Reportaje

Los Mejores Cómics: Capitán América: El Soldado de Invierno

Por Jesús Delgado
-

Con motivo del estreno de El Capitán América: El Soldado de Invierno, la nueva película del Centinela de la Libertad de Marvel Comics, repasamos el arco argumental de Ed Brubaker que da nombre a la cinta y en el que también está inspirada. 

Con la película El Capitán América: El Soldado de Invierno a punto de llegar a nuestras carteleras, no podíamos dejar pasar el hablar de un momento muy especial en la vida editorial del superhéroe de Marvel Comics. Nos referimos claro, a los dos primeros arcos argumentales del V Volúmen de Capitán América (séptimo en España), que guionizó de forma magistral el escritor Ed Brubaker

¿Pero por qué nos arrancamos con esta reseña? Simple y llanamente por algo que ya se sabe desde hace algún tiempo: que El Soldado de Invierno  está basada en los trabajos de Ed Brubaker, quien por cierto alabó en su día la adaptación del guión. Y a eso mismo vamos, a hablar de los 15 números de el quinto volumen, que comprenden los arcos argumentales de Otro Tiempo y El Soldado de Invierno y que tendrán cierto reflejo en la película que se estrenará el 28 de marzo.

En los siguientes párrafos, os iremos desgranando por qué esta lectura nos ha resultado tan interesante, entretenida y recomendable. Y de paso, intentaremos vendérosla como lo que es: una de las mejores épocas de una serie abierta (luego comercial). Algo extraña dentro del mundo de los cómics, donde las series abiertas rara vez alcanzan un cierto nivel de calidad debido a los ritmos de trabajo y a las presiones de la editorial, que muchas veces obligan a los equipos creativos a presentar trabajos tibios sino pasables.

Pero lo cierto es que El Capitán América de Ed Brubaker ni es tibio ni es el típico cómic comercial. No sólo cuenta con unos estándares de calidad gráfica bastante altos, sino que además nos ofrece una historia interesante, rica y cargada de giros. Por lo que está a un solo paso se poder medirse como novela gráfica y no como serie abierta ¿Pero, no nos creéis? Pues esperad, a que os demos nuestras razones. 

La historia que acabó con el tabú de Bucky

En primer lugar, hay que hablar del significado de este arco argumental. Intentaremos no ser excesivamente prólijos en detalles, ya que queremos evitaros ciertos spoilers a los que no estéis muy puestos en el mundo del cómic de Marvel y no hayáis visto la película aún. 

Uno de los principales valores del V Volúmen del Capitán América es la patada que supone a las reglas del Universo Marvel. Hasta 2005 había un tabú muy estricto en torno a una serie de personajes que estaban muertos y jamás resucitarían. El primero de ellos era el Capitán Marvel, un héroe cósmico de los años 70 fallecido por efecto del cancer. El segundo era relativo a Spider-man. Ni tío Ben ni Gwen Stacy podían volver de entre los muertos. Ambos personajes estaban kaput y bien enterrados. Cualquier forma de regreso pasaba por clones, dobles de otro mundo o impostores. Y el tercero era Bucky Barnes, el socio del Capitán América durante los años 40, su Robin particular.

 

Según la tradición de Marvel, el personaje de Bucky murió cuando el Capitán América trataba de desactivar el misil que les explotó a ambos en la cara. El Capi tuvo suerte y se precipitó a las aguas congeladas que le harían quedar en animación suspendida varias décadas. Pero Bucky... digamos que no tuvo tanta suerte. 

Aún así, a lo largo de los años, varios autores habían coqueteado con su regreso. Pero siempre eran o dobles o robots que se hacían pasar por el verdadero Bucky, que estaba oficialmente muerto. De este modo, el personaje de Barnes era un constante convidado de piedra en las historias del Capitán América, sirviendo de recordatorio al fracaso del personaje en el pasado. Al menos asi fue hasta que Ed Brubaker tomó la colección.

No os contaremos ni cómo ni cuándo soluciona este regreso. Pero es precisamente esta resurección uno de los temas subyacentes detrás de El Soldado de Invierno, tanto en los cómics como el la próxima película. Y esto supone el derribo de uno de los convencionalismos más importantes del mundo de los superhéroes. Casi a la altura de negar la muerte de uno de los padres de Batman. ¡Ahí es nada! Aunque ya os avisamos que no todo es lo que parece y que esta "resurección" tiene truco. 

El mejor Capitán América hasta la fecha

Decir ésto puede ser un tanto pretencioso. Pero, ¿y qué si lo es? El Capitán América ha sido uno de esos héroes que fuera de Estados Unidos ha estado más mal visto que otros supers de Marvel Comics debido a sus connotaciones políticas, explotadas en función del guionista de turno, claro está. Sin embargo, lo que tenemos con Ed Brubaker es la esencia del personaje no ya como ícono estadounidense de la II Guerra Mundial, sino como el símbolo de los USA idealizados, perdidos y marchitos durante el largo invierno de la Guerra Fría. 

Brubaker no se dedica a hacer un desfile de banderas, ni tampoco a poner al Capitán América luchando contra terroristas todo el rato, como venía haciendo en su anterior volúmen (sobre todo tras 11-S, cuando Marvel aún siendo la editorial "proge" de Estados Unidos se sumó a las acciones patrióticas de la Administración Bush). No, la obra de la que hablamos se aleja de los trabajos de Joe Quesada con el personaje y, como Brubaker mismo reconoce, se inspira en la breve etapa de Jim Steranko (1969) para presentar a un hombre de los años 40, cuyos valores y puntos de vista son completamente anacrónicos en la actualidad. 

El punto de partida es un momento clave en la historia recientemente de Marvel Comics, los episodios posteriores a Vengadores Desunidos, una de las más bajas horas del personaje: la muerte de Ojo de Halcón, la destrucción de la Mansión de los Vengadores, Tony Stark pasando por un momento financiero bastante difícil e incapaz de financiar un nuevo grupo... 

Aprovechando este marco, con el V Volúmen del Capitán América, Brubaker nos dibuja un Capitán América bastante creíble psicológicamente hablando, y también muy maltratado. Se trata del viejo soldado que ha sobrevivido a la guerra que le engendró y que sigue viviendo en un mundo que no entiende del todo bien. A su vez, los fantasmas del pasado, los traumas de la guerra y la culpa le siguen atormentando. ¿Y cómo los combate? De la única forma que sabe, se refugia en aquello para lo que fue entrenado: servir a su país como soldado y agente especial.

En este sentido. Brubaker dibuja al Capitán América como un operativo/colaborador de SHIELD, dentro de una trama de espías. El propio transfondo del guionista, criado entre militares, orienta las aventuras del Capitán América en una suerte de novela de intriga más cercana a los pastiches de Tom Clancy que a una aventura de tipos con mallas. Así, el el espíritu marcial y la contraposición de rojos y azules, Rusia contra Occidente (ergo Estados Unidos), impregna todas y cada una de sus páginas como si de una suerte de Splinter Cell superheroico se tratara. 

Todo ésto, si además, lo leemos en clave de serie abierta, que aúna las virtudes de la periodicidad de una serie regular con una buena historia que se va hilando sola, hace que nos encontremos con la que fue una de las mejores cabeceras de Marvel entre 2005  y 2009, fechas que comprenden su publicación. Tanto, que más parece a veces una serie de televisión al estilo Homeland, que un cómic de superhéroes. 

Por último, también debe hablarse del principal dibujante de los buena parte de los números de este volúmen. Steve Epting. Epting es una figura clave en la realización de este cómic. Con una elaboración de viñetas, cuya secuencia recuerdan a la narrativa cinematográfica, el estilo de este dibujante facilita mucho la lectura (algo de agradecer teniendo en cuenta que el guíón no es precisamente ligerito).

Epting además cuenta con una línea muy fina, que nos regala grandes viñetas con una gran riqueza de planos y en donde las proporciones están bien cuidadas y rara vez nos encontramos escorzos desproporcionados o posturas forzadas. Muy a pesar de su gusto por dibujar ojos especialmente pequeños respecto al resto de la cara; una costumbre muy común entre los artistas de cómic norteamericano, cuidado. Si acaso se le puede achacar un gusto excesivo por el sombreado, que afea los rasgos de los personajes en ciertas escenas. Eso y que sus personajes no son excepcionalmente expresivos puede restarle algunos puntitos a su lectura. Pero claro, esos detalles únicamente no los perdonarán los lectores excesivamente exquisitos o puntillosos, ya que en conjunto se trata de un dibujo practicamente perfecto para este tipo de historias. 

Ed Brubaker, la mano tras el escudo

The Authority: Revolution, Capitán América, Catwoman, Gotham Central, The Marvels Project... son sólo algunos de los cómics que este autor nacido en Bethesda en 1966 ha rubricado a lo largo de los años.

Su carrera arranca a principios de los años 80 en torno a la editorial Dark Horse. No pasaría mucho tiempo antes de que saltara a DC Comics y posteriormente a Wildstorm durante los años finales de este sello. Su particular estilo en tramas policíacas y detectivescas le llevarían a escribir Batman en 2000. En 2003 co-crearía junto el guionista Greg Rucka además la serie Gotham Central, que giraba en torno a la polícia de la ciudad de Gotham y a la oficina del Comisario Gordon. Curiosamente la serie fue cancelada en 2006 tras la marcha definitiva de Brubaker de ella.

Su llegada a Marvel ocurre en 2004, cuando deja de trabajar en exclusiva para la competencia y es precisamente a finales de ese año cuando aparece su primer trabajo para la Casa de las Ideas: las historias del Soldado de Invierno y El Capitán América.

En los últimos años han destacado dos obras en particular: Criminal, editada bajo el sello Icon, y Fatale, una de las más aclamadas series de los últimos años editada por Image en EEUU y por Panini en España. Ambos son títulos muy recomendables de los que os hablaremos otro día. Palabra de Hobby-scout.  

Dónde y cómo puedo leer estas historias

La reseña en esta ocasión nos ha salido redonda. Y os explicamos por qué. Hasta hace poco tiempo únicamente podían encontrarse en números individuales o en sendos tomos recopilatorios, a un precio aproximado de 17 de euros cada libro. Sin embargo, Panini, aprovechando el tirón de la película, ha editado un único volúmen recopilatorio con todo el material de estos cómics además del número especial del Capitán América incluído dentro del cross-over de Dinastía de M

Este tomo como ya os contamos hace un tiempo cuando os anunciamos que iba a publicarse, consta en total de 352 páginas a todo color y su precio de 30 euros. Su adquisición es más bien fácil. Podéis o bien comprarlo por Internet en la página de Panini o acudiendo a grandes superficies como El Corte Inglés, FNAC o Casa del Libro. Además siempre os queda la opción de visitar vuestra tienda de cómics de confianza y preguntar por él. Ya os adelantamos que si lo hacéis no os arrepentiréis. 


Si os ha gustado esta reseña y queréis saber más acerca de otros grandes cómics, clásicos básicos o títulos punteros, nos os perdáis los otros Los Mejores Cómics

Lecturas recomendadas