Reportaje

Impresiones de Forza Motorsport 5

Por Rafael Aznar
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Forza Motorsport 5 será uno de los pesos pesados de Xbox One en las primeras vueltas de la carrera de larga distancia que será la nueva generación. La quinta entrega del simulador de Turn 10 Studios ofrecerá una simulación más pulida que nunca, gracias a la potencia de la consola, los gatillos de vibración del nuevo mando o el uso de la Nube para generar rivales con comportamientos humanos. El bólido de Microsoft ya brama para que lo dejen salir del garaje.

Los amantes del género de la velocidad van a tener un final de año digno de los mejores sueños, gracias al lanzamiento casi simultáneo de Forza Motorsport 5 y Gran Turismo 6. El simulador de Microsoft será el primero en ver la luz, el próximo 22 de noviembre, como uno de los grandes caballos de batalla exclusivos de Xbox One. Durante un evento celebrado en Londres, pudimos echarle el guante a una versión muy avanzada y no hay duda de que va a ser un título ideal para estrenar la consola a poco que se tenga un mínimo de afición por los coches.

Los títulos de carreras han sido siempre muy recurrentes en los lanzamientos de nuevas plataformas (Ridge Racer o Project Gotham dan cuenta de ello), pero, según Dan Greenwalt, director creativo del juego, ésta será la primera vez que un simulador así de ambicioso vea la luz al mismo tiempo que un nuevo hardware. Precisamente, el juego explotará tres capacidades que no habrían sido posibles en 360: las físicas de los vehículos (ruedas, suspensiones), la vibración de los gatillos, que irá acompasada con la rotación de las ruedas, y la presencia de una IA “humana” construida a partir de la Nube. Todo ello irá acompañado de un apartado gráfico que lucirá a 1080p y 60 fps, casi rayano en la realidad.

El garaje estará conformado por 200 vehículos, desde simples utilitarios hasta monstruos como los que corren en Le Mans o, por fin, monoplazas como el Lotus de Fórmula 1 de la temporada 2012. A posteriori, se añadirán otros 60, que formarán parte de un pase de temporada. Todos estarán recreados con un grado de detalle impresionante, tanto en su exterior como en su interior. De hecho, gracias al modo Autovista, podremos escudriñar los diferentes detalles del salpicadero o las tripas que se ocultan bajo el chasis, mientras la voz de Jeremy Clarkson, de Top Gear, nos cuenta sus secretos (suponemos que, en España, volverá a ser la habitual voz del programa Más que Coches).

Pisando el acelerador hasta la tabla

La demo de Forza Motorsport 5 a la que tuvimos acceso nos permitió disputar siete de carreras. Como introducción, se nos ponía al volante de un McLaren P1 a través de las calles de Praga. No sabemos qué era más espectacular, si el anaranjado coche o la recreación de la capital checa. Luego, pudimos disputar una de las temporadas iniciales del juego, a bordo de un Hyundai Génesis. Tras haber probado la miel del McLaren, el coche coreano era menos goloso, pero resultaba más adecuado para familiarizarse con el grado de simulación, que será bastante personalizable, para no coartar a ningún usuario.

En nuestro caso, desconectamos la gran mayoría de ayudas a la conducción, para comprobar su grado de realismo. Quitamos la frenada predictiva, la marca de trazada, la ayuda a la dirección e incluso el control de tracción, y nos pareció una delicia. Es cierto que Forza 4 tenía ya un control magnífico, pero los gatillos de vibración del mando de Xbox One le dan otra dimensión al juego. Así, aunque no se juegue con volante, se tiene la sensación de que la inercia del coche, la tracción, los derrapes o los cambios de marcha pululan sobre la yema de los dedos. Por ejemplo, a la hora de tomar las curvas, el gatillo del acelerador intenta empujar hacia su posición estándar, lo que genera un hormigueo indescriptible. El grado de realismo es tal que Turn 10 Studios, que había colaborado anteriormente con Pirelli, el suministrador de neumáticos de la Fórmula 1, tuvo que buscarse un nuevo socio, Calspan, porque la empresa italiana no podía suministrarle todos los datos técnicos que necesitaba.

La temporada que pudimos disputar constaba de cinco carreras de dos vueltas, siempre con dieciséis coches en pista y sin ningún tipo de ralentización. Así, pudimos correr en dos circuitos ya vistos en la saga, como Sebring y Alpes Berneses, así como en dos nuevos, el Yas Marina de Abu Dhabi y Bathurst, en Australia. La quinta carrera se disputaba en el circuito de pruebas de Top Gear, pero con una peculiaridad: había una especie de recreación de la ciudad de Londres, con cartones del Tower Bridge y todo tipo de obstáculos para simular el tráfico de la capital inglesa, tales como cubos de basura, conos, neumáticos o vallas de obra. Servía no sólo como curiosidad, sino para dar cuenta de la gran cantidad de elementos simultáneos que podrán llegar a moverse en la pantalla. Más tarde, pudimos acceder al modo libre, donde confirmamos la presencia de circuitos como Spa-Francorchamps, Le Mans, Laguna Seca o Road Atlanta.

Ganamos cinco de las siete carreras que pudimos disputar. Se nos resistieron la de Yas Marina y la del “Londres de Top Gear”, sinónimo de que la IA no será ninguna comparsa. A grandes rasgos, lo que hará el juego será hacer modelos de conducta a partir de las partidas de cada usuario. Así, en cuanto hayamos hecho unas cuantas carreras, la Nube generará un piloto ficticio cuyos patrones de pilotaje serán los nuestros: coger el ápice de las curvas más pronto o más tarde, derrapar más o menos, ser más o menos agresivo… Así, ese álter ego, llamado Drivatar, podrá pasar a formar parte de las carreras de otros usuarios. Habrá que ver cómo funciona cuando la consola esté en el mercado, pero, en la demo, ya vimos a algún piloto devolvernos adelantamientos, pasarse de frenada o incluso trompear, lo que significa que no se dedicarán a ir “sobre raíles” como si fueran autómatas.

Pequeños cambios de marcha y algunas ausencias

Jugablemente, una de las mayores novedades que notamos en la demo fue que se ha eliminado la penalización en forma de ralentización del coche si, al coger una curva, nos salimos del asfalto. Si habéis jugado a la cuarta entrega, recordaréis lo frustrante (e irreal) que era comerse un poco el interior de una chicane o errar una curva y que el coche, prácticamente, se quedara clavado, obligando a usar el rebobinado o a tragar con una injusta sangría de segundos. Habrá que ver si han introducido un sistema de sanciones que nos sume segundos si lo hacemos demasiadas veces, pero, a priori, se agradece esa supresión. Otro aspecto novedoso atañe al sistema de daños, pues, si nos chocamos, saltarán diversos mensajes de qué parte del coche hemos roto exactamente, en vez de limitarse a aparecer la silueta del vehículo con líneas rojas o amarillas. Por supuesto, la recreación de las abolladuras y las “rascadas” será excelente.

Lo malo del juego es que, nuevamente, esa apuesta por la simulación no irá aparejada con efectos de lluvia o carreras de resistencia que supongan una iluminación variable. No sólo no habrá pruebas de noche, sino que el tipo de luz solar será igual en todos los circuitos, según nos contó Dan Greenwalt. Olvidaos, por tanto, de ver Yas Marina en el ocaso como en el gran premio de Fórmula 1 o incluso del atardecer que sí había en Hockenheim en la anterior entrega. No es un fallo grave, pero incluir ese tipo de cosas llevaría al juego a otro nivel, y más cuando Gran Turismo 6 lo va a hacer con un hardware inferior como el de PS3. Como compensación, los circuitos serán perfectamente reconocibles y estarán recreados con un grado de detalle enfermizo, observable en aspectos como el deterioro de las barreras de protección o la presencia de pelotillas de goma fuera de la trazada ideal. No obstante, parece que sólo habrá catorce circuitos disponibles, lo cual se nos antoja un poco escaso.

El semáforo de Forza Motorsport 5 se pondrá en verde el 22 de noviembre. A poco que se tenga un mínimo de pasión por los coches y las carreras, será una de las mejores opciones para poner en marcha los circuitos de Xbox One. Su realismo gráfico y jugable ya están a punto de avistar la bandera de cuadros.

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