Injustice año uno cómic
Reportaje

Injustice: Gods Among Us Año Uno - Review del cómic

Por Jesús Delgado
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Injustice: Gods Among Us Año Uno llega a nuestra sección de cómic. Analizamos la temporada completa de la colección de cómic que sirve de trasfondo para el desarrollo de la trama del exitoso videojuego de lucha de NetherRealms.

Una de las mayores sorpresas del mundo del cómic hace unos años fue Injustice: Gods Among Us, el cómic precuela del videojuego homónimo de NetherRealm. El relativamente novato guionista Tom Taylor sorprendió a la industria del cómic con una historia bastante interesante y fresca dentro de las colecciónes de DC, al margen de la continuidad de The New 52, con la que daba una vuelta de tuerca a los mitos de la editorial e iba un poco más allá de las descripciones del videojuego. 

Como sabéis, y si no os lo explicamos, la trama del cómic no arranca en el mismo momento del videojuego, sino que sirve de precuela a este. De esta manera, el cómic retrocede cinco años atrás a los hechos del juego, empezando el mismo día que Superman perdió todo y comenzó su camino de perversión, asesinando al Joker en un ataque de locura para erigirse acto seguido dictador y juez mundial. Y, mientras, Batman, organiza un movimiento de resistencia, bajo cuyo paraguas se acogen algunos héroes y villanos, que no entran en connivencia con el nuevo dictador. 

Bueno, la verdad es que nada es tan fácil y rápido pero esa es la premisa, vaya. De hecho, de eso va un poco la base para que el cómic comience y desarrolle cinco colecciones que sirven de cuenta atrás para que arranque la acción del juego. En este aspecto, precisamente, la colección de Injustice Año Uno realmente se centra en los prolegómenos del régimen de Superman. Año Dos, como ya vimos en su review, en cambio muestra la evolución, a medida que el conflicto entre Batman y Superman se recrudece, extendiéndose al resto del Universo DC.

Pero no adelantemos cosas, centrémonos en esta primera etapa del cómic.

Un comienzo de lujo

Como decíamos al principio, el guionista Tom Taylor se cubrió de gloria con Injustice Gods Among Us. ¿Los motivos? Están claros: su historia y la calidad del cómic. Pero maticemos, oye. Esto no es una novela gráfica, es el cómic de un videojuego. Esto supone que es un género habitualmente menor en la industria, debido a que se le suele atribuir su realización a guionistas menores y a equipos artísticos novatos, de poco lustre o que simplemente no forman parte del glamuroso mundo de las primeras espadas de la editorial. Sin embargo, Injustice dio la vuelta a la tortilla, presentando un cómic que, sorprendentemente, superaba con creces incluso a las series principales de DC tras su reboot de The New 52. Tanto es así que no tardó en hacerse una edición física de la tirada original en cómic digital que, por cierto, se sigue vendiendo como churros.Como detalle, la segunda edición del integral del volumen 1 del Año Uno de Injustice se ha vuelto a agotar y mucha gente anda en espera de una tercera reedición. ¡Casi nada!

Injustice Gods Among Us

¿Pero dónde debemos buscar el origen de este éxito? Lo diremos claramente: en la historia. Si bien el equipo de dibujantes, formando por nombres como Miker S. Miller (cómics de Batman Arkham) Bruno Redondo o Xermánico (los cuales son ilustradores más que competentes, tal y cómo demuestra su labor en las viñetas de la obra), el gran atractivo de la historia es el guion. No podemos decir nada malo de la ilustración o del color. Es cómic americano básico, de escuela, con las concepciones propias de este, unos planos que responden a las concepciones actuales y viñetas (en ocasiones) sobrecargadas, como se espera en ciertos momentos. Por tanto, en este aspecto, únicamente diremos que el trabajo visual supera lo correcto, tocando lo atractivo, con unas tintas y un color que se adaptan muy bien al dibujo, resalzando este, tal y cómo debiera. 

Y dicho esto, volvemos a la cuestión de la historia. En el caso de Taylor cabían tres perspectivas acerca de su trabajo. Uno, que fuera regulero; dos, que cumpliera lo justo; y tres, la menos esperada, que funcionara como un reloj bien engrasado. Creemos que ha quedado claro que se dio la tercera opción. Y esto, amigos, no ha sido fruto del azar, pues habría sido muy fácil meter la pata hasta el fondo debido a la principal cualidad del cómic: la amplia libertad creativa con la que cuenta, debido a que la serie transcurre en un universo completamente distinto al de los cómics.

Injustice comic

A diferencia de otras colecciones de DC, en donde el guionista debe tener cuidado para no matar a quien no debe o para no tomar la decisión argumental más disparada, Taylor tenía prácticamente carta blanca. Únicamente tenía que respetar lo que iba a pasar en el videojuego y a los personajes que iban a tener que aparecer en él. En su cómic podía explicar por qué el resto de héroes desaparecían desaparecían, por qué el Detective Marciano no estaba en el modo historia, Flash decía que Green Arrow había muerto o por qué Superman y Luthor se llevaban aparentemente tan bien. Tenía que encajar las piezas a su manera, pudiendo utilizar lo que quisiera.

En este aspecto, y a pesar de que la crítica no ha visto con tan buenos ojos ya Año Dos y Años Tres (las secuelas de esta precuela), el cómic de Injustice durante su "año uno" es una verdadera maravilla, sobre todo a nivel argumental. Los fans del juego lo disfrutarán por las referencias y la construcción del mundo, los de los cómics por cómo Taylor juega con las concepciones del Universo DC y le dan la vuelta, aprovechando debilidades de los personajes no muy explotadas en otras historias, o sencillamente cambiando roles.

Esto, por otro lado ocurre con Taylor referenciando a buena parte de la producción de la editorial. De hecho, sentiemos el SPOILER, el final de este cómic acaba con un duelo entre Batman y Superman, en donde el primero precisamente se burla (u homenajea) de las concepciones propias del Regreso del Caballero Oscuro de Frank Miller y que luego hemos visto en Batman v Superman. Además, toda esta construcción argumental es paulatina y bien argumentada, no se apresura, ni trata de alcanzar su objetivo antes de tiempo. Va al ritmo que debe de ir, preparando el aciago desenlace del videojuego. Dicho esto, hemos de hacer un inciso para los padres despistados: este cómic no es para niños. Sirva como ejemplo la siguiente estampa, que viene siendo la primera consecuencia de que el plan del Joker salga como lo tenía previsto, volviendo "malo a Superman". 

Injustice comic

Concluyendo, con el cómic de Injustice Año Uno estamos ante un buen ejemplo de producto transmedia, mezclando la historia del juego con el formato en viñetas. Se trata de una obra que satisfará tanto a jugones como a lectores ávidos de buenas tramas comiqueras. Si os interesa, os recordamos que el segundo volumen del Año Uno de Injustice aún es fácilmente localizable. Esperamos que en breve, ECC Ediciones reedite el volumen 1 de esta colección. 

 

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