Reportaje

Injustice: Año Dos - Review del Vol. 1 de 2

Por Jesús Delgado
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Injustice: Gods Among Us es una de la mejores series en activo de DC Comics. Hoy os proponemos la reseña del volumen 1 del arco de Año Dos, en el cual la resistencia contra Superman comienza a fraguarse. 

Tom Taylor sorprendió a la industria del cómic años atrás con el encargo de Injustice: Gods Among Us, el cómic precuela del juego de lucha de NetherRealm que enfrenta a los personajes de DC Comics en mortales combates. El cómic, originalmente lanzado en formato digital y como historia de trasfondo del juego homónimo, se convirtió poco tiempo después en un inesperado éxito. De hecho, hay quien señala que a día de hoy es el mejor material de DC Comics en concepto de serie abierta en activo. Nosotros, en principio, no vamos a defender ni debatir esa afirmación, pero lo que sí vamos a hacer es hablaros del volumen 1 de 2 de Injustice: Gods Among Us Año Dos, que ECC ha lanzado al mercado este mes en España.

Injustice: año dos Vol. 1 de 2 recopila el material impreso originalmente en EEUU de los números 1 al 6. Esto supone la mitad de este arco argumental en el que se presenta el segundo año del ascenso de Superman como dictador todopoderoso de la Tierra y su inevitable enfrentamiento con la entidad cósmica conocida como el Green Lantern Corps y sus Guardianes. Tom Taylor firma como guionista este segundo acto de la tragedia de "un Superman malo", con el español Bruno Redondo y Mike S. Miller como principales artistas y que nosotros os proponemos hoy como review.

El reinado del super hombre

Vamos a evitaros spoilers, por aquello del qué dirán y también por si un día de éstos nos traemos con nosotros el Año Uno de Injustice para reseñar. Únicamente señalaremos que Año Dos de Injustice arranca justo tras el desenlace del anterior volumen, con cierta y traumática muerte y la salida forzosa de Batman de la escena pública, después de que el Caballero Oscuro se hubiera enfrentado cara a cara con Superman (con las dolorosas consecuencias de hacerlo).

De este modo, Año Dos sirve como capítulo segundo de esta obra mayor, que nos refleja de qué manera Superman cada vez está más lejos de ser el Hombre del Mañana, un superhéroe, y paso a paso se convierte más y más en un villano. Curiosamente, esta trasformación es aquella de la que Lex Luthor, desde hace años en los cómics, ha estado previniendo a la humanidad y ahora es uno de sus más estrechos colaboradores en esta historia. Claro que, ahora que el Hombre de Acero ha puesto de rodillas a la raza humana, tampoco muchos héroes se le oponen. Incluso vigilantes de supuesta e intachable moralidad como Flash o Green Lantern actúan como matones de Superman, obligando al gobierno de EEUU a postrarse y claudicar ante los dictados del nuevo señor de la Tierra.

Sin embargo, este discurso de paulatina degeneración moral realmente es solo la introducción del enfrentamiento verdadero de este nuevo volumen y en el cual se centra toda la historia que nos ocupa: el choque entre Superman y sus aliados con el Green Lantern Corps, que es enviado para hacer entrar en razón al kryptoniano. Huelga decir que los verdes lo tienen crudo. Esta propuesta no es sino otro peldaño más que Taylor talla en la lenta pero segura caída a los infiernos de este "Superman malo" y de su entorno de superhéroes. Ellos han sido seducidos por el poder y ya no son vigilantes de la humanidad, sino carceleros y colaboracionistas de un régimen dictatorial y totalitario. En este aspecto, los Lantern, aunque bien utilizados, son solo el sacrificio que se hace a la narrativa y su papel únicamente queda relegado al de antagonistas oportunos de este segundo acto. 

Tom Taylor sigue impregnando su obra de un tono que hace que Injustice parezca una suerte de tragedia griega para superhéroes, una tragedia cuyo final (por cierto) conocemos a poco que hayamos jugado al juego. El guionista, claro, juega con que el lector sabe (o no) este desenlace. Por tanto, debe llenar el hueco de los cinco años que transcurren desde el ascenso de Superman y el asesinato del Joker, hasta la llegada de los héroes de la otra Tierra para detenerle. Ahora bien, lejos de ser ocioso, lento e impreciso, y rellenando con paja a troche y moche, Taylor construye lenta pero metódicamente este discurso. Y deja claro que este cómic es duro. No diremos que es para adultos, pero desde luego no es un cómic para niños. Las ejecuciones de ciertos personajes y el tratamiento de otros tantos es especialmente duro, aunque necesario para lo que se está narrando.

A pesar de manejar un cómic cruento, el guionista sigue elaborando una historia rica, llena de guiños al universo tradicional de DC Comics, llenando las páginas de secundarios y dándoles un uso que, quizá, en series abiertas de la continuidad y sujetas a los caprichos y demandas de los lectores y fanboys, deben de respetar un tratamiento más ortodoxo de los personajes. No os engañéis, Tom Taylor convierte DC Comics con Injustice en su "cerdo" particulpar, del cual aprovecha todo. Y eso mismo se refleja en este cómic, con el choque de Superman con los distintos Green Lanterns, su organización y los Guardianes y la llegada al completo del no menos siniestro Sinestro Corps. 

Cabe destacar los trabajos de Bruno Redondo y el resto de ilustradores. Redondo, en particular, destaca por respetar no solo la estética del videojuego, sino también la fisonomía de los personajes. Los rasgos que vemos en este cómic son casi calcados a los del videojuego. El Superman que hay dentro de estas páginas es fácilmente identificable como el villano del juego. Y lo mismo puede decirse del resto de personajes, cuyos trajes también están reproducidos con gran meticulosidad. Ahora bien, el gran valor de Redondo en este cómic es el retrato "psicológico" reflejando las emociones y la personalidad de los protagonistas. De hecho, aunque Superman ya es un héroe caído, el retrato de Redondo evidencia que aún hay luz en él... a pesar de que ha perdido el norte.

Algo similar pasa con otros personajes como Hal Jordan, al que en el juego ya vemos el amarillo del Sinestro Corps, debido a que la historia trata sobre la caída de los Green Lantern, el miembro del cuerpo más emblemático es también uno de los principales protagonista de la tragedia. Bruno Redondo sabe cómo transmitir esta angustia que padece el héroe, con sus lealtades divididas y abocado a una caída innexorable hacia el "lado oscuro". 

No olvidemos tampoco a David López y Santi Casas (Ikari Studio), responsables del color. Su trabajo es correcto. Más aún, se enmarca dentro de las demandas y la estética del mercado. No podemos decir que sea un trabajo excepcional, revolucionario o sobresalienta. Está donde tiene que estar, resaltando el trabajo del dibujante. Al evitar sombras agresivas, logran jugar muy bien con los efectos de luz, enriqueciendo los cuadros, resaltando la línea fina del Redondo. Esto es, se compensa un entintado ligero con mucho color. Esta técnica en otros casos no queda del todo bien, pero en el del cómic que nos ocupa funciona a las mila maravillas. 

 

 

En conjunto y contradiciendo lo que habíamos afirmado al principio de la review de Injustice: Gods Among Us Volumen 1 de 2, Injustice es de lo mejor de DC Comics en la actualidad. Debido a su naturaleza de producto basado en un videojuego, luego sujeto a menor control editorial, se trata de una serie que puede permitirse ser atrevida (y lo es), brillando como algo fresco y poco habitual en la nevera de DC Comics, en la cual huele a rancio desde hace tiempo. Tom Taylor y su equipo innovan con una tragedia inmisiricorde, en la que ruedan cabezas que da gusto. Por otro lado, el formato recopilatorio de ECC en España resulta ideal para todos aquellos que carezcan de tiempo y paciencia para comprar la serie mensualmente. Por tanto, podemos recomendaros este volumen sin equivocarnos ni un ápice. Máxime si sois gamers y devotos del videojuego.

Injustice: Gods Among Us - Año Dos Volumen 1 de 2 se puede adquirir a día de hoy en prácticamente cualquier libreria especializada, tienda online y gran superficie. Su precio es de 13,95 euros

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