Reportaje

Especial DiRT Rally - El test definitivo, por la revista Auto Bild

Por Rafael Aznar
-

DiRT Rally levantará una polvareda en PS4 y Xbox One el 5 de abril. Firmado por Codemasters, responsable de la mítica serie Colin McRae, este genial simulador pondrá a prueba nuestra pericia como conductores.

A partir del 5 de abril, los amantes de los simuladores de velocidad y del WRC van a estar de enhorabuena, porque Codemasters pondrá a la venta DiRT Rally, un juego que ofrecerá docenas de horas de diversión y que está dirigido a los jugadores más avezados y exigentes. La compañía ha tirado la casa por la ventana para crear el juego de rallies más potente que se pueda disfrutar en plataforma alguna. Será a partir de la próxima semana cuando podamos conectarlo a nuestras PS4, Xbox One o PC para subirnos a los coches más emblemáticos de la historia del campeonato del mundo.

El juego nos traslada a seis de los emplazamientos clásicos del Mundial de Rallies de la FIA (Finlandia, Suecia, Grecia, Alemania, Montecarlo y Gales) y ofrece dos posibilidades añadidas más que atractivas para cualquier aficionado: pilotar en la nueva y espectacular modalidad de rallycross y realizar el ascenso al Pikes Peak. Probablemente, ya sólo por esto, DiRT Rally debería ocupar un lugar en el corazón de los aficionados más 'hardcore' a los rallies, pero es que, además, el cuidado puesto en la creación de los paisajes, la dinámica del juego o detallazos como la posibilidad de llevar a cabo el 'ascenso hacia las nubes' con la pista asfaltada, como está ahora el Pikes Peak, o de gravilla, como estuvo hasta 2010, hacen pensar que este título puede ser un punto de inflexión en la historia de los juegos de rallies y, claramente, la continuación de esta saga de éxito.

¡¡Imagínate pilotando ese Subaru Impreza!!

El juego cuenta con la licencia del FIA World Rallycross Championship y se convertirá en el preferido de quienes, en su día, disfrutaron del mítico Colin McRae Rally y aquellos primeros simuladores basados en este campeonato, por muchas razones. La primera es que, de inicio, te ofrece un catálogo de coches con los que a cualquiera se nos haría la boca agua: el Subaru Impreza con el que el escocés ganó el WRC en 1995 es, de hecho, el world rally car con el que abres boca en este juego, aunque, según vas acabando etapas y pruebas, tu hucha engordará y podrás cambiar de vehículo hasta ponerte a los mandos del Volkswagen Polo WRC con el que el prestigioso piloto Sébastien Ogier se ha proclamado tricampeón mundial.

Una cosa que nos ha gustado de este juego es que no necesitas completar un rally para hacer caja, algo que podría hacer tedioso el asunto de ver subir nuestra cuenta, ya que DiRT Rally no está hecho para principiantes, precisamente, y, además, cada uno de los rallies tiene doce tramos y algunos son extremadamente largos (hasta 16 kilómetros). Se puede seleccionar el nivel de dificultad, pero, elijas el que elijas, va a requerir de ti el máximo como piloto.

Física para pilotos exigentes

La física de los movimientos del coche está increíblemente lograda. De hecho, no tiene nada que envidiar a las últimas entregas de Gran Turismo o Forza Motorsport, lo que, ya de inicio, hace de éste el juego de rallies más exigente. Los comentarios del copiloto y la sobreimpresión de sus notas en la parte superior de la pantalla te ayudarán, pero, para sacar el máximo de esto, tendrás primero que adaptar tu conducción y tu forma de pensar para convertirte en un auténtico Sébastien Loeb: prácticamente todas las pruebas son sobre superficies muy variables y deslizantes. Así, en la mayoría de los tramos, sólo sacarás el mejor tiempo si aprendes a deslizar el coche tirando de freno de mano con la anticipación justa y encuentras un único punto para cortar la curva, lo cual suele ser justo por donde a Codemasters le ha dado por colocar un pedrusco gigante. La omnipresencia de las mencionadas rocas, cuando no árboles, taludes o montones de nieve, dará al traste con tu 'scratch' en cuanto te salgas mínimamente de la pista.

Todos estos accidentes los tendrás que pagar con una sanción de tiempo que puede ir de los nueve a los quince segundos, pero, además, le pasan una clara factura a tu coche. Al final de los tramos, siempre se nos da la oportunidad de repararlo, pero, durante el tiempo que estuvimos probando DiRT Rally, la bolsa de piloto no nos alcanzó ni siquiera para planteárnoslo.

Y es que este juego, como decíamos antes, requiere un tiempo de acoplamiento, a pesar de que su calidad gráfica y su riqueza estética generan una inmersión total y la adaptación a la sensación de velocidad es inmediata, al contrario de lo que nos ha pasado con muchos otros juegos. Aquí, aunque tengas las manos peladas de otros simuladores de velocidad, salvo que sean de este género, de poco te va a servir, ya que conducir un coche de rallies no tiene nada que ver con ir rápido en un circuito.

Como pronto podrás comprobar en DiRT Rally, ser piloto en el WRC es una disciplina que requiere una técnica de conducción extremadamente desarrollada, pero, al mismo tiempo, rapidez de pensamiento, buenas dosis de memoria y, sí, también estar un poco chiflado.

Contenido creado por Auto Bild para Koch Media

Lecturas recomendadas