Harley Quinn Calor en la ciudad
Análisis

Harley Quinn: Calor en la Ciudad - Review del vol. 1

Por Jesús Delgado
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Harley Quinn: Calor en la Ciudad es el volumen 1 del cómic de la infame antiheroina de DC que encarna Margot Robbie en las películas Os contamos todo en la review de este tomo de Amanda Conner y Jim Palmiotti.

Cuando hace unos años se anunció que Harley Quinn tendría serie regular y propia, hubo bastantes voces escépticas con ella. ¿Cómo podía la eterna sicaria enamorada del Joker sostener por sí sola una serie abierta? Y más teniendo en cuenta que su rol de personaje de apoyo y cómico. Ya había sido una pasada meterla en Escuadrón Suicida con el Nuevo Universo DC, ¿pero estaba preparada Harl para su propia serie? 

La verdad es que el resultado fue una sorpresa. Con unos guiones elaborados, cómicos y con un fuerte humor negro, que convertían a Harley en la análoga de Masacre (Deadpool) en DC Comics, la serie de Harley Quinn pronto se convirtió en uno de los mejor valorados por la crítica y el público. 

Harley Quinn Calor en la ciudad

Discurriendo de manera (casi) independiente al resto del Universo DC, Harley comenzaba una nueva vida como superintendente y propietaria de un bloque de viviendas en Connie Island. Este bloque, por cierto, estaba habitado por artistas de circo, rarezas de feria y alguna que otra personaje "peculiar". De ahí que Harley estuviera en su salsa. Desgraciadamente, su pasado como supervillana y algunos de sus errores volverían para atormentarla. 

Y hasta aquí os contamos del cómic. A continuación os explicamos por qué estamos ante una apuesta segura.

Divertido, descacharrante y, sobre todo, fresco

Harley Quinn es un cómic honesto, ante todo. No pretende vendernos la moto de grandes aventuras, desgarradores dramas ni retcons sacados de la manga de un guionista venido a menos.El tándem de escritores formados por Amanda Conner y Jimmy Palmiotti ofrecen unas historias socarronas y tremendamente divertidas en las que Harley no nos da tregua, demostrando que la comedia no es solo "cosa de chicos". De hecho, las situaciones en las que Harl se mete se alejan de Batman y su tropa (al principio, al menos) y se centran en su nueva faceta de casera y de personaje responsable. ¿Imagináis a Harley teniendo que mantener un bloque de viviendas y pluriempleándose para sacar un dinerillo? Pues eso mismo.

Además, el tono de Conner y Palmiotti es muy adecuado y mesurado. Sin decir nada nos lo sugieren todo, permitiéndose ciertos momentos de humor escabroso, negro y verde, todo ello con un gusto exquisito. Eso sí, padres despistados, este cómic no es para su crío de diez años. Que sea "de risa", no implica que sea para chavales. Luego no venga reclamándonos, pues avisado queda.

En otro punto, hemos de señalar también cómo este cómic desarrolla la faceta de Harley como personaje multidimensional. Recordemos que en su origen, Harley era poco más que la comparsa cómica del Joker, cuya existencia se basaba en el papel de novia/sicaria maltratada. En su serie, Harley trasciende este rol, convirtiéndose en un personaje independiente, con su propio universo, contactos, amigos y amistades. Nada es del todo blanco o negro, pero tampoco es plano. Es, sencillamente, Harley haciendo cosas de Harley. Y gracias a lo disfuncional que puede llegar a ser, no paramos de reír.

En cuanto al apartado visual, tampoco hemos de olvidar otro detalle importante, la idoneidad de su equipo de ilustradores. Si bien es cierto que los dibujantes principales (Chad Hardin, Stéphane Roux y Alex Sinclair) se turnan en cada número, este cambio y turno de dibujantes no ensucia la lectura. Aunque cada uno tiene sus propias peculiaridades y estilos, el cambio de uno a otro apenas se percibe salvo que estés muy atento. Y si se percibe, no rompe el estilo ni la presentación entre historias, permitiendo reconocer a los personajes implicados entre uno y otro capítulo. De ahí que los lectores novatos encontrarán este volumen tremendamente satisfactorio y atractivo de leer.

Por cierto, que no se nos olvide. Una de las cosas más interesantes de Harley Quinn es la enorme expresividad de sus personajes. Nunca veréis una Harley tan mona y entrañable. La riqueza gestual de los personajes es asombrosa. Normalmente en los cómics de superhéroes los personajes femeninos no se "deforman" con grandes sonrisas, gestos de sorpresa o de enfado, manteniendo habitualmente expresiones de fría belleza. En este cómic no. Las mujeres son retratadas de manera muy humana, poniendo caras que se corresponden con gestos que podríamos ver en el día a día. Y esto, amigos, se agradece mucho, ya que impone un nuevo paradigma en cuanto al retrato femenino en los cómics. 

Harley Quinn: Calor en la Ciudad reúne los números  al 0 8 de la edición nortemaericana original. Está editado en cartoné y puede encontrarse en tiendas de cómics, grandes almacenes y librerías on-line al precio de 22 euros. La reseña del siguiente tomo, "Apagón" os la propondremos en unas semanas, dios mediante. 

Valoración

Genial arranque de la colección. Divertidísimo, gamberro e hilarante. Harley Quinn brilla por sí sola como la gran estrella que es.

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

El guión de Amanda Conner y Jimmy Palmiotti. La prueba irrefutable de que Harley no necesita ni a Batman ni al Joker para funcionar y ser divertida.

Lo peor

A veces es demasiado frívolo e intrascendental. Los que busquen una obra "seria, oscura y adulta" van de cráneo con la buena de Harley.

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