Reportaje

HTC One X+ un 'smartphone' para jugar

Por Carlos Hergueta
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HTC ha cogido su móvil estrella, que ya era uno de los mejores del mercado, y lo ha “vitaminado”. Estamos ante un terminal con el mismo estupendo diseño, pero con un procesador más potente, por lo que es recomendable para juegos.

La compañía taiwanesa nos sorprendió en abril de este año con el lanzamiento del HTC One X, presentado en febrero en Barcelona, uno de los mejores 'smartphones' del mercado. Montaba un procesador Nvidia Tegra 3 quad-core 1,5GHz y 1 GB de RAM, lo que lo convertía en uno de los mejores del momento.

 

A pesar de que ha pasado poco tiempo, en estos meses han aparecido los nuevos buques insignia de los reyes del mambo, Apple y Samsung, otros de contendientes de peso como Sony, y no tardarán en llegar los nuevos terminales de Nokia con Windows Phone 8.

 

HTC no ha querido seguir cediendo terreno a la competencia, teniendo en cuenta que sus ventas últimamente se resienten y las marcas de la surcoreana y la de cupertino continúan ganando terreno. De esta forma, ha cogido el diseño de un terminal sin fisuras, le ha pegado un chute de potencia y un extra de batería y lo ha echado a correr.

 

 

Estupendo diseño

Así, nos encontramos con el genial cuerpo 'unibody' que ya lucía el anterior One X, fabricado en un polímero especial muy resistente, con un acabado suave que -única pega en este sentido- es algo amigo de coger huellas. La pantalla está cubierta por 'gorilla glass', muy resistente a arañazos. Su curvatura también ayuda a que no haya demasiados reflejos molestos.

 

Las líneas curvadas y el acabado de los materiales del HTC One X+ consiguen que sostenerlo, ya sea con una mano o con dos, sea muy cómodo y agradable. ¿Sabéis cuando un cacharro tiene tan buen diseño y tacto que da gusto mirarlo y tocarlo? Por muy guarro y “robosexual” (guiño, guiño a los fans de Futurama) que suene eso, así es como es este 'smartphone'.

 


 

El procesador original ha dejado paso a un NVIDIA Tegra 3 AP37, también de cuatro núcleos a 1,7 GHz. Ahora la versión 4.1 de Android se mueve más fluida y las aplicaciones y juegos se abren y cargan más rápido. Es una lástima que la RAM se haya mantenido en 1 GB, para mejorar aún más el estupendo rendimiento de las apps más exigentes.

 

Por otro lado, aunque no se pueden insertar tarjetas microSD, el One X+ tiene una memoria interna importante, algo clave para los que utilizamos muchas aplicaciones e instalamos constantemente videojuegos con un tamaño considerable. Hay dos modelos, de 32 o 64 GB, y además al adquirirlo conseguimos 25 GB de almacenamiento en Dropbox al comprarlo, lo que nos permite guardar muchas fotos o documentos y no ocupar espacio en la memoria del teléfono.

 

La pantalla es uno de los aspectos más positivos del terminal, y no solo por la capa de 'gorilla glass' curvada que la recubre y que consigue buena transmitir muy buena sensación y evitar algunos brillos que se dan más habitualmente en pantallas totalmente planas como la del iPhone.

 


 

Tiene un tamaño de 4,7 pulgadas, con una resolución de 1280 x 720 pixels y una densidad 312 puntos por pulgada. Con tecnología Super LCD 2 solo podemos decir que muestra una gran definición, brillo, contraste y viveza de colores, en la línea del modelo anterior.

Batería algo escasa

Lo malo es que todos estos aspectos son muy exigentes y el terminal no tiene una duración de batería por encima de la media de los 'smartphones' más punteros. A pesar de que ha aumentado de 1.800 a 2.100 mAh, el rendimiento es similar al del primero One X. Si sois unos usuarios muy intensos, seguramente se os termine la batería en unas 6 o 7 horas. Si no lo sois tanto, tranquilos, aguantará más o menos todo el día.

 

Otros aspectos a tener en cuenta del terminal son la cámara y el audio. La cámara de 8 megapíxeles quizá se vaya a quedar algo desfasada en comparación a algunas que vienen, como la del Nokia 920 con tecnología Pureview, pero consigue resultados bastante buenos, al igual que el primer One X, y es muy rápida, por lo que se pueden sacar fotografías en ráfaga.

 

El audio de Beats, por su parte, también repite, como suele ser habitual con los 'smartphones' de HTC. Esta tecnología consigue unos resultados muy buenos, con gran potencia y énfasis en los graves. El resultado es muy contundente y se nota independientemente de los cascos que utilicemos. Eso sí, cuando utilizamos unos cascos Beats, como los que hemos utilizado para este análisis, la cosa gana muchos enteros. El terminal los reconoce e incluso distingue el modelo, con lo que se adapta a sus características.

 


Conclusión

HTC One X+ es un móvil muy bien diseñado, con muy buenas formas, lo que hace que sea muy cómodo y agradable de manejar. Tiene una gran capacidad de almacenamiento, es potente y ofrece una calidad de imagen y de audio dignas de mención. Lástima que la batería no aguante un poco más cuando hacemos un uso intenso. Al margen de eso, tiene todo lo que hace falta para que un jugón pueda instalar muchos juegos, sin preocuparse de su tamaño o de que sean exigentes técnicamente.

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