Kingdom Come Deliverance
Reportaje

Impresiones de Kingdom Come Deliverance, el RPG realista de la Edad Media

Por Alejandro Alcolea
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Uno de los juegos que pudimos probar a fondo durante Gamescom 2017 fue Kingdom Come Deliverance, el videojuego de Warhorse Studios que comenzó su andadura hace ya unos cuantos años. El estudio checo buscaba crear una experiencia realista dentro del género RPG y con una ambientación en el medievo europeo, en concreto, una tierra ambientada en la República Checa a comienzos del siglo XV.

Por tanto, nada de magia ni de cosas sobrenaturales, sólo los hombres, las espadas, los caballos y las flechas. La idea cuajó y recaudaron más de un millón de libras en Kickstarter, aunque ya tenían un inversor privado. Poco a poco, el juego fue llamando la atención de más gente y Sony y Microsoft les mandaron kits de desarrollo de consola, por lo que los checos podían empezar a trabajar en las nuevas consolas de ambas compañías.

Ahora, tras ser arropados por Square Enix, en España será Koch Media quienes se encargarán de la distribución, Warhorse sólo tiene que preocuparse de una cosa, terminar bien el juego para ofrecernos una experiencia muy diferente a las que podemos disfrutar actualmente. Acompañadnos en nuestras impresiones de Kingdom Come Deliverance, el simulador de la Edad Media.

Una experiencia medieval

En la nueva demo que hemos podido probar, somos un soldado raso que, tras realizar un acto de gran valía para su señor, éste nos asciende y os permite formar parte de un grupo de guardia, además de darnos nuestro propio caballo. Aquí es donde empezamos a notar que el proceso de documentación no ha sido en balde. Los señores y otros soldados que están presenciando la escena se extrañan de la pronta decisión de nuestro señor, pero más aún del hecho de que nos de un caballo.

Sin embargo, no estaremos demasiado tiempo disfrutando de los presentes, ya que algo terrible ha pasado en una aldea cercana y debemos partir junto a un regimiento para ver qué demonios ha ocurrido. El camino hacia la aldea es a caballo, ya que está a un rato andando de nuestra fortaleza, pero también podríamos ir caminando. Si nos montamos en el caballo podremos seguir a nuestro líder de cerca para conversar con él, pero también podremos ir en retaguardia o pasar de la formación, ir al galope y llegar a investigar antes que nadie.

Estas opciones son sólo una muestra del poder de decisión que el juego pone en nuestras manos. Sí, hay una historia que guiará la aventura, con algo más de 4 horas de cinemáticas, pero la exploración y la inventiva serán una parte crucial de la experiencia. Y esto se ve en cuanto llegamos a la aldea. Efectivamente, algo terrible ha ocurrido. Al llegar sólo vemos algunos hombres retirando cadáveres y mujeres llorando a sus muertos. Manos a la obra.

Tras descubrir que un grupo de bandidos irrumpió en la noche matando a animales y personas sin motivo aparente, ya que no se llevaron absolutamente nada, empezaremos a preguntar a los diferentes personajes que queden vivos, quienes nos irán dando pistas sobre lo que pasó y el posible paradero de los criminales. El sistema de diálogo nos permite varias opciones, algunas de ellas con efectos positivos o negativos en la conversación, algo indicado por iconos al lado de las frases.

Estamos en un punto avanzado del juego, ya que nuestro personaje pregunta si el culpable es cierto caballero del que nunca antes hemos oído hablar, por lo que nos falta información. Sin embargo, la misión está clara, ver qué ha pasado, seguir hablando con gente y… ¿qué es ese charco de sangre? Espera, hay más… ¿lo sigo y descubro qué pasa o se lo cuento al capitán?

De nuevo, un par de opciones para resolver una situación. En mi caso, como estaba viendo que el combate era demasiado realista y me apetecía pasarme la demo, fui corriendo a la aldea para hablar con mi superior. Le dije lo que había encontrado y, enseguida, un grupo de soldados partimos siguiendo el rastro. Efectivamente, dimos con dos bribones a quienes mis compañeros despacharon sin menor problema.

¡A combatir, rufián!

Confieso que me picaba la curiosidad y busqué repetir lo mismo, pero actuando de otro modo. En una segunda vuelta decidí ir a buscar yo mismo a los malhechores y… sorpresa, morí. El juego es un simulador de cómo ser un soldado en la Edad Media y el sistema de combate es tan complicado como ir a caballo en línea recta mientras disfrutas del paisaje. Hay que hacerse a los controles de Kingdom Come Deliverance.

Lo primero que hice fue entrenar algo en la aldea hasta que me di cuenta que, desenfundando la espada en mitad de la aldea, causaba temor en los habitantes. ¡Vaya! Me fui al campo de al lado y empecé a pegarle mandobles y estocadas al aire. Estaba preparado para combatir contra los dos que me habían arrebatado el honor momentos atrás. Y qué divertido.

El combate es justo como imaginamos que debe ser. Tenemos que cubrirnos en el momento justo, ver el hueco y atacar. Esto, desde la perspectiva en primera persona del juego, es un poco complicado, ya que todos los movimientos tienen su réplica en la cámara. En cierto modo, me recuerda cuando jugué GTA V por primera vez en primera persona y me atropellaron. 

Y… ¿qué pasaría si no voy en actitud belicosa a por los rufianes? Volví a repetir la escena y utilicé el sigilo. Me agaché, me escondí en la maleza y escuché la conversación de los dos enemigos, quienes revelaron una posible localización para la banda. Esto es una muestra de cómo una situación, por sencilla que sea (y aunque siempre vayamos a optar, de primeras, por combatir) puede resolverse de distintas maneras. Desde Warhorse nos prometen que profundizaremos sobre ello a medida que la aventura avance y que hay alguna sorpresa al respecto que hará el juego más o menos complicado en función de lo elegido.

Volvemos a vernos, Cryengine

Kingdom Come Deliverance es un juego bonito. Está creado con Cryengine, el motor de Crytek, y debe ser de los únicos juegos ‘’grandes’’ que se están desarrollando en estos momentos con dicho motor. Ya sabéis que Crytek, creadores de RYSE o Crysis, no atraviesa su mejor momento. Los paisajes son espectaculares, con un verde brillante para la hierba, agua cristalina con un brillo atractivo y una gran distancia de dibujado (jugamos en la versión de PC). Todo, apartado visual y sonoro, contribuye a la creación de una ambientación espectacular y muy mimada. Eso sí, as caras no son demasiado vistosas y, efectivamente, denotan la naturaleza indie del juego. 

Las primeras impresiones de Kingdom Come Deliverance con su última demo no podían ser mejores. El juego es atractivo tanto visualmente como en sus mecánicas y es muy diferente a otros RPG del mercado que ofrecen una jugabilidad mucho menos exigente. La experiencia promete ponernos al frente completamente del juego gracias a un sistema que no es nada rígido y nos permitirá en todo momento tomar la decisión que queramos, para actuar de diferentes formas, pero queda conocer si la historia tendrá un gancho que resulte interesante o si todo se basará en sus mecánicas jugables.

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