Reportaje

Los mejores momentos de Resident Evil

Por Álvaro Alonso
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Sustos, mutaciones, sangre y, por supuesto, zombies: os presentamos los mejores momentos de Resident Evil. Ya sean escenas cargadas de acción, muertes grotescas o sustos que nos hacen gritar como niñas pequeñas, en este top encontraréis los mejores momentos de la saga más legendaria del survival horror.

Esta semana, durante la conferencia de Sony previa al Tokyo Game Show 2014, Capcom nos ha dejado dos grandes noticias: el primer tráiler de Resident Evil HD Remaster y la confirmación de que Resident Evil: Revelations 2 está en el horno. ¿Y adivinad qué? Nuestras ganas de pasar miedo y destapar los planes de la corporación Umbrella (machacando zombies por el camino) están más a tope que nunca, así que hemos decidido hacer un repaso a los mejores momentos de Resident Evil. Eso implica SPOILERS, así que si aún no habéis completado algún capítulo de la saga... ¡Ya estáis tardando! También implica sangre por doquier, así que queda prohibido el visionado de este reportaje a menores de 18 años... Y personas de estómago débil.

12. Creo que te vendría bien tomar el aire (Resident Evil 6)

Muerte Resident Evil 6

Resident Evil 6 no es ni de lejos el capítulo más querido de la saga (demasiada acción, pocos sustos) pero al menos puede presumir de tener algunas de las muertes más grotescas de toda la saga. Y si no, que se lo pregunten a Leon S. Kennedy.

11. Eso es estar "on fire" y lo demás son tonterías (Resident Evil Code: Veronica X)

Albert Wesker, el eterno tipo de las gafas de sol, lleva haciéndoles la vida difícil a Chris Redfield y el resto de supervivientes desde la primera entrega, aunque eso no le quita cierto aire molón que le ha convertido en el "badass" de la saga. Y para demostrar que es más chulo que un ocho, en Code: Veronica X le vimos disputando un combate contra Alexia que si nos dicen que lo han dirigido los hermanos Wachowski nos lo creemos.

10. ¡Detrás de ti imbésil! (Resident Evil 4)

¿Qué hay mejor que una panda de aldeanos enfurecidos sedientos de sangre? Una panda de aldeanos enfurecidos sedientos de sangre... Hispanohablantes. Resident Evil 4 cambió los zombies por los Ganados, campesinos españoles con muy mala uva y acento mexicano. La gente de Capcom no hizo demasiado bien el trabajo de localización, y nos encontramos con que estos pueblerinos nos atacaban al grito de expresiones tales como... ¡Agarrénlo! ¡Mírenlo, está herido! ¡Hey acá! No es algo de lo que estar orgullosos, precisamente, pero es un momento que se nos grabó a fuego... Igual que aquel mítico Nesesito un arma.

9. ¡Tienen un tro... ! Err, Gigante (Resident Evil 4)

Los Ganados tienen mala leche, pero al lado del Gigante no son más que unos abueletes muy campechanos. Esta bestia desproporcionada (y fea hasta decir basta) nos cortó el paso en varias ocasiones durante la aventura, pero de todos los encuentros nos quedamos con el de la fundición, en el que nos vimos obligados a luchar con dos al mismo tiempo. ¿Su punto débil? El lumbago: unos cuantos tiros en la Plaga que oculta en su espalda y será pasto de los gusanos... Literalmente.

8. Un doctor que te hará perder la cabeza (Resident Evil 4)

Dr. Salvador Resident Evil 4

Vrommmm... Vrommmm... El sonido de la inconfundible motosierra de Dr. Salvador todavía acompaña nuestras peores pesadillas. A primera vista no parece muy distinto del resto de Ganados, salvo por la bolsa de patatas con la que cubre su cara, pero acercaos demasiado a él y... ¡Chop! Adiós cabeza. Con un único movimiento, este enemigo nos ha hecho ver la pantalla de Game Over más veces que todos los zombies de Resident Evil 6 juntos. Y por si no habíamos tenido suficiente, en el modo Mercenarios existe una versión "Súper" que hace llorar a los niños (y no tan niños) por las noches.

7. Dios bendiga al inventor del lanzamisiles (Resident Evil)

La batalla final del primer Resident Evil es épica por diversos motivos: el primero es porque nos enfrenta al Tyrant, una criatura poderosa y despiadada que es ya uno de los enemigos más míticos de la saga. La segunda, porque este producto de la corporación umbrella es prácticamente invulnerable y por mucho plomo que escupamos con la Magnum apenas siente un cosquilleo. Y la tercera... Porque el sistema de autodestrucción de la mansión ha sido activado y disponemos de apenas dos minutos para acabar con el enfendro. Esto habría significado la muerte de de nuestros queridos portagonistas, pero suerte que Brad pasaba por allí en helicóptero y le sobraba un lanzamisiles. ¡Chris usó el lanzamisiles! ¡BOOM! ¡Es muy efectivo!

6. La cirugía estética no es nada comparada con el Virus-G (Resident Evil 2)

El doctor William Birkin quería triunfar y convertirse en uno de los altos mandos de Umbrella, y vaya si lo consiguió. Cuando se inyectó su propia creación, el Virus-G, alcanzó la cumbre de la cadena alimenticia y se llevó por delante a todos los que se atrevieron a plantarle cara (o a casi todos...). Un proceso de transformación digno del mismísimo Star-Lord.

5. Un placer conocerte (Resident Evil 2)

Licker Resident Evil 2

¿Quién no recuerda a los Lickers? Estos seres cuya lengua kilométrica siempre está dispuesta a darnos a buen lametazo (de ahí su nombre "chupadores"), resultaron uno de los mayores quebraderos de cabeza en Resident Evil 2. El primer encuentro es terrorífico, con la criatura dejándose ver muy rápidamente a través de una ventana (¿eh? ¿qué ha sido eso?) para finalmente mostrarse con la escena CGI que tenéis a continuación. Inolvidable.

4. ¿Quién quiere puertas teniendo PAREDES? (Resident Evil 2)

Después de pasarnos Resident Evil 2 por primera vez con Leon o Claire, tocaba cambiar de disco y empezar con el otro personaje. Al principio todo es bastante similar a la partida anterior... Hasta que entra en escena Mr. X. Este Tyrant (T-00) es implacable: con su imponente estatura, su gabardina oscura y su caminar parsimonioso, la única opción para combatirle era vaciar todo el cargador y rezar por que fuera suficiente para hacerle morder el polvo. ¡La sensación de triunfo al verle caer era insuperable! Pero entonces doblábamos la esquina y... ¡CRACK! El monstruo atravesaba una pared dispuesto a continuar la pelea. Pero ya era demasiado tarde: habíamos tirado el mando por la ventana y salido corriendo. No volvimos a jugar a RE2 hasta muchos meses después.

3. S. T. A. R. S. ... (Resident Evil 3: Nemesis)

Nemesis es, con permiso de los propios zombies, el enemigo más memorable de toda la saga Resident Evil. Esta versión mejorada del Tyrant estaba obsesionado con los S. T. A. R. S. (sobre todo con la pobre Jill) y no se andaba con chiquitas: corría a toda velocidad, tenía una fuerza descomunal, un aguante asombroso y para colmo iba equipado con unos tentáculos para ataques a larga distancia que resultaban tan letales como molestos. Y cuando todo lo demás fallaba, también era capaz de usar un lazamisiles... ¡Un lanzamisiles! Ni los zombies de Gorge A. Romero son tan capaces.

2. El mejor amigo del zombie (Resident Evil)

Con la cantidad de mutaciones grotescas y criaturas de pesadilla que abundan en la saga Resident Evil, y el mayor susto que nos hemos llevado hasta ahora nos lo dieron unos... Perritos. Estos canes aprovecharon que disfrutábamos de un momento de tranquilidad para atravesar la ventana de un largo pasillo y lanzarse con sus bocas cargadas de espuma directas a nuestra cara. Un minuto de silencio por todos aquellos que nos llevamos un ataque al corazón en esta escena.

1. Terror a primera vista (Resident Evil)

Ugh. Zombies. Las criaturas de cine de terror más angustiantes jamás creadas. En una época en la que cine, series y libros aún no se habían contagiado por la "fiebre zombie", el encuentro con el primer muerto viviente en los pasillos de la mansión Spencer fue un antes y un después en nuestras vidas: aprendimos a identificar ese característico sonido que los distingue y que indica que se acercan, comprobamos que un disparo directo a la cabeza hace maravillas y descubrimos (a la fuerza) que verlos caer no significa que vayan a dejar de dar guerra. Pero sobre todo, que el zombie bueno, es el zombie muerto... Por segunda vez.

BONUS: Milla Jovovich

La primera película de Resident Evil es, según muchos (entre los que nos inluimos), la mejor con diferencia. Pero por encima de toda la acción, la sangre y los zombies, nos quedamos con la escena final en la que la guapísima Milla Jovovich se dejaba ver atavaiada únicamente con una suerte de bata que enseña más de lo que oculta.

¡Y esos son los mejores momentos de la historia de Resident Evil! Pero por supuesto no son todos, así que ahora os toca a vostros: ¿cuáles son vuestros favoritos? Comentad y contádnoslo o, si lo preferís, compartid con nosotros consejos para sobrevivir al apocalipsis zombie... por si las moscas.

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