Skyrim Switch
Reportaje

Impresiones de The Elder Scrolls V Skyrim para Switch

Por Daniel Quesada
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Desde luego, Bethesda está sabiendo revitalizar sus juegos estrella gracias a la llegada de Switch. Si hace un par de días os hablábamos de la conversión de Doom para esta plataforma (pronto os contaremos nuestras impresiones tras probarlo), ahora nos toca hablar de The Elder Scrolls Skyrim, un juego que ha estado vinculado a la nueva consola de Nintendo desde que esta se anunció.

Será en navidad de este año cuando podamos disfrutar definitivamente de Skyrim en Switch, pero ya hemos probarlo durante unos minutillos mientras esperábamos para lanzarnos a por el resto de títulos que catamos en el reciente Bethesda Showcase de Londres. Delante de nosotros teníamos una Switch en modo sobremesa y con los joy-con por separado. Durante esos quince minutillos que estuvimos con el juego, pudimos disfrutar de una sesión de exploración en las inmediaciones de Carrera Blanca. Es un sitio ideal porque puedes pelear contra algunos monstruos sin riesgo y comprobar el rendimiento técnico del juego, algo sobre lo que muchos están hipotetizando.

Lee las historias del mundo de Skyrim.

Podéis estar tranquilos: Skyrim se mueve muy bien en Switch. Los escenarios están tan llenos de vida como los recordaréis de vuestras partidas originales en PS3, 360 o PC. Y, si no lo habíais conocido aún, ese será uno de los aspectos que más os sorprenda: ríos caudalosos, montañas boscosas movidas por el viento y sí, mucho bicho salvaje deseando probar nuestra espada.

Realmente los escenarios aguantan muy bien el paso del tiempo. La única pega que hemos encontrado en ese sentido es que, cuando giramos sobre nosotros muy rápidamente, el frame rate puede pegar algún tirón. Nada terrible, pero estropea un pelín la sensación de "limpieza" que tenemos en un principio. Por lo demás, ninguna pega: texturas y nivel de detalle poligonal están a un estupendo nivel. Ah, por supuesto probamos a jugar en tercera persona y... Nah, es mejor jugar en subjetiva, como siempre. La sensación de inmersión es mucho mayor.

Los NPCs que encontramos por el camino no han recibido mejoras, por lo que ni su modelado ni su expresividad os van a dejar sorprendidos que digamos (nunca han sido un punto fuerte de la saga, la verdad). Pero no os preocupéis, porque lo importante son los diálogos y, en definitiva, la apasionante historia de Skyrim.

En cuanto al control, nuestro personaje se mueve con soltura y el acceso a los menús está estructurado como siempre, con la cruz de opciones principales como principal pilar. Tenemos que puntualizar que Skyrim para Switch no es un juego que se juegue muy cómodamente con los joy-con separados por lo que, si vais a jugar en modo sobremesa, lo mejor es que los acopléis al joy-con grip y los uséis como si de un mando normal se tratara. Si ya tiráis de mando pro, mejor que mejor.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta es que la interfaz mantiene su estilo espartano de los originales, con las fuentes de texto un tanto más pequeñas de lo que sería ideal para la pantalla de Switch. En ese sentido, nos hemos quedado con las ganas de probarlo en modo TV para ver si así la experiencia sería algo más cómoda.

Parece que estamos poniendo muchas pegas a Skyrim para Switch, pero en realidad hemos quedado muy satisfechos con su traslación a la consola de Nintendo. El mundo de Tamriel luce de maravilla, se trata de una versión completísima (incluye los 3 DLCs originales más items extra inspirados en Zelda) y, en definitiva, promete engancharnos de nuevo con su infinidad de sidequests y mazmorras por descubrir.

Esperamos poder dedicar más tiempo al juego dentro de poco y daros unas impresiones más detalladas, pero desde luego tiene thu'um suficiente como para convertirse en uno de los grandes pelotazos para la consola en la campaña navideña. ¡Y unas semanas después, disfrutaremos de Skyrim VR!

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