Reportaje

E3 2013: Impresiones de Killer Instinct

Por Daniel Quesada
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Nos lanzamos a los mandos del imponente Arcade Stick de Mad Catz para echar nuestra primera partida a Killer Instinct para Xbox One. ¡Así lucha el estreno de Double Helix en la nueva generación de Microsoft!

Una de las grandes sorpresas que Microsoft desveló durante su conferencia del E3 2013 fue Killer Instinct para Xbox One, título que supondrá el regreso del genial arcade de lucha con el que Rare arrasó en 1994 en recreativas, y unos meses más tarde -ya en 1995- en SNES, mismo año en el que llegó a Game Boy. Después llegó Killer Instinct Gold a N64, el último representante de la saga... Hasta ahora.

Así, y tras casi 18 años de ausencia, hoy hemos podido echar nuestra primera partida a Killer Instinct para la nueva generación de Microsoft, que será uno de los primeros grandes trabajos de Double Helix en Xbox One y uno de los lanzamientos exclusivos más potentes de los primeros compases de vida de la consola next gen.

Nuestra víctima en la primera de contacto con Killer Instinct para Xbox One ha sido un incauto periodista que controlaba a Jago. Nosotros hemos elegido al otro luchador disponible en esta demostración: Sabrewulf. La suerte estaba echada.

Casi inmediatamente y, a los mandos de un enorme Arcade Stick de Mad Catz, el combate ha dado comienzo y con él el ansiado intercambio de golpes. El sistema de control es muy clásico y bebe de los títulos de lucha en 2D (hay cuatro botones de ataque). Por su parte, la velocidad a la que se suceden los golpes, bloqueos y demás movimientos es frenética, con una intensidad mucho mayor que la que muestran otros títulos de lucha, como Mortal Kombat o Street Fighter.

Los "Combo Breaker", cuando el rival está encadenando golpes, se ejecutan de forma muy instintiva, y los ataques especiales se realizan con sencillo movimientos de "cuarto de luna", propiciando que los combates sean muy dinámicos y accesibles.

Tras la finalización del primer 'round' por K.O, el vencedor encara el segundo con la energía que le restaba de su primer choque. Cuando esa energía "sobrante" se agota al recibir estopa, se recarga automáticamente su barra de energía de forma completa, por lo que el vencedor de la primera ronda siempre tiene ventaja a la hora de afrontar la segunda.

De todos modos, el combate puede dar un giro en cualquier momento gracias al indicador de "Ultra Combo", que se activa cuando apenas nos quedan unos pocos golpes para caer, y que permite desencadenar un ataque muy poderoso. Además del "Ultra Combo" y del "Combo Breaker" también podemos hacer "pupa" extra a nuestro rival golpeándole contra los bordes de los escenarios.

En lo referente al apartado técnico nos ha encantado la gran velocidad a la que se sucenden los movimientos y la vistosidad de los escenarios, que además se mueven y reaccionan, aunque no se destruyen, a los diferentes envites del combate. Menos espectacular nos parecido el modelado de los luchadores, que es correcto pero no particularmente destacable.

En definitiva: nuestra primera toma de contacto con Killer Instinct para Xbox One ha sido una grata sorpresa en el plano jugable (y eso que su tráiler en la conferencia de Microsoft nos dejó un tanto fríos), pero la verdad es que una vez que te pones a los mandos es muy fácil meterse de lleno en la acción gracias a la velocidad e intensidad de los combates. Eso sí, lo que aún tenemos que valorar con más calma es el toque "cartoon" que envuelve a todo el apartado artístico del juego, y en el que -de momento- no hemos visto ni rastro de gore

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