grandes del 2016

Pero es que este Dishonored 2 es mucho más. El diseño de niveles, y eso que sólo hemos podido ver uno, nos ha parecido absolutamente brillante. Cada palmo de la Mansión mecánica está ahí por un motivo. Cada habitación, ventana, recoveco, etc... tiene una utilidad, ya sea para encontrar nuevos caminos, encontrar objetos ocultos o aprovecharlos para incapacitar o asesinar a nuestros rivales. La posibilidad de cambiar por completo el aspecto de cada una de las habitaciones de la mansión gracias a los ingenios de Jindosh activando distintas palancas, además, ofrecía un montón de opciones estratégicas distintas, tanto para quitarnos del medio a un molesto rival como para acceder a nuevas zonas, por ejemplo. 

La genial dirección artística termina de redondear una aventura que, por lo que hemos visto hasta ahora, promete convertirse en uno de los grandes juegos del año para PS4, Xbox One y PC. El nivel de detalle de los escenarios, el mimo con el que se ha diseñado cada rincón del mapa de juego y la forma de narrar el argumento (que por cierto ahora nuestros héroes tienen voz) es tan absolutamente magistral que sólo podemos referirnos a joyas de la talla de la saga Bioshock para encontrarle rival. 

Los escenarios están repletos de objetos coleccionables, recuperadores de energía, de magia, runas, tesoros, talismanes, etc... pero la verdad es que recorreríamos cada palmo de los escenarios igualmente si no hubiese nada de esto. Sólo por contemplar el diseño de los edificios, los interiores de las casas, los pósters, los elementos decorativos, las maquinarias steampunk, etc... ya estaríamos dando vueltas por los escenarios durante horas. 

Nuestro primer contacto con Dishonored 2, de esta forma, no ha podido ser más positivo. El cóctel jugable y visual que están preparando Arkane Studios y Bethesda tiene, con lo poco que hemos visto, todos los ingredientes necesarios para convertirse en una aventura inolvidable y en uno de los grandes juegos del 2016, no me cansaré de advertirlo. Esta joya llegará, para los que anden despistados, el próximo 11 de noviembre a PS4, Xbox One y PC.  

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