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Reportaje

Juegos de lucha de Super Nintendo tras la estela de Street Fighter

Por David Martínez
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Los juegos de lucha fueron uno de los géneros clave para el éxito de Super Nintendo. Ahora os enseñamos 10 títulos menos conocidos, que trataron de seguir la estela de Street Fighter 2, con mayor o menos fortuna.

La lucha uno contra uno era el género rey de los salones recreativos a mediados de los años noventa. La irrupción de Street Fighter II, de Capcom, y de discípulos aventajados como los Mortal Kombat o Fatal Fury, marcó un antes y un después en el terreno de los videojuegos. Y por supuesto, todos ls fans querían llevarse a casa esa experiencia. Por eso los juegos de lucha se convirtieron en los estandartes técnicos de las consolas de 16 bits (Super Nintendo y Megadrive). Y en esta batalla, la máquina de Nintendo no sólo se llevó el gato al agua con la primera versión de Street Fighter II (que no la mejor) sino que además, engordó su catálogo con un montón de juegos menos conocidos. 

Aquí hacemos un repaso a 10 cartuchos de lucha -aunque no todos ellos eran exclusivos- que nacieron al amaro de los que hemos mencionado antes, y que mostraban una perspectiva "diferente" de los combates uno contra uno. Por supuesto, hay más, pero no hemos querido incluir juegos basados en franquicias tan conocidas como las tortugas ninja (TMNT Tournament) la Liga de la justicia o animes que se emitían en nuestro país, como Ranma 1/2 y Dragonball

Preparad los puños, que comienza nuestra lista con los "otros juegos de lucha" de Super NES

Doomsday Warrior

Doomsday Warrior

Hasta 7 guerreros podíamos escoger para competir en este torneo del juicio final, que llegó a Super NES en 1992. Doomsday Warriors combinaba un estilo de luchadores colorista, tomado del anime, con unos curiosos escenarios que presumían por el uso de múltiples capas de scroll (alguno de ellos era totalmente estático). 

Este cartucho sólo apareció en Japón y USA, y nos permitía escoger a nuestro siguiente oponente en las rondas iniciales, hasta enfrentarnos con el trío final. Después de cada pelea, podíamos aumentar el poder de uno de nuestros ataques, para evolucionar el personaje. DW era técnicamente solvente, pero su catálogo de ataques estaba bastante limitado. 

Power Instinct

Power Instinct

Nos enfrentamos a la versión doméstica de una recreativa de Atlus, de 1994, en que cada uno de los luchadores contaba con cuatro ataques: patada y puñetazo, fuerte o rápido, sacados de las artes marciales tradicionales (dejando a un lado los inevitables ataques especiales).  Podíamos escoger entre 8 personajes, grandes y bien animados, cuyo diseño parecía inspirado en otros juegos más populares como Art of Fighting o Fatal Fury

Algunos escenarios tenían elementos destructibles, aunque en general parecían bastante vacíos y poco animados. 

Ballz 3D

Ballz 3D

En los inicios de la lucha en 3D, ante de que llegaran los luchadores poligonales y las texturas planas, Accolade nos mostró el futuro con un cartucho de lucha (para Super Nintendo, Sega Megadrive y 3DO) en el que controlábamos unos rudimentarios guerreros hechos de esferas. 

En total, eran 14 luchadores -9 de ellos controlables- con el aspecto de un gorila, un avestruz o un superhéroe (similar a Spider-Man) y unas suaves animaciones que compensaban su falta de detalle. Mientras estos guerreros se batían el cobre, podíamos ver lo que se decían el uno al otro escrito en una pantalla gigante, en el fondo de la pantalla. 

Gundam Wing Endless Battle

Gundam Wing

Su nombre completo es Mobile Suit Gundam Wing: Endless Battle, y salta a la vista lo cuidado de su aspecto visual. En parte, esto se debe a que fue uno de los últimos juegos de Super Nintendo (apareció en 1996) cuando Bandai ya le había sacado todo el rendimiento a la consola. El cartucho contaba con 10 robots y estaba basado en Mighty Morphin Power Rangers The Fighting edition, pero con algunas mejoras. 

Las transformaciones de los mechas, y la posibilidad de alternar entre armas de fuego y cuerpo a cuerpo, marcaban la diferencia en este brillante juego de lucha, que lamentablemente nunca llegó a lanzarse fuera de Japón.

Double Dragon V The Shadow Falls

Double Dragon V

Los hermanos Billy y Jimmy Lee abandonaron el "brawler" para competir en un torneo de lucha uno contra uno, desarrollado por Technos en 1994. Como mandan los cánones, Double Dragon V contaba con 10 luchadores de estilo animado, música rockera y un ritmo frenético. Sus animaciones y la selección de personaje eran su talón de Aquiles, así como un sistema de control poco original, con los 6 ataques que había impuesto el juego de Capcom.

Street Combat 

Street Combat

Irem perpetró en 1993 este cartucho en que poco se podía salvar. Los sprites eran pequeños y se movían de una forma brusca y descoordinada. Además, la selección de personajes era floja: los dos protagonistas tenían un aspecto "ochentero" pasado de moda, y entre sus rivales se encontraban payasos, enanitos o un clon de Guile llamado G.I. Jim. En su favor podemos decir que era un juego colorido, y que los combates se desarrollaban a gran velocidad. 

Weaponlord

Weaponlord

En 1995 Super Nintendo ya se acercaba a su ocaso, y sin embargo, Namco publicaría uno de los mejores juegos de lucha de la consola. Weaponlord era una evolución del sistema de lucha de Street Fighter II, ambientado en un mundo medieval fantástico, que tomaba la estética (y la música) de Conan el Bárbaro. Era un juego sangriento,  hiperdetallado y difícil como pocos. 

Weaponlord además tenía una variedad de golpes, defensas y contraataques que resultaba revolucionaria para la época. Su sistema de golpes no tenía nada que envidiar a los fatalities de Mortal Kombat y en algunos casos resultaban hasta más sangrientos. 

Tuff E Nuff

Tuff E Nuff SNES

Jaleco desarrolló este juego de lucha en 1993. Estaba ambientado en el 2151, tras una guerra que casi arrasa por completo nuestro planeta, en un torneo en que 4 supervivientes se enfrentaban al rey  JADE (el tirano que se había hecho con el control del mundo). Estos 4 supervivientes eran los únicos personajes controlables, correspondientes a los grandes 4 estados: Syoh, Zazi, Kotono y Vortz.   

Los sprites de Tuff E Nuff eran grandes, y los escenarios estaban detallados, pero las animaciones eran terriblemente lentas. Como elementos que lo hacían único, destacamos el uso de armas exclusivas para  cada uno de los luchadores, además de la posibilidad de disfrutar de la repetición, a cámara lenta, del golpe con el que hemos terminado el combate. 

Clayfighter

Clayfighter

Después de desarrollar Claymates, Interplay se atrevió con un juego de lucha protagonizado por muñecos de plastilina. Corria el año 1993 y aquellas animaciones un poco bruscas (realizadas con stop motion) pero con sentido del humor y su plantel de ocho luchadores controlables, lo convirtieron en un digno aspirante en el terreno de la lucha. Este juego se estrenó en Super Nintendo, aunque un año después también llegó a Sega Megadrive.

La simpatía de luchadores como Helga o Mr. Frosty estaba compensada por una extrema dificultad. Y es que, pese a que no había demasiados oponentes en este torneo, batir al jefe final era una auténtica hazaña.

Pretty Fighter

Pretty Fighters

Su nombre completo era Seifuku Densetsu Pretty Fighter, y estaba desarrollado por Imagineer. Apareción en 1994, cuando la consola de 16 bits de Nintendo ya había alcanzado la madurez, y su gancho estaba en el catálogo de luchadores. Se trataba de ocho jovencitas, vestidas con los trajes típicos de las adolescentes japonesas: el uniforme escolar, kimonos, ropa deportiva... y algunos atuendos más fantásticos. 

Todos los escenarios de Pretty Fighter estaban ambientados en Japón (había lugares conocidos como el templo de Kiyomizudera en Kyoto) y el sistema de lucha era sencillo pero efectivo, con golpes muy rápidos y un control bien ajustado. El apartado sonoro también estaba muy cuidado, con voces digitalizadas y buenos temas.

Aquí os dejamos con las mejores recreativas de la historia. Y si necesitáis una consola para jugar vuestros antiguos cartuchos de Super Nintendo, no os perdáis nuestro análisis de RetroN 5 y de Supa Boy, la Super Nintendo portátil

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