Reportaje

Los Mejores Cómics: Ojo de Halcón volumen 4

Por Jesús Delgado
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Ojo de Halcón volúmen 4 es uno de los grandes éxitos de crítica que Marvel ha editado en los últimos años. Coincidiendo con el final de su edición española, repasamos las claves de este cómic tan atípico y exitoso. 

Hace un tiempo os hablamos del cómic en solitario de Ojo de Halcón que Matt Fraction y el dibujante español David Aja había realizado de forma conjunta para Marvel (más conocido entre los comicófilos como Ojo de Halcón vol. 4). Si también habéis seguido nuestras noticias sobre los premios Eisner, recordaréis que esta serie logró cosechar hasta 4 galardones. Todo un hito teniendo en cuenta que hablamos de un cómic perteneciente a una editorial catalogada como "comercial" y cuyo producto, según ciertos sectores algo exclusivos y elitistas, podría no ser considerado ni como arte ni como ejercicio intelectual. De ahí que optemos por contarlo entre nuestra selección de Los Mejores Cómics. 

Siendo justos, aunque es una obra muy reciente, Ojo de Halcón ya se ha convertido en un referente. Esta maxiserie, de aproximadamente 20 números en su tirada original norteamericana, es un ejemplo más de cómo los superhéroes pueden ser vehículo para historias más complejas y enrevesadas, cuando un autor decide optar por un planteamiento sencillo, alejándose de la grandilocuencia de las grandes sagas cósmicas y de los crossover que "amenazan" con cambiar cada dos por tres el mapa del Universo Marvel

¿Pero cuál es la clave del éxito de Ojo de Halcón? ¿Qué le valió a esta serie publicada entre 2012 y 2015 su reconocimiento por parte del sector?  Para hablar de esta colección, editada en España por Panini en tres volúmenes, vamos a señalar sus puntos fuertes y virtudes. Lo cual no resulta tan simple como parece, teniendo en cuenta que no estamos ante un cómic sencillo ni apto para neófitos, con temas muy diferentes al de los cómics de superhéroes al uso. 

1. El día a día de un héroe

 

Quizá una de las bondades de Ojo de Halcón sea precisamente la mundanidad de sus tramas. Si esperáis ver a Kang, a Ultrón o a alguno de los grandes enemigos de Los Vengadores paseándose por la serie, entonces rebajad vuestras expectativas. Ojo de Halcón se reduce a una simple premisa: ¿Qué hace el superhéroe arquero cuando no está con los Vengadores? ¿A qué se dedica en sus días libres? A todo eso viene a responder la serie escrita por Matt Fraction.

Ojo de Halcón, Clint Barton, ha de lidiar con situaciones cotidianas que se le complican terriblemente cuando se convierte en casero y superintendente responsable de un edificio de viviendas suburbanas que la mafia codicia para sus propios chanchullos inmoviliarios. Por supuesto, aunque sea en sus dias de descanso, Clint no deja de ser un héroe y de hacer lo correcto (aunque eso implique saltarse la ley un poco). 

Gracias a este tono cotidiano y alejado de la megalomanía de las grandes sagas, nos es posible entender la psique de un personaje habitualmente relegado a las labores de secundario y (en ocasiones) de alivio cómico. De este modo, se exploran sus flaquezas y también su trasfondo, mostrando detalles que únicamente los lectores más avezados y familiarizados con el personaje conocerán. Como, por ejemplo, su extraña relación con su hermano Barney Barton (el supervillano Tiro Trucado/Trickshot). 

Por otro lado, tened en cuenta que este es el Clint Barton/Ojo de Halcón de los cómics tradicionales. No tiene nada que ver con sus versiones de Ultimates o del Universo Cinematográfico de Marvel. Esto implica que no esperéis ver a un hombre de familia sino a un vengador con varias ex-novias, una ex-esposa y un cúmulo de relaciones tumultuosas que le han acabado por pasar factura. Lo dicho, un super bastante mundano. 

2. Dos Ojo de Halcón al precio de uno

Otro detalle interesante de este volumen 4 de Ojo de Halcón es que no trata únicamente sobre el Ojo de Halcón original, sino también de su sustituta, Kate Bishop. Recordemos que en Vengadores Desunidos a Clint se le dio por muerto y con motivo de Young Avengers (2005) Kate Bishop, una heroina adolescente, adoptó el nombre en código. Lejos de existir un antagonismo entre ambos personajes, la serie refleja una relación de hermanoa adoptivos y amigos, que comparten el mismo alias. 

Esto conduce a que la serie, si bien se centra en Clint Barton, también dota de cierto y protagonismo a la "otra" Ojo de Halcón. Kate Bishop se convierte en co-protagonista de la serie con al menos media docena de números dedicados a ella en exclusiva. Además, dichos números están dibujados ex-profeso por otra dibujante diferente a David Aja (dibujante titular de la colección), Annie Wu. Wu crea una atmosfera propia y una estética personal para Kate, solapando sus aventuras con la línea principal que protagoniza el Ojo de Halcón original. De este modo, se crea un contraste entre las dos visiones y mundos de sendos Ojos de Halcón. O lo que es lo mismo, tenemos dos protagonistas al precio de uno. 

Paralelamente, la adición de Kate Bishop como co-estrella de la serie añade el elemento de diversidad. Aquellos que quieran ver otro tipo de heroínas, que se caen, que se golpean, que hacen chistes, que viven aventuras y que, en definitiva, rompen con los moldes tradicionales de las superheroínas perfectas, casi talladas en cristal o hielo, Kate se lo brindará. 

3. Un híbrido de estilos

Una de las bondades de Ojo de Halcón es además su estilo. Matt Fraction y David Aja colaboran creando un producto híbrido a medio camino entre el cómic independiente norteamericano y la narrativa del cómic europeo. Por un lado, la obra recoge un altísimo número de viñetas por página, algo poco común en el actual cómic de superhéroes. Por otro, las acciones contenidas en ellas y el tiempo son más dilatadas que las de las obras de supers al uso, pero tampoco tan lentas como el cómic europeo, cuyas historias suelen ser más elaboradas, requiriendo bastante más atención por parte del lector.

Siendo justos con Ojo de Halcón, una de sus mayores pegas es, precisamente, que requiere bastante tiempo para leerlo y conectar sus detalles. Precisamente debido a que no busca espectacularidad, sino retratar situaciones más o menos realistas (de hecho, apenas hay tramas que impliquen a villanos de clase A como el Doctor Muerte), el dibujo no es especialmente nítido ni destaca por la existencia de grandes cuadros que llenan las páginas. Esto implica que se debe leer con paciencia y atendiendo a las pequeñas perlas que va dejando a lo largo de su desarrollo hasta su mismísima conclusión. 

4. El color sí importa

Esto puede sonar a burla. Pero no es así. Matt Hollinsworth, colorista de toda la serie, realiza un trabajo tremendamente sutil y acertado con el uso de los colores. El púrpura se convierte en el color principal de la serie, reflejando la atmosfera basada en Ojo de Halcón, sus puntos de vista y sus circunstancias. Los colores planos imponen los cambios de atmosferas, asociando las distintas gamas a personajes concretos, situaciones o a secuencias determinadas. De esta manera, se logra crear sescenas dotadas de una determinada carga dramática y de una intencionalidad que acompaña a las acciones y a los diálogos de una forma que tan solo se capta tras una segunda o tercera lectura, revelando una gran inteligencia por parte de sus autores.

Eso también se puede aplicar no solo a los capítulos dibujados por David Aja, los episodios de Annie Wu también disfrutan de esta característica. Sin embargo, debido al estilo de la dibujante, estos efectos se aprecian mucho menos, ya quelos capítulos dedicados a Kate Bishop tienden a ser bastante más dinámicos y alejados del cómic europeo. De ahí que la expresividad propia del cómic norteamericano enmascare estos suaves juegos de color.

5. Un cómic que podría ser serie de tv

Aún no sabemos porque con una historia tan elaborada y con los elementos necesarios para adaptarla, Marvel no se atreve a llevar a cabo una serie de Netflix basada en Ojo de Halcón. Quizá la respuesta sea el origen y trasfondo del personaje que reveló en Vengadores: La Era de Ultrón, tan criticados por algunos espectadores, que esperaban que el Clint Barton del MCU fuera más cercano al pícaro arquero de los cómics tradicionales que al hombre de familia que reveló The Ultimates durante la primera etapa de Mark Millar.

En cualquier caso, si Jeremy Renner (el actor de Ojo de Halcón en las películas) se animase, no tenemos duda de que hay material de sobra en estas páginas para llevar a cabo una serie televisiva basada en sus peripecias y las de su amiga Kate Bishop. De hecho, no somos lo únicos que así lo piensan. Fijaos en los falsos carteles promocionales que algunos fans han realizado acerca de este peregrino proyecto.

6. Ojo de Halcón tuvo crossover con Deadpool

Además, al finalizar la serie original, Clint Barton tuvo la "suerte" de cruzarse con Masacre. En la mini-serie Hawkeye vs. Deadpool se imitó el estilo narrativo de esta colección, enfrentando a Masacre y a Ojo de Halcón. Como ya sabéis, últimamente cualquier cosa con Masacre sabe mejor. En este caso, esto es cierto. La mini-serie "secuela" no solo es tremendamente divertida, sino que parodia los propios convencionalismos de la serie original, haciendo guiños a pequeños detalles de dicha colección tales como el lenguaje de signos o la secuencias de viñetas. Si tenemos la suerte de que dicha colección se edite algún día en España sabréis lo que es bueno. 


Ojo de Halcón (vol. 4) puede encontrarse actualmente en librerias especializadas y grandes superficies, habiendo sido editado en España por Panini. Los tres volúmenes de los que consta la colección recogen los 22 números de la serie original, además de su anual. Los precios de sendos tomos es de 12.00, 14.00 y 19.95 euros

 


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