Avance de For Honor - E3 2016
Reportaje

E3 2016 - Avance de For Honor

Por David Martínez
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Uno de los juegos más misteriosos de Ubisoft, For Honor, por fin ha desenvainado su acero para meternos en una cruenta batalla entre guerreros de todas las civilizaciones. Lo hemos probado y nos contamos si consigue dar una estocada.

Otro de los puntales en la estrategia actual de Ubisoft (junto al tan comentado Watch Dogs 2) es For Honor, un título que llevaba en la sombra un par de años, pero que por fin muestra sus cartas: sangrientas batallas entre diferentes civilizaciones guerreras, con un estilo que recuerda por momentos a los musou tipo Dynasty Warriors.

Hemos podido jugar los dos primeros niveles, en la versión de PS4, que se llaman Lords and Cowards y Up the Beach. En el primero de ellos controlamos al caballero, armado con un mandoble, cuyo aspecto se puede seleccionar entre varios tipos. Eso sí, su rostro siempre permanecerá oculto bajo el yelmo.

Simulador de espadachín

En este primer nivel, nuestro objetivo es proteger al señor de un castillo que está siendo asediado. Los controles son la clave en For Honor, ya que replican la sensación de manejar una espada. Tenemos dos tipos de ataque, rápido y fuerte, qu podemos lanzar en cualquiera de los costados o a la cabeza. El sistema de defensa es el mismo: colocamos la espada en cualquiera de las tres posiciones para evitar que los enemigos nos alcancen.

Sobre este sistema hay pequeñas variaciones, como romper la guardia con un empujón (se activa con el botón cuadrado) o activar modos especiales llamados Furia y Venganza, que nos dan más velocidad y contundencia. Tenemos que equilibrar los ataques, ya que nuestra energía se agota pronto. Cuando eso sucede, nos volvemos más torpes y lentos... ¡Y es más fácil perder el equilibrio!

La simulación no acaba ahí: si un enemigo nos aturde, el HUD que nos indica por qué lado nos van a atacar desaparece, lo que aumenta la dificultad considerablemente. Por otra parte, cuando los debilitamos, podemos acabar con ellos con un golpe final. Podemos lucirnos con dos "remates" a elegir. Los personajes no podrán cambiar de arma ni empuñar un escudo

Desde luego, la mecánica de lucha tiene una personalidad propia en For Honor, pero el gameplay se vuelve repetitivo después de unos cuantos combates. Eso sí, hay que reconocerle que refleja el uso de las hachas y espadas de una forma mucho más realista que otros videojuegos. Las animaciones de combate y los entornos están muy cuidados, lo que compensa la repetición de enemigos. ¿Acaso un juego de este estilo ha conseguido librarse de ese problema? Además, la narrativa, con una voz en off que cuenta la leyenda de cada personaje, encaja bien con el resto de la ambientación.

En los dos niveles que estaban jugables en el E3 no hemos encontrado ningún puzle, ni zonas que explorar en el escenario, sino tan solo una sucesión de combates, que terminaban con enemigos finales más poderosos. Eso sí, estos últimos no alteraban su mecánica de movimientos.

El primer nivel termina con un juicio por combate y nuestra ordenación como caballeros. En el segundo, pasamos a controlar a un vikingo (que porta una impresionante hacha de guerra) en el asedio a un castillo de Japón, tal y como se vio en la conferencia de prensa de Ubisoft. Por su planteamiento y apartado técnico, recordaba a Ryse Son of Rome, aunque con un estilo de combate más técnico.

En definitiva, For Honor nos parece un juego satisfactorio y espectacular por momentos, pero que no parece estar pensado para todo tipo de público, sino aquel que busque un porcentaje de realismo superior al de otros representantes del género. Veremos hasta dónde llega cuando se lance el próximo 14 de febrero. Sí, en San Valentín...

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