Reportaje

Elige el mejor tablet para jugar

Por José Luis Sanz
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Quien tiene un tablet tiene una consola de videojuegos... ¿o no? El caso es que si estás buscando uno de estos aparatos para jugar, aquí te vamos a contar qué debes buscar exactamente cuando vayas a la tienda.

Los tablets han llegado para quedarse, desde que en marzo de 2010, Apple pusiera a la venta su iPad1 y arrasara vendiendo en todo el mundo millones y millones de estos aparatejos. Obviamente, Apple no es la única que vende estos aparatos ya que desde entonces, decenas de marcas se han subido al carro gracias a la 'universalidad' de Android.

No vamos ahora a contar todo lo que un tablet puede hacer aunque sí vamos a centrarnos en uno de los aspectos que más llaman la atención a los que los compran. Tanto es el interés de estos aparatos como ¿consolas? de videojuegos, que existen encuestas en las que se afirman que hasta un 60% de la actividad de un tablet se debe a la ejecución de videojuegos. ¿Os extraña?

¡¡Quiero un tablet potente para jugar!!

Llega el momento de analizar el mercado de los tablets y ver qué nos ofrece para disfrutar de todos los juegos (potentes, los buenos buenos) que se ponen a la venta tanto en la App Store de Apple como en la Play Store de Google.

Bien, aunque parezca una obviedad (que todos podemos constatar día a día), existen tantos juegos disponibles en las tiendas virtuales que muchos no necesitan de un hardware especialmente potente. Tanto es así que un porcentaje muy elevado de desarrollos siguen funcionando sin problemas en un iPad1 o en un tablet Android con GPU PowerVR SGX 540. Y es que muchas veces las limitaciones vienen más por la versión del sistema operativo que tenemos instalada que por la incapacidad del chip gráfico para ponerlo en marcha.

Otra cosa es que ya nos metamos en la harina de los AAA del tipo de Shadowgun, Infinity Blade I, II y (¿próximamente?) Dungeons, Dead Space, N.O.V.A. 3, Max Payne, Anomaly HD, Dead Trigger, etc., que requieren de un mayor despliegue gráfico y donde cada modelo de tablet (en Android sobre todo) ofrece rendimientos muy dispares y, lo más importante, efectos gráficos que varían sustancialmente dependiendo de la GPU.

De todos modos, os vamos a hacer mucho más sencillo elegir vuestro tablet para jugar con unas poquitas indicaciones de lo que, creemos, debe tener el tablet ideal para jugar con los títulos que más potencia nos piden.

Cuidado, lo barato puede salir caro

Como ocurre cuando uno va a comprarse un PC, muchas veces vemos anuncios de tablets (Android) por 99, 129 o 159€ con Android instalado. Si nos fijamos un poquito más y miramos sus specs (especificaciones técnicas), veremos que es ahí donde empiezan a cojear y que nadie vende duros a cuatro pesetas: pantallas pocos precisas, resoluciones de pantallas muy bajas, sistema operativo que no va 100% fluido, versiones de Android en desuso o, directamente, limitadas en muchas funciones.

Como es lógico, esos dispositivos sí que sirven para jugar con títulos como los Angry Birds, ¿Dónde está mi Agua? y cosas así, pero a los desarrollos gordos, gordos, los que piden chicha de verdad... nada de nada. Un Shadowgun, por ejemplo, tendrá más errores que Felipe Massa conduciendo su Ferrari. Así que si queremos rendimiento, nos olvidamos de estos modelos. Los borramos de la lista de la compra.

¿A qué segmento nos debemos dirigir entonces? Pues como ocurre en los PC con los chips gráficos (ATI o nVidia), en esto de los tablets hay compañías buscando convertirse en la proveedora de chips más utilizados. Apple va por libre, pero el verdadero berenjenal llega con Android y sus muchas configuraciones posibles, sobre todo, de sistema operativo.

En Apple son lentejas gráficas

Si una cosa buena tiene la compañía de los iPad y los iPhone es que su oferta es uniforme, monolítica, lo que garantiza que el rendimiento sea siempre el mismo a la hora de disfrutar tanto de los juegos más antiguos como de los más modernos. Así por ejemplo, cuando nos bajamos Infinity Blade II en un iPad2 o un iPad3 (el iPad1 no es compatible con este juego), el rendimiento es muy similar y sólo van a variar la cantidad de efectos gráficos y resolución que es capaz de poner en marcha el modelo más moderno con su pantalla retina y su GPU PowerVR SGX 543MP2 de 4 nucleos (en realidad el tablet tiene 5, pero el quinto es una especie de retén por si las moscas).

Todo lo demás es casi idéntico ya que en el fondo, la última revisión de Apple con el iPad3 lo que viene a hacer es poner en nuestras manos un iPad2 (en cuanto a rendimiento) que multiplica por 4 la cantidad de pixels que puede mover en pantalla, para lo que hace falta un procesador 4 veces más potente que el anterior. Por desgracia, la contrapartida a tanta resolución, efectos gráficos y potencia es que el iPad3 se calienta como un condenado (hasta navegando), es un pelín más gordo y pesa sensiblemente más que su hermano pequeño el iPad2.

Por lo tanto, si quieres gastarte al menos los 479€ que cuesta el iPad3 más sencillito (o los 399€ del iPad2 WIFI de 16GB), no tendrás que pensar mucho sobre si has acertado o no: un iPad2 ó 3 son una apuesta segura por potencia, calidad de pantalla, actualizaciones del sistema operativo y disponibilidad de los últimos desarrollos. No hay que olvidar que es la App Store la primera que suele recibir los lanzamientos de la mayor parte de las compañías.

¿Y esto por qué es así? Pues básicamente porque en Android es mucho más sencillo conseguir ¿piratescamente? los juegos y en el entorno Apple los usuarios suelen ser más propensos a comprar original, lo que provoca que el negocio sea más rentable (Apple es más del 80% del negocio de las apps). Prueba de ello es que muchos juegos que en la App Store cuestan dinerito, en el momento de aterrizar en la Play Store de Google lo hacen gratis y acudiendo al modelo freemium de negocio.

Por cierto, desde el lanzamiento del iPad2 (y por tanto del iPad3), los tablets de Apple pueden conectarse a televisores fullHD gracias a un adaptador HDMI (que se vende por separado) o al famoso Apple TV para jugar a pantalla completa o hacerlo en 'mirroring'. Con uno necesitamos un cable HDMI para llevar la señal a la tele y con el otro lo hacemos de forma inalámbrica. Más cómodo.

Y con Android llegó el lío

El sistema operativo de Google presume de ser abierto y libre y, desde luego, a fe que es así. No hay más que ver los cientos de configuraciones de hardware que hay disponibles o las miles de revisiones del sistema operativo que nos llegan vía compañías de hardware o vía comunidad de programadores. Así que en este maremagnum de cosas, vamos a fijar una serie de puntos esenciales que debe cumplir un tablet Android para jugar como mandan los cánones del buen hardcore-reconvertido-en-mobile-gamer.

Lo primero es que el tablet tenga un sistema operativo de tablet. ¿Obvio? No lo es tanto porque todavía hoy os podéis encontrar con alguno con Android 2.3 Gingerbread (o anterior), que era un SO de smartphones adaptado a un pantallón de 7 ó 10 pulgadas. El primer Android realmente pensado para tablets fue Honeycomb, la versión 3.0, aunque lo más seguro es que en el segmento medio-alto de tablets actual, ya os encontréis con Ice Cream Sandwich, que es la 4.0 (la 4.1, también conocida com Jelly Bean, sólo la lleva actualmente el Nexus 7 de Google).

Una vez que tenemos el SO nos vamos al hardware. Importante que el tablet tenga salida de vídeo para HDMI, para conectarlo a la tele y poder jugar como si fuera una consola de sobremesa. Hay muchos dispositivos que no lo llevan, así que preguntadlo antes no sea que luego os llevéis un pequeño disgusto. Al mismo tiempo, preguntad si llevan un puerto USB que os sirva para enchufar, por ejemplo, un pad de PS3. Si no lo tiene, por Bluetooth y con algunas apps es posible conectarlo.

Ya tenemos un buen sistema operativo, salidas de vídeo y entradas USB para un hipotético pad de control. ¿Qué es lo siguiente que buscamos? El chip gráfico. La potencia perruna para poner en marcha un juego a tope de posibilidades como Bladeslinger, que lleva anunciando su salida meses y todavía no lo hemos visto.

En Android nos encontramos con tres (hay muchos más) que, podríamos decir, son los más utilizados por las marcas que más venden en este mundillo: los Exynos que montan los Samsung, los Snapdragon de Qualcomm y los Tegra de nVidia. Hay más GPU vagando por el mundo Android, pero con estos tres, ya alcanzamos al 80% de los tablets que empiezan a merecer la pena para jugar.

De todos modos, si hay una empresa que está haciendo verdaderos esfuerzos por orientar sus chips (para dispositivos móviles) hacia el mundo de los juegos, esa es nVidia, que tiene actualmente en el mercado el llamado Tegra 3 como tecnología más avanzada, y que cada vez están montando más marcas en su tablets: Asus, Sony, Samsung, Google (Nexus 7), etc. ¿Hay muchas diferencias? Si os parece, vamos a hacerlo como se hacen estas cosas, que es con las pantallas de cómo se ve un mismo juego (Dead Trigger), en un mismo sitio del escenario, y para cada uno de los dispositivos:

Primero, así es como se ve en un Samsung Galaxy S3 equipado con un Exynos 4 Quad (¿dónde está el agua?) y calidad gráfica high...

Ahora en un Samsung Galaxy Tab 10.1 con Tegra 2 y calidad gráfica high...

Y, también, en un Asus Transformer Pad con Tegra 3 y calidad gráfica ultra high...

Y, finalmente, en un iPad 3...

Aunque en rendimiento es posible que el Galaxy S3 vaya muuuucho más fluido y los benchmark que obtengamos sean muy superiores al tablet con Tegra 3, lo cierto es que nVidia ha sabido vestir mucho mejor sus resultados, poniendo mucha de su experiencia en fabricación de GPU para PC y consolas y metiendo algunos efectillos de esos que gustan a los buenos gamers: que si reflejos, que si texturas de más calidad, que si ondas en el agua, que si gotitas, que si luces, etc. De ahí que si uno deja que su corazoncito graphic-gamer decida, nos tiremos de cabeza a por los cuatro nucleos del Tegra 3.

Además, nVidia está haciendo algo muy bien, que es surtir a los que tienen tablets equipados con Tegra 3 de juegos adaptados para aprovechar la potencia gráfica del chip. Es el caso de Shadowgun o Max Payne, que están especialmente optimizados para Tegra 3 y que muestran un nivel de detalle realmente sorprendente. Y si no, mirad este vídeo comparando versiones distintas del ya mencionado Dead Trigger. Es muy ilustrativo...

Entonces, ¿qué tablet me compro?

La primera decisión que debes tomar es si quieres Apple o no quieres Apple. Si quieres Apple, entonces no tienes dilema: vas a la tienda, sacas la pasta, pagas y a disfrutar en casa sin el temor de preguntarte si habrás fallado en la compra. Y es que como ya te comentamos antes, la oferta uniforme de la empresa de Cupertino, el rendimiento a prueba de bombas de sus iPads y la estrategia de las empresas de desarrollar sus juegos primero para ellos hace que la experiencia global sea sobresaliente. Cum Laude.

Sin embargo, en el mercado de los tablets Android hay mucha tela que cortar y porrones de cantos de sirena acechándonos cuando vamos a la tienda. La principal canción que oimos es la del precio: "baratoooo, baratoooo...". Hay rangos de precio de todos los colores y seguramente nos veremos tentados de ahorrarnos unos eurillos. Por experiencia os digo que los tablets Android que empiezan a rendir como sólo un gamer desea, son los que están por encima de los 350€.

Hay tablets de 7'' como los que comercializa Samsung (el Galaxy Tab 7 Plus) que cuestan 269€ y que te sirven perfectamente para jugar a todo. Desde un GTA III a un Max Payne o un Dead Space. Lo hacen con soltura gracias a su chip Exynos 4 Dual y a una resolución de pantalla más baja (1024x600) que en los tablet de 10''.

Pero ojo, las amenazas no están sólo en los segmentos inferiores de precio, también los hay arriba, en los de gama media-alta. Por eso, debéis mirar con ciudado porque existen tablets que pertenecen a generaciones anteriores y que todavía están a la venta a sus precios de salida. Es el caso de los Samsung Galaxy Tab 2 de 10'' o el Sony Tablet S que montan Tegra 2 (ambos superan los 400€) y cuyo rendimiento en juegos es muy bueno pero la relación calidad precio no está a la altura de un Tegra 3.

Y es que por lo que cuestan, tenemos opciones como los Asus Transformer Prime, el Asus Transformer Pad o el Google Nexus 7 (sólo eBay o importación) que montan Tegra 3 y que son más potentes gráficamente. Mirad esta demo 'tecnológica'.

Bonico, ¿eh? Y ahora, ¿qué tablet para jugar vas a comprarte?

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