Reportaje

Gamescom 2013: Impresiones de CoD Ghosts

Por Rafael Aznar
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Call of Duty Ghosts ultima su plan de batalla para el 5 de noviembre. En la Gamescom 2013, hemos probado su multijugador durante una hora, para hacernos una idea de por dónde irán los tiros. Hemos visto tres mapas y tres modos de juego.

Como cada año, el deber ha vuelto a llamar a nuestra puerta. Después de cerrar la trilogía de Modern Warfare hace casi dos años, el estudio Infinity Ward ya está ultimando Call of Duty Ghosts, su nueva visión de la saga de disparos más exitosa del siglo XXI. Durante nuestra estancia en Colonia, hemos podido echar el guante al multijugador, que contará con varias novedades, en forma de siete nuevos modos de juego, posibilidad de personalizar a nuestro soldado o mayor conectividad social.

De todo eso os hablamos ya la semana pasada, tras la presentación mundial que realizó Activision, así que vamos al meollo de la cuestión: qué sensaciones transmite el multijugador de Call of Duty Ghosts. Lo hemos probado con un mando de Xbox One, aunque no había ningún tipo de vibración en él, por lo que es muy probable que el hardware fuera de PC.

Alquitranando nuevos caminos

Durante la hora de la que dispusimos, pudimos probar tres modos de juego de Call of Duty Ghosts: Team Deathmatch (Duelo a muerte por equipos), Search and Rescue (Búsqueda y rescate) y Blitz. También deberíamos haber tenido acceso a Cranked, pero, en las votaciones entre partida y partida, casi nadie lo marcaba, así que nos quedamos con las ganas.

En dichos modos de juego, se enfrentaban dos bandos: el de los Ghosts y el de la Federación. De Duelo a muerte por equipos, poco se puede decir: es el modo más típico de la saga, con dos equipos de hasta seis jugadores enfrentándose. En cambio, Search and Rescue es una revisión del modo Baja Confirmada. Se disputa por rondas, de modo que, si un soldado es abatido, deja caer su chapa de identificación. Si la coge un rival, queda ya eliminado hasta la siguiente ronda; si la coge un compañero, puede volver a la acción. Gana la ronda el equipo del último soldado que quede en pie.

Blitz fue, sin duda, el modo que más nos gustó. Se trata de un modo alternativo, a caballo entre Captura la Bandera y Dominación. Cada equipo tiene un punto del escenario que hace las veces de cuartel, como si fuera una base de béisbol: hay que intentar entrar en el círculo enemigo y, a la vez, evitar que los rivales lleguen al nuestro. No gana el que más muertes acumule, sino el que más veces logre acceder a la base enemiga: cada vez que alguien lo logra, “se teletransporta” y la base queda inoperativa durante diez segundos, tiempo durante el cual no se puede penetrar, para que al equipo defensor le dé tiempo a reorganizarse.

El otro modo de juego que ya se ha anunciado es Cranked, que, como hemos dicho, no hemos podido probar. En él, a medida que un jugador acumule rachas de bajas, incrementará su velocidad de movimiento, pero, si pasa demasiado tiempo sin volver a abatir a nadie, explotará como si fuera una bomba.

Tres mapas de ambientación muy diversa

Nuestra toma de contacto con el multijugador de Call of Duty Ghosts en la Gamescom 2013 nos permitió conocer al detalle tres de los mapas que habrá: Strikezone, Whiteout y Octane.

Strikezone está localizado en los aledaños de un estadio de béisbol golpeado por la destrucción. Es un mapa de tamaño bastante reducido, con numerosas esquinas “ratoneras” y habitaciones a las que acceder. Octane, por su parte, es un mapa a cielo abierto, en un suburbio donde no faltan una gasolinera o un club nocturno (sólo vemos la fachada). Finalmente, Whiteout es el mapa que más nos ha gustado, pues se trata de una zona ártica de tamaño mediano, con varias casas de madera y cubierta de nieve.

La ambientación, por lo general, nos ha satisfecho, ya que no se ha reciclado nada de entregas anteriores. Ahora bien, nos ha dejado bastante fríos la supuesta presencia de elementos dinámicos en los mapas. En Octane, por ejemplo, se podrá derribar el techo de la gasolinera que hay, pero nos hemos dedicado a probar a disparar contra una verja de madera y no ha saltado ni un solo tablón. No sabemos de qué consistente árbol estaba sacada su materia prima… En ese apartado concreto, parece que el título de Infinity Ward no va a aguantar la comparación con Battlefield 4. No obstante, el título correrá a 60 fps en todas sus versiones, y no sólo en la de nueva generación, así que eso será un punto a su favor.

Sintiendo el campo de batalla bajo tus pies

En términos de control, Call of Duty Ghosts es muy continuista, y hace bien, pues, si algo caracteriza a la saga, es la agilidad y la fluidez de su manejo, que se traducen en refriegas muy rápidas y satisfactorias. Para darle un mayor realismo, ahora se puede saltar sobre las coberturas de forma más “orgánica”, así como tirarse por el suelo para evitar ser alcanzado.

En la demo, había seis clases de soldados disponibles, aunque la única diferencia era el arma principal, pero no así la secundaria o los objetos, que eran iguales para casi todos, suponemos que por ser aún una versión inicial. Eso sí, tuvimos tiempo de ver en varias ocasiones la racha de bajas del famoso pastor alemán, que no dudó en lanzársenos a la yugular y dejarnos hechos unos zorros. También conseguimos abatirlo en alguna ocasión, no os vayáis a pensar…

Aunque pueda parecer una nimiedad, hay que destacar la gigantesca mejora del audio. El ruido de las balas y las explosiones es más inmersivo, pero lo importante es que los soldados gritan y dicen cosas relacionadas con lo que está aconteciendo en el campo de batalla. Os ponemos sólo dos ejemplos de los que oímos durante nuestra toma de contacto: “¡Cuidado, hay un francotirador encima del camión!” o “Veo gente moviéndose dentro del motel”. Efectivamente, fuimos testigos de esas dos situaciones y era verdad lo que decían los soldados. Esperamos que se implemente bien con el doblaje al español, ya que puede ser muy útil y hacer que, por ejemplo, esos odiosos seres llamados camperos tengan las horas contadas.

Otra novedad de las partidas es que, a veces, habrá un maletín por el escenario. El que lo tenga en su poder, podrá cumplir un objetivo temporal para sumar más puntos, como, por ejemplo, acumular dos muertes con un arma determinada. Si alguien mata al portador, el maletín cae al suelo y puede cogerlo otra persona.

Respecto a la personalización del soldado, se podía trastear brevemente con el género, su cabeza, su casco, su uniforme, su símbolo, el fondo y la chapa del clan. En la demo, apenas había un par de opciones en cada apartado, pero se supone que la versión final incluirá hasta 22.000 variantes, para que nuestro soldado no sea igual a ningún otro. En cuanto a la conectividad social, hemos visto que, ya sólo en las salas de espera entre partidas, se podrán hacer todo tipo de comparaciones con otros usuarios: ratios de bajas-muertes, armas preferidas, victorias, tiempo jugado… A eso, se añadirá la compatibilidad con smartphones y tablets.

Se viene una batalla entre superpotencias

Inicialmente, teníamos miedo de que Call of Duty Ghosts fuera demasiado continuista. Es cierto que no supone una revolución dentro del género de los shooters, pero el contacto con su multijugador nos ha dejado buena sensación: el control sigue siendo excelente, el sonido da una nueva dimensión a las partidas y sólo está por ver si el sistema de elementos dinámicos de los mapas no acaba siendo “un quiero y no puedo”. Estamos deseando poder convertirnos en un fantasma de la guerra. ¿No oís cómo nos llama a filas el deber?

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