Reportaje

Impresiones de Call of Duty WWII y el modo Operation Breakout en la Gamescom 2017

Por Alejandro Alcolea
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Hemos podido jugar a Call of Duty WWII en Gamescom 2017 y sólo os podemos recalcar lo que os contamos cuando le pusimos las manos encima en el E3 2017: qué gusto da volver a la Segunda Guerra Mundial. Como ya sabéis, el nuevo Call of Duty estará ambientado en la Segunda Guerra Mundial y controlaremos al recluta Red Daniels sólo una semana después del desembarco de Normandía.

Call of Duty WWII no sólo regresa a las raíces de la saga, sino a las de los shooter en primera persona gracias a una mecánica de recuperación de vida mediante botiquines y no de forma automática. Esto es algo a lo que cuesta acostumbrarse al principio, pero le da mayor profundidad al combate y, sobre todo, consigue que realmente nos preocupemos por las balas que pasan silbando a escasos centímetros de nuestra cabeza.

Sin embargo, lo que he podido probar en la Gamescom 2017 es el multijugador y, en concreto, el modo Team Deathmatch y Operation Breakout, el que más impresionado me ha dejado, a decir verdad. Team Deathmatch es lo que llevamos viendo años, un modo 6 contra 6 en la que nazis y estadounidenses luchan por ver qué equipo es el que resulta vencedor. Sin embargo, Operation Breakout tiene más miga.

La influencia de Overwatch en Call of Duty WWII

Operation Breakout es un modo que hay que jugar para comprender del todo y, sobre todo, para disfrutarlo al 100%. Se trata de un modo que jugaremos dos equipos. Uno tiene que defender y el otro atacar. Las partidas estarán divididas en tres fases. Si somos defensores, está claro lo que tenemos que hacer: parar al enemigo. Sin embargo, si somos atacantes, la mecánica variará.

El equipo que vaya a la ofensiva tendrá que superar tres retos diferentes para ganar. El primero es conquistar una especie de cuartel, un punto fuerte enemigo. Es la parte más sencilla, un poco como un Team Deathmatch, ya que el defensor tiene las mismas armas que nosotros. La segunda fase será avanzar hasta un puente destruido que tenemos que reconstruir. En este punto, es inevitable no acordarse del puente que debían volar en Salvar al Soldado Ryan, ya que aquí vemos lo importantes que fueron estas construcciones durante la Segunda Guerra Mundial.

Mientras los atacantes construyen el puente, unos deben construir y otros matar enemigos, los defensores podrán atrincherarse para acribillarnos con unas MG42 repartidas por las ventanas o con sus rifles de francotirador. Si conseguimos reconstruir el puente, tendremos mucho ganado, ya que la tercera fase será acompañar un tanque hasta la ''base'' enemiga. En este sentido, el juego es muy similar a uno de los modos de Overwatch en el que tenemos que capturar una zona y acompañar un vehículo hasta la base enemiga. Y, realmente, le viene genial al nuevo Call of Duty.

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Operation Breakout es lo que le hacía falta al multijugador para avanzar tras llevar unos años atascados (a excepción de ''enlace'') y es realmente divertido tanto de jugar, como de ver. Se trata de un modo muy dinámico, un tira y afloja entre ambos bandos que no puedo esperar a jugar tranquilamente en casa. Además, es un modo muy indicado para los eSports, ya que aquí se tiene en cuenta tanto la pericia ofensiva como la capacidad de defender. Y, lo más importante, es un modo para jugar con un grupo cohesionado, ya que la coordinación entre los miembros es vital para ganar.

La consola en la que lo he jugado es PS4 Pro y, aunque el juego se ve muy bien gracias a todos los filtros que utiliza para darle un color y una estética muy peliculera. Las armas se comportan genial y la acción es bastante cruda. Sin embargo, en el apartado audiovisual, lo que más llama la atención es el sonido. 

Call of Duty WWII

Una de las pegas que se le ha puesto a la saga durante los últimos años es que el sonido de las armas no es contundente. Sledgehammer Games quiere cambiar eso y, por ello, ha dotado a Call of Duty WWII de un sonido espectacular, tremendo y que hace que la cabeza, con los cascos puestos, vibre. Las explosiones, los gritos de los soldados y el crujido del metal están muy bien logrados, pero si me tengo que quedar con algo es con el sonido del M1 Garand y, sobre todo, de la Thompson.

El ''clink'' del Garand cuando disparas la última bala es perfectamente reconocible y se escucha constantemente si tus compañeros utilizan el fusil. Sin embargo, la Thompson, que también tiene un sonido peculiar, suena como si el mundo se estuviera viniendo abajo. Me alegra bastante comprobar el mimo que Sledgehammer Games ha puesto en recrear la crudeza de la guerra a través del sonido, más allá de las propias imágenes.

El 3 de noviembre llegará Call of Duty WWII a las tiendas, y este año el shooter en primera persona de Activision apunta de maravilla. Hay que comprobar qué tal se desenvuelve el modo campaña, pero el multijugador promete darnos decenas de horas de diversión.

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