Guardianes de la Galaxia
Reportaje

Guardianes de la Galaxia 2 - Así vimos el estreno en Dolby Cinema

Por Jesús Delgado
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Guardianes de la Galaxia 2 se estrenó este viernes. Nosotros pudimos verla en la sala Dolby Cinema de los cines Cinesa del CC La Maquinista. Esta fue nuestra experiencia.

Guardianes de la Galaxia 2 ya puede verse en cines. Ahora bien, nosotros os vamos a dar un poco de envidia. Y es no solo fuimos al mismo estreno, sino que la vimos por todo lo alto. El viernes pasado, 28 de abril, Dolby Laboratories España organizó en colaboración con Cinesa un pase para medios en los cines Cinesa del Centro Comercial La Maquinista de Barcelona (Carrer de Potosí, 2). En él se mostró cómo es la experiencia de visionado de una película de estas características en una sala Dolby Cinema.

Para los que esto os suene a chino, las salas Dolby Cinema son un tipo de salas de cine bastante exclusivas y aún bastante reducidas en número. Al menos en lo tocante a España, que cuenta con la segunda en Europa de cinco hasta ahora construidas, siendo esta tan solo una de las setenta existentes en todo el globo.

Pero vamos paso a paso. Primero os vamos a contar qué es esto del Dolby Cinema y luego os pasaremos a contar qué nos pareció la película de Guardianes de la Galaxia vol. 2, vista en este tipo de sala. 

¿La sala de cine definitiva?

Hombre, no vamos a sentar pica en esto, pero tampoco vamos a quedarnos muy lejos. Lo cierto es que la sala Dolby Cinema que visitamos tiene las características suficientes como para postularse para este título. Según nos explicó David Hernández, responsable de ventas para Europa de Dolby, la sala Dolby Cinema reúne una serie de requisitos que convierten la experiencia de visionado en algo realmente atractivo. 

Para empezar, la sala está construida pensando en generar una experiencia única en el espectador. Esto ocurre desde el hall de entrada, marcando el camino hacia la sala con una luz distintiva, en este caso un tipo de azul cian. Posteriormente, al cruzar la puerta de la sala Dolby Cinema, damos paso a una antesala, un pasillo que proyecta un montaje con luz y sonido creado ad hoc por los estudios responsables del filme, que sirve de introducción al visionado, presentando el tono de la película e introduciendo emocionalmente al público a lo que va a ver.

Propiamente en la sala, encontramos que ésta ha sido construida para asegurar que la proyección se realice sin ningún tipo de impedimento. Esto es, por un lado la disposición de los asientos se ha realizado en forma curva, asegurando que la cabeza del espectador no deba girar más de 20º grados para estar orientada frente a la pantalla. Por otro, la inclinación entre filas asegura que no tengamos que lidiar con la molesta cabeza del ocupante de la butaca de enfrente. 

Paralelamente, el sonido y la acústica pretenden ser excepcionales, ya que de manera individual, las butacas no amortiguan la exposición auditiva. El reposacabezas resulta cómodo, pero no por ello enmudece lo que oímos. En tanto, los altavoces permanecen ocultos, atendiendo a estudios de psicoacústica, que demuestran que la conveniencia de ocultar el foco de sonido, en aras de crear mayor realismo sonoro.

Mejor sonido, mejor visionado

Además de estos detalles de arquitectura y diseño de sala, explicó David Hernández, la sala cuenta con dos tipos de tecnologías integradas, el Dolby Atmos y el Dolby Visión. La primera de ella es una tecnología que se está aplicando ya en la grabación de de películas de manera habitual a día de hoy, siendo un salto cualitativo enorme por delante del Dolby habitual. 

Dolby Atmos recoge y reproduce el sonido de objeto, pudiendo reproducir hasta 128 objetos por escena a en sala. Cada uno de ellos se emite por uno de los 83 altavoces ocultos, permitiendo "engañar" al oído y simular el movimiento de objetos, creando la sensación acústica de que todo cuanto pasa en pantalla rodea al espectador y que este está dentro de la película. Esto, por cierto, se realiza en base a las especificaciones y mezclas realizadas en estudio por el diseñador de sonido de la película que se proyecta, conservando la máxima fidelidad sonora respecto al material original.

Además, estudios demuestran que el modo en el que trabaja Dolby Atmos, con sus canales diferenciados y también con los altavoces ocultos, son capaces de generar una falsa sensación térmica en el cerebro. O sea, hacer creer al público de que está en una atmósfera y en un clima determinado solo con la exposición al sonido. Esto, por ejemplo, ha ocurrido con películas como Gravity o Everest, en donde el sonido jugó una baza importante de la narración, haciendo que el público saliera de la sala pensando que había estado en el vacío del espacio o en las altas lomas del monte.

En tanto, Dolby Vision es un tipo de tecnología HDR, de alto contraste, que busca mostrar el color específico. Habitualmente en cine, lo que encontramos son aproximaciones al color real. Los blancos y negros realmente se mueven en escalas de grises. En este caso no ocurre así, lo blanco es blanco y lo negro es negro, creando un contraste muy definido. Esto se debe a que cada píxel cuenta con una definición de color brutal. Este tratamiento, además, no solo se aplica a estos dos colores, sino al resto. Incluido un color tan complicado de mostrar en pantalla como el rojo. De ahí que este tipo de tecnología siempre muestre aproximaciones muy reales del color original, no simulaciones de este. Esto permite una inusitada calidad de imagen, que saca provecho de la enorme pantalla de la sala. 

Otro detalle son los proyectores en 3D. La sala muestra una gran calidad de imagen en 2D de manera singular, pero si quisiera exhibirse una película en 3 dimensiones, podría hacerse con bastante ganancia. Los proyectores láser 6 P de la sala proyectan las películas con un 80% de eficiencia lumínica. Normalmente, las películas en 3D se ven bastante oscuras, esto no ocurre con los de esta sala (lo comprobamos), llegando a alcanzar los 14 Foot lambert. De ahí que el visionado sea mucho más plácido y no canse la vista.

Ahora bien, tras todas estas virtudes, ¿cómo fue la experiencia de ver Guardianes de la Galaxia 2?

Experiencia Dolby en Marvel

Ciertamente, la sala Dolby Cinema de Barcelona saca provecho a las características estructurales. Como bien se prometió, el visionado resulta muy plácido y cómodo. Las butacas y su disposición permiten al espectador ver la película de lujo, independientemente de si estás en un extremo en una posición centrada. La inclinación y la forma de las butacas hacen que aguantar sentado dos horas no sea incómodo. Máxime con el espacio entre butacas y filas, que permite estirar las piernas lo suficiente.

Dicho esto, podemos entrar a valorar si el Dolby Atmos y el Dolby Visión, tecnología con la que Guardianes de la Galaxia 2 fue grabada, ofrece lo que se nos ha asegurado.

Podéis leer la crítica de Guardianes de la Galaxia vol. 2 aquí

En el caso del Dolby Atmos, la respuesta es claramente afirmativa. La calidad del sonido es sobresaliente. No solo contamos con una experiencia inmersiva, que nos hace pensar que estamos dentro de la película, sino que los canales de sonido y los objetos quedan bien definidos. Esto, por ejemplo, se aplica a cómo efectos de sonido, voces y BSO no se solapan entre sí, sino que se diferencian entre sí. Además, efectivamente, los objetos dan la sensación acústica de moverse y queda bien patente por dónde viene el sonido, envolviendo y creando atmósfera. Esto, por cierto, se hace muy grato en las secuencias en donde hay mucho ruido (como la batalla final) en la que los sonidos son sutiles (como las escenas del planeta boscoso, en donde el ruido ambiente del bosque nos envuelve).

No podemos decir que el Dolby Vision nos impactara mucho. Eso sí, seamos francos, la calidad de imagen es incuestionable y espectacular, pero no pudimos apreciar todo su potencial en esta película. Ciertamente, los colores son muy vivos y se les saca provecho en escenas en las que el colorido y los contrastes son muy acusados, pero nada que nos dejara con la boca abierta. Aún así, insistimos, hemos de decir que es de las mejores calidades que hemos visto en sala.

En resumen, la opción de ver Guardianes de la Galaxia vol. 2 en Dolby Cinema no es nada mala y sí a tener en cuenta. Resulta un tipo de opción que ponderamos que quizá debería ampliarse a otras salas del territorio nacional. Su coste por entrada solo se encarece un par de euros y, como capricho ocasional, para ver un título concreto con la mayor comodidad y calidad posible es algo a tener en cuenta. Se trata de un pequeño placer cinéfilo a consentirse cada cierto tiempo sin que sangre demasiado el bolsillo. 

Como nota de color para el futuro, existen numerosas películas en el horizonte que se proyectarán en este tipo de salas. A saber, Alien: Covenant, Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, Wonder Woman, el remake de La Momia, La Liga de la Justicia... películas que mejorarán ostensiblemente en salas tipo Dolby Cinema.

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