Reportaje

Los mejores juegos de terror de Xbox 360

Por Borja Abadie
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Los mejores juegos de terror de Xbox 360 llegan con una lista que nos recuerda que el catálogo de la blanca de Microsoft está repleto de joyas con las que pasar miedo, desde sagas míticas como Silent Hill a rarezas como Deadly Premonition.

Los mejores juegos de terror de Xbox 360 aterrizan para hacernos pasar auténtico miedo jugando a la consola. Ya sabemos que el catálogo de Xbox 360 es de lo mejor que hemos disfrutado en muchos años. Ya os lo contamos en nuestra lista con los 20 mejores juegos de 360 pero, desgraciadamente, Microsoft nos ha dado un buen susto al confirmar que han cesado la producción de la consola.

Así que, todavía con el miedo en el cuerpo nos ha dado por repasar los mejores juegos de terror que aparecieron en la consola, los que nos han hecho pasar más miedo, los que hacen que a veces no quieras ni mirar a la pantalla o los que te hacen mirar a tu alrededor para comprobar si alguien o algo se ha salido de la pantalla. Y si puede ser todo a la vez, mejor que mejor. Como siempre, hay hueco para todo, desde propuestas de terror puro a juegos con toques de terror psicológico o clásicos survival horror.

Dead Space

Compañía: Electronic Arts

Año: 2008


Electronic Arts y EA Redwood Shores, ahora Visceral Games, sorprendieron a propios y extraños con esta aventura de terror ambientada en el espacio. Nuestro protagonista, Isaac Clarke (en homenaje a Isaac Asimov y Arthur C. Clarke), era un ingeniero de sistemas pacífico, hasta que se topó con una pandilla de necromorfos en la nave USG Ishimura y tuvo que empezar a desmembrarlos con su cortadora de plasma, uno de los rasgos juagbles más característicos de la saga. La genial ambientación, que recordaba en parte a películas como Alien: el octavo pasajero, ponía los pelos de punta, los angostos y oscuros pasillos de la Ishimura escondían un nuevo peligro tras cada esquina y sólo la luz de nuestro arma podía iluminar nuestro camino.

Las escenas de vídeo en las que moría nuestro héroe eran sencillamente espeluznantes y son ya para muchos un recuerdo inolvidable de sus experiencias en videojuegos. Además, el desarrollo de Dead Space estaba salpicado por varios sustos, con el sonido como gran protagonista, al más puro estilo de los inicios de Resident Evil o Silent Hill, por ejemplo. La primera entrega fue la que más se acercó al desarrollo survival horror, que fue perdiendo protagonismo en pos de la acción en las siguientes entregas. A pesar de todo, no cabe duda de que este es uno de los mejores juegos de terror que puedes encontrar en la consola.

Left 4 Dead 2

Compañía: Valve

Año: 2009

Valve aprovechó el tirón de los zombis, que parece no haberse agotado todavía, para traernos Left 4 Dead 2, tras el éxito de la primera entrega de Turtle Rock Studios, pero esta continuación era más completa y mejoraba bastante la IA de los infectados para hacer las partidas más interesantes. El desarrollo de este shooter en primera persona era bien sencillo: varios niveles sueltos (mini campañas) en las que debíamos cooperar con otros tres jugadores para acabar con las hordas de zombis que nos salían al paso. Al final de cada nivel, una última y multitudinaria oleada en la que debíamos resisitir hasta ser extraídos de la zona.

Otra de las gracias del juego, además de la cooperación, era el multijugador versus, en el que podíamos encarnar a varios tipos de infectado con el objetivo de contagiar el virus a los jugadores humanos. Por cierto, que los que no lo hayáis jugado en su día en Xbox 360 pero sí tengáis una Xbox One, podéis jugarlo en la nueva consola de Microsoft ya que es uno de los títulos que ya goza de retrocompatibilidad.

Alien: Isolation

Compañía: The Creative Assembly/SEGA

Año: 2014

Uno de los mejores juegos de 2014 nos ponía en la piel de Amanda Ripley, la hija de la mítica Teniente Ripley de la saga cinematográfica Alien. The Creative Assembly realizó no sólo un gran trabajo para recrear de manera increíblemente fiel el universo de la saga, con efectos gráficos que nos recordaban a las películas originales, sino que también consiguieron que nos cagásemos de miedo con su propuesta de survival horror puro.

Y es que, siguiendo la línea de clásicos como Resident Evil 3: Némesis, el Alien al que teníamos que hacer frente era sencillamente inmortal, por lo que teníamos que huir constantemente para intentar sobrevivir. Y digo intentar porque el juego no era facilón que digamos y la IA del enemigo siempre nos las hacía pasar canutas con su comportamiento adaptativo, (que como os decíamos en nuestro análisis tampoco era tan adaptativo sino que se basaba en la repetición de situaciones).

La genial ambientación y el soberbio apartado sonoro nos pusieron los pelos de punta en más de una, dos y cien ocasiones. Como ejemplo, a true story, la de un servidor, que tuvo que jugar en una zona de la oficina con pared a mi espalda para saber a ciencia cierta que nadie (ni nada) podía venir a matarme sin que yo lo viera. El juego que SEGA le debía a la humanidad tras el nefasto Colonial Marines.

Dead Rising

Compañía: Capcom

Año: 2006

Muchos diréis que Dead Rising no es un juego de terror. Puede que incluso yo mismo piense que tenéis razón, que la carga de humor es tan grande que no da ningún miedo pero lo que nadie podrá negarme es que ningún otro juego había sido capaz de mezclar en un mismo pack horror, brutalidad, drama, humor y erotismo en una misma captura de pantalla. Simplemente glorioso.

El juego de Capcom nos ponía en la piel del fotógrafo Frank West, que debía sobrevivir a un estallido zombi en un centro comercial de la ciudad ficticia de Willamette (ficticia o quizás no, que cualquiera sabe qué hay en Colorado). Lo mejor de aquella aventura era que nos permitía utilizar casi cualquier objeto del centro comercial como arma contra las hordas de zombis (más de 250 distintas), desembocando en rídiculas peleas, como atacar a un zombi con un cactus, una sartén o el ya clásico carrito de la compra. Las perturbadas mentes de los psicópatas a los que también nos debíamos enfrentar terminaban de poner la guinda del disparatado menú de Dead Rising

Aunque ahora se ve anticuado en lo gráfico (y más con la calidad del único vídeo que hemos podido encontrar, disculpas de antemano) pero en su día supuso un auténtico espectáculo ante la cantidad de enemigos que se mostraban en pantalla al mismo tiempo. 

The Evil Within

Compañía: Bethesda

Año: 2014

El retorno de Shinji Mikami, padre de Resident Evil, al survival horror. The Evil Within puede no ser un survival puro pero se ha ganado a pulso el título de uno de los mejores exponentes del género en mucho tiempo. Nuestro protagonista, Sebastian Castellanos, acudía al hospital psquiátrico de Beacon para investigar unos asesinatos. Todo muy normal dentro del devenir profesional de un detective de homicidios, pero el protagonismo se lo acabaría llevando lo paranormal. 

El desarrollo apostaba a muerte por el sigilo. Nuestro héroe se parapetaba sobre todo tipo de objetos, lanzaba botellas a los enemigos para distraerles y poder avanzar a sus espaldas y todo tenía un toque de terror y cine gore en su ambientación que daba bastante "asquete". Lo cierto es que, a medida que avanzaba la aventura, el protagonismo del sigilo y del estilo survival horror iba dejando paso a la acción, al más puro estilo Resident Evil 4, e incluso recordando a entregas posteriores. En los niveles de dificultad más altos la cosa se ponía un poco más chunga y, efectivamente, había menos recursos disponibles, pero no dejaba de tener momentos de acción pura y dura. 

La ambientación, que nos recordó más a Silent Hill que a las obras del propio Mikami, tenía momentos realmente espeluznante pero el tono general se acercaba más al gore, la casquería y la violencia que al terror o el miedo.

Dead Island

Compañía: Techland/Deep Silver

Año: 2011

Dead Island, el shooter subjetivo de Techland, sorprendió a todo el mundo en 2011. Para muchos jugadores fue un auténtico fiasco, especialmente en lo técnico, aunque para el que escribe, y creo que también para algunos millones de jugadores, se convirtió en uno de esos juegos que difícilmente te hacen soltar el mando. No es que fuese un carrusel de terror o sustos, pero algún sobresalto sí que nos llevábamos y la isla repleta de zombis tenía un gran atractivo.

La acción era la protagonista absoluta del desarrollo en primera persona, con combates básicamente cuerpo a cuerpo y la capacidad de crear nuestras propias armas customizadas al más puro estilo Dead Rising. Las mecánicas de Dead Island mezclaban, de hecho, las armas y la creación de ítems de Dead Rising con el desarrollo abierto y puramente rolero de un Borderlands. Y todo eso, obviamente, con unos infectados que se te lanzaban al cuello a la más mínima ocasión. La aventura tuvo tanto éxito que luego llegó una secuela: Dead Island: Riptide y una segunda entrega numerada que incluso pudimos jugar en las oficinas de Yager en su día pero que se ha ido quedando en el limbo de los juegos durante demasiado tiempo, hasta que Koch Media confirmó que Sumo Digital sigue con su desarrollo.

Mención aparte merece, te guste o no Dead Island o incluso los videojuegos, el espectacular tráiler que acompañó al juego en su lanzamiento y que podéis ver un par de párrafos más arriba. Una verdadera obra maestra.  

F.E.A.R.

Compañía: Monolith Productions/Sierra Entertainment

Año: 2006

F.E.A.R., la Fuerza de Élite, Asalto y Reconocimiento, llegó a Xbox 360 un año después de la salida de la consola para hacernos pasar miedito del bueno. Era un shooter en primera persona y, sí, tenía mucha acción, pero al mismo tiempo mantenía la atmósfera de terror en todo momento. La ambientación recordaba mucho al cine de terror japonés al estilo The Ring o Dark Water, por ejemplo. Alma, la pequeña e "inocente" niña que suscitaba la mayor parte de la tensión y el miedo se llamaba Alma y era capaz de acabar con todo un pelotón de soldados F.E.A.R. de un plumazo. Ese factor "fantasmagórico-infantil" bastó para que muchos lo consideraran uno de los mejores juegos de terror.

Sinceramente, el grado de tensión entre tiroteos, los sustos, Alma y las demás lindezas sonoras a las que recurrieron con gran acierto en Monolith Productions eran capaces de dejarnos exhaustos si jugábamos varias horas seguidas. Uno de esos juegos que un servidor prefiere jugar de día y con las ventanas abiertas, aunque lo suyo sea, si son ustedes capaces de aguantarlo, jugarlo de noche en completa oscuridad y con un buen equipo de sonido en tu salón (con auriculares ya es para salir corriendo).

La Inteligencia Artificial de los enemigos era muy avanzada para su época, ya que podían cubrirse, realizar fuego de cobertura a sus compañeros para que se nos acercasen o incluso moverse en grupo dando pequeños rodeos para sorprendernos si nos quedábamos en el mismo sitio disparando. De hecho, yo hasta diría que sigue teniendo detalles que, a día de hoy y desgraciadamente, siguen sin ser el estándar de la industria. No en vano, sus creadores, Monolith Productions han seguido trabajando en la IA en muchos de sus siguientes títulos, especialmente en el genial Sombras de Mordor.

Deadly Premonition

Compañía: Access Games

Año: 2010

Deadly Premonition es una de esas rarezas que o te enamoran o te generan indiferencia. En mi caso, me genera admiración, devoción y todos los epítetos grandilocuentes que se os ocurran, porque me parece un juegazo. Pero, como he dicho en alguna otra ocasión, para mí es el mejor peor juego de la pasada generación.

Tiene mecánicas jugables de hace mil años, gráficamente es una castaña de proporciones bíblicas y el control falla más que Shaquille O'neal en los tiros libres. No voy a seguir con las cosas malas de Deadly Premonition porque pertenezco a la secta del advenimiento del santísimo Swery65 (creador de la joya en cuestión) y nuestros preceptos nos lo impiden.

En el lado positivo tenemos todo lo demás: un desarrollo abierto que sigue al dedillo la Trifuerza de los clásicos del survival horror: pocas balas, toques paranormales y también pocos combates. Eso sí, se salta a la torera el resto, pasando de ofrecernos un escenario claustrofóbico y optando por un pueblo abierto por el que podemos deambular a nuestro aire: a pie o en coche. La ambientación y el argumento se basan, en gran medida, en Twin Peaks (la serie de David Lynch de los años 90, otra joya por cierto) llega a ser bastante siniestra en ocasiones, añadiendo elementos paranormales y las "típicas" japonesadas que siempre dan un toque de rareza a algunas aventuras niponas.

Es insufrible en muchos aspectos jugables y técnicos pero la auténtica realidad es que, si te engancha, no podrás soltarlo y quedará grabado a fuego en tu memoria. El guión es espectacular, los diálogos la risión, los personajes surrealistas, algunas propuestas jugables son tan innecesarias y cutres como increíblemente valientes y divertidas. Además, hace guiños constantes a grandes películas, en especial a Richard Donner, creador de Los Goonies así que no hay más que hablar. El personaje principal es sencillamente genial, un tipo que adivina el futuro en los posos del café y que habla muy amenudo con su amigo imaginario o alter ego, Zach. Seguiría hablando durante horas de Deadly Premonition pero la lista debe avanzar, así que id a jugarlo de una vez por todas. Lo único que espero es que mis sueños y los de Swery se hagan realidad y veamos una seguna entrega.

Condemned

Compañía: Monolith Productions/SEGA

Año: 2005

Monolith Productions tuvieron unos años gloriosos (que parecen haber recuperado últimamente) entre 2005 y 2006. Además del genial F.E.A.R. que tenéis un poco más arriba en esta misma lista, también nos regalaron este interesante y terrorífico shooter en primera persona en el que los combates cuerpo a cuerpo llevaban el peso de la acción. Incluía mecánicas realmente interesantes, como una escasez de munición y armas que se volvía más escasa aún gracias a que los enemigos, al morir, sólo dejaban la munición que no habían gastado durante el combate. Eso nos obligaba a lanzarnos a por ellos cuanto antes para hacernos con la mayor cantidad de munición posible.

La IA seguía el buen camino de F.E.A.R. (o viceversa) por lo que siempre estábamos en tensión sin saber muy bien qué es lo que iban a hacer nuestros rivales a continuación. Además, el desarrollo estaba salpicado con unos cuantos puzles y con secciones en las que debíamos investigar los crimenes al más puro estilo C.S.I. (la serie, no el juego, afortunadamente). La violencia que se mostraba en pantalla era tan brutal que conseguía meternos el miedo en el cuerpo y sólo podíamos iluminar los oscurísimos escenarios con nuestra linterna por lo que cada vez que nos asaltaba un enemigo nos podíamos llevar un buen sustico. Vamos, que incluso daba miedo avanzar por un pasillo temiendo lo que nos esperaba.

Catherine

Compañía: Atlus/Deep Silver

Año: 2012

Empezaré diciendo que para mí no es solo uno de los mejores juegos de teror, sino uno de los mejores juegos de la pasada generación. Dicho esto vamos al lío. Esta obra maestra del videojuego nos ponía en la piel de Vincent Brooks, un joven de treinta y pocos que se encuentra en una encrucijada realmente terrorífica: abrazar el compromiso o seguir siendo un picaflor en busca de chavalas. Bajo este argumento, mucho más adulto de los que esta sencilla definición puede dar a entrender, se escondía un brillante juego de puzles y aventura gráfica.

Por el día pasábammos por el bar con los colegas para comentar los extraños asesinatos que están asolando la ciudad. Están muriendo hombres, sólo hombres, que han sido infieles con su pareja. Nuestro héroe tiene novia, Catherine, pero aparece Katherine, una chica más, más, mmmm, no sé cómo decirlo sin ofender a nadie, más en la línea de nuestro héroe, sin ganas de compromenterse y bastante libertina. Por las noches nos toca vivir nuestras pesadillas, unos endiablados puzles en los que debíamos mover bloques de piedra para crear escaleras que nos permitiesen seguir ascendiendo a lo alto del escenario con el único propósito de sobrevivir a las más horrendas criaturas, muchas de ellas mezclando además elementos semi-erótico-festivos. 

La alta dificultad de Catherine ha echado para atrás a muchos jugadores, cosa que no parece pasarle a tantos con propuestas como Dark Souls, pero claro ahí no hay que pensar. Nuestras decisiones, además, desembocaban en varios finales distintos (a cada cual más genial) y las conversaciones y las situaciones que vivíamos eran tan surrealistas como terroríficas en muchos sentidos. Bueno, nada más, que es otro juego que nadie debería perderse.

Silent Hill: Downpour

Compañía: Vatra Games/Konami

Año: 2012

No es, ni de lejos, el mejor Silent Hill, pero hacía tanto tiempo que no disfrutábamos de un survival horror clásico que lo recibimos con los brazos abiertos en su día. Murphy Pendleton, nuestro héroe, es un recluso que queda liberado por un cruel giro del destino que le obliga a refugiarse en el dichosos pueblo neblinoso en su huída.

La niebla, la lluvia (más importante si cabe) y la típica atmósfera de la saga, con continuos cambios entre realidades paralelas, conseguían transmitir ese terror psicológico tan característico de la saga. Es cierto que la acción era más protagonista que en anteriores entregas, pero los enemigos seguían haciendo un daño desproporcionado a nuestro héroe por lo que, en muchas ocasiones, lo mejor seguía siendo salir por patas. Los puzles y el sonido sí que permanecieron casi intactos respecto a pasadas entregas de Silent Hill, provocando dolores de cabeza y miedo respectivamente.

Alan Wake

Compañía: Remedy Entertainment/Microsoft

Año: 2010

Alan Wake ha vuelto a la palestra gracias al reciente protagonismo de Quantum Break, el nuevo juego de Remedy para Xbox One. El caso es que Alan Wake era, en casi todos los aspectos jugables, superior a su nueva aventura. La historia narraba, y nunca mejor dicho, las aventuras de un escritor que se retira con su mujer a un pueblecito de montaña norteamericano para tratar de romper el bloqueo creativo que sufre.

Pronto empiezan a sucederse acontecimientos muy extraños, empezando por las páginas que encontramos de un manuscrito escrito por el protagonista aunque éste no lo recuerde y continuando por las extrañas criaturas de la oscuridad a las que debemos enfrentarnos. La original de los combates, en los que teníamos que apuntar primero con nuestra linterna a los enemigos para romper su protección de oscuridad para luego llenarles el cuerpo de plomo, enganchaba a lo bestia.

Pero, sin duda, la terrorífica ambientación, también al más puro estilo Twin Peaks aunque con más elementos paranormales, lo tenebroso de los escenarios y el inteligente protagonismo de la dualidad luz-oscuridad lo han convertido en un juego de culto. El guión, tan lioso como atractivo, su estructura narrativa dividida en episodios (en plan serie de TV), su carismático protagonista (con poco que envidiar a Richard Castle) y los espectaculares diálogos, terminaron de convencer incluso a los más escépticos.

The Darkness

Compañía: Starbreeze Studios/2K Games

Año: 2007

Starbreeze Studios, que ya nos había dejado flipando en la primera Xbox con The Chronicles of Riddick: Assault on Dark Athena, nos volvieron a dar una grata alegría con este shooter en primera persona de ambientación terrorífica y cargado de buenas ideas jugables. Jackie Estacado, el héroe, recibe una serie de poderes de la oscuridad que puede utilizar en su lucha contra la mafia italiana que puebla los escenarios de Nueva York, donde se ambienta la aventura.

Entre nuestros oscuros poderes destacaban las serpientes de oscuridad que podíamos controlar para acabar con nuestros enemigos a distancia, la posibilidad de crear agujeros negros (por lo oscuro) que absorbían a los malos o la invocación de pequeñas criaturas de la noche que nos echaban un cable. Lo más llamativo era que para poder usar todas estas habilidades debíamos encontrarnos en una zona oscura, mientras que en las áreas con luz sólo teníamos la posibilidad de usar armas de fuego.

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