Reportaje

E3 2013: Avance de Rayman Legends

Por Laura Gómez
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El de Michel Ancel y Rayman no ha sido precisamente un camino de rosas. Rayman Origins tuvo retrasos y su secuela espiritual también los ha sufrido tras la pérdida de exclusividad. Hemos podido jugar a tres mundos completamente nuevos (diferentes a los de la primera demo disponible en Wii U) y hemos visto que este Rayman tendrá niveles musicales geniales y jefes finales muy complicados. 

En aquella primera demo gratuita que ofreció Ubisoft en la eShop de Wii U nos dimos cuenta de algo tremendamente importante: aún no habíamos encontrado otro juego que aprovechara mejor el uso del pad de la nueva consola de Nintendo. Podíamos trastear con todos los elementos del escenario mientras le facilitábamos (o no) el camino a nuestro compañero. Todo lo que aparecía en la pantalla del pad era susceptible de ser tocado, sin olvidar las cosquillas que podíamos hacerles a nuestros enemigos para entretenerles mientras el otro jugador les mataba. Cortar cuerdas, activar mecanismos, colgarse de lianas… Todo vale. Teniendo en cuenta las dos demos gratuitas que ya pudimos probar en Wii U, estos tres nuevos niveles que hemos tanteado confirman varias cosas.

Lo primero es que Rayman Legends destaca por su variedad. Si una de las claves de un juego es su diversidad, esa es una de las mejores sensaciones que podemos tener. Dos de los niveles nuevos que hemos probado son bajo el agua, pero no hay mayor parecido entre ellos que el medio acuático. Legends tiene un diseño de niveles realmente precioso: su cromatismo y su diseño varía no solo en cada nivel, sino prácticamente en cada tramo en el que cambiamos de mecánicas. Con este entorno, será imposible que el jugador esté quieto. El nuevo Rayman también  estará cargado de lums que recoger y podrán cambiarse de color para que tengan más valor. Este equivalente a las monedas de Super Mario es más escurridizo porque tiene vida propia.

 

¡No vayas hacia la luz! 

El primer nivel de nuestra prueba de contacto se desarrolla en un universo submarino en el que tenemos que evitar los enemigos que emiten luz. Si jugamos solos, podremos elegir entre Globox, el compañero inseparable de nuestro héroe, y Rayman. A lo largo de estos escenarios bajo el agua habrá mecanismos que tendremos que activar con la ayuda de Murfy para poder saltar de plataforma en plataforma. Estos mecanismos nos recuerdan a Portal y su interacción con los cubos de compañía, solo que nosotros utilizaremos a una rana voladora de ojos saltones para pulsar los botones.

Para superar estas secciones será muy importante la coordinación (más bien durante todo el juego) y tendremos que medir los saltos con ojo de relojero. En este primer mundo, los tonos en pantalla son azulados hasta que bajamos por unas tuberías de residuos y nos vemos bañados por una luz verdosa. Toda esta expectación con el entorno permitirá que avancemos con más ganas.

Creaciones locuelas

El segundo universo también es acuático, pero está a una excavación y una serpiente muy mala de convertirse en una película de Indiana Jones. Poleas, cuerdas, esquivar artefactos… Los arqueólogos no se estilan en esta fantasía, pero nuestro jefe final también será una criatura con unos cuantos años encima: un dragón con muy mala baba que escupe un láser morado. El fuego está pasado de moda.  Si lo jugamos entre dos, el rey de los diminutos nos ayudará a pegarle unos cuantos puñetazos más al dragón.

Estos dos primeros mundos son los más “tranquilos”, pero según avancemos, irán aumentando su velocidad de forma progresiva con plataformas que se desploman a nuestro paso. Apenas nos enteraremos, pero con este Rayman nos veremos manejando el gatillo derecho del pad (ZR), el control y el salto a la vez, sin arnés y de forma involuntaria, como si estuviéramos respirando.  

El mariachi más chachi

Todo ese dominio de los controles y el pulsar tantos botones en el momento justo tienen su principal reto en los niveles rítmicos. Más cercano a un Runner de Bit. Trip, este último nivel es sencillamente una locura. La melodía que suena nos indicará cuándo debemos saltar o golpear enemigos. Se nos colocarán delante de las narices filas (verticales) de esqueletos con chistera y bigote a lo Dalí. Y todo esto a partir del ritmo del “Eye Of The Tiger” de Survivor, pero en versión rumbera. Se hará necesario escuchar (y perder) un par de veces este nivel para hacernos al ritmo de la canción y llevar ese ritmo frenético de una forma más fluida. Esta fiesta mariachi es tremendamente colorida, llena de tonos pastel y confeti.

Los niveles musicales son tan exigentes que el más mínimo error nos hará reiniciar la sección. Gracias a dios, tendrá un sistema de autoguardado para no volvernos locos con los checkpoints. Aun así, y a raíz de las peticiones de los jugadores, Rayman Legends parece más complicado que su predecesor. Además, ha mejorado su resolución y…¡corre a 60 fps! Las primeras impresiones del título están llenas de plasticidad y buen hacer. No sabremos nada hasta su llegada el 29 de agosto, pero tiene muy, muy buena pinta.

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