Escuadrón Suicida desde las cenizas
Reportaje

Escuadrón Suicida: Desde las cenizas - Un cómic que debéis leer

Por Jesús Delgado
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Escuadrón Suicida: Desde las cenizas (Suicide Squad: Raise the flag) es un cómic muy recomendado, que supuso el regreso de John Ostrander al supergrupo que él creó durante los años 80 y que se convirtió en un título de culto gracias a su trabajo con la co-guionista Kim Yale.

Nuestra propuesta de hoy en materia de lectura, de cara al fin de semana, es Escuadrón Suicida: Desde las cenizas. Este cómic recoge la mini-serie completa de 2007 titulada Suicide Squad: Raise the Flag. Esta mini-serie, ya os avisamos, no tiene nada que ver con la película de David Ayer, protagonizada por Will Smith, Margot Robbie y Jared Leto. De hecho, ya os adelantamos también que su valor reside en que en nada se parece al Nuevo Escuadrón Suicida del Nuevo Universo DC, sino que su encanto radica en rescatar el sabor original de la serie.

 

Y es que Escuadrón Suicida: Desde las cenizas es un cómic que nada en la nostalgia, ya que precisamente su guionista no es otro que John Ostrander, creador del Escuadrón Suicida original, allá por 1987. La premisa de este cómic hila con el final de la serie original de Escuadrón Suicida que acabó en 1992 y con el regreso de muchos de sus personajes a la serie Checkmate (Jaque Mate). Más concretamente nos referimos, claro, al regreso de Rick Flagg, dado por muerto en la serie original y rescatado posteriormente.

Los detalles de este regreso se narran en este cómic, en el cual se presenta a un Escuadrón Suicida ya veterano, con algunos miembros integrados en él ya por deformación, como Deadshot o Tigre de Bronce. Otros, en cambio, llegan de nuevas al grupo como el segundo Capitán Búmeran, hijo del villano original. Sea como fuere, no se trata de una historia de orígenes, sino de una miniserie con el grupo ya formado y dispuesto a dar guerra. 

Escuadrón Suicida desde las cenizas

La trama, de hecho, arranca con las misiones clásicas del Escuadrón. Este marco, posteriormente, avanzará en el tiempo, hasta presentarnos a una nueva formación a cargo de Amanda Waller,  después de haber dejado a la Fuerza Especial X en barbecho una temporada. De ahí que se crucen el pasado y el presente del Escuadrón antes del reboot de 2011. 

Un cómic para fans del Escuadrón Suicida original

Directamente así os lo decimos. Si esperáis ver a Harley Quinn, el Diablo o cualquiera de los otros personajes de la nueva etapa que protagonizan la película, o inserciones gratuitas y sin ningún sentido del Joker, ya os decimos que no, que este no es vuestro cómic. John Ostrander, creador del grupo "recupera" a sus criaturas en este cómic, que huele a nostalgia ochentera. Lo cual, por cierto, le da un regusto añejo pero de sabor intenso que hace su lectura tan atrayente como atractiva. 

No es un cómic con las convenciones modernas de la industria, sino que se basa en una premisa clásica que recurre a los supuestos básicos de la serie: un grupo de criminales, puestos al servicio de EEUU para misiones sucias. Los hay más malvados, los hay menos malvados. Pero son un grupo de villanos, a fin de cuentas, no hermanas de la caridad. Ahora bien, este discurso, como todo, tiene matices, sostenidos por una diferenciación de todos y cada uno de los personajes, dotándoles a todos ellos de características personales, tanto a nivel visual como narrativo. Esto implica que todos los miembros del Escuadrón, incluso los que duran dos telediarios estén bien definidos y diferencias.

Y decimos lo de dos telediarios porque, precisamente, de eso va el asunto y el primer aliciente de Escuadrón Suicida: No hay inmunidad de guión. Todos pueden morir y al guionista no se le caen los anillos por eliminar a unos cuantos villanos. En algunos casos, como el de Deadshot esto último no se aplica, pero, en general casi nadie sobrevive en Escuadrón Suicida. Y, en este aspecto, Ostrander mantiene esta característica de la obra original, ateniéndose además a numerosos giros inesperados de guion para hacer la narración más interesante.

Escuadrón Suicida: Desde las cenizas

Por otro lado, hemos de decir que es uno de los retratos más interesantes de Amanda Waller, la directora del proyecto, cuya entrada en el cómic, con un look clásico, resulta tremenda gracias a su lapidaria sentencia. "El Muro" vuelve a postularse como es personaje complejo y rico, capaz de tener "cogidos por las pelotas" a un grupo de convictos y ni pestañear por un segundo. Recordemos que Waller, precisamente, fue un personaje revolucionario para su época: una mujer de mediana edad y afroamericana, al frente de un grupo de supervillanos. ¡Eso nunca se había visto y suponía un cambio total de roles en una industria con una fuerte tendencia masculina!

¡Soy gorda, negra, cascarrabias y menopaúsica! No creo que os las queráis ver conmigo.

-Amanda Waller-

Lo dicho, Ostrander se despacha de lujo con esta mini-serie, volviendo a traer de vuelta el tono original de su serie, más centrada en espionaje y black-ops que en la comedia o en supuestos fantásticos. Los únicos fallos notables que se le puede ver, además de que no reinventa la rueda y que la historia carece de pretensiones, es la caída en la tentación del guionista. Ostrander realiza un retcon (cambio de orígenes) de un personaje, desarrollándolo en esta historia. La ejecución en sí no está mal llevada, es la mera idea del retcon lo que empaña ligeramente la obra. Pero como este mismo cambio de orígenes es la excusa de la mini-serie, casi que podemos perdonarlo. 

Además de esto, hemos de hacer notar que algunas caras es posible que no os suenen si no sois muy fans de los cómics o desconocéis al grupo original. Cabe destacar, eso sí, que algunos personajes como el Conde Vértigo, Plastique o El General, que salen en este cómic, ya se dejaron ver en series de The CW, más concretamente en Arrow y Flash. 

Por otro lado, no hemos de perder de vista a Javier Pina, principal ilustrador de la obra, que cuenta con el apoyo de Jesús Saiz y del entintador Robin Riggs. Visualmente el cómic atiende mucho a las convenciones de la pasada década, refundiendo el estilo visual de los 80/90 con el de los 2000. Esto implica que supone un puente entre décadas, mostrando la evolución de los personajes y el contraste de estilos y de vestuario a lo largo de los años. Para los amantes del cómic, este detalle será muy agradecido por los amantes del cómic antiguo.

Escuadrón Suicida: Desde las cenizas

Las composiciones de Pina, ilustrador de La Cosa del Pantano, son muy claras y bien definidas. La anatomía de los personajes es correcta y no existe excesiva saturación de viñetas, más allá de donde es necesario. Por otro lado, el viñetado de las páginas responde a los principios cinematográficos de la pasada década, de ahí que su lectura además sea muy ligerita, en general.

En resumen, Escuadrón Suicida: Desde las cenizas es un cómic óptimo y que os recomendamos como lectura obligada si queréis saber más del Escuadrón Suicida. A pesar de tener poco que ver con la película, aquellos que hayáis conocido a estos supervillanos por esta, encontraréis en esta obra una perspectiva diferente y también muy rica, más solapada a la idea original de la serie, que a reinterpretaciones más modernas. 

Si os ha convencido esta review, os recordamos que Escuadrón Suicida: Desde las cenizas puede encontrarse en prácticamente cualquier comercio o tienda on-line dedicada a cómic. Su precio es de 19,95 euros.

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