Reportaje

Metal Gear Solid V The Phantom Pain - 10 razones para ser el GOTY 2015

Por Álvaro Alonso
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Metal Gear Solid V The Phantom Pain, ¿GOTY 2015 o decepción absoluta? A continuación, repasamos las 10 razones que convierten a la última obra de Hideo Kojima en el mejor juego del año pasado.

Metal Gear Solid V The Phantom Pain fue uno de los juegos más esperados de 2015 y, probablemente, de la última década. No en vano, estamos hablando de la quinta entrega de una de las sagas más importantes y queridas de la historia de los videojuegos, y del capítulo con el que su creador, Hideo Kojima, se despidió de una vez por todas de la historia que creó hace la friolera de 28 años.

Durante todo este tiempo, Metal Gear ha sido sinónimo de calidad técnica, jugable y -sobre todo- argumental; prácticamente todas las entregas principales de la saga han sido consideradas 'obras maestras' por parte de prensa y público, especialmente Metal Gear Solid y Metal Gear Solid 3: Snake Eater, títulos que es habitual ver en listas de los mejores juegos de la historia.

Pero ha sido su argumento a medio camino entre el realismo y la ciencia ficción, plagado de giros inesperados, momentos filosóficos, mensajes antibélicos y situaciones surrealistas, lo que ha hecho que la saga Metal Gear se gane una fiera legión de seguidores que estudian con lupa los entresijos de cada capítulo en busca de secretos y explicaciones a los puntos más controvertidos.

En los meses (y años) previos al lanzamiento de una nueva entrega, los foros se convierten en hervideros donde cada tráiler es analizado minuciosamente y surgen teorías a cual más alocada, fomentadas por el carácter del propio Kojima, que es conocido por su su afición por confundir, despistar y engañar tanto a los fans acérrimos... como a toda la industria del videojuego.

Sin embargo, Metal Gear Solid V se ha convertido en la entrega más polémica de toda la saga; los rumores sobre recortes de contenido y su estado aparentemente inacabado, unido a la marcha de Hideo Kojima de Konami por motivos que se desconocen, contribuyeron a que la percepción del producto final fuese muy negativa. The Phantom Pain no consiguió estar a la altura de las expectativas de los fans, que lo calificaron como la mayor decepción del año.

No fue el caso de la prensa, que una vez más volvió a ser unánime a la hora de calificarlo como uno de los mejores juegos de la historia. En Hobby Consolas le cascamos un 97, la nota más alta de la actual generación. ¿Por qué? Si queréis saberlo al detalle, no tenéis más que leer nuestro análisis de Metal gear Solid V: The Phantom Pain... Pero hoy estamos aquí para desglosar todo lo que creemos que hace grande al último Metal Gear de Hideo Kojima: estás son las 10 razones que convierten a MGSV en el GOTY 2015.

1. Mundo abierto

The Phantom Pain escapó de los pasillos y los escenarios cerrados en busca de la libertad de un mundo abierto, o, más bien, mundos, pues la aventura se divide en dos mapas principales: Afganistán y África. Y las diferencias no se limitan sólo al terreno: cada zona tiene su fauna, flora y clima propios, así como un sistema horario que hace que el tiempo fluya en todo momento.

Además, la extensión es tal que para recorrer grandes distancias es fundamental hacerse con un vehículo (o caballo, en su defecto), desbloquear nuevas zonas de aterrizaje o habilitar puntos de recogida de cajas, pues de los contrario nos pasamos gran parte de la aventura corriendo de un lado para otro. Para terminar, ambos mapas incluyen un buen número de bases y asentamientos de tamaño variable que actúan como zonas de infiltración.

2. Posibilidades prácticamente infinitas

Pero además del mundo abierto, MGS V The Phantom Pain es la entrega más "libre" de toda la saga. En lugar de ceñirnos a seguir unos pasos muy concretos o llevar a cabo distintas acciones para que la historia avance, podemos elegir entre distintas misiones a completar en el orden que queramos. Y eso no es todo: un mismo objetivo se puede lograr de cientos de formas distintas.

Podemos ser sigilosos o entrar disparando a todo lo que se mueva, podemos eliminar a nuestro objetivo o reclutarlo para que forme parte de nuestras filas, podemos actuar en solitario o con la ayuda de uno de nuestros acompañantes, podemos estudiar las patrullas enemigas durante el día o infiltrarnos al amparo de la noche, podemos completar la misión sin ninguna baja o solicitando un ataque aéreo... La cantidad de gadgets, armas y opciones de personalización hacen de Metal Gear Solid 5 un título que realmente hace honor a la palabra sandbox.

3. Clásicos de los 80

Dado que se ubica en 1984, MGS5 incluye una selección de clásicos musicales de la época: Take On Me, The Final Countdown, Kids in America, Gloria, Love Will Tear Us Apart, Maneater o una versión de The Man Who Sold The World del difunto David Bowie, que sirve como apertura y leit motiv de la aventura. Todos auténticos 'hits' que podemos encontrar en el juego en forma de cinta y escuchar desde el iDroid cuando queramos... o usar como canción de entrada para nuestro helicóptero.

Pero TPP no sólo vive de canciones licenciadas: la banda sonora original es sencillamente sublime, y temas como Sins of The Father o Quiet's Theme formarán parte de nuestra memoria eternamente. Curiosamente, Harry Gregson-Williams apenas estuvo involucrado en el proceso de composición, dedicándose en esta ocasión a labores de producción. Sin embargo, el jovencísimo Ludvig Forssell demostró tener el talento necesario para deleitarnos con temas que no tienen nada que envidiar a los clásicos de la saga, como el magnífico 'V Has Come To'.

4. Una maravilla técnica

Incluso antes de que Metal Gear Solid V fuese oficial, Kojima Productions anunció estar trabajando en un motor gráfico conocido como Fox Engine. Y las primeras imágenes que se hicieron públicas no dejaron a nadie indiferente; era complicado diferenciar entre realidad y motor. Muchos pensaron que las consolas jamás serían capaces de mover eso, y menos con una estabilidad decente...  Pero todo el tiempo que KojiPro y Konami dedicaron a su desarrollo terminó dando sus frutos, frutos que podemos ver reflejados en The Phantom Pain.

No sólo estamos ante un aspecto gráfico que roza el fotorrealismo en muchos apartados, sino que además se muestra a 1080p y 60fps estables como una roca. Más destacable aún es el hecho de que se trata de una tecnología intergeneracional, sirviendo tanto para PS3/360 como PS4/Xbox One, logrando que las versiones menores resulten igualmente espectaculares. Sin duda, el Fox Engine es uno de los mayores logros de la industria en los últimos años, y estamos seguros de que aún tiene mucho qué decir...

5. Sistema de acompañantes

Una de las principales novedades de MGSV:TPP es la inclusión de los acompañantes. Hasta ahora la infiltración había sido cosa de un solo hombre, pero esta entrega rompió con la norma y nos permitió ir al campo de batalla acompañados por uno de los cuatro personajes disponibles: D-Horse, DD, Quiet o D-Walker. Cada uno cuenta con habilidades y opciones de personalización únicas que los hacen útiles en situaciones muy distintas.

D-Horse, por ejemplo, es ideal para recorrer distancias a gran velocidad, mientras que el olfato de DD nos permite conocer con antelación la ubicación del enemigo o encontrar plantas y animales. Quiet es ideal para cubrirnos las espaldas (puede que incluso demasiado ideal) o para salir airosos de situaciones peliagudas, y D-Walker es un tanque en miniatura ultra versátil apto para cualquier tipo de misión. Existe un medidor de compañerismo con cada uno de ellos (excepto con D-Walker porque, bueno, es un robot) que aumenta a medida que pasamos tiempo juntos, mejorando y ampliando su repertorio de trucos con cada nuevo nivel.

La inclusión de los acompañantes cambió por completo la forma de jugar a Metal Gear, dando lugar a nuevos métodos de infiltración. Además, son tan distintos que la experiencia cambia por completo si nos acompaña uno u otro. Y en caso de que seamos unos puristas del espionaje clásico, siempre podemos llevar a cabo las misiones en solitario (y, puestos a pedir fidelidad, también en pelota picada).

Por cierto, gracias a una fuente cercana a Konami sabemos que en las primeras fases del desarrollo de The Phantom Pain se implementó un modo cooperativo, de forma que otro jugador actuaba como acompañante con su avatar en la historia principal... pero finalmente se descartó debido a la complejidad que implicaba.

6. Mother Base

Peace Walker introdujo la Mother Base, una base que debíamos gestionar y ampliar reclutando nuevos miembros para así tener acceso a más armas y gadgets. En Metal Gear Solid 5 la idea evolucionó hasta convertirse en una localización real, que podemos visitar para aumentar la moral de nuestros soldados y comprobar el estado de las labores de construcción, entre otras cosas. Porque a medida que nuestras filas aumentan, también podemos edificar nuevas plataformas para dar cobijo a más soldados... si disponemos del PMB y los recursos necesarios, claro, porque hay que hacer una buena gestión de los productos a nuestra disposición si no queremos terminar en números rojos y con los soldados desertando.

Todo el sistema de la Mother Base se amplió y profundizó en comparación con Peace Walker, añadiendo nuevas secciones y muchas más opciones de desarrollo que nos permiten crear una base a gusto del consumidor y sentirnos como el auténtico líder de nuestras tropas, el Big Boss de los Diamond Dogs. Además, cada soldado es único y cuenta con estadísticas diferentes y un nombre propio. Es más, incluso podemos seleccionar a cualquiera de los reclutas para llevar a cabo las misiones, algo que sirve para crear lazos emocionales con todos ellos, preocupándonos por su salud y bienestar si algo malo les ocurre...

7. Una historia (y un final) que no dejó a nadie indiferente

Este es, sin duda, uno de los aspectos más criticados por los fans acérrimos, y es que la historia es muy distinta a la de las anteriores entregas, especialmente la forma en que está narrada. En lugar de escenas cinemáticas de larguísima duración (una de las señas de identidad de la saga) The Phantom Pain presenta cinemáticas en momentos muy puntuales y con una duración que no suele sobrepasar los cinco minutos, corrigiendo así el punto negativo que los detractores siempre habían utilizado para burlarse de la franquicia.

Sigue siendo posible profundizar, eso sí, gracias a una ingente cantidad de cintas que contienen información clave para comprender todo lo que sucede. El 'fan service' (otro elemento recurrente en la saga y motivo de queja para algunos) se redujo a mínimos, dando al traste con el 90% de las teorías y haciendo añicos las pajas mentales de aquellos que soñaban con el regreso de sus personajes favoritos (*ahem* Gray Fox *ahem*).

SPOILERS a continuación. Pero quizás lo más destacable es su final, un final MUY arriesgado que emulaba uno de los movimientos más criticados de la saga: la suplantación del personaje principal. Tras llevarlo a cabo en Metal Gear Solid 2, Hideo Kojima se atrevió a hacerlo de nuevo y nos puso en la piel de un soldado cualquiera, todo para que comprendiésemos que no existen las leyendas en el campo de batalla y, al mismo tiempo, hacernos partícipes del legado de Big Boss. Si queréis indagar sobre el tema, echadle un vistazo a esta entrada de blog en la que debatimos el final de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain. FIN SPOILERS.

8. Secretos por descubrir

The Phantom Pain no sería un Metal Gear si no escondiese un buen número de secretos, y ocho meses después de su lanzamiento, todavía hay algunos que no han sido desvelados. Por ejemplo, ¿qué pasa cuando se desactivan todas las armas nucleares? Es probable que ya hayáis visto la escena de vídeo que se desbloquea al cumplir ese sueño que parece inalcanzable, pero... ¿Eso es todo? ¿Una simple secuencia de vídeo? ¿O hay algo mucho más profundo y enrevesado detrás de todo este asunto que, en palabras de Kojima, sólo se podía llevar a cabo en un medio como son los videojuegos? Lo cierto es que sí, hay algo más... pero todavía no podemos desvelar de qué se trata. Permanezcan atentos a sus pantallas.

9. El último Metal Gear de Hideo Kojima

"Este es mi último Metal Gear." Habíamos escuchado tantas veces esa frase, que cuando Kojima volvió a pronunciarla meses antes de que The Phantom Pain se pusiese a la venta, todos soltamos una enorme carcajada. Nada nos hacía sospechar entonces que, realmente, Metal Gear Solid V The Phantom Pain es el último juego de la saga que dirige.

No se conocen los detalles exactos de su ruptura con Konami, pero incluso aunque acabasen de malas formas como apuntan los rumores, el hecho de estar ante la última criatura de Kojima hace que jugar a The Phantom Pain nos infunda un profundo respeto. Incompleto o no, decepción o joya, esta es la visión definitiva del director tras 28 años de dedicación a una saga y, nos guste o no, deberíamos respetarla.

10. El mejor juego de infiltración jamás creado

Incluso aunque detestéis la historia de MGS V The Phantom Pain, aunque creáis que es terriblemente repetitivo (las misiones opcionales son, como su propio nombre indica, opcionales, y las repeticiones no son obligatorias para completar la aventura) o aunque penséis que es la mayor decepción de todos los tiempos, es innegable que en cuanto a gameplay no sólo es el mejor de la saga, sino que es el mejor juego de infiltración de la historia: el simulador de guerra definitivo. Y ahora, imaginad un remake del primer Metal Gear Solid con el apartado gráfico y las opciones de The Phantom Pain... No suena mal, ¿verdad?

BONUS LEVEL

THIS IS PEQUOD! ARRIVING SHORTLY AT LZ!

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