Reportaje

Dishonored: la Historia de su Mundo

Por Paco Delgado
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¿Qué tiene Dishonored que puede hacerlo tan especial para un 2012 que va a estar plagado de superproducciones, cuando Bethesda ni siquiera ha querido mostrarlo en la reciente última edición del E3?

Bueno, en las anteriores líneas está la primera pista: Bethesda. Una compañía que cuenta entre sus últimos lanzamientos con Fallout 3 y Fallout New Vegas u Oblivion, y que está a punto de lanzar RAGE, tras haber mostrado en la feria de Los Ángeles, además, Prey 2 y Skyrim, es garantía de que Dishonored no va a ser nada convencional, tenlo por seguro.

Pero luego está el guión, la historia que da forma a Dishonored. Y ahí, tampoco te vas a encontrar con nada convencional.

¿Quién está detrás de Dishonored?

Evidentemente, este punto de partida de Dishonored no puede producir un juego corriente. Y es que aquí tiene mucho que ver quién lo está desarrollando. Sus directores creativos son nada menos que dos veteranos de renombre. El primero, Rafael Colantonio, es fundador de Arkane Studios y responsable de títulos como Arx Fatalis o Dark Messiah of Might & Magic. El segundo, Harvey Smith, fue responsable de la creación de Thief y Deus Ex.

Y, además, un puntal básico de la estética de Dunwall y del juego está en manos de Viktor Antonov, responsable ni más ni menos que de la creación de Ciudad 17. Sí, el antiguo director artístico de Half-Life 2 ha puesto su sello en Dishonored. Pero, esto ya lo veremos mañana y en días sucesivos. De momento, dejad que Rafael y Harvey os presenten el mundo de Dishonored.

¿De qué va todo?

En Dishonored asumirás el papel de Corvo, legendario guardaespaldas de la Emperatriz de un mundo muy similar a la Tierra, pero cuyas significativas diferencias lo alejan definitivamente de pensar que estamos en cualquier lugar desconocido de nuestro planeta.

Corvo, para su desgracia, cae en una trampa en la que su protegida es asesinada frente a él, tras lo que es acusado del magnicidio y encerrado en prisión. La injusticia no impide que Corvo pase varios años encerrado, pero lo que el corrupto Lord Regente –quién posiblemente se encuentre tras el atentado– no sabe, es que Corvo no es considerado un personaje legendario sin razón. No es sólo un maestro del combate y la ocultación, sino que es un asesino dotado de poderes sobrenaturales, lo que unido a su habilidad con las armas y su instinto lo convierten en un formidable –y letal– enemigo al que enfrentarse.

Tras escapar de prisión Corvo debe decidir cuál será su siguiente paso: ¿buscar venganza? ¿Limpiar su nombre? ¿Hacer justicia? ¿Asesinar a aquellos que lo traicionaron? Eso, lo tendrás que decidir, y jugar, tú.

Pero, antes de meterte en faena, ¿no deberías conocer algo el universo de juego?

El mundo de Dishonored

En Dishonored, el gobierno de este extraño mundo se sitúa en la ciudad de Dunwall, un lugar con un notable parecido con un Londres alternativo –quizá de otra época, quién sabe–, pero desde hace tiempo un sitio nada recomendable para vivir, asolado por una terrible plaga. Las ratas extienden enfermedades por doquier, la población ha sido diezmada, los cadáveres se acumulan en las calles, en los edificios, los guardias de Dunwall los lanzan al agua en el puerto de la ciudad y la desolación recorre las calles de la capital del Imperio.

Este Imperio de Dishonored establece su principal área de acción en las Islas del Norte. Dunwall es la capital del Imperio y de la isla de Gristol, que junto a las islas de Morley, Serkonos y Tibia forman el archipiélago donde la civilización y sociedad del Imperio domina. Más al Este se encuentra el enorme continente de Pandyssia, pero en su mayor parte se encuentra deshabitado, aunque también es cierto que en su mayoría está inexplorado.

Corvo desarrolla su aventura de Dishonored en los límites de Dunwall, pero todo lo que rodea a esta fascinante mundo ha sido necesario para Arkane en la concepción del juego, para ofrecer mayor verosimilitud en el diseño de la civilización de Dunwall y de la historia de este universo. ¿Y cómo es, dices?

Todo partió en Dishonored de una idea sencilla. Imagina una Inglaterra, un Londres a finales del siglo XVI, en el que está a punto de estallar la revolución industrial en pocos años. Sin embargo, en Dunwall todo es ligeramente diferente. La industrialización de esta civilización no nace del vapor, ni del petróleo, sino del uso del aceite de ballena para producir energía eléctrica.


El Imperio controla la captura de los cetáceos, la gestión del aceite de ballena y del desarrollo industrial. Es una sociedad fuertemente jerarquizada: aristócratas, políticos, militares, civiles, comerciantes, prostitutas… Sí, bueno, lo que ocurre en Dunwall es, a veces, muy similar a la Tierra; otras veces, la tecnología y la acción se unen a cierta magia sobrenatural, como la que Corvo domina y que lo ha convertido en quién es… hasta la traición que lo coloca en prisión.


Mañana, seguiremos con el diseño de jugabilidad en Dishonored.

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