Reportaje

Gamescom 2013: Impresiones de Dying Light

Por Rafael Aznar
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Dying Light, el sucesor espiritual de Dead Island, se ha dejado ver en forma de demo jugable en la Gamescom 2013, y nos ha dejado encantados. ¿Os imagináis el “parkour” de Mirror’s Edge mezclado con zombis, un mundo abierto y un significativo ciclo día-noche? Existe, y funciona de maravilla.

Los zombis han sido siempre un fenómeno muy atractivo, pero, en los últimos años, su voracidad ha crecido hasta límites insospechados. Sagas como Dead Rising, Left 4 Dead, Resident Evil o The Walking Dead los han hecho triunfar en el mundillo de los videojuegos, igual que Dead Island, cuyo estudio desarrollador, Techland, ya tiene entre manos un nuevo proyecto que apunta buenísimas maneras.

Dying Light será un título que se ambientará en un mundo abierto, pero con dos importantes particularidades. La primera es que habrá un ciclo día-noche que modificará por completo el comportamiento de los zombis. Durante el día, serán hostiles, pero, más o menos, serán unos zopencos no demasiado difíciles de abatir. Sin embargo, cuando desaparezca la luz del sol, se convertirán en auténticos depredadores, capaces de correr a toda velocidad o trepar por cualquier superficie. Precisamente, esto último entronca con la segunda peculiaridad del juego: el “parkour”. Los saltos y las plataformas serán la base del juego: podremos dar brincos, agarrarnos a salientes, lanzarnos por debajo de puertas…

En busca de un nuevo amanecer

En la Gamescom 2013, hemos tenido acceso a una nueva demo del juego, que corría en PC, pero con el mando de PS4. Aún nos quedan muchos juegos por probar, pero, de momento, hay pocas cosas que nos hayan gustado más, seguramente por el enorme parecido que tiene el control con el del mítico Mirror’s Edge. Los movimientos para saltar por los tejados o superar muros nos han hecho sentir igual que con Faith hace ya un lustro.

La misión de la demo nos proponía movernos por un pequeño poblado para activar una serie de trampas con las que contener a los zombis de cara a la noche. Precisamente, la demo empezaba de día y terminaba de noche, lo que nos permitió comprobar la enorme diferencia que habrá entre los tranquilos zombis diurnos y las malas bestias nocturnas.

El sistema de combate será una traslación directa del de Dead Island. Así, los objetos para atacar cuerpo a cuerpo, como llaves inglesas o hachas, serán básicos. Los golpes físicos también tendrán su importancia, en forma de patadas de judo o patadas voladoras “a dos piernas”, al más puro estilo de la lucha libre.

Del mismo modo, se podrán activar diferentes trampas, como coches bomba o planchas electrificadas. También habrá “trampas” para la noche, como la posibilidad de encender una farola momentáneamente, para cegar a los no muertos que nos estén siguiendo en ese momento. Peso, sobre todo, lo más importante para dar esquinazo a los zombis será saltar y ponerles obstáculos de por medio, con la opción de entrar en numerosas casas, saltar por ventanas, escalar muros, caminar por encima de toldos…

Dando el salto de generación

El juego de Techland verá la luz tanto en PS3, 360 y PC como en Xbox One y PS4. La versión que pudimos ver era la de PC, como ya hemos dicho, pero nos pareció que lucía infinitamente mejor que Dead Island, una saga que tiene en el apartado técnico uno de sus mayores lastres. Es cierto que había algo de “popping” de vez en cuando, pero el estado de desarrollo es muy temprano aún. A pesar de ellos, los efectos lumínicos y la fluidez del “parkour” nos dejaron sorprendidos.

Tuvimos ocasión de charlar un rato con Radoslaw Malicki, programador del juego, y nos dijo que, aunque aún lo están ajustando, es probable que el cooperativo siga siendo para cuatro personas, como en Dead Island. Cuando le preguntamos por la fecha, no quiso ser muy específico: “en algún momento de 2014”. Aunque aún falte para ese momento, conviene estar atentos a Dying Light, al que no sería descabellado calificar como un Mirror’s Edge con zombis y con padres polacos en lugar de suecos. “Todo es mejor con zombis”, nos comentaba entre risas Malicki…

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